VAYAN POR TODO EL MUNDO Y PROCLAMEN LA BUENA NUEVA A TODA LA CREACIÓN.

Mc 16,15

Noticias

Santa María Magdalena, con Jesús hasta el final

¿Quién es María de Magdala? Es el evangelista Lucas, en el capítulo 8, quien habla de esta mujer: “Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los doce, y también algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y enfermedades que los servían con sus bienes. Entre ellas estaba María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios”. En los Evangelios, en aquellos capítulos en los que se relatan los momentos más dramáticos de la vida de Jesús, aparece María Magdalena, junto a su Maestro, junto con otras mujeres. Son ellas de hecho, quienes le siguen a lo largo del Calvario y asisten a la Crucifixión. La Magdalena todavía está presente cuando José de Arimatea coloca el cuerpo de Jesús en el sepulcro y es también ella quien, al día siguiente, regresa al sepulcro y descubre que la piedra ha sido removida. Santa María Magdalena, con Jesús hasta el final La santa de hoy, Santa María Magdalena, goza de buena fama. La literatura, la música y el cine la han presentado como una mujer de corazón grande, una enamorada de Jesús, testigo en primera línea de su muerte y resurrección, símbolo de mujer buscadora y entregada hasta el final. En el evangelio de hoy, vemos que Jesús pregunta a María de Magdala: ¿Por qué lloras? ¿A quién buscas? Son preguntas que trascienden el personaje de la mujer y se incrustan en cada uno de nosotros: ¿Por qué lloras? Jesús nos invita a tomar conciencia de nuestras pérdidas y de los sentimientos que las acompañan. ¿Qué es lo que ahora produce en nosotros tristeza y desamparo? ¿Qué formas reviste nuestra manera personal de vivir la relación con un Jesús “ausente”? ¿Qué zozobras nos causa el ambiente en el que vivimos? ¿A quién buscas? No es la primera vez que Jesús formula una pregunta como esta. Se la dirigió también a los discípulos de la primera hora al comienzo del evangelio de Juan. Es como si la revelación necesitase siempre el punto de enganche del deseo. Quien no desea no ve. Quien no busca no encuentra. Quien se detiene nunca llega. Amigo, amiga, ¿Cuáles son nuestras búsquedas de hoy? ¿Qué nos mueve por dentro para seguir caminando? Detrás de cada lágrima, hay un Jesús que las enjuga. Detrás de cada búsqueda hay un Jesús que pronuncia nuestro nombre y nos invita a vivir. La memoria de María Magdalena es la memoria de un amor posible cuando todo parece perdido. Fuente: Vatican News

Leer más

8 datos sobre la devoción al Divino Niño

La infancia de Jesús ha motivado una gran devoción en muchos corazones a lo largo de la historia y en la actualidad la imagen del Niño Dios es expuesta en parroquias, capillas, iglesias o casas alrededor del mundo. Aquí presentamos 8 datos que quizás no conocías sobre la devoción al Divino Niño: 1. La confianza en la niñez está fundada en la Biblia Desde las Sagradas Escrituras, Dios nos recuerda que debemos transformar nuestros corazones para ser parecidos a Jesús, al reconocer nuestra pequeñez y depender de la ayuda divina como niños. “Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos”, indica Jesús en el Evangelio de Mateo. En el Evangelio de Juan, Cristo también invita a que confiemos en Él. “Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”, afirma Jesús. 2. Es una devoción muy antigua entre los católicos Antiguos escritos indican que la devoción al Divino Niño empezó en el Monte Carmelo (Israel), donde, según la tradición, Jesús iba frecuentemente a pasear y a rezar con sus padres, San José y la Virgen María, y sus abuelos San Joaquín y Santa Ana. El Niño Jesús se ganó el aprecio y cariño de las personas que se reunían también a orar en el monte, quienes, después de la ascensión de Cristo, continuaron con la devoción al Niño Jesús.   Años más tarde, los carmelitas extendieron el amor por la infancia de Jesús a todo el mundo. 3. Varios santos difundieron la devoción San Antonio de Padua y San Cayetano fueron muy devotos del Niño Jesús, y por eso se les representa llevándolo en brazos. Incluso el Divino Niño se le apareció en una ocasión a San Antonio de Padua. Otros santos que contribuyeron grandemente a difundir la devoción al Niño de Belén fueron Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. 4. “Por los méritos de la infancia de Jesús, nada te será negado” En el año 1636, Jesús le hizo una promesa a una monja carmelita del convento de Beaune en Francia, conocida como la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento. Cristo le dijo: “Todo lo que quieras pedir, pídemelo por los méritos de mi infancia, y nada te será negado”. La monja, que falleció a los 29 años, recibió la misión de propagar especialmente la devoción a la divina infancia de Cristo. 5. Existen varias representaciones del Niño en el mundo entero Desde hace unos 300 años la devoción al Niño Jesús se extendió rápidamente por Europa, América, Asia, África y Oceanía. Entre las representaciones más conocidas se encuentran: El Niño Jesús de Praga, en Checoslovaquia; el Santo Niño de Atocha, en México; el Divino Niño de Arenzano, en Italia y el milagroso Niño Jesús de Bogotá en Colombia. 6. El P. Juan del Rizzo difundió esta devoción en Colombia El sacerdote salesiano P. Juan del Rizzo llegó a Barranquilla (Colombia) en 1914 y con gran esfuerzo se dedicó a recaudar fondos para la construcción de un templo, aunque sin éxito. Entonces sintió que debía pedirle este milagro al Señor por los méritos de su infancia. Desde entonces, el éxito del sacerdote fue extraordinario y se convirtió en un gran devoto del Divino Niño, dedicando su vida a la propagación de la devoción.   En 1935 el P. del Rizzo fue trasladado a Bogotá, donde providencialmente se encontró con una preciosa imagen del Divino Niño. Luego, se la llevó a los campos de la obra juvenil salesiana en el barrio “20 de julio”. De esta manera, los fieles empezaron a venerar la imagen como el Divino Niño y son muchos los que hasta ahora dicen que al acogerse a esta advocación han obtenido muchos milagros y conversiones. 7. El P. del Rizzo dio a conocer 4 condiciones para obtener favores del Divino Niño 1°. Ofrecer la Santa Misa durante nueve domingos, confesarse y comulgar al menos en uno de ellos. 2°. Dar una libra de chocolate (o equivalente en dinero o en comida) a los pobres. 3°. Si la persona puede, que done víveres, o su equivalente en dinero, a las familias pobres. 4°. Propagar la devoción al Divino Niño narrando a otros los milagros que Él hace a sus devotos, repartiendo novenas, estampas y almanaques. 8. Su fiesta se celebra en diferentes fechas Gracias a que el P. del Rizzo comenzó la devoción a la infancia de Cristo en el barrio “20 de Julio” de Bogotá, muchos países de Latinoamérica como Perú, Costa Rica y Nicaragua acogieron esta fecha para celebrar la devoción al Niño Jesús. Sin embargo, la Iglesia en otros países, como Colombia, también lo recuerda el primer domingo de septiembre, al concluirse la tradicional novena en la que los fieles rezan al Divino Niño los 9 primeros domingos de cada mes.

Leer más

El Escapulario de la Virgen del Carmen

1. ¿Qué es? El escapulario del Carmen es el signo externo de devoción mariana, que consiste en la consagración a la Santísima Virgen María por la inscripción en la Orden Carmelita, en la esperanza de su protección maternal. El distintivo externo de esta inscripción o consagración es el pequeño escapulario marrón. El escapulario del Carmen es un sacramental, es decir, según el Concilio Vaticano II, "un signo sagrado según el modelo de los sacramentos, por medio del cual se significan efectos, sobre todo espirituales, que se obtienen por la intercesión de la Iglesia". (S.C.60). 2.- Origen y propagación A finales del siglo XII o principio del XIII nacía en el monte Carmelo, de Palestina, la Orden de los Carmelitas. Pronto se vieron obligados a emigrar a Occidente. En Europa, tampoco fueron muy bien recibidos por todos. Por ello el Superior General de la Orden, San Simón Stock, suplicaba con insistencia la ayuda de la Santísima Virgen con esta oración: Flos Carmeli Vitis Florigera Splendor coeli Virgo puerpera Singularis y singular Mater mitis Sed viri nescia Carmelitis Sto. Propitia Stella maris Flor del Carmelo viña florida esplendor del Cielo Virgen fecunda ¡Oh madre tierna! intacta de hombre a los carmelitas proteja tu nombre (da privilegios) Estrella del mar.   En 1251, la Bienaventurada Virgen María, acompañada de una multitud de ángeles, se apareció a San Simón Stock, General de los Carmelitas, con el escapulario de la Orden en sus manos, y le dijo: "Tú y todos los Carmelitas tendréis el privilegio, que quien muera con él no padecerá el fuego eterno"; es decir, quien muera con él, se salvará. Este relato lo encontramos ya en un santoral de fines del siglo XIV, que sin duda lo toma de códices más antiguos. En el mismo siglo XIII Guillermo de Sandwich O.C. menciona en su "Crónica", la aparición de la Virgen a San Simón Stock prometiéndole la ayuda del Papa. La promesa del escapulario es de tal trascendencia, que precisamente por ello suscitó fuerte oposición. 3. Significado del Escapulario Al vestir el escapulario, y durante toda la vida, es muy importante que sepamos apreciar su profundo y rico significado, como pertenencia a una Orden, a la del Carmen, con obligación de vivir según su rica espiritualidad y su propio carisma. Quien viste el escapulario debe procurar tener siempre presente a la Santísima Virgen y tratar de copiar sus virtudes, su vida y obrar como Ella, María, obró, según sus palabras: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra". El escapulario del Carmen es un MEMORIAL de todas las virtudes de María. Así lo recordaba a todos: religiosos, terciarios, cofrades. "Que forman, por un especial vínculo de amor, una misma familia de la Santísima Madre", el Papa Pío XII, el 11.2.1950. Reconozcan en este memorial de la Virgen un espejo de humildad y castidad. Vean, en la forma sencilla de su hechura, un compendio de modestia y candor. Vean, sobre todo, en esta librea que visten ida y noche, significada, con simbolismo elocuente, la oración con la cual invocan el auxilio divino. Reconozcan, por fin, en ella su consagración al Sacratismo Corazón de la Virgen Inmaculada, s recientemente recomendada". Cada escapulario tiene sus privilegios o gracias particulares, pero todos pueden sustituirse por la medalla-escapulario (cfr. Decreto de 16-XII-1910). Sería falta de fe en la autoridad suprema del Vicario de Cristo que confiere a esta medalla tal privilegio, creer que vale menos, para ganar las promesas, llevar la medalla que los trozos de paño (aunque en determinados casos, por otras razones externas de mayor visibilidad, etc., puede ser preferible el escapulario de paño). La medalla-escapulario debe tener por una parte la imagen de Jesús con el Corazón, y por la otra una imagen de la Virgen bajo cualquier advocación. Lo mismo que los escapularios ha de estar bendecida por un sacerdote. 4. Valor de la promesa del Escapulario Es doctrina católica, repetida por el Concilio Vaticano II: "El conjunto de los fieles, porque tiene la unción del Espíritu Santo (cfr. 1 Jn. 2, 20-27) no puede equivocarse cuando cree, y esta peculiar propiedad suya la manifiesta por el sentido sobrenatural de fe de todo el pueblo cuando, desde los Obispos hasta los últimos fieles, presta su consentimiento universal en lo referente a la fe y costumbres. Con este sentido de fe... y bajo la guía del sagrado Magisterio... se adhiere infaliblemente a ella, con certero juicio la penetra más profundamente y la aplica más plenamente a la vida" (L.G. 12). Esta precisa y espléndida formulación conciliar no puede ser más explícita. Y es que la misma prerrogativa de infalibilidad concedida por Jesús a su Vicario mediante la asistencia del Espíritu Santo, tiene precisamente como finalidad que el conjunto del Pueblo de Dios, su Iglesia y Cuerpo místico, no se equivoque, por ejemplo, con una devoción aceptada por todos. En consecuencia: Si la promesa del Escapulario aplicada a todos los fieles (proceda de la visión de San Simón Stock o de donde sea) no fuese verdadera, el Espíritu Santo no hubiera permitido que la Iglesia, el conjunto del Pueblo de Dios, la tuviese por cierta. Para muchos la prueba es irrefutable, ni para ello es necesaria una definición del Magisterio Supremo. Aunque sí hubo controversias y fueron dirimidas por la Santa Sede 5.- Privilegio sabatino El Escapulario del Carmen además de la promesa de salvación para quienes mueran con él, lleva también consigo el llamado privilegio sabatino. Según la tradición, a la muerte de Clemente V (1314), en el cónclave que duró dos años y tres meses, la Santísima Virgen se apareció al Cardenal Jaime Duesa, muy devoto de ella, y le anunció que sería Papa con el nombre de Juan XXII, y añadió: "Quiero que anuncies a los Carmelitas y a sus Cofrades: los que lleven puesto el Escapulario, guarden castidad conforme con su estado, y recen el oficio divino, - o los que no sepan leer se abstengan de comer carne los miércoles y sábados -, si van al purgatorio Yo haré que cuanto antes, especialmente el sábado siguiente a su muerte sean trasladadas sus almas al cielo". Se ha escrito mucho sobre la "Bula sabatina", que en ese sentido publicó Juan XXII, pero no hay suficientes pruebas documentales de ella. Sin embargo en el siglo XV es muy citada, por ejemplo por el seudopapa Alejandro V (elegido por el Concilio de Pisa, después de haber éste destituido a Gregorio XII y Benedicto XIII, para acabar con el cisma; pero es claro que uno de ellos debía ser legítimo, y un concilio no puede destituirle, sin embargo algunos, como San Roberto Belarmino, consideran a Alejandro V Papa verdadero, y el próximo Alejandro se tituló VI); aunque su bula de 7-07-1409 confirmando el Escapulario no tenga valor magisterial, es interesante su testimonio de que conocía la de Juan XXII. Esta también fue citada por Sixto IV (1-04-1477), Clemente VII (1530) y San Pío V (1566) - quienes además citan y confirman la de Alejandro V -; etc. En las citas de la "Bula sabatina" por los diversos autores, se encuentran diversas lecturas de ella (lo que prueba que no dependen de un solo documento inmediato). Por ejemplo, algunos en vez de ser "sábado" cuando la Virgen socorre a los cofrades del purgatorio leen "súbito" (cuanto antes), lo que parece una errata de transcripción, aunque así ha pasado a la liturgia y a las encíclicas de Pío XII. El privilegio sabatino fue muy impugnado, no histórica, sino teológicamente, llegando el Inquisidor General de Portugal, en 1609, a prohibir a los Carmelitas el predicarlo. Estos apelaron al Romano Pontífice, quien confió la causa al Santo Oficio, y por fin, en 1613 dio un decreto renovado literalmente por Inocencio XI (1678), San Pío X (1908) y Pío XI (1922). En él se estableció: se permite a los PP. Carmelitas predicar que el pueblo cristiano puede creer... (sigue lo dicho antes). Pío XII en su citada Carta Magna del Escapulario del Carmen de 1950, enseña: "A la verdad, no dejará la piadosísima Madre que sus hijos que expían sus culpas en el purgatorio, no consigan cuanto antes la vida eterna por su intervención delante de Dios, en conformidad con el privilegio sabatino". En resumen: el privilegio sabatino consiste en que la Santísima Virgen sacará del purgatorio cuanto antes, especialmente el sábado después de su muerte, a quienes hayan muerto con el Escapulario y durante su vida hayan guardado castidad según su estado y rezado todos los días el oficio parvo. (Este se puede sustituir por la Liturgia de las Horas o por la abstinencia de carne los miércoles y sábados, o un sacerdote con facultad para ello, lo puede conmutar por otra obra piadosa, v.gr. el rezo diario del Rosario). Si uno peca contra la castidad o deja un día de hacer la obra prescrita, podrá recuperar el privilegio al confesarse y cumplir la penitencia (de manera semejante a como se recuperan los méritos perdidos por el pecado mortal, lo cual parece casi excesiva generosidad de Dios, pero es doctrina católica). La certeza de este privilegio más que histórica, como decíamos del Escapulario, está fundada en la potestad de la Iglesia que así lo propone y recomienda. Sería temerario y ofensivo para la Iglesia, cuya Cabeza es Cristo y su alma vivificante el Espíritu Santo, creer que comete una equivocación secular y universal en algo que pertenece a la doctrina y vida cristiana. En 1950 recordaba Pío XII: "Ciertamente, la piadosa Madre no dejará de hacer que los hijos que expían en el Purgatorio sus culpas, alcancen lo antes posible la patria celestial por su intersección, según el llamado privilegio sabatino, que la tradición nos ha trasmitido" con estas palabras: "Yo, su Madre de Gracia, bajaré el sábado después de su muerte y a cuantos - religiosos, terciarios y cofrades - hallaré en el Purgatorio los liberaré y los llevaré al monte santo de vida eterna". 6.- Protección maternal Por su profundo simbolismo mariano, por los grandes privilegios y por el gran amor y privilegiada asistencia, que ha manifestado a través de los siglos la Santísima Virgen del Carmen a quienes visten devotamente su escapulario, es lo que tan prodigiosamente se ha extendido por doquier esta piadosa devoción de vestir su escapulario. Sobre todo por su rico simbolismo: ser hijo de María, ver en él todas las virtudes de María, ser símbolo de nuestra consagración filial a la Madre Amable. Por Morir en gracia de Dios, quien lo vista piadosamente. Por que saldrá del Purgatorio cuanto antes quien muera devotamente con él. Por llegar su protección a todos los momentos de la vida, a la muerte y aún más alla". En la vida protejo; en la muerte ayudo, después de la muerte salvo, con sus credenciales. Por los innumerables prodigios que ha obrado. Por las relaciones con sus apariciones mas recientes en Lourdes y Fátima. Por las muchas indulgencias que disfrutan quienes visten este escapulario. 7.- Indulgencias He aquí las indulgencias plenarias y parciales para los que visten el escapulario. A).- Indulgencias plenarias.- 1. El día que se viste el escapulario y el que es inscrito en la Tercera Orden o Cofradía. 2. En estas fiestas: a) Virgen del Carmen (16 de Julio o cuando se celebre); b) San Simón Stock (16 de mayo); c) San Elías Profeta (20 de Julio); d) Santa Teresa de Jesús (15 de Octubre), e) Santa Teresa del Niño Jesús (1 de octubre); f) San Juan de la Cruz (14 de Diciembre); g) Todos los Santos Carmelitas (14 de Noviembre). B).- Indulgencias Plenaria el día del Carmen.- El día del Carmen, 16 de Julio, o en la fecha que exactamente se celebre, tiene concebida una indulgencia plenaria. C).- Indulgencia parcial.- Se gana indulgencia parcial por usar piadosamente el santo escapulario. Se puede ganar no sólo por besarlo, sino por cualquier otro acto de afecto y devoción. Y sólo al escapulario, sino también a la medalla-escapulario. 8.- Recomendación pontificia Desde el siglo XVI -que es cuando se extiende por toda la cristiandad el uso del escapulario del Carmen- casi todos los Papas lo han vestido y propagado. El Papa Juan Pablo II, que es terciario carmelita, ha recordado en diversas ocasiones que viste con devoción, desde niño, el escapulario del Carmen. La Iglesia, como reconocimiento y estímulo de las más importantes verdades y prá

Leer más

San Juan Pablo II compuso esta bella oración a Santa María Goretti

La Iglesia recuerda a Santa María Goretti, la niña de once años que falleció al resistirse a una violación, y que antes de morir perdonó a su agresor. A ella, el Papa San Juan Pablo II compuso una hermosa oración. María Goretti fue asesinada por Alessandro Serenelli, hijo de un conocido de la familia, que había intentado abusar de ella. Ante la resistencia férrea de la niña, el agresor la apuñaló sin compasión. La pequeña fue llevada al hospital, pero los médicos no pudieron hacer mucho. Durante las varias horas de agonía perdonó a Alessandro y antes de morir recibió la Sagrada Comunión y la Unción de los enfermos. María falleció el 6 de julio de 1902. Fue canonizada por el Papa Pío XII en 1950.   En 1979, al año siguiente de su elección como Pontífice, San Juan Pablo II visitó el Santuario de Nuestra Señora de las Gracias y Santa María Goretti, en la localidad italiana de Nettuno, donde reposan los restos de la niña santa. Además, el santo polaco compuso la siguiente oración a Marietta, como llamaban cariñosamente a la pequeña: “Niña de Dios, tú que has conocido pronto la dureza y la fatiga, el dolor y las breves alegrías de la vida, tú que has sido pobre y huérfana, tú que has amado al prójimo haciéndote sierva humilde y presurosa, tú que has sido buena y has amado a Jesús sobre todas las otras cosas, tú que has derramado tu sangre para no traicionar al Señor, tú que has perdonado a tu asesino, intercede y reza por nosotros para que digamos sí al designio de Dios para nosotros. Te agradecemos, Marietta, por el amor a Dios y por los hermanos, que has sembrado en nuestro corazón. Amén”. Asimismo, el 7 de julio de 2002, un día después de la celebración del centenario de la muerte de la santa, San Juan Pablo II la recordó en el rezo del Ángelus en el Vaticano. “He querido recordar este importante aniversario con un mensaje especial dirigido al obispo de Albano, subrayando la actualidad de esta mártir de la pureza, que espero sea más conocida por los adolescentes y los jóvenes”, dijo entonces el Papa polaco. “Santa María Goretti es un ejemplo para las nuevas generaciones, amenazadas por una mentalidad de apatía, que no comprende la importancia de valores sobre los que jamás es lícito hacer componendas”.   El Pontífice resaltó que “aunque era pobre y carecía de instrucción escolar, María, que no había cumplido doce años, poseía una personalidad fuerte y madura, formada por la educación religiosa recibida en su familia. Esto le permitió no sólo defender su persona con castidad heroica, sino incluso perdonar a su asesino”. “Su martirio recuerda que el ser humano no se realiza siguiendo los impulsos del placer, sino viviendo la propia vida con amor y responsabilidad”, resaltó. A los jóvenes alentó que, siguiendo el ejemplo de María Goretti, “no dejen que la cultura del tener y del placer aletargue vuestra conciencia. Sean ‘centinelas’ despiertos y vigilantes, para ser auténticos protagonistas de una nueva humanidad”.

Leer más

Catequesis del Papa Francisco en la Audiencia General sobre el respeto a los padres

¡Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!   En el viaje dentro de las Diez Palabras, llegamos hoy al mandamiento sobre el padre y la madre. Se habla de la honra debida a los padres. ¿Qué es esta "honra"? La palabra hebrea indica la gloria, el valor, a la letra el "peso", la consistencia de una realidad. No es una cuestión de formas externas, sino de verdad. Honrar a Dios, en las Escrituras, significa reconocer su realidad, tener en cuenta su presencia; esto también se expresa en los ritos, pero sobre todo implica dar a Dios el lugar justo en la existencia. Honrar al padre y a la madre significa reconocer su importancia también a través de acciones concretas, que expresan dedicación, afecto y cuidado. Pero no se trata solamente de esto. La Cuarta Palabra tiene su propia característica: es el mandamiento que contiene un resultado. De hecho, dice: "Honra a tu padre y a tu madre, como el Señor tu Dios te ha mandado, para que tus días se prolonguen y seas feliz en la tierra que el Señor tu Dios te da" (Deut 5:16). Honrar a los padres conduce a una larga vida feliz. La palabra "felicidad" en el Decálogo aparece solo vinculada a la relación con los padres. Esta sabiduría milenaria declara lo que las ciencias humanas han podido elaborar solamente hace poco más de un siglo: que la huella de la infancia marca toda la vida. Es fácil entender, con frecuencia, si alguien ha crecido en un ambiente saludable y equilibrado. E igualmente percibir si una persona proviene de experiencias de abandono o de violencia. Nuestra infancia es como una tinta indeleble, se expresa en los gustos, en la forma de ser, incluso si algunos tratan de ocultar las heridas de sus orígenes. Pero el cuarto mandamiento dice aún más. No habla de la bondad de los padres, no requiere que los padres y las madres sean perfectos. Habla de un acto de los hijos, independientemente de los méritos de los padres, y dice algo extraordinario y liberador: incluso si no todos los padres son buenos y no todas las infancias son serenas, todos los hijos pueden ser felices, porque el logro de una vida plena y feliz depende de la justa gratitud con aquellos que nos han puesto en el mundo. Pensemos en cómo esta Palabra puede ser constructiva para muchos jóvenes que vienen de historias de dolor y para todos aquellos que han sufrido en su juventud. Muchos santos, y muchos cristianos, después de una infancia dolorosa vivieron una vida luminosa, porque, gracias a Jesucristo, se reconciliaron con la vida.   Pensemos en ese joven que será beato el mes próximo, Sulpicio, que con 19 años terminó su vida reconciliado con tantos dolores, con tantas cosas, porque su corazón estaba sereno y nunca renegó de sus padres. Pensemos en San Camilo de Lellis, quien desde una infancia desordenada construyó una vida de amor y servicio, en Santa Josefina Bakhita, que creció en una horrible esclavitud, o en el beato Carlo Gnocchi, huérfano y pobre; y en el mismo San Juan Pablo II, marcado por la pérdida de la madre en temprana edad. El hombre, de cualquier historia venga, recibe de este mandamiento la orientación que lleva a Cristo: en Él, efectivamente, se revela el verdadero Padre, que nos ofrece "renacer de lo alto" (Jn 3, 3-8). Los enigmas de nuestras vidas se iluminan cuando descubrimos que Dios desde siempre nos prepara para una vida de hijos suyos, donde cada acto es una misión recibida de Él. Nuestras heridas comienzan a ser potenciales cuando, por gracia, descubrimos que el verdadero enigma ya no es "¿por qué?", ​​sino "¿para quién?",” ¿para quién?” me sucedió a mí. ¿En vista de qué obra me ha forjado Dios a lo largo de mi historia? Aquí todo se revierte, todo se vuelve precioso, todo se vuelve constructivo. Mi experiencia, aunque haya sido triste y dolorosa, a la luz del amor, ¿cómo se vuelve para los demás, para quién fuente de salvación? Entonces podemos comenzar a honrar a nuestros padres con la libertad de los hijos adultos y con la aceptación misericordiosa de sus límites. Honrar a los padres que nos han dado la vida. Si te has alejado de tus padres, haz un esfuerzo y vuelve, vuelve donde ellos; quizás son viejos…Te han dado la vida. Y luego, entre nosotros está la costumbre de decir cosas malas, palabrotas…Por favor, nunca, jamás, insultar a los padres. ¡Nunca! No se insulta nunca a la madre, no se insulta nunca al padre. ¡Nunca, nunca! Tomad, esta decisión interior: a partir de ahora no insultaré nunca a la madre o al padre de nadie. ¡Le han dado la vida! No hay que insultarlos. Esta vida maravillosa se nos ofrece, no nos la imponen: renacer en Cristo es una gracia para acogerla libremente (cfr. Jn1, 11-13) y es el tesoro de nuestro Bautismo, en el cual, por obra del Espíritu Santo, uno solo es el Padre nuestro, el del cielo (cfr. Mt 23,9; 1 Cor. 8,6; Ef. 4,6) ¡Gracias!

Leer más

¿QUÉ ES PEDIR PERDÓN?

 ¿Qué es pedir perdón? Ante todo, es reconocer la propia falta y dar un paso hacia el ofendido y después buscar el modo de cómo reparar el prejuicio sufrido. El cristiano reconoce que, al ofender a alguien, es a Dios mismo a quien se ha ofendido. A esto es a lo que se llama pecado. Y de él se pide perdón a Dios. El perdón no quiere decir olvido. Jesús perdonó a los hombres que lo crucificaron. El conserva los estigmas de los clavos y de la lanza. El perdón de Dios Sean cuales sean los rechazos del hombre, Dios es fiel. A lo largo y ancho del Antiguo Testamento, los hombres se dejan seducir por los ídolos (culto del becerro de oro por ejemplo), persiguen y se aprovechan de la debilidad de los más pobres... Sin embargo, Dios propone cada vez la renovación de su alianza con su pueblo. En la Biblia, y más particularmente en el Nuevo Testamento, Jesucristo acoge a los pecadores y les perdona sus faltas (la Samaritana, la mujer adúltera, el paralítico, Zaqueo, la negación de Pedro...) El perdón del padre al hijo pródigo hace bascular el deseo mezquino de la justicia del hermano mayor. La confianza concedida al que ha cometido una falta, le hace crecer y lo restablece en su dignidad. Después de la resurrección, Cristo da la misión a los apóstoles de continuar su obra de reconciliación entre los hombres y entre los hombres y Dios. Entre los católicos, el perdón que Dios da al pecador por medio de Cristo se significa con la palabra y el gesto del sacerdote, en el sacramento de la reconciliación. Textos 1) Marcos 2,1-12: Perdón y curación del paralítico. 2) Juan 8,11: La mujer adúltera. 3) Juan 18,15-27: Negación de Pedro. 4) Juan 4,7: La mujer Samaritana. 5) Lucas 19,3-10: Zaqueo. Cuando se piensa, medita y reflexiona despacio sobre estos textos, se llega a la conclusión de que el perdón es el gran don de Dios para con la humanidad pecadora. Quien mucho ama, perdona mejor que aquel que ama poco. Esta conserva en su corazón el odio y la antipatía hacia el ofensor. Ama y perdonarás con mayor facilidad. La intransigencia es propia de seres que, encerrados en sus castillos, creen tener la razón en todo.    

Leer más

Catequesis del Papa Francisco sobre el perdón

En la catequesis pronunciada en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el Papa Francisco continuó su predicación sobre la oración del Padre Nuestro y animó a perdonar siempre al prójimo para poder recibir también el perdón de Dios. Durante su predicación, el Santo Padre afirmó que “Si tú no perdonas, Dios no te perdonará” y animó a reflexionar si “somos capaces de perdonar”. “Si no lo consigues, pide al Señor que te dé la fuerza para conseguirlo: Señor ayúdame a perdonar”, exclamó el Papa. A continuación, la catequesis completa del Papa Francisco: Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días! Hoy completamos la catequesis sobre la quinta petición del ‘Padre Nuestro’, deteniéndonos en la expresión " como nosotros perdonamos a los que nos ofenden" (Mt. 6,12). Hemos visto que es propio del hombre ser deudor ante Dios: de Él hemos recibido todo, en términos de naturaleza y gracia. Nuestra vida no solo fue deseada, sino amada por Dios. Realmente no hay espacio para la presunción cuando unimos las manos para orar. No existen ‘self made men’ en la Iglesia, hombres que se han hecho a sí mismos. Todos estamos en deuda con Dios y con muchas personas que nos han dado condiciones de vida favorables. Nuestra identidad se construye a partir del bien recibido. El primero es la vida. El que reza aprende a decir ‘gracias’. Y nosotros muchas veces nos olvidamos de decir ‘gracias’, somos egoístas. El que reza aprende a decir "gracias" y le pide a Dios que sea benévolo con él o con ella. Por mucho que nos esforcemos, siempre hay una deuda inagotable con Dios, que nunca podremos pagar: Él nos ama infinitamente más de lo que nosotros lo amamos. Y luego, por mucho que nos comprometamos a vivir de acuerdo con las enseñanzas cristianas, en nuestras vidas siempre habrá algo por lo que pedir perdón: pensemos en los días pasados perezosamente, en los momentos en que el rencor ha ocupado nuestro corazón y así sucesivamente... Son experiencias desafortunadamente, no escasas, las que nos hace implorar: ‘Señor, Padre, perdona nuestras ofensas’. Así pedimos perdón a Dios. Pensándolo bien, la invocación también podría limitarse a esta primera parte, sería bonita. En cambio, Jesús la suelda con una segunda expresión que es una con la primera. La relación de benevolencia vertical de parte de Dios se refracta y está llamada a traducirse en una nueva relación que vivimos con nuestros hermanos: una relación horizontal. El Dios bueno nos invita a ser todos buenos. Las dos partes de la invocación están unidas por una conjunción inapelable: le pedimos al Señor que perdone nuestras deudas, nuestros pecados, ‘como’ nosotros perdonamos a nuestros amigos, a la gente que vive con nosotros, a nuestros vecinos, a las personas que nos han hecho algo que no era agradable. Todo cristiano sabe que para él existe el perdón de los pecados, todos lo sabemos: Dios lo perdona todo y perdona siempre. Cuando Jesús dibuja ante sus discípulos el rostro de Dios, lo describe con expresiones de tierna misericordia. Él dice que hay más alegría en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por una multitud de justos que no necesitan conversión (Lc 15,7-10). Nada en los Evangelios sugiere que Dios no perdona los pecados de aquellos que están bien dispuestos y pide que se le vuelva a abrazar. Pero la gracia abundante de Dios siempre es un reto. Aquellos que han recibido tanto deben aprender a dar tanto y no retener solo para ellos mismos lo que han recibido. Los que han recibido tanto deben aprender a dar tanto. No es una coincidencia que el Evangelio de Mateo, inmediatamente después del texto del ‘Padre Nuestro’ entre las siete expresiones utilizadas, enfatice precisamente la del perdón fraterno: "Si vosotros, perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas” (Mt 6,14-15). ¡Pero esto es fuerte! Pienso: a veces he escuchado gente que decía: "¡Nunca perdonaré a esa persona! ¡Nunca perdonaré lo que me hicieron! “Pero si no perdonas, Dios no te perdonará. Tú cierras la puerta. Pensemos, si somos capaces de perdonar o si no perdonamos. Un sacerdote, cuando estaba en la otra diócesis, me contó angustiado que había ido a dar los últimos sacramentos a una anciana que estaba a punto de morir. La pobre señora no podía hablar. Y el sacerdote le dice: "Señora, ¿se arrepiente de sus pecados?" La señora dijo que sí; No pudo confesarlos pero dijo que sí. Es suficiente Y luego otra vez: "¿Perdona a los demás?" Y la señora, en su lecho de muerte, dijo: "No". El cura estaba angustiado. Si no perdonamos, Dios no te perdonará. Pensémoslo, nosotros que estamos aquí, si perdonamos o somos capaces de perdonar. "Padre, no puedo hacerlo, porque esa gente me ha hecho tantas cosas". Pero si no puedes hacerlo, pídele al Señor que te dé la fuerza para hacerlo: Señor, ayúdame a perdonar. Aquí encontramos el vínculo entre el amor a Dios y el amor al prójimo. El amor llama al amor, el perdón llama al perdón. Nuevamente en Mateo encontramos una parábola muy intensa dedicada al perdón fraterno. Vamos a escucharla. Había un siervo que tenía una gran deuda con su rey: ¡diez mil talentos! Una suma imposible de devolver; no sé cuánto sería hoy, pero cientos de millones. Pero el milagro sucede, y ese siervo no recibe un aplazamiento del pago, sino todo el condono. ¡Una gracia inesperada! Pero he aquí que ese mismo siervo, inmediatamente después, se enfurece contra uno de sus hermanos, que le debe cien denarios, -muy poco-, y, aunque sea una cifra accesible, no acepta excusas ni súplicas. Por lo tanto, al final, el amo lo llama y lo condena. Porque si no te esfuerzas por perdonar, no serás perdonado; si no tratas de amar, tampoco serás amado.   Jesús inserta el poder del perdón en las relaciones humanas. En la vida, no todo se resuelve con la justicia. No. Especialmente donde debemos poner una barrera al mal, alguien debe amar más de lo necesario, para comenzar una historia de gracia nuevamente. El mal conoce sus venganzas, y si no se interrumpe, corre el riesgo de propagarse y sofocar al mundo entero. La ley del talión: lo que me hiciste, te lo devuelvo, Jesús la sustituye con la ley de amor: lo que Dios me ha hecho, ¡te lo devuelvo! Pensemos hoy, en esta hermosa semana de Pascua, si puedo perdonar. Y si no me siento capaz, tengo que pedirle al Señor que me dé la gracia de perdonar, porque saber perdonar es una gracia. Dios le da a cada cristiano la gracia de escribir una historia de bien en la vida de sus hermanos, especialmente de aquellos que han hecho algo desagradable e incorrecto. Con una palabra, un abrazo, una sonrisa, podemos transmitir a los demás lo más precioso que hemos recibido ¿Qué es lo más precioso que hemos recibido? El perdón, que debemos ser capaces de dar a los demás.

Leer más

Papa Francisco: El amor nace del encuentro con Jesús y puede cambiar el mundo

En un video mensaje difundido por la Oficina de Prensa del Vaticano, el Papa Francisco afirmó que el amor, que nace del encuentro con el Señor Jesús, es lo más importante del mundo y puede cambiarlo, e indicó que nadie enseña cómo amar “porque el amor no se enseña, ¡se vive!”. El Pontífice dijo estas palabras al dirigirse a los participantes del retiro promovido por el John17 Movement (Movimiento Juan17), que se realiza online desde el Seminario Saint’s Joseph de Nueva York bajo el lema “Reconciliación relacional, un nuevo camino para la reconciliación de los cristianos”. “Como dice Joe Tosini, ¡el amor es lo más importante del mundo y sin embargo nadie enseña cómo amar! Amas o no amas, pero el amor que se hizo carne, el amor que dio su vida por nosotros, ese es el camino”, resaltó el Papa Francisco al citar a un conocido líder pentecostal estadounidense, fundador del John17 Movement. “Muchas veces confundimos el amor con una especie de filosofía platónica, idealista, el amor es concreto, el amor da la vida por los demás, como Jesús la dio por nosotros. Tal vez porque el amor no se enseña, ¡se vive! ¡Ustedes nos están enseñando viviéndolo!”, continuó el Santo Padre.   En su mensaje, el Papa explicó que “el amor no necesita profundos conocimientos teológicos, que son también necesarios. El amor es un encuentro de vida, primero con el Señor Jesús, con la persona de Jesús y de allí, de ese encuentro de amor, nace la amistad, la fraternidad, la certeza de ser hijos del mismo Padre”. “La vida que se comparte y se entrega a un fin superior: ¡el amor puede cambiar el mundo! Todo nace de ahí, de un encuentro fraterno, el amor puede cambiar el mundo, pero primero nos cambia a nosotros mismos”. El Pontífice dijo que “juntos en el amor los cristianos podemos cambiar el mundo, ¡podemos cambiarnos a nosotros mismos, porque Dios es Amor!”. En su mensaje, el Papa Francisco recordó que “en la Vigilia de Pentecostés, organizada por la Comisión para la Unidad de los Cristianos de CHARIS, en el momento transmitido a todo el mundo desde Jerusalén, recordé precisamente cuánto me conmueve la expresión de los Hechos de los Apóstoles con la cual definían a la primera comunidad cristiana quienes se encontraban con ella: ‘Miren como se aman’. “El John 17 Movement es sobre el amor de quienes, alrededor de la mesa, tomando un cappuccino, almorzando o disfrutando de un helado, se descubren hermanos, no por el color, ni la nacionalidad, ni la procedencia, ni las diversas formas como viven su fe, sino como hijos de un mismo Padre”, dijo también el Papa.   “Y también, aunque no haya mesa, aunque no haya cappuccino, aunque no haya helado, aunque no haya café, porque hay pobreza y guerra, también somos hermanos, y lo tenemos que decir unos a otros. Sin pensar, ni en la procedencia, ni en la nacionalidad, ni en el color de la piel, somos hijos de un mismo Padre”, aseguró. En su sitio web, el John17 Movement afirma que quienes se han identificado con esta iniciativa “creemos que lo que nos une como cristianos es de mucha mayor importancia que lo que nos divide”. “Nuestras diferencias lealtades o denominaciones no deben ser barreras que nos impidan reunirnos y compartir una comida juntos alrededor de la mesa de la amistad”, agrega. Fuente: Aci Prensa. 

Leer más

¿Por qué junio es el mes del Sagrado Corazón de Jesús?

La Iglesia Católica dedica el mes de junio al Sagrado Corazón de Jesús, para que los fieles veneren, honren e imiten más intensamente el amor generoso y fiel de Cristo por todas las personas. Es un mes donde se le demuestra a Jesús, a través de las obras, cuánto se le ama; correspondiendo a su gran amor demostrado al entregarse a la muerte por sus hijos, quedándose en la Eucaristía y enseñando el camino a la vida eterna.   Sobre esta fiesta, el Papa Benedicto XVI afirmó que "al ver el corazón de Señor, debemos de mirar el costado traspasado por la lanza, donde resplandece la inagotable voluntad de salvación por parte de Dios, no puede considerarse culto pasajero o de devoción: la adoración del amor de Dios, que ha encontrado en el símbolo del ‘corazón traspasado’ su expresión histórico-devocional, la cual sigue siendo imprescindible para una relación viva con Dios". La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los inicios de la Iglesia, desde que se meditaba en el costado y el corazón abierto del Señor. Cuenta la historia que el 16 de junio de 1675, el Hijo de Dios se le apareció a Santa Margarita María de Alacoque y le mostro su Corazón rodeado de llamas de amor, coronado de espinas, con una herida abierta de la cual brotaba sangre y, del interior del mismo salía una cruz. Santa Margarita escuchó al Señor decir: "he aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, y en cambio, de la mayor parte de los hombres recibo ingratitud, irreverencia y desprecio".  

Leer más

Papa Francisco destaca la importancia de ser cristianos “no solo de palabra, sino de obra”

El Papa Francisco destacó la importancia de “ser cristianos no solo de palabra, sino de obra”. Así lo dijo el Santo Padre al recibir este 21 de mayo a la asociación “Lazare”. La audiencia se llevó a cabo con ocasión del décimo aniversario de su fundación, y en un discurso que no fue pronunciado pero que el Papa entregó durante la audiencia en el Vaticano, agradeció por “su compromiso y dedicación”, por tratar de “ser cristianos no solo de palabra, sino de obra”. Asimismo, en el texto, el Pontífice subrayó algunos de los principios en los que se basa esta asociación, por ejemplo, el “ser uno mismo con los demás, reencontrar la alegría, sentirse amado, aprender la benevolencia como en familia, vivir juntos con mucha sencillez”.   “Estos principios tienen sentido y forjan un grupo estable solo si brotan de una amistad sólida con Cristo, la fuente de su obrar para el bien. Saliendo al encuentro de los demás en su situación y formando una familia en la que reine la armonía y la alegría de vivir juntos, participan en la misión de la Iglesia de ir a las periferias de nuestra sociedad”, añadió el Papa.     Además, el Santo Padre recordó que en mayo de 2020 envió un video mensaje a esta asociación en el que señaló que “las periferias existenciales son el centro del corazón de Dios” y agregó que “Jesús quiso venir a nuestras periferias existenciales. Él mismo se hizo periferia existencial”.     Luego, el Papa reconoció que “siempre es una alegría ver que también hoy muchas personas, llenas de fe, buena voluntad y valentía, se comprometen a vivir la experiencia del servicio y la fraternidad” y agradeció el trabajo que realizan en “servicio de la dignidad humana” porque son “prójimos de las personas excluidas, sin domicilio fijo, rechazadas, traicionadas a menudo en sus derechos”. “Sirviéndolos, sirven al Señor mismo. Con su apostolado, nos ayudan a comprender que cada persona es una historia sagrada, un don inestimable”, afirmó el Papa. En esta línea, el Santo Padre destacó que “en estos tiempos de incertidumbre, de fragilidad, en lugar de malgastar sus vidas pensando sólo en ustedes mismos, hacen la experiencia de vivir juntos en solidaridad. Esto les brinda la forma de enriquecer sus vidas convirtiéndose en fuente de esperanza para aquellos que ya no creen en sí mismos y que se sienten humillados”.   “No tengan miedo de pasar la antorcha de la esperanza y el amor. Sean testigos de la ternura de Dios en medio de la cultura del egoísmo, del individualismo, de la indiferencia, del descarte, del desprecio por los pobres y los débiles”, invitó el Papa. Finalmente, el Santo Padre dijo que esta iniciativa es una “hermosa aventura con su historia, a veces llena de tristeza, soledad, lagrimas, pruebas, exclusión y rechazo, son un don precioso que nos hace ver el amor del Señor” y advirtió que estas personas “no son descartados, inferiores, fracasados, como a veces la sociedad nos quiere hacer creer. A los ojos de Dios, son un tesoro, un don, una vida, una dignidad. En sus rostros vemos el rostro sufriente de Cristo que nos invita a un amor urgente y a un corazón abierto”. “Hoy más que nunca necesitamos construir un mundo, una sociedad de relaciones fraternas y llenas de vida”, añadió el Papa quien exhortó a “ser testigos, testigos de la misericordia y la bondad de Dios”. Fuente: ACI prensa

Leer más

El mensaje de la Virgen de Fátima sobre el poder del Santo Rosario

Desde la primera de sus apariciones un 13 de mayo de 1917, la Virgen de Fátima reveló en su mensaje a tres niños pastores el poder del Santo Rosario. En aquella ocasión Lucía preguntó si ella y Jacinta irían al cielo. La Virgen les dijo que sí, pero cuando preguntó por Francisco, la Madre de Dios contestó: “También irá, pero tiene que rezar antes muchos rosarios”. La Virgen de Fátima abrió sus manos y les mostró a los tres una luz divina muy intensa. Los niños cayeron de rodillas y alabaron a la Santísima Trinidad y al Santísimo Sacramento. Luego María señaló: “Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra”. En la segunda aparición la Virgen María se les presentó después que ellos rezaron el Santo Rosario, y en la tercera ocasión Nuestra Señora les dijo: “Cuando recéis el Rosario, decid después de cada misterio: ‘Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas’”. Para la cuarta aparición ya muchos sabían de las apariciones de la Virgen a los pastorcitos. Entonces Jacinta le preguntó a la Madre de Dios lo que quería que se hiciera con el dinero que la gente dejaba en Cova de Iría. María les indicó que el dinero era para la Fiesta de Nuestra Señora del Rosario y lo que quedaba era para una capilla que se debía construir. Más adelante, tomando un aspecto muy triste, la Virgen les manifestó: “Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores, porque muchas almas van al infierno por no tener quién se sacrifique y rece por ellas”. En el día de la quinta aparición, los niños llegaron a Cova de Iría con dificultad, pues muchas personas se les acercaban para pedirles que presentaran sus necesidades a Nuestra Señora. Los pastorcitos se pusieron a rezar el Rosario con la gente y la Virgen, al aparecérseles, animó nuevamente a los niños a seguir rezando esta oración para lograr el fin de la guerra. En la última aparición, antes de producirse el famoso milagro del sol, en el que el astro pareció desprenderse del firmamento y caer sobre la muchedumbre, la Madre de Dios pidió que hicieran en ese lugar una capilla en su honor y se presentó como la “Señora del Rosario”. Posteriormente, tomando un aspecto más triste dijo: “Que no se ofenda más a Dios Nuestro Señor, que ya es muy ofendido”. Esto sucedió el 13 de octubre de 1917.

Leer más

7 cosas que debes saber sobre la Virgen de Fátima

Este 13 de mayo la Iglesia recuerda un año más de la primera de las apariciones de la Virgen de Fátima a los tres pastorcitos, Lucía, Francisco y Jacinta, ocurridas en Cova da Iria (Portugal) en 1917. Por ello, aquí presentamos 7 cosas que todo católico debe saber sobre estas apariciones: 1. La Virgen se apareció 6 veces en Fátima Aunque se suele hablar de la "aparición" de la Virgen de Fátima, en realidad fueron seis las veces en que María se apareció a los tres pastorcitos en 1917.  Lucía y sus primos Francisco y Jacinta Marto vivían en el pueblo de Aljustrel, en Fátima, y trabajaban como pastores de los rebaños de sus familias. El 13 de mayo de 1917 los tres niños vieron una aparición de la Virgen María que les dijo, entre otras cosas, que regresaría durante los próximos seis meses todos los días 13 a la misma hora. María también reveló a los niños, en la segunda aparición, que Francisco y Jacinta morirían pronto y que Lucía sobreviviría para dar testimonio de las apariciones. En la tercera aparición de la Virgen, el 13 de julio, a Lucía se le revela el secreto de Fátima. Según los informes, se puso pálida y gritó de miedo llamando a la Virgen por su nombre. Hubo un trueno y la visión terminó.  El día 13 de agosto, en que debía darse la cuarta aparición, los niños no llegaron a Cova da Iria pues fueron retenidos por el administrador de Ourém. Así, el encuentro con la Virgen ocurrió el 19 de agosto en un lugar llamado Valinhos. Los niños volvieron a ver a la Virgen el 13 de septiembre en Cova da Iria. En la sexta y última aparición, el 13 de octubre, ante miles de peregrinos que llegaron a Fátima, se produjo el denominado “Milagro del sol”, en el que luego de la aparición de la Virgen a los pastorcitos, se pudo ver al sol temblar en una especie de “danza”, según los testimonios. 2. Francisco y Jacinta murieron pronto, y Lucía se hizo religiosa Una pandemia de gripe española barrió Europa en 1918 y mató a cerca de 20 millones de personas. Francisco y Jacinta contrajeron la enfermedad ese año y fallecieron en 1919 y 1920, respectivamente. Por su parte, Lucía entró en el convento de las Hermanas Doroteas. El 13 de junio de 1929, en la capilla del convento en Tuy (España), Lucía tuvo otra experiencia mística en la que vio a la Santísima Trinidad y a la Virgen María. Esta última le dijo: "Ha llegado el momento en que Dios le pide al Santo Padre, en unión con todos los obispos del mundo, hacer la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón, prometiendo salvarla por este medio" (S. Zimdars-Schwartz, Encuentro con María, 197). El 13 de octubre de 1930, el Obispo de Leiria (ahora Leiria-Fátima) proclamó las apariciones de Fátima como auténticas. 3. Sor Lucía escribió el secreto de Fátima 18 años después de las apariciones Entre 1935 y 1941, bajo las órdenes de sus superiores, Sor Lucía escribió cuatro memorias de los acontecimientos de Fátima. En la tercera memoria -publicada en 1941- escribió las dos primeras partes del secreto y explicó que había una tercera parte que el cielo aún no le permitía revelar. En la cuarta memoria añadió una frase al final de la segunda parte del secreto: "En Portugal, se conservará siempre el dogma de la fe, etc". Esta frase fue la base de mucha especulación. Se dijo que la tercera parte del secreto se refería a una gran apostasía. Tras la publicación de la tercera y cuarta memoria, el mundo puso atención en el secreto de Fátima y las tres partes del mensaje, incluyendo la petición de la Virgen para que Rusia se consagre a su Inmaculado Corazón a través del Papa y los obispos del mundo. El 31 de octubre de 1942 Pío XII consagró no solo Rusia, sino a todo el mundo al Inmaculado Corazón de María. Lo que faltó, sin embargo, fue la participación de los obispos del mundo. En 1943, el Obispo de Leiria ordenó a Sor Lucía poner el tercer secreto de Fátima por escrito, pero ella no se sentía en libertad de hacerlo hasta 1944. El texto fue guardado en un sobre lacrado en el que Sor Lucía escribió que no debía abrirse hasta 1960. 4. La tercera parte del secreto de Fátima fue leída por varios Papas El secreto se mantuvo con el Obispo de Leiria hasta 1957, cuando fue solicitado (junto con copias de otros escritos de la Hermana Lucía) por la Congregación para la Doctrina de la Fe. Según el Cardenal Tarcisio Bertone, el secreto fue leído por Juan XXIII y Pablo VI. "Juan Pablo II, por su parte, pidió el sobre que contiene la tercera parte del ‘secreto’ tras el intento de asesinato que sufrió el 13 de mayo 1981". Después de leer el secreto, el Santo Padre se dio cuenta de la conexión entre el intento de asesinato y Fátima: “Fue la mano de una madre que guió la trayectoria de la bala”, detalló. San Juan Pablo II decidió que se hiciera público en el año 2000. Para saber más del tercer secreto de Fátima puede ingresar al siguiente enlace 5. Las claves del secreto: arrepentimiento y conversión El entonces Cardenal Joseph Ratzinger (Benedicto XVI), Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, señaló que la clave de la aparición de Fátima es su llamado al arrepentimiento y a la conversión. (Comentario Teológico) Las tres partes del secreto sirven para motivar al individuo al arrepentimiento y lo hacen de una manera contundente. 6. La primera parte del secreto es una visión del infierno La primera parte del secreto -la visión del infierno- es para muchos la más importante, porque revela a las personas lo que les espera después de la muerte si no se arrepienten de sus pecados y no se convierten. 7. La segunda parte del secreto es sobre la devoción al Inmaculado Corazón En la segunda parte María dice: "Has visto el infierno donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón". Después de explicar la visión del infierno, María habló de una guerra que "iniciará durante el pontificado de Pío XI." Esta fue la Segunda Guerra Mundial, ocasionada, según las consideraciones de Sor Lucía, por la anexión de Austria a Alemania durante el pontificado de Pío XI (J. de Marchi, Temoignages sur les apparitions de Fatima, 346). Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en National Catholic Register.

Leer más

Catequesis del Papa Francisco sobre el combate de la oración

El Papa Francisco dedicó su catequesis a “el combate de la oración” durante la Audiencia General de este miércoles 12 de mayo que realizó desde el patio de San Dámaso en el interior del Vaticano con la presencia de fieles. “La oración ciertamente dona una gran paz, pero a través de un combate interior, a veces duro, que puede acompañar también periodos largos de la vida. Rezar no es algo fácil y por eso, nosotros escapamos de la oración. Cada vez que queremos hacerlo, enseguida nos vienen a la mente muchas otras actividades, que en ese momento parecen más importantes y más urgentes”, advirtió el Santo Padre. A continuación, el texto completo de la catequesis pronunciada por el Papa Francisco:   Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!  Estoy contento de retomar este encuentro cara a cara, porque les digo una cosa: no es bonito hablar delante de la nada, a una cámara. No es bonito. Y ahora, después de tantos meses, gracias a la valentía de monseñor Sapienza -que ha dicho: “¡No, lo hacemos allí!” -estamos aquí reunidos. ¡Es bueno monseñor Sapienza! Y encontrar la gente, y encontrar a ustedes, cada uno con su historia personal, gente que viene de todas las partes, de Italia, de Estados Unidos, de Colombia, después ese pequeño equipo de fútbol de cuatro hermanitos suizos -creo- que están allí… cuatro. Falta la hermana, esperemos que llegue… Y veros a cada uno de vosotros a mí me alegra, porque somos todos hermanos en el Señor y mirarnos nos ayuda a rezar el uno por el otro. También la gente que está lejos pero siempre se hace cercana. La hermana sor Geneviève, que no puede faltar, que viene del Lunapark, gente que trabaja: son muchos y están aquí todos. Gracias por su presencia y su visita. Lleven el mensaje del Papa a todos. El mensaje del Papa es que yo rezo por todos, y pido rezar por mí, unidos en la oración.   Hablando de la oración, la oración cristiana, como toda la vida cristiana, no es “como dar un paseo”. Ninguno de los grandes oradores que encontramos en la Biblia y en la historia de la Iglesia ha tenido una oración “cómoda”. Si, se puede rezar como los loros: ‘bla, bla, bla’. Esta no es oración La oración ciertamente dona una gran paz, pero a través de un combate interior, a veces duro, que puede acompañar también periodos largos de la vida. Rezar no es algo fácil y por eso, nosotros escapamos de la oración. Cada vez que queremos hacerlo, enseguida nos vienen a la mente muchas otras actividades, que en ese momento parecen más importantes y más urgentes. Esto me sucede también a mí. Voy a rezar y, ‘no debo hacer esto, debo hacer el otro’... Nosotros huimos de la oración, no sé por qué, pero es así. Casi siempre, después de haber pospuesto la oración, nos damos cuenta de que esas cosas no eran en absoluto esenciales, y que quizá hemos perdido el tiempo. El Enemigo nos engaña así. Todos los hombres y las mujeres de Dios mencionan no solamente la alegría de la oración, sino también la molestia y la fatiga que puede causar: en algunos momentos es una dura lucha mantener la fe en los tiempos y en las formas de la oración. Algún santo la ha llevado adelante durante años sin sentir ningún gusto, sin percibir la utilidad. El silencio, la oración, la concentración son ejercicios difíciles, y alguna vez la naturaleza humana se rebela. Preferiríamos estar en cualquier otra parte del mundo, pero no ahí, en ese banco de la iglesia rezando. Quien quiere rezar debe recordar que la fe no es fácil, y alguna vez procede en una oscuridad casi total, sin puntos de referencia. Hay momentos en la vida que son oscuros, por eso, algún santo lo llama la ‘noche obscura’ porque no se siente nada, pero yo continúo a rezar. El Catecismo enumera una larga serie de enemigos de la oración (cfr nn. 2726-2728). Los que hacen difícil rezar, que ponen dificultades. Algunos dudan de que esta pueda alcanzar verdaderamente al Omnipotente: ¿por qué Dios está en silencio? Si Dios es Omnipotente podría decir dos palabras y terminar la historia. Ante lo inaprensible de lo divino, otros sospechan que la oración sea una mera operación psicológica; algo que quizá es útil, pero no verdadera ni necesaria: se podría incluso ser practicantes sin ser creyentes. Los peores enemigos de la oración están dentro de nosotros. El Catecismo los llama así: «desaliento ante la sequedad, tristeza de no entregarnos totalmente al Señor, porque tenemos “muchos bienes” (cf Mc 10, 22), decepción por no ser escuchados según nuestra propia voluntad; herida de nuestro orgullo que se endurece en nuestra indignidad de pecadores, alergia a la gratuidad de la oración, etc.» (n. 2728). Se trata claramente de una lista resumen, que podría ser ampliada. ¿Qué hacer en el tiempo de la tentación, cuando todo parece vacilar? Si exploramos la historia de la espiritualidad, notamos enseguida cómo los maestros del alma tenían bien clara la situación que hemos descrito. Para superarla, cada uno de ellos ofreció alguna contribución: una palabra de sabiduría, o una sugerencia para afrontar los tiempos llenos de dificultad. No se trata de teorías elaboradas, elaboradas en la mesa, sino consejos nacidos de la experiencia, que muestran la importancia de resistir y de perseverar en la oración. Sería interesante repasar al menos algunos de estos consejos, porque cada uno merece ser profundizado. Por ejemplo, los Ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola son un libro de gran sabiduría, que enseña a poner en orden la propia vida. Hace entender que la vocación cristiana es militancia, es decisión de estar bajo la bandera de Jesucristo y no bajo la del diablo, tratando de hacer el bien también cuando se vuelve difícil. En los tiempos de prueba está bien recordar que no estamos solos, que alguien vela a nuestro lado y nos protege. También San Antonio abad, el fundador del monacato cristiano, en Egipto, afrontó momentos terribles, en los que la oración se transformaba en dura lucha. Su biógrafo San Atanasio, obispo de Alejandría, narra que uno de los peores episodios le sucedió al Santo ermitaño en torno a los treinta y cinco años, mediana edad que para muchos conlleva una crisis. Antonio fue turbado por esa prueba, pero resistió. Cuando finalmente volvió a la serenidad, se dirigió a su Señor con un tono casi de reproche: «¿Dónde estabas Señor? ¿Por qué no viniste enseguida a poner fin a mis sufrimientos?». Y Jesús respondió: «Antonio, yo estaba allí. Pero esperaba verte combatir» (Vida de Antonio, 10). El combate en la oración, y muchas veces la oración es un combate. Me viene a la memoria una cosa que viví de cerca, cuando estaba en la otra diócesis. Había un matrimonio que tenía una hija de nueve años con una enfermedad que los médicos no sabían qué era y al final, en el hospital, el médico dijo a la madre, señora llame a su marido, el marido estaba en el trabajo, era un obrero que trabajaba todos los días, y dijo al padre: ‘la niña no pasa la noche, es una infección que no podemos hacer nada’. Aquel hombre, quizá no iba todos los domingos a la Misa, pero tenía una fe grande, salió llorando, dejó a la esposa con la niña en el hospital, tomó el tren y recorrió los 70 kilómetros de distancia hacia la Basílica de la Virgen de Luján, la patrona de Argentina, y allí estaba ya cerrada la Basílica, eran casi las diez de la noche, y él se aferró a las rejas de la Basílica y se quedó toda la noche rezando a la Virgen, combatiendo por la salud de la hija, esto no es una fantasía, lo ví yo, combatiendo el hombre allí. Al final, a las seis de la mañana la iglesia abrió, él entró a saludar a la Virgen y volvió a casa. Toda la noche en combate. Cuando llegó, buscó a la esposa y no la encontró, y pensó: ‘se fue, no la Virgen no puede hacerme esto’. Después la encontró sonriendo y dijo: ‘no sé qué pasó, los médicos dicen que de repente cambió y que ahora se curó’. Aquel hombre, combatiendo con la oración recibió la gracia de la Virgen, la Virgen lo escuchó. Y esto lo vi yo. La oración hace milagros, porque la oración va al centro de la ternura de Dios, que nos quiere como Padre, y cuando no nos concede una gracia, nos hará otra, que luego veremos con la historia, pero siempre el combate en la oración para pedir la gracia. Si, a veces pedimos una gracia que necesitamos, pero la pedimos así… sin querer, sin combatir, así no se piden las cosas serias. La oración es un combate, el Señor está siempre con nosotros: si en un momento de ceguera no logramos ver su presencia, lo lograremos en un futuro. Nos sucederá también a nosotros repetir la misma frase que dijo un día el patriarca Jacob: «¡Así pues, está Yahveh en este lugar y yo no lo sabía!» (Gen 28,16). Al final de nuestra vida, mirando hacia atrás, también nosotros podremos decir: “Pensaba que estaba solo, sin embargo, no, no lo estaba: Jesús estaba conmigo”. Todos podremos decir esto. Gracias.

Leer más

¿Conocías las frases de estos santos en honor a la Virgen María?

Desde el inicio del cristianismo, los santos han dejado notables frases que explican la importancia de la Virgen María como modelo a seguir en la historia de la salvación. A continuación, varias frases de santos famosos sobre la Madre de Dios. 1. San Juan Pablo II “Nos has dado a tu Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica, se hizo la más perfecta Madre”, es una de las frases sobre María del Papa de la familia.  2. San Agustín de Hipona  “María fue bienaventurada, porque, antes de dar a luz a su maestro, lo llevó en su seno. María es dichosa también porque escuchó la palabra de Dios y la cumplió; llevó en su seno el cuerpo de Cristo, pero más aún guardó en su mente la verdad de Cristo”, dijo el Padre y Doctor de la Iglesia.  3. San Francisco de Asís “Dios os salve, María, Madre de Dios. En vos está y estuvo todo la plenitud de la gracia y todo bien”, dijo el fundador de los Franciscanos. 4. San Maximiliano Kolbe “Nunca tengas miedo de amar demasiado a la Virgen. Jamás podrás amarla más que Jesús”.   5. Santa Teresa de Calcuta “La grandeza de María reside en su humildad. Jesús, quien vivió en estrechísimo contacto con ella, parecía querer que nosotros aprendiéramos de él y de ella una lección solamente: ser mansos y humildes de corazón”. 6. San Pío de Pietrelcina “Cuando se pasa ante una imagen de la Virgen hay que decir: Te saludo, María. Saluda a Jesús de mi parte”, dijo el santo de los estigmas. 7. Santa Teresa de Lisieux “Con la práctica fiel de las virtudes más humildes y sencillas, has hecho Madre mía, visible a todos el camino recto del Cielo”, dijo la Doctora de la Iglesia y Patrona de las misiones. 8. San Juan Bosco “La devoción y el amor a María Santísima es una gran protección y un arma poderosa contra las asechanzas del demonio”, dijo el gran propagador de la devoción a María Auxiliadora. 9. Santa Teresa de Jesús “Gran cosa es lo que agrada a Nuestro Señor cualquier servicio que se haga a su Madre”, mística y Doctora de la Iglesia. 10. San Juan María Vianney (Cura de Ars) “Si yo no tuviera a la Madre de Dios que me defiende a cada paso de los peligros del alma, ya habría caído el poder de Satanás”. 11. San Buenaventura “No temen tanto los soldados un copioso ejército de enemigos como teme el poder del infierno al oír el nombre de María”. 12. San Alfonso María de Ligorio, “El Eterno se enamoró de vuestra incomparable hermosura, con tanta fuerza, que se hizo como desprenderse del seno del Padre y escoger esas virginales entrañas para hacerse Hijo vuestro. ¿Y yo, gusanillo de la tierra, no he de amaros? Sí, dulcísima Madre mía, quiero arder en vuestro amor y propongo exhortar a otros a que os amen también”, son las palabras del Doctor de la Iglesia y patrono de confesores y moralistas. 11. San Luis María Griñón de Monfort “A quien Dios quiere hacer muy santo, lo hace devoto de la Virgen María”, dijo en una ocasión el autor de varios libros marianos entre los que se encuentra el Tratado de la verdadera devoción a la Virgen María.    12. San Bernardo de Claraval “Si se levanta la tempestad de las tentaciones, si caes en el escollo de las tristezas, eleva tus ojos a la Estrella del Mar: ¡invoca a María!”, dijo este Doctor de la Iglesia. 13. San Ireneo “El nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María; lo que ató la virgen Eva por la incredulidad, la virgen María lo desató por la fe”, es una de las frases de este Padre de la Iglesia de los primeros siglos que combatió herejías.  14. Santa Teresa de los Andes “María, eres la Madre del Universo. ¿Quién no se anima al verte tan tierna, tan compasiva, a descubrir sus íntimos tormentos? Si es pecador, tus caricias lo enternecen. Si es tu fiel devoto, tu presencia solamente enciende la llama viva del amor divino”, dijo la carmelita descalza latinoamericana.  15. San Josemaría Escrivá de Balaguer “Antes, solo, no podías. Ahora, has acudido a la señora, y, con ella, ¡qué fácil!".

Leer más

Hoy es la fiesta de San José Obrero, patrono de los trabajadores

El 1 de mayo la Iglesia celebra la Fiesta de San José Obrero, patrono de los trabajadores, fecha que coincide con el Día Mundial del Trabajo. Esta celebración litúrgica fue instituida en 1955 por el Siervo de Dios, Papa Pío XII, ante un grupo de obreros reunidos en la Plaza de San Pedro en el Vaticano. El Santo Padre pidió en esa oportunidad que “el humilde obrero de Nazaret, además de encarnar delante de Dios y de la Iglesia la dignidad del obrero manual, sea también el próvido guardián de vosotros y de vuestras familias”.   Pío XII quiso que el Santo Custodio de la Sagrada Familia, “sea para todos los obreros del mundo, especial protector ante Dios, y escudo para tutela y defensa en las penalidades y en los riesgos del trabajo”. Por su parte, San Juan Pablo II en su encíclica a los trabajadores “Laborem exercens” destacó que “mediante el trabajo el hombre no sólo transforma la naturaleza adaptándola a las propias necesidades, sino que se realiza a sí mismo como hombre, es más, en un cierto sentido ‘se hace más hombre’”. Posteriormente, en el Jubileo de los Trabajadores en el 2000, el Papa de la Familia dijo: “Queridos trabajadores, empresarios, cooperadores, agentes financieros y comerciantes, unid vuestros brazos, vuestra mente y vuestro corazón para contribuir a construir una sociedad que respete al hombre y su trabajo”. “El hombre vale más por lo que es que por lo que tiene. Cuanto se realiza al servicio de una justicia mayor, de una fraternidad más vasta y de un orden más humano en las relaciones sociales, cuenta más que cualquier tipo de progreso en el campo técnico”, añadió”.  

Leer más

José Gregorio Hernández, el médico de los pobres, ya es beato

En una Misa celebrada este 30 de abril en la iglesia del colegio La Salle de Caracas (Venezuela), José Gregorio Hernández Cisnero, conocido como el “médico de los pobres”, fue declarado beato, convirtiéndose en el primer beato laico del país. La Misa de beatificación comenzó a las 10:00 a.m. (hora local) y fue presidida por el Nuncio Apostólico en Venezuela, Mons. Aldo Giordano. En la Eucaristía también estuvieron presentes el Administrador Apostólico de Caracas, Cardenal Baltazar Porras; el Arzobispo Emérito de Caracas, Cardenal Jorge Urosa, y un público reducido -debido a las medidas para evitar contagios de coronavirus-, integrado por sacerdotes, religiosas y algunos fieles. En las letras apostólicas con las que se proclamó beato a José Gregorio, se destacaron sus virtudes y se señaló que el médico fue un “experto en la ciencia y excelente en la fe, que reconociendo en los enfermos el rostro sufriente del Señor, como el buen samaritano, los socorrió con caridad evangélica curando sus heridas del cuerpo y del espíritu”. Durante la ceremonia, la reliquia del cuarto beato de Venezuela y primer laico beatificado en el país fue llevada por Yaxury Solorzano, la niña que fue sanada milagrosamente por intercesión de José Gregorio, luego de recibir un disparo de escopeta en la cabeza en marzo de 2017 por parte de unos delincuentes que intentaron robar la moto de su padre. La memoria litúrgica de José Gregorio Hernández se celebrará el 26 de octubre, día de nacimiento del médico. Durante su homilía, Mons. Giordano agradeció a los que llevaron adelante la beatificación del médico de los pobres a pesar de las dificultades que atraviesa el país. Señaló que esta beatificación es un regalo del Papa Francisco a Venezuela e indicó que el Santo Padre ha mostrado sus deseos de visitar el país. El Nuncio Apostólico agregó que ha sido un honor y alegría el participar “en la realización de este gran sueño de todo el pueblo de Venezuela” y señaló que la alegría de este día no debe disminuir por la grave situación de la pandemia.   Mons. Giordano indicó que por esta crisis sanitaria la ceremonia ha tenido que ser reducida y agradeció a quienes se unieron a la beatificación a través de los medios de comunicación, especialmente los que se han visto “obligados a salir de su patria por circunstancias dolorosas”. “Parece providencial celebrar la beatificación de un médico en medio de una pandemia que afecta a toda la humanidad. Oremos por los millones de víctimas y todos los enfermos a causa del virus”, instó. El representante vaticano indicó que en la figura del nuevo beato la Iglesia “rinde hoy a los profesionales de la medicina y de la salud un homenaje de reconocimiento, gratitud y oración” y pidió la intercesión de José Gregorio para que el “acceso a las vacunas se logre juntos, sin divisiones”. Además, resaltó que la beatificación del médico de los pobres confirma que “Venezuela es y será siempre tierra de gracia, aunque las circunstancias puedan sugerir lo contrario”. “El nuevo beato es capaz de unir a sus compatriotas por encima de las diferencias sociales, políticas y económicas, e incluso de las ideológicas o religiosas”, indicó. “Me atrevo a decir que tal vez, en estos momentos, no existe en Venezuela otra figura más querida y aceptada por todos como el doctor José Gregorio Hernández”, agregó. Asimismo, indicó que el nuevo beato es uno “de los mejores venezolanos de todos los tiempos” y subrayó que su secreto era “su fe, su constante búsqueda por hacer la voluntad de Dios, su poner en práctica los mandamientos, su ser discípulo de Jesucristo, su vida de oración, su amor por la Eucaristía”. “La fe le permitió al doctor José Gregorio entrar en una nueva dimensión, comprender su vida y la historia con los ojos de Dios, ver que la existencia humana no termina en el sufrimiento, en el dolor y la muerte, sino en la eternidad, en el paraíso”, resaltó. Mons. Giordano señaló que en el nuevo beato se puede encontrar a un médico, a un catedrático, pero al mismo tiempo se descubre la “humildad radical, la renuncia a la arrogancia y la dedicación a los pobres”. “El doctor José Gregorio reconoció la imagen más pura de Dios en el rostro de los demás, en particular en el de los pobres, los necesitados, los migrantes, los privados de libertad, con los que Jesús se identificó”, agregó. El Nuncio Apostólico indicó que “el respeto de la dignidad y la libertad de las personas es un mandamiento divino” y agregó que el nuevo beato luchó por “el respeto de la dignidad sagrada de la vida desde el instante de la concepción hasta la muerte natural”. “Que el nuevo beato conceda a nuestro amado país el milagro de la reconciliación, de la unidad nacional, de la fraternidad”, pidió. Finalmente, Mons. Giordano pidió que la intercesión del nuevo beato ayude a descubrir “más allá del cansancio, las lágrimas y los obstáculos del camino, la verdadera felicidad que el señor Jesús nos ha preparado”. Al finalizar la Misa, se le entregó a cada diócesis un relicario con una reliquia del nuevo beato, que reposará en la iglesia o santuario que cada obispo designe.   Breve biografía José Gregorio Hernández nació el 26 de octubre de 1864 en el pequeño pueblo campesino de Isnotú, en el estado de Trujillo (Venezuela). Su madre falleció cuando él estaba a punto de cumplir los ocho años. Estudió medicina en Caracas y tuvo tanto éxito que el presidente venezolano lo envió a estudiar microscopía, histología normal, patología y fisiología experimental en París. Al volver fue profesor en la Universidad Central de Caracas. Después de llevar a su familia a la capital, quiso ser monje de clausura en Italia, para dedicarse solo a Dios. En 1908 entró a la Cartuja de Farneta con el nombre de hermano Marcelo. Sin embargo, algunos meses después se enfermó y su superior le ordenó volver a Venezuela para recuperarse. Llegó a Caracas en abril de 1909 y ese mismo mes recibió permiso para ingresar en el Seminario Santa Rosa de Lima, pero siguió anhelando la vida monástica. Volvió a Roma luego de tres años, hizo algunos cursos de Teología en el Colegio Pío Latinoamericano, pero una vez más enfermó y tuvo que volver a Venezuela. Comprendió que Dios lo quería laico y ya no intentó volver a la vida religiosa. Decide convertirse en un católico ejemplar siendo médico, sirviendo al Señor en los enfermos. Dedicaba dos horas diarias a servir a los pobres. Un día, mientras cruzaba la calle para comprar medicinas para una anciana muy pobre, fue atropellado y llevado a un hospital donde un sacerdote pudo impartirle la Unción de los enfermos antes de morir el 29 de junio de 1919. Caracas se conmovió y muchos decían: "Ha muerto un santo". Fueron tantos los que asistieron a su velorio que las autoridades tuvieron que intervenir para organizar a la multitud que quería despedirse de él. Fuente: ACI Prensa 

Leer más

Papa Francisco: La pandemia nos enseñó que tenemos medios para frenar cambio climático

Con motivo de la Jornada Mundial de la Tierra, que se celebra este jueves 22 de abril, el Papa Francisco afirmó en un video mensaje que la pandemia de coronavirus ha demostrado “sí tenemos los medios para enfrentar el desafío” del cambio climático”. En el video, insistió también en que “las interacciones humanas con la biodiversidad de Dios (que Dios nos ha dado) deben hacerse con el máximo cuidado y con respeto: cuidar la biodiversidad, cuidar la naturaleza”. Una lección que, según subrayó, “en esta pandemia lo hemos aprendido mucho más”. El Santo Padre explicó que la pandemia de coronavirus “nos ha demostrado qué ocurre cuando el mundo se para, hace una pausa, aunque sea de unos pocos meses”, y “también nos enseña más sobre lo que necesitamos hacer para crear un planeta justo, equitativo, ambientalmente seguro”. “La pandemia del Covid nos ha enseñado esta interdependencia, este compartir el planeta”, afirmó. “Y ambas catástrofes globales, Covid y el clima, demuestran que no tenemos tiempo para esperar”. Insistió en que “el tiempo nos apremia y que, como lo ha demostrado la Covid-19, sí tenemos los medios para enfrentar el desafío. Tenemos los medios. Es el momento de actuar, estamos en el límite”. El Papa Francisco quiso ilustrar su mensaje con “un dicho viejo, español: ‘Dios perdona siempre, los hombres perdonamos de vez en cuando, la naturaleza no perdona más’”.   Aseguró que “cuando se gatilla esta destrucción de la naturaleza es muy difícil frenarla, pero todavía estamos a tiempo”. “La adversidad que estamos viviendo con la pandemia, y que ya en el cambio climático la sentimos, nos ha de impulsar, nos tiene que impulsar a la innovación, a la invención, a buscar caminos nuevos. De una crisis no se sale igual, salimos mejores o peores. Este es el desafío, y si no salimos mejores vamos por un camino de autodestrucción”, hizo hincapié. Al final de su mensaje de video, el Papa llamó a los líderes del mundo a actuar con valentía, con justicia “y que siempre digan la verdad a la gente, para que la gente sepa cómo protegerse de la destrucción del planeta, cómo proteger al planeta de la destrucción que muchas veces nosotros gatillamos”.

Leer más

Una bella homilía de Pascua de San Juan Crisóstomo, patrono de los predicadores

El tiempo de Pascua en la Iglesia es el de más alegría porque celebra la resurrección del Señor. En esta nota compartimos una homilía de San Juan Crisóstomo, el santo patrono de los predicadores, cuyo nombre significa “boca de oro” y que se hizo famoso por sus bellas prédicas. Si bien la pandemia del coronavirus suscita en muchos miedo y dolor, es bueno recordar que el Señor Jesús ha vencido a la muerte con su resurrección, y así no perder de vista la alegría de este tiempo pascual que la Iglesia celebra como un solo gran día hasta Pentecostés. Por ello ofrecemos a continuación la homilía de San Juan Crisóstomo titulada “Entren en el gozo de su Señor”, publicada en el National Catholic Register. “Que todos los hombres piadosos y los que aman a Dios se alegren en el esplendor de esta fiesta, que los sabios servidores entren felizmente en el gozo de su Señor, que todos los que han cargado el peso de la cuaresma reciban su paga, y que aquellos que han trabajado desde las primeras horas, que ahora reciban su debida recompensa, que cualquier que vino a la hora tercia sea agradecido y se una a la fiesta, y que quienes llegaron a la sexta no teman llegar muy tarde, porque el Señor es amable y recibe al último como si fuera el primero. Él ofrece el descanso a quienes llegan a la hora undécima así como al que ha trabajado desde la primera: sí, Él se conmueve con los últimos y sirve a los primeros, Él los premia y alaba el esfuerzo. Vengan todos: Entren en el gozo de su Señor. Tú el primero y tú el último, reciban su recompensa, tú rico y tú pobre, bailen juntos, tú fuerte y tú débil celebren el día, tú que has guardado el ayuno y tú que no, alégrense hoy. La mesa está ricamente servida, disfruten su banquete real. El becerro es el que se engordó. Que nadie se vaya con hambre. Todos disfruten del banquete de la fe, que todos ustedes reciban las riquezas de su bondad. Que nadie se entristezca por su pobreza porque el reino universal ha sido revelado, que nadie llore sobre sus pecados porque el perdón ha brillado desde la tumba, que nadie tema a la muerte porque la muerte de nuestro Salvador nos ha liberado. Él la ha destruido al soportarla. Ha despojado al Hades descendiendo a su reino. Lo ha enojado al permitirles saborear su carne. Cuando Isaías predijo todo esto clamó: ‘¡Oh Hades, has sido enojado por encontrarlo a Él en el mundo inferior!’. El Hades se ha enojado porque está frustrado, se ha amargado porque ha sido burlado, se ha molestado porque ha sido destruido, se ha enojado porque ha sido reducido a nada, se ha amargado porque es ahora cautivo. Se apoderó de un cuerpo pero ¡he aquí que encontró el cielo, tomó lo visible y fue vencido por lo invisible! Oh muerte, ¿dónde está tu aguijón? Oh Hades, ¿dónde está tu victoria?

Leer más

Papa Francisco: La tarea esencial de la Iglesia es rezar y educar a rezar

Durante la audiencia general de este miércoles 14 de abril, el Papa Francisco destacó que la tarea esencial de la Iglesia es “rezar y educar a rezar” y advirtió que cuando el demonio “quiere combatir la Iglesia, lo hace primero tratando de secar sus fuentes, impidiéndoles rezar”. “La tarea esencial de la Iglesia: rezar y educar a rezar. Transmitir de generación en generación la lámpara de la fe con el aceite de la oración. Lámpara de la fe que ilumina… pero que solo puede ir hacia adelante con el aceite de la fe, por el contrario, se apaga.  Sin la luz de esta lámpara, no podremos ver el camino para evangelizar; no podremos ver el camino para creer bien; no podremos ver los rostros de los hermanos a los que acercarse y servir; no podremos iluminar la habitación donde encontrarnos en comunidad... Sin la fe, todo cae; y sin la oración, la fe se apaga. Fe y oración juntos, no hay otro camino. Por esto la Iglesia, que es casa y escuela de comunión, es casa y escuela de fe y de oración”, explicó el Papa. En su catequesis dedicada al tema de “la Iglesia maestra de oración” el Santo Padre reconoció que “el hábito de la fe no es inmediato, se desarrolla con nosotros, no es rígido, crece, también a través de momentos de crisis y resurrecciones” y añadió que “de hecho, no se puede crecer sin momentos de crisis, porque la crisis te hace crecer. Es un modo necesario para crecer, entrar en crisis”. El Papa alentó a recordar las oraciones aprendidas durante la infancia en familia y, posteriormente, los encuentros con otros testigos y maestros de oración.   Luego, el Santo Padre señaló que “la respiración de la fe es la oración: crecemos en la fe tanto como aprendemos a orar'' y agregó que “después de ciertos pasajes de la vida, nos damos cuenta de que sin la fe no hubiéramos podido lograrlo y que la oración ha sido nuestra fuerza. No solo la oración personal, sino también la de los hermanos y de las hermanas, y de la comunidad que nos ha acompañado y sostenido, de la gente que nos conoce y de la gente a la que le pedimos rezar por nosotros”. En esta línea, el Pontífice subrayó que en la Iglesia “florecen continuamente comunidades y grupos dedicados a la oración” y recordó a las personas que sienten “la llamada a hacer de la oración la acción principal de sus jornadas”. “En la Iglesia hay monasterios, conventos, ermitas, donde viven personas consagradas a Dios y que a menudo se convierten en centros de irradiación espiritual. Son centros de comunidad de oración que irradian espiritualidad. Son pequeños oasis en los que se comparte una oración intensa y se construye día a día la comunión fraterna. Son células vitales, no solo para el tejido eclesial sino para la sociedad misma... Rezar y trabajar en comunidad lleva adelante el mundo, es un motor”, afirmó. En este sentido, el Papa explicó que “todo en la Iglesia nace en la oración, y todo crece gracias a la oración” y alertó que “cuando el Enemigo, el Maligno, quiere combatir la Iglesia, lo hace primero tratando de secar sus fuentes, impidiéndoles rezar”. “Por ejemplo, lo vemos, en ciertos grupos que se ponen de acuerdo para llevar hacia adelante cambios en la vida de la Iglesia, todo es organización, los medios que informan, pero la oración no se ve, no se reza: ‘debemos cambiar esto, debemos tomar esta decisión que es un poco fuerte’. Es interesante la propuesta, es interesante, solo con discusiones, solo con los medios, pero ¿dónde está la oración?”, advirtió el Papa. De este modo, el Santo Padre resaltó que “la oración es la que abre la puerta al Espíritu Santo quien es quien lleva hacia adelante. Los cambios en la Iglesia sin oración no son cambios de Iglesia, son cambios de grupo” y añadió que “si cesa la oración, por un momento parece que todo pueda ir adelante como siempre, por inercia, pero poco después la Iglesia se da cuenta de haberse convertido en un envoltorio vacío, de haber perdido el eje de apoyo, de no poseer más la fuente del calor y del amor”. Fuerza de los santos Por otro lado, el Papa destacó que la fuerza de los santos es la oración quienes “sacan siempre del ‘pozo’ inagotable de la madre Iglesia. Con la oración alimentan la llama de su fe, como se hacía con el aceite de las lámparas. Y así van adelante caminando en la fe y en la esperanza”.   “Los santos, que a menudo a los ojos del mundo cuentan poco, en realidad son los que lo sostienen, no con las armas del dinero, del poder, de los medios de comunicación, sino con las armas de la oración”, dijo el Papa. En esta línea, el Santo Padre reconoció que “las mujeres y los hombres santos no tienen una vida más fácil que los otros, es más, ellos también tienen sus problemas que afrontar y, además, a menudo son objeto de oposiciones”. Finalmente, el Papa indicó la importancia de rezar con perseverancia, sin cansarse, pues “la lámpara de la fe estará siempre encendida sobre la tierra mientras esté el aceite de la oración. La lámpara de la verdadera fe de la Iglesia estará siempre encendida sobre la tierra mientras esté el aceite de la oración. Es lo que lleva hacia adelante la fe, lo que lleva hacia adelante nuestra pobre vida, débil, pecadora”. Por ello, el Santo Padre invitó a preguntarnos: “¿rezo? ¿rezamos? ¿cómo rezo? ¿rezo como los loros o rezo con el corazón? ¿cómo rezo? ¿rezo seguro que estoy en la Iglesia y rezo con la Iglesia o rezo según mis ideas y hago que mis ideas sean ‘oración’? Esa es una oración pagana, no cristiana”.  

Leer más

Fiesta de la Divina Misericordia. Segundo Domingo de Pascua

"La humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia" (Diario, 300) La Fiesta de la Divina Misericordia tiene como fin principal hacer llegar a los corazones de cada persona el siguiente mensaje: Dios es Misericordioso y nos ama a todos ... "y cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia" (Diario, 723). En este mensaje, que Nuestro Señor nos ha hecho llegar por medio de Santa Faustina, se nos pide que tengamos plena confianza en la Misericordia de Dios, y que seamos siempre misericordiosos con el prójimo a través de nuestras palabras, acciones y oraciones... "porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil" (Diario, 742). Con el fin de celebrar apropiadamente esta festividad, se recomienda rezar la Coronilla y la Novena a la Divina Misericordia; confesarse -para la cual es indispensable realizar primero un buen examen de conciencia-, y recibir la Santa Comunión el día de la Fiesta de la Divina Misericordia. La escencia de la devoción La esencia de la devoción se sintetiza en cinco puntos fundamentales: 1. Debemos confiar en la Misericordia del Señor. Jesús, por medio de Sor Faustina nos dice: "Deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en mi misericordia. Que se acerquen a ese mar de misericordia con gran confianza. Los pecadores obtendrán la justificación y los justos serán fortalecidos en el bien. Al que haya depositado su confianza en mi misericordia, en la hora de la muerte le colmaré el alma con mi paz divina". 2. La confianza es la esencia, el alma de esta devoción y a la vez la condición para recibir gracias. "Las gracias de mi misericordia se toman con un solo recipiente y este es la confianza. Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá. Las almas que confían sin límites son mi gran consuelo y sobre ellas derramo todos los tesoros de mis gracias. Me alegro de que pidan mucho porque mi deseo es dar mucho, muchísimo. El alma que confía en mi misericordia es la más feliz, porque yo mismo tengo cuidado de ella. Ningún alma que ha invocado mi misericordia ha quedado decepcionada ni ha sentido confusión. Me complazco particularmente en el alma que confía en mi bondad". 3. La misericordia define nuestra actitud ante cada persona. "Exijo de ti obras de misericordia que deben surgir del amor hacia mí. Debes mostrar misericordia siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo ni excusarte ni justificarte. Te doy tres formar de ejercer misericordia: la primera es la acción; la segunda, la palabra; y la tercera, la oración. En estas tres formas se encierra la plenitud de la misericordia y es un testimonio indefectible del amor hacia mí. De este modo el alma alaba y adora mi misericordia". 4. La actitud del amor activo hacia el prójimo es otra condición para recibir gracias. "Si el alma no practica la misericordia de alguna manera no conseguirá mi misericordia en el día del juicio. Oh, si las almas supieran acumular los tesoros eternos, no serían juzgadas, porque la misericordia anticiparía mi juicio". 5. El Señor Jesús desea que sus devotos hagan por lo menos una obra de misericordia al día. "Debes saber, hija mía que mi Corazón es la misericordia misma. De este mar de misericordia las gracias se derraman sobre todo el mundo. Deseo que tu corazón sea la sede de mi misericordia. Deseo que esta misericordia se derrame sobre todo el mundo a través de tu corazón. Cualquiera que se acerque a ti, no puede marcharse sin confiar en esta misericordia mía que tanto deseo para las almas". La Santa Sede decreta día de la Divina Misericordia Una propuesta de Santa Faustina Kowalska La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publicó el 23 de mayo del 2000 un decreto en el que se establece, por indicación de Juan Pablo II, la fiesta de la Divina Misericordia, que tendrá lugar el segundo domingo de Pascua. La denominación oficial de este día litúrgico será «segundo domingo de Pascua o de la Divina Misericordia». Ya el Papa lo había anunciado durante la canonización de Sor Faustina Kowalska, el 30 de abril: «En todo el mundo, el segundo domingo de Pascua recibirá el nombre de domingo de la Divina Misericordia. Una invitación perenne para el mundo cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades y las pruebas que esperan al genero humano en los años venideros». Sin embargo, el Papa no había escrito estas palabras, de modo que no aparecieron en la transcripción oficial de sus discursos de esa canonización. Santa Faustina, que es conocida como la mensajera de la Divina Misericordia, recibió revelaciones místicas en las que Jesús le mostró su corazón, fuente de misericordia y le expresó su deseo de que se estableciera esta fiesta. El Papa le dedicó una de sus encíclicas a la Divina Misericordia («Dives in misericordia»). Los apóstoles de la Divina Misericordia están integrados por sacerdotes, religiosos y laicos, unidos por el compromiso de vivir la misericordia en la relación con los hermanos, hacer conocer el misterio de la divina misericordia, e invocar la misericordia de Dios hacia los pecadores. Esta familia espiritual, aprobada en 1996, por la archidiócesis de Cracovia, está presente hoy en 29 países del mundo. El decreto vaticano aclara que la liturgia del segundo domingo de Pascua y las lecturas del breviario seguirán siendo las que ya contemplaba el misal y el rito romano.

Leer más

Datos que debes saber sobre el Domingo de Ramos

El 28 de marzo se celebra en la Iglesia el tradicional Domingo de Ramos, con el que se da inicio a la Semana Santa, uno de los tiempos litúrgicos más importantes en la vida cristiana. A continuación, explicamos 9 cosas que debes saber sobre esta fecha, tomados del documento vaticano de 1988 titulado “Carta circular sobre la preparación y la celebración de las fiestas pascuales, Carta de fiestas pascuales” y del libro “Jesús de Nazaret: desde la entrada en Jerusalén a la resurrección” del Papa Emérito Benedicto XVI. 1. Este día se llama "Domingo de Ramos" o "Domingo de Pasión" El primer nombre proviene del hecho que se conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, cuando la multitud lo recibió con hojas de palmas (Juan 12:13). El segundo nombre proviene del relato de la Pasión que se lee este domingo. Porque de no ser así no se leería en un domingo, ya que en el próximo la lectura tratará sobre la Resurrección. Según el documento del Vaticano “Carta circular sobre la preparación y la celebración de las fiestas pascuales” (Carta de fiestas pascuales) de 1988, el Domingo de Ramos “comprende a la vez el presagio del triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión”. “La relación entre los dos aspectos del misterio pascual se han de evidenciar en la celebración en la catequesis del día”, agrega.   2. Se realiza una procesión antes de la Misa La procesión puede tener lugar solo una vez, antes de la Misa. Puede realizarse el sábado o domingo. “La entrada del Señor en Jerusalén, ya desde antiguo, se conmemora con una procesión, en la cual los cristianos celebran el acontecimiento, imitando las aclamaciones y gestos, que hicieron los niños hebreos cuando salieron al encuentro del Señor, cantando el fervoroso ‘Hossana’”, detalla la Carta de fiestas pascuales. 3. Se puede portar palmas u otros tipos de plantas en la procesión No es necesario utilizar hojas de palma en la procesión, también se pueden utilizar otros tipos de plantas locales como el olivo, sauce, abeto o de otros árboles.   Según el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia: “A los fieles les gusta conservar en sus hogares, y a veces en el lugar de trabajo, los ramos de olivo o de otros árboles, que han sido bendecidos y llevados en la procesión”. 4. Los fieles deben ser instruidos sobre la celebración Según el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, “los fieles deben ser instruidos sobre el significado de esta celebración para que puedan captar su significado”. “Debe recordarse oportunamente que lo importante es la participación en la procesión y no solo en la obtención de hojas de palma o de olivo”, que tampoco deben mantenerse “como amuletos, ni por razones terapéuticas o mágicas para disipar los malos espíritus o para evitar el daño que causan en los campos o en los hogares”, indica el texto. 5. Jesús reclama el derecho de los reyes en la entrada triunfal a Jerusalén El Papa Emérito Benedicto XVI explica en su libro “Jesús de Nazaret: desde la entrada en Jerusalén a la resurrección” que Jesucristo reclamó el derecho de los reyes, conocido a lo largo de la antigüedad, de demandar modos de transporte particulares. El uso de un animal (el burro) en el que nadie se había sentado aún es un indicador más del derecho de la realeza. Jesús quería que su camino y su accionar sean entendidos en términos de las promesas del Antiguo Testamento cumplidas en su persona. “Al mismo tiempo, a través de este anclaje del texto en Zacarías 9:9, una exégesis ‘fanática’ del reino está excluida: Jesús no está construyendo sobre la violencia; no está instigando una revuelta militar contra Roma. Su poder es de otro tipo: es en la pobreza y la paz de Dios, que identifica el único poder que puede redimir”, detalla el libro. 6. Los peregrinos reconocieron a Jesús como su rey mesiánico Benedicto XVI también señala que el hecho de que los peregrinos coloquen sus mantos en el suelo para que Jesús camine sobre ellos también “pertenece a la tradición de la realeza israelita (2 Reyes 9:13)”. “Lo que hacen los discípulos es un gesto de entronización en la tradición de la monarquía davídica (del rey David) y apunta a la esperanza mesiánica que surgió a partir de ésta”, indica el texto. Los peregrinos, prosigue, “sacan ramas de los árboles y gritan versos del Salmo 118, palabras de bendición de la liturgia de los peregrinos de Israel que en sus labios se convierten en una proclamación mesiánica: '¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito sea el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en lo más alto!' (Mc 11: 9-10, ver Sal 118: 26)”. 7. “Hossana” es un grito de júbilo y una oración profética En el tiempo de Jesús esta palabra tenía matices mesiánicos. En la aclamación se expresan las emociones de los peregrinos que acompañan a Jesús y a sus discípulos: la alabanza alegre a Dios en el momento de la entrada procesional, la esperanza de que la hora del Mesías había llegado. Al mismo tiempo era una oración que indicaba que el reinado davídico, y por lo tanto el reinado de Dios sobre Israel, sería restablecido. 8. La multitud que aplaudió la llegada de Jesús no es la misma que exigió su crucifixión En su libro, Benedicto XVI argumenta que en los tres evangelios sinópticos, así como en San Juan, se deja claro que quienes aplaudieron a Jesús en su entrada a Jerusalén no fueron sus habitantes, sino las multitudes que lo acompañaban e ingresaron a la Ciudad Santa con él. Este punto se hace más claro en el relato de Mateo, en el pasaje que sigue al Hosanna dirigido a Jesús: “Cuando entró en Jerusalén, toda la ciudad se agitó diciendo: ¿Quién es este? Y las multitudes decían: Este es el profeta Jesús de Nazaret de Galilea” (Mt 21, 10-11). Las personas habían oído hablar del profeta de Nazaret, pero no parecía tener ninguna importancia para Jerusalén, y la gente allí no lo conocía. 9. El relato de la Pasión goza de una especial solemnidad en la liturgia La Carta de Fiestas Pascuales dice lo siguiente en el numeral 33:    “Es aconsejable que se mantenga la tradición en el modo de cantarla o leerla, es decir, que sean tres personas que hagan las veces de Cristo, del narrador y del pueblo. La Pasión ha de ser proclamada ya por diáconos o presbíteros, ya, en su defecto, por lectores, en cuyo caso, la parte correspondiente a Cristo se reserva al sacerdote". En la proclamación de la Pasión no se llevan ni luces ni incienso, ni se hace al principio el saludo al pueblo como de ordinario para el Evangelio, ni se signa el libro. Tan solo los diáconos piden la bendición al sacerdote. Para el bien espiritual de los fieles conviene que se lea por entero la narración de la Pasión, y que no se omitan las lecturas que la preceden”. Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en el National Catholic Register

Leer más

6 cosas que debes saber sobre la Solemnidad de la Anunciación

Cada año celebramos la Solemnidad de la Anunciación, cuando el Arcángel Gabriel apareció ante la Virgen María para anunciarle el nacimiento de Cristo. En esta nota te explicamos por qué es importante este día.  1. ¿Qué significa la palabra “Anunciación”? Se deriva de la misma raíz que la palabra "anunciar". El Arcángel Gabriel anuncia el nacimiento de Cristo con antelación. "Anunciación" es simplemente una manera antigua de decir "el anuncio". Aunque este término suele aplicarse al nacimiento de Cristo, se puede utilizar también en otros casos. Por ejemplo, en su libro “La infancia de Jesús”, Benedicto XVI escribe frases como "La anunciación del nacimiento de Juan" y "La anunciación a María" porque el nacimiento de Juan Bautista también se anunció con antelación. 2. ¿Cuándo se celebra la Anunciación y por qué a veces se cambia la fecha? La Solemnidad de la Anunciación se celebra el 25 de marzo, es decir nueve meses antes de Navidad (25 de diciembre), por los nueve meses que Jesús estuvo en el vientre de la Virgenn María. Sin embargo, la Anunciación coincide a veces con Semana Santa, cuyos días tienen un rango litúrgico superior a esta Solemnidad. Según el Misal Romano: “Cada vez que se produce esta solemnidad durante la Semana Santa, se transfiere al lunes siguiente al segundo domingo de Pascua”. 3. ¿Por qué esta historia es paralela al nacimiento de Juan Bautista? El nacimiento de Juan el Bautista fue también anunciado con antelación. En ambas historias hay similitudes: El Arcángel Gabriel hace el anuncio. Se anuncia a una sola persona: Zacarías en el caso de Juan Bautista, y María en el caso de Jesús. Se anuncia el nacimiento milagroso de un individuo que tiene un lugar prominente en el plan de Dios. En ambos casos realizan una pregunta al ángel (Zacarías pregunta cómo puede saber si lo anunciado sucederá; María pregunta cómo va a suceder). Una señal milagrosa es presentada como prueba (Zacarías se quedó mudo; a María se le informa del embarazo milagroso de Isabel, que se encuentra en su sexto mes). Gabriel se aparta. 4. ¿Por qué la reacción de María es diferente a la de Zacarías? A primera vista la reacción de María ante Gabriel podría parecerse a la reacción incrédula de Zacarías pero es fundamentalmente diferente: Zacarías preguntó cómo podía saber si lo que decía el ángel sería verdad. Su actitud era de escepticismo. María, en cambio, se pregunta cómo se cumplirán las palabras del ángel. Su actitud es de una fe que busca comprender. 5. ¿Cómo responde el Arcángel Gabriel a la pregunta de María? Gabriel le dice: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios”. Aquí el ángel indica la participación de las tres Personas de la Santísima Trinidad: a través de la acción del Espíritu Santo, el Padre hace que el Hijo sea concebido en forma humana. No habrá ningún padre humano, dejando claro el hecho de que el Niño va a ser el Hijo de Dios. Como un ejemplo más del poder de Dios, el ángel acota que Isabel, aunque anciana y aparentemente estéril, ha concebido milagrosamente un hijo y está en el sexto mes de embarazo. "Para Dios no hay nada imposible". 6. ¿Por qué el “Sí” de María es importante? La aceptación de María de este papel es trascendental porque ella será la Madre del Hijo de Dios. A pesar de los sufrimientos, en sus diversas formas, ella se colocó por completo al servicio de la voluntad de Dios convirtiéndose en protectora del Niño que un día nacería y salvaría con amor al mundo.

Leer más

Carta de Monseñor Urrutia a San Oscar Romero

Querido Monseñor: Era lunes 24 de marzo de 1980 y el reloj marcaba las 6:20 de la tarde. Usted celebraba con su habitual devoción y ternura la Santa Misa, y mientras pronunciaba estas palabras: “Que este cuerpo inmolado y esta sangre sacrificada por los hombres, nos alimente también para dar nuestro cuerpo y nuestra sangre al sufrimiento y al dolor, como Cristo, no para sí, sino para dar conceptos de justicia y de paz a nuestro pueblo…”, Dios en su infinito amor lo llamó al martirio y su sangre se unió, a la hora el ofertorio, a la sangre de Cristo derramada para la salvación de los hombres. No había ser humano alguno que comprendiera, en aquel instante, qué le había sucedido. Monseñor Óscar Romero, asesinado el pie del Altar, anunciaban los noticieros. Usted era el único que en su corazón sabía qué estaba aconteciendo en su vida, sabía que Dios estaba irrumpiendo en su historia con una vocación a la que llama a muy pocos de sus hijos: el martirio. Dios lo encontró lleno de gracia y lo convirtió en el más grande “Testigo de la fe al pie del Altar”. Desde entonces, Monseñor, esta Iglesia Particular, unida a la Iglesia Primitiva, lo lleva muy dentro de su corazón. El hecho patente de su martirio le bastó para tributarle culto como a un mártir de Cristo, y lo convirtió en su poderoso intercesor ante Dios. Yo sé muy bien que, desde su fe, Usted, aprendió a obedecer, como Cristo, en el sufrimiento, pues desde su juventud había educado su alma para hacer de sí mismo una entrega libre y amorosa a Dios. Así aprendió a vivir como quien muere cada día de amor, hasta morir de verdad ayudando a vivir a los demás. Nunca le fue fácil ni cómodo ser Arzobispo de San Salvador. Desde su nombramiento le resultó tremendamente difícil y heroico. Fue la Palabra de Dios la que inspiró la imitación de Cristo en su vida y le convirtió en “signo de contradicción”, el hombre crucificado que supo saborear en el gozo del Espíritu la fecundidad de la cruz. La cruz de la búsqueda de nuevos caminos a partir del martirio del Padre Rutilio Grande y de la búsqueda de nuevas iniciativas pastorales. La cruz de no ser comprendido por los que le rodeaban. La cruz de la impotencia ante el sufrimiento y la explotación de los pobres, de los obreros y de los campesinos. La cruz de no saber comprender plenamente a los demás. La cruz de tener que estar siempre disponible para escuchar a los demás, para aprender, para empezar todos los días de nuevo. Para Usted fue tremendamente difícil y heroico ser Arzobispo. Una Iglesia sacudida por los vientos nuevos del Concilio Vaticano II, la Evangelii Nuntiandi, Medellín y Puebla, y por un mundo tan cambiante, lleno de injusticias y de violencia. Tuvo que enfrentar exigencias internas y externas. Pero sabía que era la hora de Dios para Usted, providencialmente rica y fecunda, intensamente penetrada de cruz y esperanza. Su fidelidad y pobreza no se hicieron esperar, como el Pobre de Nazareth se puso en manos de Dios y supo decirle “Toma, Señor, recibe mi vida. Haz de ella lo que Tú quieras. Sólo quiero hacer tu voluntad. “Si el grano de trigo no muere, queda infecundo” (Jn 12, 24). Como Cristo muriendo en la Cruz fructificó la salvación para toda la humanidad, así Usted muriendo como “Testigo de la fe al pie del Altar”, nos ha hecho levantar la mirada a los montes buscando el auxilio de Dios cada día, para que nuestros pies no tropiecen más por los caminos de la injusticia y de la maldad. Este día la Iglesia ha querido honrar la Capilla del Hospitalito, el lugar de su martirio, con un nuevo nombre. Ya no se llamará más Capilla del Hospital Divina Providencia, sino “Capilla Martirial San Óscar Arnulfo Romero, Obispo y Mártir”, aunque siga enclavada en el corazón mismo del Hospital Divina Providencia, lugar donde Usted decidió irse a vivir junto a los enfermos que por sus sufrimientos corporales le hacían presente a Jesucristo crucificado, en quienes se apoyaba con sus oraciones y sacrificios. Hoy quiero contarle Monseñor que aquel puñado de novicias imberbes, se volvieron mayores como yo y lo recuerdan con cariño. Cuidan de sus cosas, sus reliquias, con celo y valentía, y hablan de Usted como del mismo Jesús. Gracias, Monseñor, por estar siempre aquí, por ayudarme a caminar mi historia recordándome que “debo ser siempre como Jesús”. Por favor no se olvide de rezar por nuestra Iglesia de El Salvador. Esté siempre muy cercano al Papa Francisco y cuide de él. Si, ya sé que querrá decirme que en estos momentos que vive El Salvador debemos tener cordura, expectativa y comprensión, que debemos obrar con un alto grado de madurez política y reflexión por el bien de la Patria y del pueblo salvadoreño. Que recordemos que la Iglesia está al servicio del pueblo, y que Usted, con su testimonio nos ha enseñado que la Iglesia defiende al pueblo y, así, nadie dudará de la fidelidad de la Iglesia. (cfr. Homilía del Domingo 21 de octubre de 1979). Finalmente, solo quiero decirle cuánto lo extraño y lo recuerdo, sobre todo en momentos difíciles de la vida sacerdotal cuando se experimenta la soledad y parece que en medio del desierto no se encuentra el camino. Sé que ahí está Usted con su corazón de Padre para indicarme el camino diciéndome: “no es por aquí, sino por allá”. Gracias Monseñor por ser San Óscar Arnulfo Romero, una luz que deja translucir siempre la luz de Cristo. Un abrazo. Monseñor Rafael Urrutia

Leer más

El Papa en Irak: La guerra, el odio, la violencia son incompatibles con la religión

“Que el recuerdo del sacrificio de los mártires nos inspire para renovar nuestra confianza en la fuerza de la Cruz”. Ese fue el pedido del Papa Francisco en la Catedral católica siria de Nuestra Señora de la Salvación, en Bagdad, donde el 31 de octubre de 2010 terroristas de Estado Islámico asesinaron a 48 personas y causaron heridas a otras 70. En el último evento de su primer día del viaje apostólico a Irak, este viernes 5 de marzo, el Papa Francisco se reunió en esta catedral con obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, seminaristas y catequistas. En su discurso, el Pontífice recordó que la Cruz transmite un “mensaje salvífico de perdón, reconciliación y resurrección”. Francisco insistió en que la muerte de los mártires “nos recuerda con fuerza que la incitación a la guerra, las actitudes de odio, la violencia y el derramamiento de sangre son incompatibles con las enseñanzas religiosas”. Asimismo, recordó a los cristianos asesinados en esta catedral hace más de diez años “y cuya beatificación está en proceso”. En ese sentido, recordó “a todas las víctimas de la violencia y las persecuciones, pertenecientes a cualquier comunidad religiosa”.   Por otra parte, el parte reconoció que “dificultades forman parte de la experiencia cotidiana de los fieles iraquíes”. “En las últimas décadas, ustedes y sus conciudadanos han tenido que afrontar las consecuencias de la guerra y de las persecuciones, la fragilidad de las infraestructuras básicas y la lucha continua por la seguridad económica y personal, que a menudo ha llevado a desplazamientos internos y a la migración de muchos, también de cristianos, hacia otras partes del mundo”. Por ese motivo agradeció a obispos y sacerdotes iraquíes “por haber permanecido cercanos a su pueblo, sosteniéndolo, esforzándose por satisfacer las necesidades de la gente y ayudando a cada uno a desempeñar su función al servicio del bien común”. Al mismo tiempo los animó “a perseverar en este compromiso, para garantizar que la Comunidad católica en Irak, aunque sea pequeña como un grano de mostaza, siga enriqueciendo el camino de todo el país”. Asimismo, el Papa Francisco hizo un llamado a estrechar los lazos entre los fieles de las diferentes confesiones cristianas enraizadas en Irak, y comparó al conjunto de las comunidades cristianas con “la familiar imagen de una alfombra”. “Las diferentes Iglesias presentes en Irak, cada una con su ancestral patrimonio histórico, litúrgico y espiritual, son como muchos hilos particulares de colores que, trenzados juntos, componen una alfombra única y bellísima, que no sólo atestigua nuestra fraternidad, sino que remite también a su fuente”. El Papa explicó que “Dios mismo es el artista que ha ideado esta alfombra, que la teje con paciencia y la remienda con cuidado, queriendo que estemos entre nosotros siempre bien unidos, como sus hijos e hijas”.   El Obispo de Roma reveló también ante los prelados iraquíes que le agrada pensar “en nuestro ministerio episcopal en términos de cercanía, es decir, nuestra necesidad de permanecer con Dios en la oración, junto a los fieles confiados a nuestro cuidado y a nuestros sacerdotes”. Por eso, pidió a los obispos que sean “particularmente cercanos a sus sacerdotes. Que no los vean como administradores o directores, sino como a padres, preocupados por el bien de sus hijos, dispuestos a ofrecerles apoyo y ánimo con el corazón abierto”. “Acompáñenlos con su oración, con su tiempo, con su paciencia, valorando su trabajo e impulsando su crecimiento. De este modo serán para sus sacerdotes signo visible de Jesús, el Buen Pastor que conoce sus ovejas y da la vida por ellas”. Insistió en que la labor episcopal no se debe limitar a una mera gestión administrativa: “Sabemos que nuestro servicio conlleva también una parte administrativa, pero esto no significa que debamos pasar todo nuestro tiempo en reuniones o detrás de un escritorio”. “Sean pastores, servidores del pueblo y no administradores públicos. Siempre con el pueblo de Dios, nunca separados como si fueran una clase privilegiada. No renieguen de esta ‘estirpe’ noble que es el santo pueblo de Dios”, concluyó el Papa Francisco.    

Leer más

El Papa sobre el mensaje de la Divina Misericordia: abramos nuestro corazón a Jesús

Este domingo el Papa Francisco durante el Ángelus dominical recordó que han pasado noventa años desde la revelación de la imagen de Jesús Misericordioso. "Ese mensaje", dijo, "ha llegado a todo el mundo, y no es otro que el Evangelio de Jesucristo, muerto y resucitado, que nos da la misericordia del Padre". “Hace noventa años, el Señor Jesús se manifestó a Santa Faustina Kowalska, confiándole un mensaje especial de la Divina Misericordia. A través de San Juan Pablo II, ese mensaje ha llegado a todo el mundo, y no es otro que el Evangelio de Jesucristo, muerto y resucitado, que nos da la misericordia del Padre. Abramos nuestro corazón a él, diciendo con fe: "Jesús, confío en ti.” Es el 22 de febrero de 1931. El Señor Jesús se manifestó a Santa Faustina Kowalska que estaba en su celda del convento de Płock de la Congregación de las Hermanas de la Santísima Virgen María de la Misericordia en Stary Rynek. "Al anochecer, mientras estaba en mi celda", escribe Santa Faustina en su Diario, "vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca: una mano estaba levantada para bendecir, mientras la otra tocaba la túnica sobre su pecho, que, al retirarla ligeramente, dejaba ver dos grandes rayos, uno rojo y otro pálido. Muda, mantuve los ojos fijos en el Señor; mi alma estaba embargada de temor, pero también de gran alegría. Después de un momento, Jesús me dijo: Pinta una imagen según el modelo que ves, con las palabras: Jesús, confío en Ti. Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla, y luego en todo el mundo. La primera imagen de Jesús Misericordioso fue pintada en Vilna bajo la dirección de la propia Sor Faustina. La imagen más conocida se conserva en el Santuario de la Divina Misericordia de Cracovia-Łagiewniki. Fue creado según las instrucciones del guía espiritual del Apóstol de la Divina Misericordia.

Leer más

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2021

El Vaticano publicó este 12 de febrero el Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma de 2021 titulado “Miren, estamos subiendo a Jerusalén... (Mt 20,18). Cuaresma: un tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad”. En el texto dirigido a todos los fieles católicos del mundo, el Santo Padre invitó a “vivir la Cuaresma como camino de conversión y oración, y para compartir nuestros bienes”, así como a vivir “una Cuaresma de caridad que quiere decir cuidar a quienes se encuentran en condiciones de sufrimiento, abandono o angustia a causa de la pandemia de COVID- 19”. “En la Cuaresma, estemos más atentos a ‘decir palabras de aliento, que reconfortan, que fortalecen, que consuelan, que estimulan’, en lugar de ‘palabras que humillan, que entristecen, que irritan, que desprecian’. A veces, para dar esperanza, es suficiente con ser ‘una persona amable, que deja a un lado sus ansiedades y urgencias para prestar atención, para regalar una sonrisa, para decir una palabra que estimule, para posibilitar un espacio de escucha en medio de tanta indiferencia’”, advirtió el Papa. A continuación, el mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma de 2021: “Miren, estamos subiendo a Jerusalén... (Mt 20,18). Cuaresma: un tiempo para renovar la fe, la esperanza y la caridad”. Queridos hermanos y hermanas: Cuando Jesús anuncia a sus discípulos su pasión, muerte y resurrección, para cumplir con la voluntad del Padre, les revela el sentido profundo de su misión y los exhorta a asociarse a ella, para la salvación del mundo. Recorriendo el camino cuaresmal, que nos conducirá a las celebraciones pascuales, recordemos a Aquel que “se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz” (Flp 2,8). En este tiempo de conversión renovemos nuestra fe, saciemos nuestra sed con el “agua viva” de la esperanza y recibamos con el corazón abierto el amor de Dios que nos convierte en hermanos y hermanas en Cristo. En la noche de Pascua renovaremos las promesas de nuestro Bautismo, para renacer como hombres y mujeres nuevos, gracias a la obra del Espíritu Santo. Sin embargo, el itinerario de la Cuaresma, al igual que todo el camino cristiano, ya está bajo la luz de la Resurrección, que anima los sentimientos, las actitudes y las decisiones de quien desea seguir a Cristo. El ayuno, la oración y la limosna, tal como los presenta Jesús en su predicación (cf. Mt 6,1-18), son las condiciones y la expresión de nuestra conversión. La vía de la pobreza y de la privación (el ayuno), la mirada y los gestos de amor hacia el hombre herido (la limosna) y el diálogo filial con el Padre (la oración) nos permiten encarnar una fe sincera, una esperanza viva y una caridad operante. 1. La fe nos llama a acoger la Verdad y a ser testigos, ante Dios y ante nuestros hermanos y hermanas. En este tiempo de Cuaresma, acoger y vivir la Verdad que se manifestó en Cristo significa ante todo dejarse alcanzar por la Palabra de Dios, que la Iglesia nos transmite de generación en generación. Esta Verdad no es una construcción del intelecto, destinada a pocas mentes elegidas, superiores o ilustres, sino que es un mensaje que recibimos y podemos comprender gracias a la inteligencia del corazón, abierto a la grandeza de Dios que nos ama antes de que nosotros mismos seamos conscientes de ello. Esta Verdad es Cristo mismo que, asumiendo plenamente nuestra humanidad, se hizo Camino -exigente pero abierto a todos- que lleva a la plenitud de la Vida. El ayuno vivido como experiencia de privación, para quienes lo viven con sencillez de corazón lleva a descubrir de nuevo el don de Dios y a comprender nuestra realidad de criaturas que, a su imagen y semejanza, encuentran en Él su cumplimiento. Haciendo la experiencia de una pobreza aceptada, quien ayuna se hace pobre con los pobres y “acumula” la riqueza del amor recibido y compartido. Así entendido y puesto en práctica, el ayuno contribuye a amar a Dios y al prójimo en cuanto, como nos enseña Santo Tomás de Aquino, el amor es un movimiento que centra la atención en el otro considerándolo como uno consigo mismo (cf. Carta enc. Fratelli tutti, 93). La Cuaresma es un tiempo para creer, es decir, para recibir a Dios en nuestra vida y permitirle “poner su morada” en nosotros (cf. Jn 14,23). Ayunar significa liberar nuestra existencia de todo lo que estorba, incluso de la saturación de informaciones -verdaderas o falsas- y productos de consumo, para abrir las puertas de nuestro corazón a Aquel que viene a nosotros pobre de todo, pero “lleno de gracia y de verdad” (Jn 1,14): el Hijo de Dios Salvador. 2. La esperanza como “agua viva” que nos permite continuar nuestro camino. La samaritana, a quien Jesús pide que le dé de beber junto al pozo, no comprende cuando Él le dice que podría ofrecerle un “agua viva” (Jn 4,10). Al principio, naturalmente, ella piensa en el agua material, mientras que Jesús se refiere al Espíritu Santo, aquel que Él dará en abundancia en el Misterio pascual y que infunde en nosotros la esperanza que no defrauda. Al anunciar su pasión y muerte Jesús ya anuncia la esperanza, cuando dice: “Y al tercer día resucitará” (Mt 20,19). Jesús nos habla del futuro que la misericordia del Padre ha abierto de par en par. Esperar con Él y gracias a Él quiere decir creer que la historia no termina con nuestros errores, nuestras violencias e injusticias, ni con el pecado que crucifica al Amor. Significa saciarnos del perdón del Padre en su Corazón abierto. En el actual contexto de preocupación en el que vivimos y en el que todo parece frágil e incierto, hablar de esperanza podría parecer una provocación. El tiempo de Cuaresma está hecho para esperar, para volver a dirigir la mirada a la paciencia de Dios, que sigue cuidando de su Creación, mientras que nosotros a menudo la maltratamos (cf. Carta enc. Laudato si’, 32-33;43-44). Es esperanza en la reconciliación, a la que san Pablo nos exhorta con pasión: “Les pedimos que se reconcilien con Dios” (2 Co 5,20). Al recibir el perdón, en el Sacramento que está en el corazón de nuestro proceso de conversión, también nosotros nos convertimos en difusores del perdón: al haberlo acogido nosotros, podemos ofrecerlo, siendo capaces de vivir un diálogo atento y adoptando un comportamiento que conforte a quien se encuentra herido. El perdón de Dios, también mediante nuestras palabras y gestos, permite vivir una Pascua de fraternidad. En la Cuaresma, estemos más atentos a “decir palabras de aliento, que reconfortan, que fortalecen, que consuelan, que estimulan”, en lugar de “palabras que humillan, que entristecen, que irritan, que desprecian” (Carta enc. Fratelli tutti [FT], 223). A veces, para dar esperanza, es suficiente con ser “una persona amable, que deja a un lado sus ansiedades y urgencias para prestar atención, para regalar una sonrisa, para decir una palabra que estimule, para posibilitar un espacio de escucha en medio de tanta indiferencia” (ibíd., 224). En el recogimiento y el silencio de la oración, se nos da la esperanza como inspiración y luz interior, que ilumina los desafíos y las decisiones de nuestra misión: por esto es fundamental recogerse en oración (cf. Mt 6,6) y encontrar, en la intimidad, al Padre de la ternura. Vivir una Cuaresma con esperanza significa sentir que, en Jesucristo, somos testigos del tiempo nuevo, en el que Dios “hace nuevas todas las cosas” (cf. Ap 21,1- 6). Significa recibir la esperanza de Cristo que entrega su vida en la cruz y que Dios resucita al tercer día, “dispuestos siempre para dar explicación a todo el que nos pida una razón de nuestra esperanza” (cf. 1 P 3,15). 3. La caridad, vivida tras las huellas de Cristo, mostrando atención y compasión por cada persona, es la expresión más alta de nuestra fe y nuestra esperanza. La caridad se alegra de ver que el otro crece. Por este motivo, sufre cuando el otro está angustiado: solo, enfermo, sin hogar, despreciado, en situación de necesidad... La caridad es el impulso del corazón que nos hace salir de nosotros mismos y que suscita el vínculo de la cooperación y de la comunión. “A partir del ‘amor social’ es posible avanzar hacia una civilización del amor a la que todos podamos sentirnos convocados. La caridad, con su dinamismo universal, puede construir un mundo nuevo, porque no es un sentimiento estéril, sino la mejor manera de lograr caminos eficaces de desarrollo para todos” (FT, 183). La caridad es don que da sentido a nuestra vida y gracias a este consideramos a quien se ve privado de lo necesario como un miembro de nuestra familia, amigo, hermano. Lo poco que tenemos, si lo compartimos con amor, no se acaba nunca, sino que se transforma en una reserva de vida y de felicidad. Así sucedió con la harina y el aceite de la viuda de Sarepta, que dio el pan al profeta Elías (cf. 1 R 17,7-16); y con los panes que Jesús bendijo, partió y dio a los discípulos para que los distribuyeran entre la gente (cf. Mc 6,30-44). Así sucede con nuestra limosna, ya sea grande o pequeña, si la damos con gozo y sencillez. Vivir una Cuaresma de caridad quiere decir cuidar a quienes se encuentran en condiciones de sufrimiento, abandono o angustia a causa de la pandemia de COVID- 19. En un contexto tan incierto sobre el futuro, recordemos la palabra que Dios dirige a su Siervo: “No temas, que te he redimido” (Is 43,1), ofrezcamos con nuestra caridad una palabra de confianza, para que el otro sienta que Dios lo ama como a un hijo. “Solo con una mirada cuyo horizonte esté transformado por la caridad, que le lleva a percibir la dignidad del otro, los pobres son descubiertos y valorados en su inmensa dignidad, respetados en su estilo propio y en su cultura y, por lo tanto, verdaderamente integrados en la sociedad” (FT, 187). Queridos hermanos y hermanas: Cada etapa de la vida es un tiempo para creer, esperar y amar. Este llamado a vivir la Cuaresma como camino de conversión y oración, y para compartir nuestros bienes, nos ayuda a reconsiderar, en nuestra memoria comunitaria y personal, la fe que viene de Cristo vivo, la esperanza animada por el soplo del Espíritu y el amor, cuya fuente inagotable es el corazón misericordioso del Padre. Que María, Madre del Salvador, fiel al pie de la cruz y en el corazón de la Iglesia, nos sostenga con su presencia solícita, y la bendición de Cristo resucitado nos acompañe en el camino hacia la luz pascual. Roma, San Juan de Letrán, 11 de noviembre de 2020, memoria de San Martín de Tours.  

Leer más

Hoy es la fiesta de San José Sánchez del Río, el niño cristero que murió mártir

San José Sánchez del Río fue un niño que se enlistó en las filas de los cristeros y que murió mártir en la persecución religiosa que sufrió México en la segunda década del siglo XX. Nació el 28 de marzo de 1913 en Sahuayo, Michoacán (México). En 1926, cuando las leyes anticlericales del gobierno de Plutarco Elías Calles llevaron a que la Iglesia Católica suspendiera el culto público en su país, José tenía apenas 13 años y 5 meses. En aquel tiempo, como respuesta a la legislación anticlerical que estaba orientada a restringir la libertad religiosa, laicos, presbíteros y religiosos católicos decidieron levantarse en armas en defensa de la fe y se les dio el nombre de Cristeros.   Se estima que fueron 250 mil personas las que perdieron la vida en esa guerra en ambos bandos.  “Joselito”, como se le conoce al pequeño cristero, pidió permiso a sus padres para enlistarse como soldado del general Prudencio Mendoza y defender la causa de Cristo y de su Iglesia. Su madre trató de disuadirlo pero él le dijo: "Mamá, nunca había sido tan fácil ganarse el cielo como ahora, y no quiero perder la ocasión". San José Sánchez del Río fue torturado y asesinado el 10 de febrero de 1928, a la edad de 14, por oficiales del gobierno de Calles porque se negó a renunciar a su fe.   Le cortaron la planta de los pies y fue conducido descalzo hasta su tumba. Mientras caminaba, José Luis rezaba y gritaba “¡Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe!”. Ante su tumba fue colgado en un árbol y acuchillado. Uno de los verdugos lo bajó y le preguntó qué mensaje le daba a sus padres. El niño respondió: “Que Viva Cristo Rey y que en el cielo nos veremos”. Ante esta respuesta, el hombre le dio un tiro en la sien y lo mató. San José Sánchez del Río fue declarado beato en Guadalajara (México) el 20 de noviembre de 2005 por el Cardenal José Saraiva Martins, y canonizado en Roma (Italia) por el Papa Francisco el 16 de octubre de 2016 junto a otros seis beatos, entre ellos el argentino Cura Brochero. En el año 2012 se estrenó Cristiada, una película que cuenta varios momentos de la Guerra Cristera y de la vida del Beato Anacleto González, San José Sánchez del Río y otros santos mártires.

Leer más

Papa Francisco: La Misa no puede ser “solo escuchada” como si fuéramos espectadores

Durante la audiencia general de este miércoles 3 de febrero, el Papa Francisco advirtió que la expresión “yo voy a escuchar Misa” no es correcta porque la Misa no puede ser “solo escuchada, como si fuéramos solo espectadores”. “La Misa no puede ser solo ‘escuchada’ como si nosotros fuéramos solo espectadores de algo que se desliza sin involucrarnos. La Misa siempre es celebrada, y no solo por el sacerdote que la preside, sino por todos los cristianos que la viven. ¡El centro es Cristo! Todos nosotros, en la diversidad de los dones y de los ministerios, todos nos unimos a su acción, porque es Él, Cristo, es el Protagonista de la liturgia”, indicó el Papa. Al continuar con su serie de catequesis sobre la oración, el Santo Padre reflexionó en la oración con la liturgia y destacó que “la vida está llamada a convertirse en culto a Dios, pero esto no puede suceder sin la oración, especialmente la oración litúrgica”.   En esta línea, el Pontífice señaló que “la liturgia, precisamente por su dimensión objetiva, pide ser celebrada con fervor, para que la gracia derramada en el rito no se disperse sino que alcance la vivencia de cada uno”. Además, el Santo Padre reconoció que en la historia de la Iglesia ha existido “en más de una ocasión, la tentación de practicar un cristianismo intimista, que no reconoce a los ritos litúrgicos públicos su importancia espiritual” y añadió que esa tendencia reivindicaba “la presunta mayor pureza de una religiosidad que no dependiera de las ceremonias exteriores, consideradas una carga inútil o dañina”. Sin embargo, el Papa recordó la Constitución del Concilio Vaticano II Sacrosanctum Concilium que “reafirma de forma completa y orgánica la importancia de la divina liturgia para la vida de los cristianos, los cuales encuentran en ella esa mediación objetiva solicitada por el hecho de que Jesucristo no es una idea o un sentimiento, sino una Persona viviente, y su Misterio un evento histórico”. “La oración de los cristianos pasa a través de mediaciones concretas: la Sagrada Escritura, los Sacramentos, los ritos litúrgicos, la comunidad. En la vida cristiana no se prescinde de la esfera corpórea y material, porque en Jesucristo esta se ha convertido en camino de salvación. Podríamos decir que podemos orar con el cuerpo, el cuerpo entra en la oración”, afirmó el Papa. En este sentido, el Santo Padre citó el Catecismo de la Iglesia Católica para destacar que “la misión de Cristo y del Espíritu Santo que, en la liturgia sacramental de la Iglesia, anuncia, actualiza y comunica el Misterio de la salvación, se continúa en el corazón que ora”. “La liturgia, en sí misma, no es solo oración espontánea, sino algo más y más original: es acto que funda la experiencia cristiana por completo y, por eso, también la oración. La liturgia es evento, es acontecimiento, es presencia, es encuentro con Cristo”, añadió. De este modo, el Papa subrayó que “Cristo se hace presente en el Espíritu Santo a través de los signos sacramentales: de aquí deriva para nosotros los cristianos la necesidad de participar en los divinos misterios. Un cristianismo sin liturgia es un cristianismo sin Cristo” y agregó que “incluso en el rito más despojado, como el que algunos cristianos han celebrado y celebran en los lugares de prisión, o en el escondite de una casa durante los tiempos de persecución, Cristo se hace realmente presente y se dona a sus fieles”. “Que este pensamiento nos ayude a todos: cuando se va a la Misa los domingos, voy a rezar en comunidad, voy a rezar con Cristo que está presente. Cuando vamos a la celebración de un Bautismo, por ejemplo, Cristo está allí que bautiza. ‘No Padre esta es una idea, es un modo de decir’. No, no es un modo de decir, Cristo está presente y en la liturgia tú rezas con Cristo que está a tu lado”, concluyó el Papa.

Leer más

¿Quieres vivir el amor de San José en tu familia? Sacerdote da 5 consejos para lograrlo

En el marco del Año de San José convocado por el Papa Francisco, el P. Paulo Saavedra López, rector del Colegio Santa Rosa de Chosica (Perú), ofreció cinco consejos que pueden ayudarte a vivir el amor en la familia como lo hizo el padre adoptivo de Jesús. El sacerdote que es también vicario de la parroquia Santo Toribio, y devoto de San José, hizo una reflexión sobre la Carta Apostólica “Patris Corde” (Corazón de padre), publicada el 8 de diciembre de 2020, a los 150 años de la declaración de San José como patrono de la Iglesia universal. Con este texto el Papa Francisco también convocó el Año de San José del 8 de diciembre de 2020 al 8 de diciembre de 2021. El P. Saavedra reflexionó sobre el primer punto de la carta, titulado “Padre Amado”, y en declaraciones a ACI Prensa ofreció los siguientes consejos: 1. Amar es entregarse a los demás El sacerdote indicó que en este apartado se ve que “el Papa trata de profundizar esta vocación del amor que tiene todo padre”. En el hogar, “el amor es una de las expresiones de entrega básica en la familia”, que se expresa “en la ayuda mutua entre cada uno de sus miembros: de los hijos, de los padres, y si también están, de los abuelos y los primos”. El Santo Padre “nos invita a reconocer que José ha tenido su vocación al Amor, porque en su casa ha recibido al Mesías y le ha servido a él, y por lo tanto, ha tenido la capacidad de entregar su propia vida en amor al hijo de Dios”, dijo el presbítero. 2. Amar es hacer un silencio prudente La entrega de amor de San José se dio “en lo sencillo del hogar, en el trabajo, en las cosas muy cotidianas. Es un amor que se expresa muy humilde, muy sencillo”, señaló el P. Saavedra. “A veces en la familia nos hacemos muchas complicaciones para vivir la vida familiar y no nos damos cuenta que no necesitamos ser tan explícitos y decir: ‘Mira, yo amo mi familia y hago esto por él’. No, no tanto en decirlo, sino en hacerlo y tener pequeños gestos que comunican ese amor”, prosiguió. En ese sentido, recordó a las familias que más que decir palabras, el amor en el hogar se expresa sobre todo en las obras pequeñas y sencillas del día a día, y de entre todos estos gestos destacó “el silencio” vivido de San José. “Uno de los gestos que yo valoro mucho es el silencio”, dijo. “Cuando hay algo medio encrespado que vamos a tener en la familia, que vamos a pelear o que está un poco tensa la cuestión, si uno empieza, que el otro no siga, sino que guarde ese silencio de amor que se da y se puede dar en casa”, agregó. 3. Amar es enseñar y dialogar con paciencia Es importante “no suponer que lo que hacen los demás miembros de mi familia [conmigo], lo hacen por fastidiarme la vida, sino que lo hacen porque en el fondo están buscando algo bueno, pero las formas a veces no son tan oportunas, no son tan atinadas”, señaló el P. Saavedra a ACI Prensa. Por ejemplo, “una cosa es decir: ‘Prepárate hijito para iniciar la videoclase’, y otra gritar: ‘¡Apúrate!, ¡ya!, ¡levántate, anda a tu clase!’. Ha dicho lo mismo, pero no de la misma forma”, dijo. “Entonces, yo creo que la figura de San José, muy silenciosa, nos hace entender”, como dice el Papa, que “es mejor comunicar con amor y paciencia lo bueno que queremos sacar de los demás, porque ahí en nuestra paciencia, corrección personal, en la espera y en el silencio es cuando más fruto alcanzamos en el actuar de los demás con los que vivimos”, destacó. El sacerdote comentó que es simple y muy fácil actuar como el primer caso del ejemplo, “lo difícil es entrar en diálogo para enseñarle a los otros con Amor doméstico a valorar qué cosas importantes hay en el trato y en la relación con los demás”. 4. Amar es servir en lo sencillo y cotidiano “La colaboración sencilla y humilde en casa, hecha desde la gracia de Dios, tiene mucho más mérito incluso que salir a ser un gran evangelizador por las calles y gritar con mi parlante afuera”, dijo el P. Saavedra a ACI Prensa.  Por ejemplo, “que esté limpio el plato, que sacudo un poco la ropa, que acomodo el planchador de mi mamá, que pongo un poco más de agua en el bidón”, añadió. “¡Qué bonito es aprovechar el tiempo en buscar acercarnos!, en vez de desperdiciarlo discutiendo, separándonos o no hablándonos, porque no me gustó como me hablaste  al punto de llegar a la falta de comprensión y comunicación”. “José nos enseña a vivir la familia con paciencia, con silencio, con entrega, en lo doméstico, en lo sencillo”, señaló el sacerdote. “Recomiendo mucho a los padres que vivan este amor doméstico de San José, que nos enseña a afianzar la convivencia familiar”, alentó.   5. ¿Cómo crecer en la devoción a San José en familia? El P. Saavedra dijo a ACI Prensa que además de esforzarnos por vivir el amor doméstico como San José, es necesario “ponernos en manos de él” y pedirle su intercesión para que Dios nos conceda la gracia que necesitamos para lograr este propósito. “San José nos demuestra esa entrega incondicional, silenciosa, humilde a Dios en sus obras, porque él se encarga de las cosas de Dios. ¿Quiénes son las cosas más importantes de Dios? Pues la Virgen María y Jesús, su esposa amadísima del Espíritu Santo y el mismo Cristo”, dijo. “José tenía un gran encargo, una encargatura pero majestuosa, y él no dijo: ‘Ay, lo voy a hacer yo solo’, sino, ‘Dios me ayudará’, y así ha sido. Él nos da el ejemplo y San José les va a decir: ‘Si vienen a mí, yo les voy a decir vayan a Él, mírenlo a Él cómo nos ama, cómo se entrega, cómo llega a nosotros. Y así él nos da ese soporte”, agregó. El sacerdote recordó que en el apartado “Padre Amado”, el Papa nos dice que “San José es considerado protector de la Iglesia y no solamente de la Iglesia, sino de todos, de los institutos religiosos, hermandades, grupos de personas”. Por ello, aconsejó “encomendarnos a él para que con su actuar nos ayude a valorar la mejor forma de actuar y desenvolvernos en casa, en familia”. También, alentó a seguir el ejemplo de Santa Teresa de Ávila, devota de San José, para acudir al padre adoptivo de Cristo en la oración personal. Ella nos dice: “Vayan a José, a él díganle”. Explicó que “ir a San José es ir con una devoción y una confianza de que él es padre, de que él entiende cómo es una familia. De dónde él saca esa fuerza y esa gracia, pues de Dios, porque él le ha entregado su vida a Dios”. El sacerdote sugirió que en oración se rece al santo así: “Mira, necesito paciencia, necesito un poquito de silencio, José, ven, ayúdame. Necesito que me protejas de la ira, de las reacciones inoportunas. Te pido que me ayudes a considerar siempre con Amor a cada uno de los miembros de mi familia, a darme la oportunidad de pensar bien de ellos, antes de estar acusando”. “¡Qué bonito sería que un padre y una madre de familia, estén solos, estén juntos o estén separados, recurran con fe a San José para hallar dirección en medio de esta sociedad que nosotros sabemos que está tan dividida!”, de modo que la preocupación “sea la necesidad de todos”, que es “la necesidad auténtica y moralmente buena para todos”, concluyó.

Leer más

El Vaticano reconoce un nuevo mártir y 7 nuevos siervos de Dios

El Papa Francisco autorizó este jueves 21 de enero a la Congregación para las Causas de los Santos la promulgación de Decretos de reconocimiento de un martirio y 7 nuevos Siervos de Dios. El martirio reconocido por la Santa Sede tras el encuentro del Pontífice con el Prefecto de la Congregación, Cardenal Marcello Semeraro, es el del sacerdote italiano Giovanni Fornasini, nacido el 23 de febrero de 1915 en Pianaccio di Lizzano en Belvedere y asesinado en odio a la fe en la localidad italiana de San Martino di Caprara, Italia, el 13 de octubre de 1944. El sacerdote fue asesinado por un oficial alemán al que el joven presbítero había acusado de ser uno de los ejecutores materiales de la masacre nazi-fascista de Marzabotto, donde murieron asesinados cerca de 1000 personas.   Además, en los decretos el Pontífice también reconoció las virtudes heroicas del Siervo de Dios Jérôme Lejeune, fiel laico nacido el 13 de junio de 1926 en Montrouge, Francia, y fallecido en París el 3 de abril de 1994. Lejeune fue un genetista de fama mundial que en 1958 descubrió el síndrome de Down. Se destacó por su oposición frontal al aborto y fue amigo y colaborador de San Juan Pablo II. A finales de los años 80 el Papa polaco lo nombró miembro de la Pontificia Academia de las Ciencias y consultor del Pontificio Consejo para los trabajadores sanitarios. En los decretos promulgados por la Congregación para las Causas de los Santos tras la autorización del Santo Padre se reconocen también las virtudes heroicas del Siervo de Dios Michele Arcangelo Maria Antonio Vinti, sacerdote diocesano nacido el 18 de enero de 1893 en Grotte, Italia y fallecido el 17 de agosto de 1943. Se reconocen también las virtudes heroicas del Siervo de Dios Ruggero Maria Caputo, sacerdote diocesano nacido el 1 de mayo de 1907 en Barletta, Italia, y fallecido el 15 de junio de 1980. Asimismo, se reconocen las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Mary Joseph of Jesus (cuyo nombre previo a los votos era Elizabeth Prout), fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Santísima Cruz y de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Nació el 2 de septiembre de 1820 en Shrewsbury, Inglaterra, y falleció en Sutton, Inglaterra, el 11 de enero de 1864.   El Papa autorizó también la promulgación del decreto de reconocimiento de virtudes heroicas del Siervo de Dios Santiago Masarnau Fernández, fiel laico, nacido el 10 de diciembre de 1805 en Madrid, España, y fallecido el 14 de diciembre de 1882. También se han reconocido las virtudes heroicas del Siervo de Dios Pasquale Canzii, seminarista nacido el 6 de noviembre de 1914 en Bisenti, Italia, y fallecido en Penne, Italia, el 24 de enero de 1930. Por último, se han reconocido las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Adelaide Bonolis, fiel laica, fundadora de las Obras de Asistencia y Redención Social, nacida el 14 de agosto de 1909 en Milán, Italia, y fallecida el 11 de agosto de 1980.

Leer más

Beata Laura Vicuña; La hija que ofreció la vida por salvar a su madre.

Nació en Santiago de Chile, el 5 de abril de 1891 y murió en Argentina el 22 de enero de 1904, a la edad de sólo 13 años. El Papa Juan Pablo II la beatificó el 3 de septiembre de 1988. Su padre es un alto militar y jefe político de Chile. Una revolución derroca al gobierno y la familia Vicuña tiene que salir huyendo, desterrados a 500 kilómetros de la capital. Allá muere el papá y la familia queda en la miseria. Laura tiene apenas dos años cuando queda huérfana de padre. La mamá, con sus dos hijas, Laura y Julia, emprende un larguísimo viaje de ocho meses hacia las pampas de Argentina. Allá encuentra un ganadero brutal y matón, y movida por su gran miseria, la pobre Mercedes se va a vivir con él en unión libre. El hombre se llamaba Manuel Mora. En 1900 Laura es internada en el colegio de las Hermanas Salesianas de María Auxiliadora en el colegio de Junín de los Andes. Allí, en clase de religión, al oír que la profesora dice que a Dios le disgustan mucho los que viven en unión libre, sin casarse, la niña cae desmayada de espanto. En la próxima clase de religión, cuando la religiosa empieza a hablar otra vez de unión libre, la niña empieza a palidecer. La profesora cambia de tema pero consulta el caso con la hermana directora del colegio: "¿Por qué será que Laura Vicuña se asusta tanto cuando se habla del pecado que es el vivir en unión libre?". La superiora le aconseja: "Vuelva a tratar de ese tema, y si ve que la niña se asusta, cambie de tema". Así lo hace. Laurita se ha dado cuenta de un gravísimo mal: su madre, el ser que ella más ama en el mundo, después de Dios y la Virgen, su mamá Mercedes, vive en pecado mortal y está en grave peligro de condenación eterna. ¡Es terrible!. Y Laura hace un plan: ofrecerá su vida a Dios, con tal de que la mamá abandone a ese hombre con el cual vive en pecado. Comunica el plan al confesor, el Padre Crestanello, salesiano. El le dice: "Mira que eso es muy serio. Dios puede aceptarte tu propuesta y te puede llegar la muerte muy pronto". Pero la niña está resuelta a salvar el alma de la mamá a cualquier costo, y ofrece su vida al Señor Dios, en sacrificio para salvar el alma de la propia madre. En el colegio es admirada por las demás alumnas como la mejor compañera, la más amable y servicial. Las superioras se quedan maravilladas de su obediencia y del enorme amor que siente por Jesús Sacramentado y por María Auxiliadora. El día de su primera comunión ofrece su vida en sacrificio a Jesús, y al ser admitida como "Hija de María", consagra su pureza a la Sma. Virgen María. Va a pasar vacaciones a donde vive su madre. Manuel Mora trata de irrespetarla pero ella no lo permite. Prefiere ser abofeteada y azotada brutalmente por él pero no admite ningún irrespeto a su virtud. Manuel aprende a respetarla. En una gran inundación que invade el colegio, Laura por salvar la vida de las más pequeñas, pasa largas horas de la noche entre las friísimas aguas sacando niñas en peligro, y adquiere una dolorosa enfermedad en los riñones. Dios empieza a aceptar el sacrificio que le ofreció por salvar el alma de su mamá. Laura empieza a palidecer y a debilitarse. Siente enorme tristeza al oír de los superiores que no la podrán aceptar como religiosa porque su madre vive en concubinato. Sigue orando por ella. Cae a cama. Dolores intensísimos. Vómitos continuos. Se retuerce del dolor. La vida de Laura se está apagando. "Señor: que yo sufre todo lo que a Ti te parezca bien, pero que mi madre se convierta y se salve". Va a entrar en agonía. La madre se acerca. "Mamá, desde hace dos años ofrecí mi vida a Dios en sacrificio para obtener que tu no vivas más en unión libre. Que te separes de ese hombre y vivas santamente". Mamá: ¿antes de morir tendré la alegría de que te arrepientas, y le pidas perdón a Dios y empieces a vivir santamente? "¡Ay hija mía! Exclama doña Mercedes llorando, ¿entonces yo soy la causa de tu enfermedad y de tu muerte? Pobre de mí ¡Oh Laurita, qué amor tan grande has tenido hacia mí! Te lo juro ahora mismo. Desde hoy ya nunca volveré a vivir con ese hombre. Dios es testigo de mi promesa. Estoy arrepentida. Desde hoy cambiará mi vida". Laura manda llamar al Padre Confesor. "Padre, mi mamá promete solemnemente a Dios abandonar desde hoy mismo a aquel hombre". Madre e hija se abrazan llorando. Desde aquel momento el rostro de Laura se torna sereno y alegre. Siente que ya nada le retiene en esta tierra. La Divina Misericordia ha triunfado en el corazón de su amadísma mamacita. Su misión en este mundo ya está cumplida. Dios la llama al Paraíso. Recibe la unción de los enfermos y su última comunión. Besa repetidamente el crucifijo. A su amiga que reza junto a su lecho de moribunda le dice: ¡Que contenta se siente el alma a la hora de la muerte, cuando se ama a Jesucristo y a María Santísima!. Lanza una última mirada a la imagen que está frente a su cama y exclama: "Gracias Jesús, gracias María", y muere dulcemente. Era el 22 de enero de 1904. Iba a cumplir los 13 años. La madre tuvo que cambiarse de nombre y salir disfrazada de aquella región para verse libre del hombre que la perseguía. Y el resto de su vida llevó una vida santa. Laura Vicuña ha hecho muchos milagros a los que le piden que rece por ellos ante Nuestro Señor. Y el Papa Juan Pablo II la declaró Beata en 1988. Señor Jesús: Tú que concediste a Laura Vicuña la gracia de ofrecer su vida por la salvación del alma de su propia madre, concédenos también a todos nosotros la gracia de obtener buenas obras, la conversión y salvación de muchos pecadores. Amén.

Leer más

Papa Francisco: Dios es el Amigo fiel y su amor nunca falla

En la audiencia general de este miércoles 13 de enero, el Papa Francisco describió la importancia de la oración de alabanza a Dios, incluso en los momentos difíciles, y recordó que el fundamento de la alabanza es que “Dios es el Amigo fiel y su amor nunca falla”. “Los santos y las santas nos demuestran que se puede alabar siempre, en las buenas y en las malas, porque Dios es el Amigo fiel. Este es el fundamento de la alabanza: Dios es el Amigo fiel y su amor nunca falla. Siempre. Él está al lado de nosotros, nos espera siempre”, indicó el Papa. En esta línea, el Santo Padre dijo que alguno ha definido a Dios como “centinela” ya que está “cerca de ti, te hace ir hacia adelante con seguridad” por lo que el Papa invitó: “en los momentos difíciles, obscuros, tengamos la valentía de decir ‘bendito Señor’, alabar al Señor, esto nos hará mucho bien”. Al continuar con su serie de catequesis sobre la oración, el Pontífice se detuvo en “un pasaje crítico de la vida de Jesús” relatado en el Evangelio de San Mateo “después de los primeros milagros y la implicación de los discípulos en el anuncio del Reino de Dios, la misión del Mesías atraviesa una crisis. Juan Bautista duda: ‘¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?’”. De este modo, el Santo Padre reconoció que “en la vida siempre hay momentos obscuros, momentos de noche espiritual y así Juan está pasando este momento”. El Papa señaló el ejemplo de Jesús para indicar la importancia de la alabanza a Dios y destacó el capítulo 11 de San Mateo en que se describe un “momento de decepción” cuando el pueblo mostró hostilidad después de los signos prodigiosos de Jesús y precisamente en ese momento, “Jesús no eleva al Padre un lamento, sino que eleva un himno de júbilo: ‘Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños’”. “En plena crisis, en plena obscuridad -digamos así- Jesús bendice al Padre, Jesús alaba al Padre. ¿Por qué?”, cuestionó el Papa. En primer lugar, el Santo Padre explicó que Jesucristo alabó a Dios Padre gracias a la filiación divina ya que “sobretodo lo alaba por lo que es: ‘Padre, Señor del cielo y de la tierra’” y añadió que “Jesús se regocija en su espíritu porque sabe y siente que su Padre es el Dios del universo, y viceversa, el Señor de todo lo que existe es Padre, ‘Padre mío’. De esta experiencia de sentirse ‘hijo del Altísimo’ brota la alabanza. Jesús se siente hijo del Altísimo”. Además, el Papa explicó que “Jesús alaba al Padre porque favorece a los pequeños” y agregó que “es lo que Él mismo experimenta predicando en los pueblos: los ‘sabios’ y los ‘inteligentes’ permanecen desconfiados y cerrados, hacen cálculos, mientras que los ‘pequeños’ se abren y acogen el mensaje”. Por ello, el Santo Padre alentó: “también nosotros debemos alegrarnos y alabar a Dios porque las personas humildes y sencillas acogen el Evangelio” y recordó a la “gente sencilla, esa gente humilde que va a las peregrinaciones, que va a rezar, que canta, que hace alabanza, gente a la cual quizá le faltan muchas cosas, pero que la humildad los lleva a alabar a Dios”. “En el futuro del mundo y en las esperanzas de la Iglesia están siempre los ‘pequeños’: aquellos que no se consideran mejores que los otros, que son conscientes de los propios límites y de los propios pecados, que no quieren dominar sobre los otros, que, en Dios Padre, se reconocen todos hermanos”, advirtió. En este sentido, el Papa subrayó que “en ese momento de aparente fracaso, donde todo es obscuro, Jesús reza alabando al Padre” por lo que animó a “juzgar de forma diferente nuestras derrotas personales, juzgar de forma diferente las situaciones en las que no vemos clara la presencia y la acción de Dios, cuando parece que el mal prevalece y no hay forma de detenerlo”. “Jesús, que también recomendó mucho la oración de súplica, precisamente en el momento en el que habría tenido motivo de pedir explicaciones al Padre, sin embargo, lo alaba. Parece una contradicción, pero allí está la verdad”, añadió. De este modo, el Papa explicó que el tiempo de la alabanza “no es solo cuando la vida nos colma de felicidad, sino sobre todo en los momentos difíciles, momentos obscuros, cuando el camino sube cuesta arriba” así como “Jesús, en el momento obscuro alaba al Padre para que aprendamos que a través de esa cuesta, de ese sendero fatigoso, de esos pasajes arduos, se llega a ver un panorama nuevo, un horizonte más abierto”.   “Alabar es como respirar oxígeno puro, te purifica el alma, te hace mirar lejos, no permanecer encarcelado en el momento difícil, obscuro, de las dificultades”, agregó el Papa. Oración de San Francisco Luego, el Santo Padre recordó el ejemplo de San Francisco de Asís cuando escribió la oración del “cántico de las criaturas” al final de su vida, oración que “no la compuso en un momento de alegría, momento de bienestar, sino al contrario, en medio de las dificultades”. El Papa relató que San Francisco escribió esta oración cuando estaba “ya casi ciego, y siente en su alma el peso de una soledad que nunca antes había sentido: el mundo no ha cambiado desde el inicio de su predicación, todavía hay quien se deja destrozar por las riñas, y además siente que se acercan los pasos de la muerte”. “Podría ser el momento de la decepción, de la decepción extrema y de la percepción del propio fracaso. Pero Francisco en ese instante de tristeza, en ese instante obscuro reza: ‘Laudato si, mi Señor...’. Reza alabando. Francisco alaba a Dios por todo, por todos los dones de la creación, y también por la muerte, que con valentía logra llamar ‘hermana’, la ‘hermana muerte’”, destacó el Papa. Por último, el Santo Padre subrayó que “estos ejemplos de santos y de santas y también de Jesús de alabar a Dios en los momentos difíciles nos abren las puertas de un camino muy grande hacia el Señor, nos purifican siempre, la alabanza purifica siempre” por lo que concluyó preguntando: “¿A quién sirve la alabanza? ¿A nosotros o a Dios?” “La oración de alabanza nos sirve a nosotros”, respondió el Papa con el prefacio común IV del Misal Romano que dice: “aunque tú no necesitas nuestra alabanza, tú inspiras en nosotros que te demos gracias, para que las bendiciones que te ofrecemos nos ayuden en el camino de la salvación por Cristo nuestro Señor”.

Leer más

7 datos que tal vez no conocías de la Epifanía y los famosos Reyes Magos

“Al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra”, dice San Mateo (2,1-18) en el pasaje que se refiere a los tres magos. Aquí 7 datos que tal vez no conocías de los sabios de oriente y la Epifanía. 1. La Iglesia celebra tres Epifanías La fiesta de los reyes magos o “bajada de reyes” es comúnmente llamada Epifanía, palabra que en griego significa manifestación, en el sentido de que Dios se revela y se da a conocer. No obstante, la Iglesia celebra como Epifanías tres manifestaciones de la vida de Jesús: la Epifanía ante los magos de oriente (manifestación a los paganos), Epifanía del Bautismo del Señor (manifestación a los judíos) y la Epifanía de las bodas de Caná (manifestación a sus discípulos). 2. Es la segunda fiesta más antigua La Fiesta de la Epifanía es una de las más antiguas de los cristianos, muy probablemente la segunda después de la Santa Pascua. Se inició en oriente y luego pasó a occidente por el siglo cuarto. Se dice que en un principio los cristianos conmemoraban las tres epifanías en una misma fecha. En algunas iglesias orientales incluso le dieron a esta fiesta un carácter celebrativo del nacimiento de Cristo, pero este sentido se fue aminorando cuando se insertó la festividad romana de la Navidad por el siglo cuarto. En la Edad Media la Epifanía poco a poco pasó a conocerse más como la fiesta de los Reyes Magos. Actualmente la Iglesia Católica celebra las tres epifanías en diferentes tiempos del calendario litúrgico. 3. Un santo definió la fecha Estudios sostienen que la Epifanía se fijó para el 6 de enero debido a que en este día se celebraba el nacimiento de Aión, dios patrono de la metrópoli de Alejandría, que al parecer estaba relacionado con el dios sol. Asimismo, porque desde tiempos antiguos en Egipto, se celebraba el solsticio de invierno el 6 de enero. San Eusebio de Cesarea y San Jerónimo en el siglo cuarto, al igual que San Epifanio en el siglo sexto dicen que los reyes arribaron a ver al Niño antes que Jesús cumpliese los dos años. Sin embargo, San Agustín (siglos cuarto y quinto) en sus sermones de la Epifanía afirmó que llegaron el día 13 después del nacimiento del Señor. Es decir, el 6 de enero del calendario actual. 4. Reyes por tradición San Mateo, el único que habla de los magos en la Biblia, explica que fueron de “oriente”, una zona que para los judíos eran los territorios de Arabia, Persia o Caldea. Por otro lado, los orientales llamaban “magos” a los doctores. “Mago” en lengua persa significaba “sacerdote” y justamente los magos (“magoi” en griego) eran una casta de sacerdotes persas o babilonios. Ellos no conocían la revelación divina como los judíos, pero estudiaban las estrellas en su deseo de buscar a Dios. La tradición les llamó “reyes” a los magos en referencia al Salmo 72 (10 -11) que dice: “Los reyes de occidente y de las islas le pagarán tributo. Los reyes de Arabia y de Etiopía le ofrecerán regalos. Ante él se postrarán todos los reyes y le servirán todas las naciones”. 5. Pudieron ser más de tres San León Magno y San Máximo de Turín, siglos cuarto y quinto respectivamente, hablan de tres magos probablemente no por basarse en alguna tradición, sino tal vez por los tres regalos que describe el evangelista. En los primeros siglos hay representaciones pictóricas en los que aparecen dos, cuatro, seis y hasta ocho magos. No obstante, el fresco más antiguo de la adoración de los magos data del siglo segundo y se encuentra en un arco de la capilla griega de las catacumbas romanas de Priscila y allí aparecen tres. 6. El origen de sus nombres, fisonomías y regalos Los nombres de los magos no aparecen en las Sagradas Escrituras, pero la tradición les ha dado ciertos nombres. En un manuscrito de París a fines del siglo siete se los nombra como Bitisarea, Melchor y Gataspa, pero en el siglo nueve se empezó a propagar que eran Gaspar, Melchor y Baltazar. Melchor es graficado generalmente como un anciano blanco con barba en representación de la zona Europea y ofrece al Niño el oro por la realeza de Cristo. Gaspar representa a la zona asiática y porta el incienso por la divinidad de Jesús. Mientras que Baltazar es negro por los provenientes de África y regala al Salvador la mirra, sustancia que se utilizaba para embalsamar cadáveres y símbolo de la humanidad del Señor. En la época que se les empezó a pintar con estas características no se tenía conocimiento de América. Además, los tres hacen referencia a las edades del ser humano: juventud (Gaspar), madurez (Baltazar) y vejez (Melchor). 7. La estrella habría sido una conjunción de planetas Sobre la estrella de Belén que vieron los Reyes Magos se han construido varias hipótesis. Antes se decía que fue un cometa, pero estudios astronómicos indican que al parecer se debió a la conjunción de los planetas Saturno y Júpiter en la constelación de Piscis. En este sentido, los Reyes Magos posiblemente deciden viajar en busca del Mesías porque, en la antigua astrología, Júpiter era considerado como la estrella del Príncipe del mundo; la constelación de Piscis, como el signo del final de los tiempos; y el planeta Saturno en Oriente, como la estrella de Palestina. En suma, se presume que los “sabios de Oriente” entendieron que el Señor del final de los tiempos se aparecería ese año en Palestina. Es probable que los Reyes Magos supieran algunas profecías mesiánicas de los judíos y por eso llegaron a Jerusalén, al palacio de Herodes, preguntando por el rey de los judíos.

Leer más

15 formas de obtener una indulgencia plenaria en el Año de San José

El Papa Francisco decretó un Año dedicado a San José desde el 8 de diciembre de 2020 hasta el 8 de diciembre de 2021, periodo en el que los católicos tendrán la oportunidad de obtener una indulgencia plenaria especial. Durante este año especial hay muchas formas nuevas en que los católicos pueden recibir una indulgencia plenaria, que remite todo castigo temporal causado por el pecado, entre las que está el encomendar su trabajo diario a la protección de San José Obrero o rezar el Santo Rosario con sus familias. Estas acciones deben ir acompañadas de las tres condiciones habituales para obtener cualquier indulgencia plenaria, que son la Confesión Sacramental, la Comunión Eucarística y la oración por las intenciones del Papa. En caso existan impedimentos de fuerza mayor, la persona debe tener la intención de cumplirlas lo antes posible y debe desapegarse totalmente del pecado. Según el decreto emitido por la Penitenciaría Apostólica, existen 15 formas de recibir una indulgencia en el Año de San José: 1) Participa en un retiro espiritual durante al menos un día que incluya una meditación sobre San José. 2) Pide en oración la intercesión de San José para que los desempleados puedan encontrar un trabajo digno. 3) Recita las Letanías de San José por los cristianos perseguidos. Los católicos bizantinos tienen la opción de recitar un Akathist para San José.  4) Encomienda el trabajo y las actividades diarias a la protección de San José Obrero. 5) Sigue el ejemplo de San José y realiza una obra de misericordia corporal como dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, dar posada al peregrino, visitar a los presos y los enfermos y enterrar a los difuntos.  6) Realiza una de las obras espirituales de misericordia, como consolar al triste, dar buen consejo al que lo necesita, enseñar al que no sabe, corregir al que se equivoca, sufrir con paciencia los defectos del prójimo, perdonar al que nos ofende y rezar por los vivos y los difuntos.  7) Reza el Rosario con tu familia para que “todas las familias cristianas se sientan estimuladas a recrear el mismo ambiente de íntima comunión, amor y oración que había en la Sagrada Familia”.  8) Las parejas comprometidas también pueden recibir una indulgencia al rezar el Rosario juntos.  9) Medita al menos 30 minutos al rezar el Padre Nuestro, pues San José “nos invita a redescubrir nuestra relación filial con el Padre, a renovar la fidelidad a la oración, a escuchar y corresponder con profundo discernimiento a la voluntad de Dios”. 10) Reza una oración aprobada a San José el domingo de San José, que es el domingo después de Navidad en la tradición católica bizantina.  11) Celebra la fiesta de San José el 19 de marzo realizando un acto de piedad en honor a San José. 12) Reza una oración aprobada a San José el día 19 de cualquier mes.  13) Honra a San José realizando un acto de piedad o rezando una oración aprobada cualquier miércoles, el día tradicionalmente dedicado a San José. 14) Reza a San José en la Fiesta de la Sagrada Familia celebrada el 27 de diciembre.  15) Celebra la fiesta de San José Obrero el 1 de mayo realizando un acto de piedad u ofreciendo tu oración.   “Todos los fieles tendrán así la posibilidad de comprometerse, mediante la oración y las buenas obras, en obtener con ayuda de San José, cabeza de la celestial Familia de Nazaret, el consuelo y alivio en las graves tribulaciones humanas y sociales que hoy afligen al mundo contemporáneo”.  Los ancianos, los enfermos y los moribundos que no pueden salir de sus hogares debido a la pandemia del COVID-19 también tienen un permiso especial para recibir una indulgencia plenaria al “ofrecer con confianza en Dios los dolores y las incomodidades” de sus vidas con una oración a San José, esperanza de los enfermos y patrón de una muerte feliz.  La Penitenciaría Apostólica permite cualquier oración a San José aprobada por la Iglesia, en particular, la oración “A ti, oh bendito José” compuesta por el Papa León XIII, que compartimos a continuación: A ti, bienaventurado San José, acudimos en nuestra tribulación; y después de invocar el auxilio de tu Santísima Esposa solicitamos también confiados tu patrocinio. Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, te tuvo unido, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, humildemente te suplicamos vuelvas benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades”. “Protege, Providentísimo Custodio de la Sagrada Familia la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros toda mancha de error y corrupción; asístenos propicio, desde el cielo, fortísimo libertador nuestro, en esta lucha con el poder de las tinieblas: y, como en otro tiempo librasteis al Niño Jesús del inminente peligro de la vida, así ahora, defiende a la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, ya cada uno de nosotros protégenos con el perpetuo patrocinio, para que, a tu ejemplo y sostenidos por tu auxilio, podamos santamente vivir y piadosamente morir y alcanzar en el cielo la eterna felicidad.   

Leer más

“Dios no tiene miedo a nuestra pobreza”, afirma el Papa Francisco

El Papa Francisco afirmó que “Dios quiere hacer grandes cosas a través de nuestra pobreza”. En un mensaje difundido este lunes 4 de enero por medio de su perfil oficial de la red social Twitter, el Santo Padre afirmó que “como en Belén, también con nosotros Dios quiere hacer grandes cosas a través de nuestra pobreza. Puso toda nuestra salvación en el pesebre de un establo y no tiene miedo a nuestra pobreza. ¡Dejemos que su misericordia transforme nuestras miserias!”.   En línea con este mensaje, durante el Ángelus del pasado viernes 1 de enero, el Pontífice recordó que “Dios nos da la responsabilidad de ser trabajadores por la paz” y, como tales, “cada uno de nosotros, hombres y mujeres de este tiempo, está llamado a traer la paz cada día y en cada ambiente de vida, sosteniendo la mano al hermano que necesita una palabra de consuelo, un gesto de ternura, una ayuda solidaria. Esto para nosotros es una responsabilidad dada por Dios”. Además, durante la celebración de la Misa del Gallo el 24 de diciembre de 2020, el Papa hizo hincapié en que Cristo “vino al mundo como un niño viene al mundo, débil y frágil” y recordó que nació “en el pobre pesebre de un oscuro establo”, “sin alojamiento digno, en la pobreza y el rechazo”, para “hacernos entender hasta qué punto ama nuestra condición humana: hasta el punto de tocar con su amor concreto nuestra peor miseria”.

Leer más

Interpretación de la Imagen de la Virgen de Guadalupe

Los pueblos mesoamericanos desde tiempos remotos ya veneraban en el cerro del tepeyac a una deidad llamada Tonantzin (que quiere decir Nuestra Madrecita), por esta razón, fue más fácil la asimilación el mensaje traído por la Virgen María como verdadera Madre de Dios y Madre nuestra. El nombre de “SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA DE GUADALUPE” ella misma lo dio a Juan Bernardino, tío de Juan Diego, cuando se le apareció para sanarle de sus enfermedades. Cabello: Lleva el cabello suelto, lo que entre los aztecas es señal de virginidad. Es Virgen y Madre. Rostro: Su rostro es moreno, ovalado y en actitud de profunda oración. Su semblante es dulce, fresco, amable, refleja amor y ternura, además de una gran fortaleza. Manos: Sus manos están juntas en señal de recogimiento, en profunda oración. La derecha es más blanca y estilizada, la izquierda es morena y más llena, podrían simbolizar la unión de dos razas distintas. Embarazo: Su gravidez se constata por la forma aumentada del abdomen, donde se destaca una mayor prominencia vertical que transversal, corresponde a un embarazo casi en su última etapa. Edad: Representa a una joven que su edad aproximada es de 18 a 20 años. Estatura: La estatura de la Virgen en el ayate es de 1.43 centímetros. El cinto: El cinto marca el embarazo de la Virgen. Se localiza arriba del vientre. Cae en dos extremos trapezoidales que en el mundo náhuatl representaban el fin de un ciclo y el nacimiento de una nueva era. En la imagen simboliza que con Jesucristo se inicia una nueva era tanto para el viejo como para el nuevo mundo. Los rayos: La Virgen está rodeada de rayos dorados que le forman un halo luminoso o aura. El mensaje transmitido es: ella es la Madre de la luz, del Sol, del Niño Sol, del Dios verdadero, ella lo hace descender hacia el “centro de la luna” (México de nátuahl) para que allí nazca, alumbre y dé vida. La luna: La Virgen de Guadalupe está de pie en medio de la luna, y no es casual que la palabra México en nátuahl son “Metz – xic – co” que significan “en el centro de la luna”. También es símbolo de fecundidad, nacimiento, vida. Marca los hilos de la fertilidad femenina y terrestre. La flor de cuatro pétalos o Nahui Ollin: es el símbolo principal en la imagen de la Virgen, es el máximo símbolo nátuahl y representa la presencia de Dios, la plenitud, el centro del especio y del tiempo. En la imagen presenta a la Virgen de Guadalupe como la Madre de Dios y marca el lugar donde se encuentra Nuestro Señor Jesucristo en su vientre. El ángel: Un ángel está a los pies de la Guadalupana con ademán de quien acaba de volar. Las alas son como de águila, asimétricas y muy coloridas, los tonos son parecidos a los del pájaro mexicano tzinitzcan que Juan Diego recordó, anunciándole la aparición de la Virgen de Guadalupe. Sus manos sostienen el extremo izquierdo de la túnica de la Virgen y el derecho del manto.

Leer más

El Papa ofrece estos consejos para recorrer un fructífero camino de Adviento

El Papa Francisco continuó con las recomendaciones para vivir un buen camino de Adviento de preparación para la Navidad. Al finalizar su catequesis de la Audiencia General de este miércoles 9 de diciembre en el Vaticano, el Santo Padre invitó a “aprender a permanecer a la espera del Señor”. “El Señor viene a visitarnos”, subrayó. “El Señor viene a visitarnos no sólo en estas grandes fiestas, Navidad, Pascua… El Señor nos visita cada día en la intimidad de nuestro corazón, si nosotros permanecemos a la espera”. Lamentó que “muchas veces no nos damos cuenta de que el Señor está cerca, que llama a nuestra puerta, y le dejamos irse. ‘Tengo miedo de Dios cuando pasa’, decía San Agustín. Tengo miedo de que pase y no darme cuenta”. “El Señor pasa, el Señor viene, el Señor llama, pero si tienes los oídos llenos de ruidos, no escucharás la llamada del Señor. Hermanos y hermanas, permaneced a la espera”, recomendó el Pontífice. El Santo Padre animó a pedir “que la luz de Cristo ilumine los pasos de nuestro camino de Adviento y disipe las tinieblas del miedo de nuestros corazones”. Pidió no olvidar rezar en este tiempo previo a la Navidad “por cuantos necesitan consuelo y fuerza. En este tiempo de Adviento queremos esforzarnos cada día más para estar cerca a aquellos que sufren y piden ayuda”.   “En este tiempo de adviento pedimos la ayuda de San José y de la Virgen para que, siguiendo su ejemplo, podamos también nosotros preparar nuestros corazones para acoger al Niño Jesús que está cerca”. Tampoco omitió la particularidad del Adviento de este año, “marcado por la pandemia, hagamos nuestra la oración de súplica a la que nos anima Jesús. Aprendámosla de la Virgen María, la Inmaculada”. Por último, pidió “que la espera del Salvador impulse a cada uno de vosotros a ser siempre más decisivos y generosos al corresponder a las exigencias de la vocación cristiana”. Fuente: ACI prensa 

Leer más

Esta es la imagen más antigua de la Virgen de Guadalupe en Roma

  La imagen más antigua de la Virgen de Guadalupe en Roma se encuentra en el Monasterio de la visitación. Se trata de un cuadro pintado por el pintor mexicano Miguel Cabrera en 1752 y regalado al Papa Benedicto XIV en 1754. El sacerdote jesuita Francisco López llevó a Roma al Pontífice esta copia de la imagen original de la Virgen de Guadalupe que apareció a San Juan Diego el 12 de diciembre de 1531.   Según indica la tradición, en el momento en que el Papa Benedicto XIV vio este cuadro de la Virgen de Guadalupe pronunció un fragmento del Salmo 147 en latín: “Non felicit taliter omni nationi” que en español significa “no ha hecho nada semejante con ninguna otra nación”. Tres años más tarde, en 1757, el Papa Benedicto XIV regaló este cuadro de la Virgen de Guadalupe a la Orden de la Visitación de María. En aquel entonces, el Pontífice vivía en el Palacio del Quirinal y el Monasterio se localizaba en la cercana colina del Palatino. La Orden de la Visitación de María fue fundada por San Francisco de Sales y Santa Juana Francisca Frémyot de Chantal.   Actualmente, el Monasterio de la visitación de Roma que custodia la imagen más antigua de la Virgen de Guadalupe se localiza en Via Galla Placidia 63. En el Monasterio viven 14 religiosas de clausura, y cuatro de ellas son mexicanas. Según indicó a ACI Prensa sor María Inés, religiosa de la Orden de la Visitación, “siempre ha habido mucha devoción también de parte de los fieles”. De hecho, cada 12 del mes, celebran la Misa votiva de la Virgen de Guadalupe. Los Papas y la Virgen Guadalupe   El 25 de mayo de 1754 el Papa Benedicto XIV promulgó la bula Non est equidem con la cual declaró que la Virgen de Guadalupe era la patrona de la Nueva España y definió que el día de su festividad sería el 12 de diciembre. Pío X la proclamó como "Patrona de toda la América Latina", Pio XI de todas las "Américas", Pío XII la llamó "Emperatriz de las Américas", Juan XXIII "La Misionera Celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas" y Juan Pablo II “Emperatriz del Continente americano”.

Leer más

7 datos interesantes sobre la Inmaculada Concepción

El 8 de diciembre la Iglesia celebra la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, doctrina de origen apostólico que fue proclamada dogma por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854 con la bula Ineffabilis Deus. A continuación, te presentamos siete datos para entender mejor este dogma: 1. ¿A quién se refiere la Inmaculada Concepción? La Inmaculada Concepción hace referencia a la manera especial en que fue concebida María. Esta concepción no fue virginal ya que ella tuvo un padre y una madre humanos, pero fue especial y única de otra manera. 2. ¿Qué es la Inmaculada Concepción? El Catecismo de la Iglesia Católica describe que: “Para ser la Madre del Salvador, María fue ‘dotada por Dios con dones a la medida de una misión tan importante’. El ángel Gabriel en el momento de la anunciación la saluda como ‘llena de gracia’. En efecto, para poder dar el asentimiento libre de su fe al anuncio de su vocación era preciso que ella estuviese totalmente conducida por la gracia de Dios” (490). “A lo largo de los siglos, la Iglesia ha tomado conciencia de que María ‘llena de gracia’ por Dios (Lc. 1, 28) había sido redimida desde su concepción. Es lo que confiesa el dogma de la Inmaculada Concepción, proclamado en 1854 por el Papa Pío IX: ‘... la bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda la mancha de pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo Salvador del género humano’” (491). 3. ¿Esto significa que María nunca pecó? Sí. Debido a la forma de redención que se aplicó a María en el momento de su concepción, ella no solo fue protegida del pecado original, sino también del pecado personal.  El catecismo lo explica en el número 493 que los padres de la tradición oriental llaman a la Madre de Dios "la Toda Santa" (Panaghia), la celebran "como inmune de toda mancha de pecado y como plasmada y hecha una nueva criatura por el Espíritu Santo". Por la gracia de Dios, María ha permanecido pura de todo pecado personal a lo largo de toda su vida. 4. Entonces, ¿María necesitaba que Jesús muriera por ella en la Cruz? No. María fue concebida inmaculadamente como parte de su ser “llena de gracia” y así “redimida desde el momento de su concepción” por “una singular gracia y privilegio de Dios Todopoderoso y por virtud de los méritos de Jesucristo, salvador de la raza humana”.  Tal como lo explica el catecismo en el número 492, esta "resplandeciente santidad del todo singular" de la que ella fue "enriquecida desde el primer instante de su concepción", le viene toda entera de Cristo: ella es "redimida de la manera más sublime en atención a los méritos de su Hijo". El Padre la ha "bendecido [...] con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo" más que a ninguna otra persona creada. Él la ha "elegido en él antes de la creación del mundo para ser santa e inmaculada en su presencia, en el amor". En el número 508 el catecismo describe: “De la descendencia de Eva, Dios eligió a la Virgen María para ser la Madre de su Hijo. Ella, ‘llena de gracia’, es ‘el fruto más excelente de la redención’; desde el primer instante de su concepción, fue totalmente preservada de la mancha del pecado original y permaneció pura de todo pecado personal a lo largo de toda su vida". 5. ¿Se puede hacer un paralelo entre María y Eva? Adán y Eva fueron creados inmaculados, sin pecado original o su mancha. Ambos cayeron en desgracia y a través de ellos la humanidad estaba destinada a pecar. Cristo y María fueron también concebidos inmaculados. Ambos permanecieron fieles y a través de ellos la humanidad fue redimida del pecado. Jesús es por tanto el nuevo Adán y María la nueva Eva. El catecismo señala en el número 494 que “Ella, en efecto, como dice San Ireneo, ‘por su obediencia fue causa de la salvación propia y de la de todo el género humano’. Por eso, no pocos padres antiguos, en su predicación, coincidieron con él en afirmar ‘el nudo de la desobediencia de Eva lo desató la obediencia de María. Lo que ató la virgen Eva por su falta de fe lo desató la Virgen María por su fe’. Comparándola con Eva, llaman a María ‘Madre de los vivientes’ y afirman con mayor frecuencia: ‘la muerte vino por Eva, la vida por María’”. 6. ¿Cómo se hace María un ícono de nuestro destino? Aquellos que mueren en la amistad con Dios y así para ir al Cielo serán liberados de todo pecado y mancha de pecado. Seremos así todos vueltos “inmaculados” (Latin, immaculatus = "intachable") si permanecemos fieles a Dios.   Incluso en esta vida, Dios nos purifica y prepara en santidad y, si morimos en su amistad pero imperfectamente purificados, Él nos purificará en el purgatorio y nos volverá inmaculados. Al dar a María esta gracia desde el primer momento de su concepción, Dios nos muestra una imagen de nuestro propio destino. Él nos muestra que esto es posible para los seres humanos a través de su gracia.  En palabras de San Juan Pablo II, podemos decir que “María, al lado de su Hijo, es la imagen más perfecta de la libertad y de la liberación de la humanidad y del cosmos. La Iglesia debe mirar hacia ella, Madre y Modelo, para comprender en su integridad el sentido de su misión”. “Fijemos, por tanto, nuestra mirada en María, icono de la Iglesia peregrina en el desierto de la historia, pero orientada a la meta gloriosa de la Jerusalén celestial, donde resplandecerá como Esposa del Cordero, Cristo Señor”. 7. ¿Era necesario para Dios que María fuera inmaculada en su concepción para que pudiera ser Madre de Jesús? No. La Iglesia sólo habla de la Inmaculada Concepción como algo que era "apropiado", algo que hizo de María una "morada apropiada" (es decir, una vivienda adecuada) para el Hijo de Dios, no algo que era necesario.  Al respecto, los padres de la Iglesia afirmaron “que la misma santísima Virgen fue por gracia limpia de toda mancha de pecado y libre de toda mácula de cuerpo, alma y entendimiento, y que siempre estuvo con Dios, y unida con Él con eterna alianza, y que nunca estuvo en las tinieblas, sino en la luz, y, de consiguiente, que fue aptísima morada para Cristo, no por disposición corporal, sino por la gracia original”, explicó el Papa Pío IX. “Pues no caía bien que aquel objeto de elección fuese atacado, de la universal miseria, pues, diferenciándose inmensamente de los demás, participó de la naturaleza, no de la culpa; más aún, muy mucho convenía que como el unigénito tuvo Padre en el cielo, a quien los serafines ensalzan por Santísimo, tuviese también en la tierra Madre que no hubiera jamás sufrido mengua en el brillo de su santidad”.

Leer más

Esta es la intención de oración del Papa Francisco de diciembre de 2020

Para diciembre de 2020 el Papa Francisco tiene como especial intención de oración que las personas logren "una vida de oración”. El Santo Padre pide a todos los fieles que recen “para que nuestra relación personal con Jesucristo se alimente de la Palabra de Dios y de una vida de oración”.   Precisamente, durante la Misa que celebró el domingo 29 de noviembre, Primer Domingo de Adviento, en la Basílica de San Pedro del Vaticano, el Santo Padre propuso a los cristianos que durante el Adviento inviten a Dios a hacerse presente en sus vidas con esta oración: “Ven, Señor Jesús”. Se trata, explicó el Pontífice, de una oración sencilla que “podemos decirla al principio de cada día y repetirla a menudo, antes de las reuniones, del estudio, del trabajo y de las decisiones que debemos tomar, en los momentos importantes y en los difíciles”. Francisco señaló que mediante esa oración, “Ven, Señor Jesús”, pronunciada cada día, “invocando su cercanía, ejercitaremos nuestra vigilancia”. “Es una pequeña oración, pero nace del corazón. Digámosla, repitámosla en este tiempo de Adviento: ‘Ven, Señor Jesús’”. En una entrevista al diario del Vaticano, L’Osservatore Romano (LOR), de febrero de 2019, el director de la Red del Apostolado de la Oración del Papa, P. Frédéric Fornos, explicó que en las intenciones de oración del Pontífice “encontramos un eco en los desafíos para el mundo”. El P. Fornos indicó que el Papa Francisco exhorta a rezar por quienes “se dejan llevar por caminos de muerte, a causa de diversas dependencias: abuso de drogas o de alcohol, uso nocivo de las nuevas tecnologías o pornografía online, con todas sus consecuencias”.

Leer más

¿Qué es el Adviento y cuándo empieza?

El Adviento es el tiempo de preparación para celebrar la Navidad y comienza cuatro domingos antes de esta fiesta. Además marca el inicio del Nuevo Año Litúrgico católico y este 2020 empezará el domingo 29 de noviembre. Adviento viene del latín “ad-venio”, que quiere decir “venir, llegar”. Comienza el domingo más cercano a la fiesta de San Andrés Apóstol (30 de noviembre) y dura cuatro semanas. El Adviento está dividido en dos partes: las primeras dos semanas sirven para meditar sobre la venida final del Señor, cuando ocurra el fin del mundo; mientras que las dos siguientes sirven para reflexionar concretamente sobre el nacimiento de Jesús y su irrupción en la historia del hombre en Navidad. En los templos y casas se colocan las coronas de Adviento y se va encendiendo una vela por cada domingo. Asimismo, los ornamentos del sacerdote y los manteles del altar son de color morado como símbolo de preparación y penitencia. Muchos católicos conocen del Adviento, pero tal vez las preocupaciones en el trabajo, los exámenes en la escuela, los ensayos con el coro o el teatro de Navidad, el armado del nacimiento o pesebre y la compra de regalos, hacen que se olvide el verdadero sentido de este tiempo.

Leer más

Lisboa 2023: Jóvenes portugueses recibirían Cruz de la JMJ en los próximos días

La Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) podría ser entregada a los jóvenes portugueses en el Vaticano el próximo 22 de noviembre, Domingo de Cristo Rey. La tradicional entrega de la Cruz se suele llevar a cabo en la Plaza de San Pedro durante la Misa del Domingo de Ramos presidida por el Papa, pero este año se tuvo que postergar debido al COVID-19. En esta línea, un grupo de jóvenes de Lisboa podría llegar a Roma la próxima semana para participar en una Misa en la Basílica de San Pedro con 100 personas el 22 de noviembre, Domingo de Cristo Rey. Junto a la entrega de la cruz de la JMJ tradicionalmente se entrega el icono de la Virgen María a los jóvenes de la diócesis que hospedará el evento internacional. Es una tradición que comenzó en 1984, cuando San Juan Pablo II entregó la Cruz del Año Jubilar de la Redención a los jóvenes pidiendo que la llevaran “en el mundo, como signo del amor de Señor Jesús para la humanidad y anunciar a todos que solo en Cristo muerto y Resucitado hay salvación y redención”. Mientras que el icono de la Virgen María es una réplica de la Salus Populi Romani, que fue entregada por San Juan Pablo II en 2003. El cuadro original está en la Basílica de Santa María la Mayor, y según la tradición, fue pintada por San Lucas. Los organizadores de la Jornada Mundial de la Juventud continúan preparando la cita internacional que convoca a los jóvenes en 2023.   El Papa Francisco eligió el tema para la JMJ de Lisboa: “María se levantó y partió sin demora” y el logotipo fue presentado recientemente. Además, la Jornada Mundial de la Juventud de Lisboa informó que el primer sábado de cada mes difundirán una intención de oración mensual en preparación a la JMJ a través de la Red Mundial de Oración del Papa.

Leer más

Papa Francisco: La oración es como el oxígeno de la vida

El Papa Francisco destacó en la Audiencia General de este miércoles 11 de noviembre que la oración “es como el oxígeno de la vida” y añadió que “no hay verdadera oración sin espíritu de humildad”. Antes de pronunciar su catequesis desde la Biblioteca del Palacio Apostólico, el Santo Padre confió que recientemente alguien le dijo que “habla demasiado sobre la oración, que no es necesario” y él respondió que “si es necesario, porque si nosotros no rezamos no tendremos la fuerza para ir hacia adelante en la vida” y añadió que “la oración es como el oxígeno de la vida, la oración es atraer hacia nosotros la presencia del Espíritu Santo que nos lleva siempre hacia adelante. Por eso, yo hablo mucho de la oración”. Luego, el Papa explicó que “el diálogo constante con el Padre, en el silencio y en el recogimiento, es el fulcro de toda su misión”.   En esta línea, el Santo Padre destacó que “Jesús ha dado ejemplo de una oración continua, practicada con perseverancia” y exhortó a los discípulos a rezar “con insistencia, sin cansarse”. Por ello, el Papa recordó tres parábolas relatadas en el Evangelio de San Lucas que subrayan esta característica de la oración. En primer lugar, la del huésped que llega de imprevisto, en mitad de la noche va a llamar a un amigo y le pide pan. El amigo responde: “¡no!”, porque ya está en la cama, pero él insiste e insiste hasta que no lo obliga a alzarse y a darle el pan (Lc 11,5-8), que demuestra que “la oración debe ser sobre todo tenaz”. “Dios es más paciente que nosotros, y quien llama con fe y perseverancia a la puerta de su corazón no queda decepcionado. Nuestro Padre sabe bien qué necesitamos; la insistencia no sirve para informarle o convencerle, sino para alimentar en nosotros el deseo y la espera”, advirtió. La segunda parábola es la de la viuda que se dirige al juez para que la ayude a obtener justicia. Este juez es un hombre sin escrúpulos, pero al final, exasperado por la insistencia de la viuda, decide complacerla (Lc 18,1-8) por lo que el Papa alentó a invocar con valentía a Dios “sin resignarse delante del mal y la injusticia”. Después, el Santo Padre recordó la tercera parábola en la que van a rezar al Templo un fariseo y un publicano, “el primero se dirige a Dios presumiendo sus méritos; el otro se siente indigno incluso solo por entrar en el santuario” (Lc18,9-14). “Dios no escucha la oración de los soberbios, mientras escucha la de los humildes. No hay verdadera oración sin espíritu de humildad. Es precisamente la humildad la que nos lleva a pedir, a rezar”, afirmó.   En este sentido, el Papa Francisco subrayó que “la enseñanza del Evangelio es clara: se debe rezar siempre, también cuando todo parece vano, cuando Dios parece sordo y mudo y nos parece perder tiempo. También si el cielo se ofusca, el cristiano no deja de rezar” y recordó que “muchos santos y santas han experimentado la noche de la fe y el silencio de Dios, y han sido perseverantes”. “En estas noches de la fe, quien reza nunca está solo. Jesús de hecho no es solo testigo y maestro de oración, es más. Él nos acoge en su oración, para que nosotros podamos rezar en Él y a través de Él. Y esto es obra del Espíritu Santo”, dijo el Papa. De este modo, el Pontífice invitó a no olvidar al Espíritu Santo porque “el Espíritu Santo reza en nosotros, es Aquel que nos lleva a rezar, que nos lleva a Jesús, es el don que el Padre y el Hijo nos han dado para ir hacia adelante al encuentro con Dios… cuando rezamos es el Espíritu Santo el que reza en nuestro corazón”. Por último, el Papa rezó para “que sea el Espíritu Santo, maestro de oración, a enseñarnos el camino de la oración”.

Leer más

EXHORTACIÓN APOSTÓLICA GAUDETE ET EXSULTATE

“Gaudete et exsultate, sobre el llamado a la santidad en el mundo actual” es la tercera exhortación apostólica del Papa Francisco –después de Evangelii gaudium y de Amoris laetitia–  En la introducción, el Papa explica que “el Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para la cual fuimos creados”. “Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada. En realidad, desde las primeras páginas de la Biblia está presente, de diversas maneras, el llamado a la santidad. Así se lo proponía el Señor a Abraham: 'Camina en mi presencia y sé perfecto’”. Francisco explica que el nuevo documento no es “un tratado sobre la santidad, con tantas definiciones y distinciones que podrían enriquecer este importante tema, o con análisis que podrían hacerse acerca de los medios de santificación”. “Mi humilde objetivo es hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió ‘para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor’”, añade. La Exhortación, que puede leerse en el sitio web del Vaticano, se divide en 5 capítulos: El llamado a la santidad; Dos sutiles enemigos de la santidad; A la luz del maestro; Algunas notas de la santidad en el mundo actual; Combate, vigilancia y discernimiento, todos ellos repartidos en 177 puntos. Se trata además el primer documento de este tipo que está dirigido en primera persona al lector. El Papa incluso pregunta si “¿eres consagrada o consagrado? Sé santo viviendo con alegría tu entrega. ¿Estás casado? Sé santo amando y ocupándote de tu marido o de tu esposa, como Cristo lo hizo con la Iglesia. ¿Eres un trabajador? Sé santo cumpliendo con honradez y competencia tu trabajo al servicio de los hermanos. ¿Eres padre, abuela o abuelo? Sé santo enseñando con paciencia a los niños a seguir a Jesús. ¿Tienes autoridad? Sé santo luchando por el bien común y renunciando a tus intereses personales”. Santos "de la puerta de al lado" “En la Iglesia, santa y compuesta de pecadores, encontrarás todo lo que necesitas para crecer hacia la santidad”, añade después de estas preguntas. Francisco pide pensar en “los santos de la puerta de al lado”, es decir, no solo en los “ya beatificados o canonizados”. “Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente: en esta constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante. La santidad ‘de la puerta de al lado’; ‘la clase media de la santidad’”. El Pontífice destaca que “cada santo es una misión; es un proyecto del Padre para reflejar y encarnar, en un momento determinado de la historia, un aspecto del Evangelio”. En este ejercicio de la santidad, “no es sano amar el silencio y rehuir el encuentro con el otro, desear el descanso y rechazar la actividad, buscar la oración y menospreciar el servicio”, por lo que la relación con el prójimo es fundamental. Agnosticismo y pelagianismo El Pontífice también anima a no tener miedo a la santidad, puesto que “no te quitará fuerzas, vida o alegría” sino “todo lo contrario, porque llegarás a ser lo que el Padre pensó cuando te creó”. En el capítulo llamado “Dos sutiles enemigos de la santidad”, el Santo Padre asegura que uno de ellos es el “agnosticismo actual” que posee “una superficialidad vanidosa: mucho movimiento en la superficie de la mente, pero no se mueve ni se conmueve la profundidad del pensamiento”. “Aun cuando la existencia de alguien haya sido un desastre, aun cuando lo veamos destruido por los vicios o las adicciones, Dios está en su vida”, recuerda el Papa. El segundo enemigo es el “pelagianismo actual” que defiende que “todo se puede con la voluntad humana”. “La Iglesia enseñó reiteradas veces que no somos justificados por nuestras obras o por nuestros esfuerzos, sino por la gracia del Señor que toma la iniciativa”, escribe Francisco para recordar a continuación que el mandamiento principal es “amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Bienaventuranzas "¿Cómo se hace para llegar a ser un buen cristiano?", se pregunta el Pontífice. “La respuesta es sencilla: es necesario hacer, cada uno a su modo, lo que dice Jesús en el Sermón de las Bienaventuranzas”, responde. En la Exhortación, lamenta “que a veces las ideologías nos lleven a dos errores nocivos”. “Por una parte –critica el Papa– el de los cristianos que separan estas exigencias del Evangelio de su relación personal con el Señor, de la unión interior con él, de la gracia”. Pero también considera “nocivo e ideológico” que algunos sospechen “del compromiso social de los demás, considerándolo algo superficial, mundano, secularista, inmanentista, comunista, populista”. Las obras de misericordia y la defensa de la vida “La defensa del inocente que no ha nacido, por ejemplo, debe ser clara, firme y apasionada. Pero igualmente sagrada es la vida de los pobres que ya han nacido, que se debaten en la miseria”. Asimismo, Francisco recuerda la situación que viven los inmigrantes que dejan su país en busca de un futuro mejor, y afirma que “no se trata de un invento de un Papa o de un delirio pasajero”. Francisco asegura también que “quien de verdad quiera dar gloria a Dios con su vida, quien realmente anhele santificarse para que su existencia glorifique al Santo, está llamado a obsesionarse, desgastarse y cansarse intentando vivir las obras de misericordia”. Es aquí donde critica el “consumismo hedonista” y cree que “puede jugarnos una mala pasada”. “También el consumo de información superficial y las formas de comunicación rápida y virtual pueden ser un factor de atontamiento que se lleva todo nuestro tiempo y nos aleja de la carne sufriente de los hermanos”, afirma. Francisco cree que “la fuerza del testimonio de los santos está en vivir las bienaventuranzas y el protocolo del juicio final” y por eso recomienda “vivamente releer con frecuencia estos grandes textos bíblicos, recordarlos, orar con ellos, intentar hacerlos carne. Nos harán bien, nos harán genuinamente felices”, dice. Manifestaciones de amor En “Algunas notas de la santidad en el mundo actual”, el Papa no recuerda los medios de santificación que ya se conocen, sino que se refiere a algunos aspectos de la santidad que de algún modo son especiales. A su parecer, son 5 las “grandes manifestaciones del amor a Dios y al prójimo” de gran importancia “debido a algunos riesgos y límites de la cultura de hoy”. Una sociedad contemporánea en la que se manifiestan “la ansiedad nerviosa y violenta que nos dispersa y nos debilita; la negatividad y la tristeza; la acedia cómoda, consumista y egoísta; el individualismo, y tantas formas de falsa espiritualidad sin encuentro con Dios que reinan en el mercado religioso actual". Las manifestaciones son: aguante, paciencia y mansedumbre; alegría y sentido del humor; audacia y fervor; en comunidad; en oración constante. Un combate permanente La Exhortación termina con un capítulo dedicado al combate, la vigilancia y al discernimiento. Sobre lo primero, Francisco subraya que “la vida cristiana es un combate permanente”. “Se requieren fuerza y valentía para resistir las tentaciones del diablo y anunciar el Evangelio. Esta lucha es muy bella, porque nos permite celebrar cada vez que el Señor vence en nuestra vida”. El Papa asegura que “es también una lucha constante contra el diablo” y pide no pensar que se trata de “un mito, una representación, un símbolo, una figura o una idea” porque “ese engaño nos lleva a bajar los brazos, a descuidarnos y a quedar más expuestos”. “Él no necesita poseernos. Nos envenena con el odio, con la tristeza, con la envidia, con los vicios. Y así, mientras nosotros bajamos la guardia, él aprovecha para destruir nuestra vida, nuestras familias y nuestras comunidades”, escribe refiriéndose al diablo. El camino a la santidad también “es también una lucha constante” y “quien no quiera reconocerlo se verá expuesto al fracaso o a la mediocridad”. “Para el combate tenemos las armas poderosas que el Señor nos da: la fe que se expresa en la oración, la meditación de la Palabra de Dios, la celebración de la Misa, la adoración eucarística, la reconciliación sacramental, las obras de caridad, la vida comunitaria, el empeño misionero”. La importancia del discernimiento “¿Cómo saber si algo viene del Espíritu Santo o si su origen está en el espíritu del mundo o en el espíritu del diablo?”, pregunta el Pontífice, “La única forma es el discernimiento, que no supone solamente una buena capacidad de razonar o un sentido común, es también un don que hay que pedir”, explica. A este respecto elude a que “todos, pero especialmente los jóvenes, están expuestos a un zapping constante” y “sin la sabiduría del discernimiento podemos convertirnos fácilmente en marionetas a merced de las tendencias del momento”. “No es posible prescindir del silencio de la oración detenida para percibir mejor ese lenguaje, para interpretar el significado real de las inspiraciones que creímos recibir”, añade en este punto. Por último, el Papa Francisco desea que “María corone estas reflexiones, porque ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús” y recuerda que “es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña”. “Espero que estas páginas sean útiles para que toda la Iglesia se dedique a promover el deseo de la santidad. Pidamos que el Espíritu Santo infunda en nosotros un intenso anhelo de ser santos para la mayor gloria de Dios y alentémonos unos a otros en este intento. Así compartiremos una felicidad que el mundo no nos podrá quitar”, concluye Francisco. La exhortación apostólica Gaudete et exsultate puede descargarse AQUÍ.

Leer más

Hoy es la fiesta de San Martín de Porres, el santo de la escoba

“Yo te curo y Dios te sana”, solía decir San Martín de Porres, “el santo de la escoba”, el humilde mulato perteneciente a la Orden Dominica, quien se santificó, entre otras cosas, cuidando enfermos y menesterosos. Fue nombrado por San Juan XXIII “Santo Patrono de la Justicia Social” y “Patrón Universal de la Paz”. Su fiesta se celebra cada 3 de noviembre. San Martín nació en Lima, Perú, en 1579. Su nombre completo fue Martín de Porres Velázquez, hijo de un noble español de origen burgalés, Juan de Porres, y una negra liberta, Ana Velázquez, natural de Panamá. Desde niño, Martín dio muestras de su corazón solidario y sensible frente al sufrimiento de la gente. Solía manifestar su preocupación por quienes estaban enfermos o sufrían pobreza. Aprendió el oficio de barbero y algunos rudimentos de medicina. A los quince años pidió ser admitido como “donado”, es decir, como terciario, en el convento de los Dominicos de la Ciudad de Lima. Con la ayuda de Dios, hizo numerosos milagros, especialmente curaciones. Martín jamás se atribuyó nada, por eso recordaba constantemente que él solo era sirviente, pero quien devolvía la salud era Dios -de ahí su hermoso “yo te curo y Dios te sana”-. En varias oportunidades, enfermos desahuciados se reponían al solo contacto de sus manos, o incluso, con su sola presencia. Milagros de otra naturaleza también sucedieron por intercesión de Martín: hubo quienes lo vieron entrar y salir de recintos que estaban con las puertas trancadas, mientras otros aseguraban haberlo visto en dos lugares distintos a la misma vez.Ya en el convento, trabajó como enfermero, sin hacer diferencias entre pobres y ricos. Atendía a cualquiera que se presentase a la enfermería con cuidado y esmero. Aunque inicialmente hubo reservas contra él entre los frailes por su origen humilde, en 1603 hizo su profesión religiosa. La ciudad entera se rindió ante la humildad y la caridad de este Santo. Incluso el Virrey del Perú fue a visitarlo en su lecho de muerte y besó su mano. Martín partió a la Casa del Padre el 3 de noviembre de 1639, acompañado de sus hermanos dominicos, entregando su alma a Dios con un beso al crucifijo. San Martín de Porres ha sido siempre representado con la escoba en mano, símbolo de su humilde servicio, y la tradición hace referencia a la paz que irradiaba su presencia. Martín unió a los dominicos, unió a Lima, acercó culturas, vinculó razas, “hizo comer de un solo plato a perro, pericote (ratón) y gato”. En buena medida, por ello, San Juan XXIII al canonizarlo en 1962 exclamó: “¡Ojalá que el ejemplo de Martín enseñe a muchos lo feliz y maravilloso que es seguir los pasos y obedecer los mandatos divinos de Cristo!”.  

Leer más

Papa Francisco: Para rezar bien debemos rezar como somos, sin maquillar el alma

El Papa Francisco animó en la Audiencia General de este miércoles 14 de octubre a “no maquillar el alma para rezar” sino ir al Señor “como somos, con las cosas bellas y con las cosas feas”. “Y esto no lo olviden, para rezar bien debemos rezar como somos, no maquillados, no maquillar el alma para rezar: ‘Señor, yo soy así’. Ir al Señor como somos, con las cosas bellas, y con las cosas feas, que nadie conoce, pero que nosotros conocemos en el interior”, advirtió. El Santo Padre continuó con su serie de catequesis sobre la oración, y hoy la dedicó al Libro de los Salmos “un libro compuesto solo de oraciones, libro que se ha convertido en patria, lugar de entrenamiento y casa de innumerables orantes” porque “comunica el ‘saber rezar’ a través de la experiencia del diálogo con Dios”. “En los salmos encontramos todos los sentimientos humanos: las alegrías, los dolores, las dudas, las esperanzas, las amarguras que colorean nuestra vida”, destacó el Papa. Además, el Pontífice citó el Catecismo de la Iglesia Católica que afirma que cada salmo “es de una sobriedad tal que verdaderamente pueden orar con él los hombres de toda condición y de todo tiempo”. Por ello, el Papa subrayó que “leyendo y releyendo los salmos, nosotros aprendemos el lenguaje de la oración. Dios Padre, de hecho, con su Espíritu los ha inspirado en el corazón del rey David y de otros orantes, para enseñar a cada hombre y mujer cómo alabarle, darle gracias, suplicarle, cómo invocarle en la alegría y en el dolor, cómo contar las maravillas de sus obras y de su Ley. En síntesis, los salmos son la palabra de Dios que nosotros humanos usamos para hablar con Él”. En esta línea, el Santo Padre describió que en los salmos “no encontramos personas etéreas, personas abstractas, gente que confunde la oración con la experiencia estética o alienante. No” ya que “los salmos no son textos nacidos en la mesa, sino invocaciones, a menudo dramáticas, que brotan de la vida de la existencia”. “En los salmos escuchamos las voces de orantes de carne y hueso, cuya vida, como la de todos, está plagada de problemas, de fatigas, de incertidumbres. El salmista no responde de forma radical a este sufrimiento: sabe que pertenece a la vida. Sin embargo, en los salmos el sufrimiento se transforma en pregunta. Del sufrir al preguntar”. De este modo, el Papa dijo que “entre las muchas preguntas, hay una que permanece suspendida, como un grito incesante que atraviesa todo el libro de lado a lado, una pregunta que también nosotros repetimos muchas veces: ‘¿Hasta cuándo Señor? ¿Hasta cuándo?’” y añadió que “cada dolor reclama una liberación, cada lágrima pide invoca un consuelo, cada herida espera una curación, cada calumnia una sentencia absolutoria”. “Planteando continuamente preguntas de este tipo, los salmos nos enseñan a no volvernos adictos al dolor, y nos recuerdan que la vida no es salvada si no es sanada. La existencia del hombre es un soplo, su historia es fugaz, pero el orante sabe que es valioso a los ojos de Dios, por eso tiene sentido gritar”. En este sentido, el Santo Padre destacó que es importante recordarlo cuando vamos a rezar “vamos porque sabemos ser valiosos a los ojos de Dios y por eso voy a rezar… tú lo sabes, lo sabes incluso en el inconsciente, pero lo sabes. Es la gracia del Espíritu Santo dentro que te empuja a ir a esta sabiduría, que tú eres valioso a los ojos de Dios y por ello, vas a rezar”. “La oración de los salmos es el testimonio de este grito: un grito múltiple, porque en la vida el dolor asume mil formas, y toma el nombre de enfermedad, odio, guerra, persecución, desconfianza... Hasta el ‘escándalo’ supremo, el de la muerte. La muerte aparece en el Salterio como la más irracional enemiga del hombre: ¿qué delito merece un castigo tan cruel, que conlleva la aniquilación y el final? El orante de los salmos pide a Dios intervenir donde todos los esfuerzos humanos son vanos. Por esto la oración, ya en sí misma, es camino de salvación e inicio de salvación”, afirmó el Papa. En esta línea, el Pontífice destacó que en los salmos “el dolor se convierte en relación: grito de ayuda que espera interceptar un oído que escuche. No puede permanecer sin sentido, sin objetivo” y agregó que “también los dolores que sufrimos no pueden ser solo casos específicos de una ley universal: son siempre ‘mis’ lágrimas. Piensen en esto: las lágrimas no son universales, son ‘mis’ lágrimas, cada uno tiene las suyas, mis lágrimas, mi dolor me empuja a ir hacia adelante en la oración. Son mis lágrimas que nadie ha derramado nunca antes de mi. Muchos han llorado antes, pero mi dolor es mío, mi sufrimiento es mío”.   Por ello, el Papa explicó que “todos los dolores de los hombres para Dios son sagrados” porque “delante de Dios no somos desconocidos, o números. Somos rostros y corazones, conocidos uno a uno, por nombre”. “En los salmos, el creyente encuentra una respuesta. Él sabe que, incluso si todas las puertas humanas estuvieran cerradas, la puerta de Dios está abierta. Si incluso todo el mundo hubiera emitido un veredicto de condena, en Dios hay salvación”, advirtió. En este sentido, el Santo Padre indicó que a veces en la oración basta saber que “el Señor escucha” porque “no siempre los problemas se resuelven. Quien reza no es un iluso: sabe que muchas cuestiones de la vida de aquí abajo se quedan sin resolver, sin salida; el sufrimiento nos acompañará y, superada la batalla, habrá otras que nos esperan. Pero, si somos escuchados, todo se vuelve más soportable”. “Lo peor que puede suceder es sufrir en el abandono, sin ser recordados. De esto nos salva la oración. Porque puede suceder, y también a menudo, que no entendamos los diseños de Dios. Pero nuestros gritos no se estancan aquí abajo: suben hasta Él, el Señor, que tiene corazón de Padre, y que llora Él mismo por cada hijo e hija que sufre y que muere”. Finalmente, el Papa confió “a mí me hace bien en los momentos difíciles pensar a Jesús llorando, cuando lloró mirando a Jerusalén, cuando lloró ante la tumba de Lázaro, Dios ha llorado por mí, Dios llora, llora por nuestros dolores, Dios ha querido hacerse hombre, decía un escritor espiritual, para poder llorar, pensar que Jesús llora conmigo en el dolor es una consolación, nos ayuda a ir hacia adelante”. “Si nos quedamos en la relación con Él, la vida no nos ahorra los sufrimientos, pero se abre un gran horizonte de bien y se encamina hacia su realización. Ánimo y adelante con la oración, Jesús siempre está al lado de nosotros”, concluyó el Papa.    

Leer más

Hoy se celebra por primera vez la memoria litúrgica del Beato Carlo Acutis

“Su vida es un modelo, particularmente para los jóvenes, para no encontrar justificaciones en los éxitos efímeros, sino en los valores perennes que Jesús sugiere en el Evangelio, es decir, para poner a Dios en primer lugar en las grandes y pequeñas circunstancias de la vida, y para servir a los hermanos, especialmente a los considerados últimos”, Cardenal Agostino Vallini, Homilía de beatificación de Carlo Acutis (10 de octubre de 2020). Estas palabras, pronunciadas por el Cardenal Vallini, sintetizan algo esencial de la vida cristiana y que Carlo supo vivir muy bien: el centro de nuestras vidas debe ser Dios. Cuando hacemos de Cristo “la piedra angular”, la santidad se hace posible. Carlo Acutis nació el 3 de mayo de 1991 en Londres (Inglaterra), donde trabajaban sus padres, Andrea Acutis y Antonia Salzano, ambos italianos. Meses después de su nacimiento, sus padres decidieron regresar a Italia y establecerse con él en Milán.Desde muy pequeño, Carlo evidenciaba un cariño especial por Dios y una sensibilidad singular para conocer la fe, a pesar de que sus padres no eran particularmente devotos en ese entonces. Ese amor por el Señor no pararía de crecer y se fortalecería en su adolescencia, cuando a Carlo le diagnosticaron leucemia. En ese momento, lejos de desesperar, Carlo manifestó su voluntad de ofrecer sus sufrimientos “por el Señor, el Papa y la Iglesia”. Ese deseo, que revelaba una profunda madurez espiritual a sus cortos 15 años, era expresión de un corazón que había ido tomando la forma del Corazón de Cristo desde su primera infancia. Son abundantes los testimonios sobre la alegría de Carlo, su fortaleza, su preocupación por el bien de los que le rodeaban, su sensibilidad y empatía con sus compañeros de colegio -especialmente si eran maltratados- o con los pobres, a quienes asistió en numerosas ocasiones, solo o junto a sus amigos. A muchos les llamaba la atención la naturalidad con la que Carlo se acercaba a todo aquel que estuviese sufriendo; y es que él quería asegurarse siempre de que Dios estuviese en sus vidas y los alivie material y espiritualmente. A Carlo lo han llamado “ciberapóstol de la Eucaristía”, “apóstol de los millennials” y, recientemente, “apóstol de la Internet”, y hay razones para ello. Carlo fue un promotor de los milagros eucarísticos en el ciberespacio. Diseñó un sitio web con ese fin. Allí escribió cosas tan hermosas como esta: “mientras más frecuente sea nuestra recepción de la Eucaristía, más seremos como Jesús. Y en esta tierra podremos pregustar el Cielo”. Sin duda, palabras que revelan la sana comprensión que tenía de las nuevas tecnologías y su utilidad en la evangelización. Se dice también que gustaba de los videojuegos y que incluso tuvo una consola PlayStation 2, la que por decisión propia usaba solo los domingos por una hora. Todo santo es hijo de su tiempo pero, al mismo tiempo, es alguien que cuestiona las condiciones propias de su tiempo. Lo que pueda decirse de Carlo Acutis solo puede entenderse así. Vivió como un chico común de finales del siglo XX -paseaba, jugaba, estudiaba, ayudaba en casa, se divertía con amigos y familiares- pero se centró en lo eterno, la parte mejor, sin dejarse llevar por la corriente. Tuvo un trato frecuente con la Eucaristía -en la oración frente al Santísimo Sacramento y en la comunión frecuente- y una hermosa relación con la Virgen María. Carlo iba a misa varias veces por semana y amaba rezar el Rosario todos los días. Fue un joven forjado en la oración que no se perdió en el “bullicio” del mundo de hoy. Constantemente repetía: “La Eucaristía es mi autopista al Cielo”.   Carlo murió el 12 de octubre de 2006, día de la Virgen del Pilar. Fue sepultado en Asís, por pedido suyo, debido al gran amor que le tenía a San Francisco. Su causa de beatificación se abrió en 2013. Fue declarado “Venerable” en 2018 y desde el pasado 10 de octubre de 2020 se le cuenta entre los beatos. El milagro que hizo posible la beatificación de Carlo sucedió en Brasil. Gracias a su intercesión, un niño resultó curado de una grave enfermedad. Su nombre es Matheus. Matheus padecía una malformación congénita conocida como páncreas anular, condición que impide la correcta ingesta y digestión de los alimentos, entorpece la nutrición y atrofia el crecimiento de una persona, causándole además graves malestares. La madre de Matheus tuvo noticia de Carlo Acutis a través de un sacerdote amigo y se dedicó a pedir su intercesión por la curación de su hijo. El milagro tuvo lugar después de que Matheus venerara una de las reliquias del nuevo Beato que llegó a Brasil en 2013. Aci Prensa 

Leer más

Fratelli tutti: El Papa Francisco llama a convertir el amor en una fuerza universal

En la tercera encíclica de su pontificado, “Fratelli tutti”, el Papa Francisco llama a la humanidad entera a descubrir en el amor una fuerza que debe transformar las relaciones internacionales, la política, la economía y la cultura. El nuevo documento, subtitulado “Sobre la Fraternidad y la Amistad Social”, tiene ocho capítulos y 287 párrafos. En la introducción, el Pontífice explica que “las cuestiones relacionadas con la fraternidad y la amistad social han estado siempre entre mis preocupaciones.  Durante los últimos años me he referido a ellas reiteradas veces y en diversos lugares. Quise recoger en esta encíclica muchas de esas intervenciones situándolas en un contexto más amplio de reflexión”. El Papa advierte que “las siguientes páginas no pretenden resumir la doctrina sobre el amor fraterno, sino detenerse en su dimensión universal, en su apertura a todos.”  “Entrego esta encíclica social como un humilde aporte a la reflexión para que, frente a diversas y actuales formas de eliminar o de ignorar a otros, seamos capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y de amistad social que no se quede en las palabras”. CAPÍTULO PRIMERO: LAS SOMBRAS DE UN MUNDO CERRADO En el primer capítulo, el Santo Padre realiza una dura crítica al estado actual de las relaciones internacionales, regionales e interpersonales, lamentando que “la historia da muestras de estar volviendo atrás”, porque  “se encienden conflictos anacrónicos que se consideraban superados, resurgen nacionalismos cerrados, exasperados, resentidos y agresivos. En varios países una idea de la unidad del pueblo y de la nación, penetrada por diversas ideologías, crea nuevas formas de egoísmo y de pérdida del sentido social enmascaradas bajo una supuesta defensa de los intereses nacionales”. Al respecto, el Papa Francisco escribe que “en muchos países se utiliza el mecanismo político de exasperar, exacerbar y polarizar. Por diversos caminos se niega a otros el derecho a existir y a opinar, y para ello se acude a la estrategia de ridiculizarlos, sospechar de ellos, cercarlos. No se recoge su parte de verdad, sus valores, y de este modo la sociedad se empobrece y se reduce a la prepotencia del más fuerte”. Además, “partes de la humanidad parecen sacrificables en beneficio de una selección que favorece a un sector humano digno de vivir sin límites. En el fondo «no se considera ya a las personas como un valor primario que hay que respetar y amparar, especialmente si son pobres o discapacitadas, si “todavía no son útiles” —como los no nacidos—, o si “ya no sirven” —como los ancianos—“, agrega. El Pontífice observa también que “la falta de hijos, que provoca un envejecimiento de las poblaciones, junto con el abandono de los ancianos a una dolorosa soledad, es un modo sutil de expresar que todo termina con nosotros, que sólo cuentan nuestros intereses individuales”. Al abordar otro aspecto de la actual situación negativa, observa que “en el mundo actual los sentimientos de pertenencia a una misma humanidad se debilitan, y el sueño de construir juntos la justicia y la paz parece una utopía de otras épocas. Vemos cómo impera una indiferencia cómoda, fría y globalizada, hija de una profunda desilusión que se esconde detrás del engaño de una ilusión: creer que podemos ser todopoderosos y olvidar que estamos todos en la misma barca”. Al respecto, el Papa observa que pasada la crisis sanitaria creada mundialmente por el COVID 19, “la peor reacción sería la de caer aún más en una fiebre consumista y en nuevas formas de autopreservación egoísta. Ojalá que al final ya no estén “los otros”, sino sólo un “nosotros”. Ojalá no se trate de otro episodio severo de la historia del que no hayamos sido capaces de aprender”. El Santo Padre aborda luego el drama mundial de los migrantes, señalando que en el mundo actual, “no son considerados suficientemente dignos para participar en la vida social como cualquier otro, y se olvida que tienen la misma dignidad intrínseca de cualquier persona. Por lo tanto, deben ser «protagonistas de su propio rescate». Nunca se dirá que no son humanos pero, en la práctica, con las decisiones y el modo de tratarlos, se expresa que se los considera menos valiosos, menos importantes, menos humanos”. En este capítulo el Santo Padre también critica la creciente hostilidad “on line”, observando que ésta “favorece la ebullición de formas insólitas de agresividad, de insultos, maltratos, descalificaciones, latigazos verbales hasta destrozar la figura del otro, en un desenfreno que no podría existir en el contacto cuerpo a cuerpo sin que termináramos destruyéndonos entre todos. La agresividad social encuentra en los dispositivos móviles y ordenadores un espacio de ampliación sin igual”.   CAPÍTULO SEGUNDO: UN EXTRAÑO EN EL CAMINO En este capítulo el Papa Francisco cambia de noto y ofrece una exégesis contemporánea de la parábola del Buen Samaritano, señalando que  “si bien esta carta está dirigida a todas las personas de buena voluntad, más allá de sus convicciones religiosas, la parábola se expresa de tal manera que cualquiera de nosotros puede dejarse interpelar por ella”. Aplicando la parábola al mundo actual, el Papa destaca que “al amor no le importa si el hermano herido es de aquí o es de allá. Porque es el «amor que rompe las cadenas que nos aíslan y separan, tendiendo puentes; amor que nos permite construir una gran familia donde todos podamos sentirnos en casa. […] Amor que sabe de compasión y de dignidad»”. “La parábola –sigue el Santo Padre- nos muestra con qué iniciativas se puede rehacer una comunidad a partir de hombres y mujeres que hacen propia la fragilidad de los demás, que no dejan que se erija una sociedad de exclusión, sino que se hacen prójimos y levantan y rehabilitan al caído, para que el bien sea común”. El Papa señala además que “cada día se nos ofrece una nueva oportunidad, una etapa nueva. No tenemos que esperar todo de los que nos gobiernan, sería infantil. Gozamos de un espacio de corresponsabilidad capaz de iniciar y generar nuevos procesos y transformaciones. Seamos parte activa en la rehabilitación y el auxilio de las sociedades heridas. Hoy estamos ante la gran oportunidad de manifestar nuestra esencia fraterna, de ser otros buenos samaritanos que carguen sobre sí el dolor de los fracasos, en vez de acentuar odios y resentimientos”.  El Pontífice confiesa, observando el mundo actual que “a veces me asombra que, con semejantes motivaciones, a la Iglesia le haya llevado tanto tiempo condenar contundentemente la esclavitud y diversas formas de violencia. Hoy, con el desarrollo de la espiritualidad y de la teología, no tenemos excusas. Sin embargo, todavía hay quienes parecen sentirse alentados o al menos autorizados por su fe para sostener diversas formas de nacionalismos cerrados y violentos, actitudes xenófobas, desprecios e incluso maltratos hacia los que son diferentes”. CAPÍTULO TERCERO: PENSAR Y GESTAR UN MUNDO ABIERTO Este capítulo aborda el poder radical de la caridad como la fuerza capaz de transformar la sociedad humana. “Las personas pueden desarrollar algunas actitudes que presentan como valores morales: fortaleza, sobriedad, laboriosidad y otras virtudes”, dice el Papa, “pero para orientar adecuadamente los actos de las distintas virtudes morales, es necesario considerar también en qué medida estos realizan un dinamismo de apertura y unión hacia otras personas. Ese dinamismo es la caridad que Dios infunde”. Al respecto, el Pontífice observa que “hay periferias que están cerca de nosotros, en el centro de una ciudad, o en la propia familia. También hay un aspecto de la apertura universal del amor que no es geográfico sino existencial. Es la capacidad cotidiana de ampliar mi círculo, de llegar a aquellos que espontáneamente no siento parte de mi mundo de intereses, aunque estén cerca de mí”. “Hay un reconocimiento básico –agrega-, esencial para caminar hacia la amistad social y la fraternidad universal: percibir cuánto vale un ser humano, cuánto vale una persona, siempre y en cualquier circunstancia”. El Papa Francisco propone en este capítulo la urgencia de relanzar el concepto de la función social de la propiedad: 1”Vuelvo a hacer mías y a proponer a todos unas palabras de san Juan Pablo II cuya contundencia quizás no ha sido advertida: «Dios ha dado la tierra a todo el género humano para que ella sustente a todos sus habitantes, sin excluir a nadie ni privilegiar a ninguno»”. “Siempre –observa-, junto al derecho de propiedad privada, está el más importante y anterior principio de la subordinación de toda propiedad privada al destino universal de los bienes de la tierra y, por tanto, el derecho de todos a su uso”. CAPÍTULO CUARTO: UN CORAZÓN ABIERTO AL MUNDO ENTERO El Pontífice propone en este capítulo una radical transformación, especialmente de parte de las naciones más ricas, de la manera de acoger a los migrantes y refugiados, mediante una política radicalmente distinta a la actual. “Esto implica algunas respuestas indispensables, sobre todo frente a los que escapan de graves crisis humanitarias. Por ejemplo: incrementar y simplificar la concesión de visados, adoptar programas de patrocinio privado y comunitario, abrir corredores humanitarios para los refugiados más vulnerables, ofrecer un alojamiento adecuado y decoroso, garantizar la seguridad personal y el acceso a los servicios básicos, asegurar una adecuada asistencia consular, el derecho a tener siempre consigo los documentos personales de identidad, un acceso equitativo a la justicia, la posibilidad de abrir cuentas bancarias y la garantía de lo básico para la subsistencia vital, darles libertad de movimiento y la posibilidad de trabajar, proteger a los menores de edad y asegurarles el acceso regular a la educación, prever programas de custodia temporal o de acogida, garantizar la libertad religiosa, promover su inserción social, favorecer la reagrupación familiar y preparar a las comunidades locales para los procesos integrativos”, explica. El Papa dice que “este enfoque, en definitiva, reclama la aceptación gozosa de que ningún pueblo, cultura o persona puede obtener todo de sí. Los otros son constitutivamente necesarios para la construcción de una vida plena”. CAPÍTULO QUINTO: LA MEJOR POLÍTICA El Pontífice examina ampliamente la semántica de los términos  "populismo"  y "liberalismo", criticando a ambos;  y luego explica cómo el amor es una virtud que también debe permear la política. “Reconocer a cada ser humano como un hermano o una hermana y buscar una amistad social que integre a todos no son meras utopías. Exigen la decisión y la capacidad para encontrar los caminos eficaces que las hagan realmente posibles. Cualquier empeño en esta línea se convierte en un ejercicio supremo de la caridad. Porque un individuo puede ayudar a una persona necesitada, pero cuando se une a otros para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, entra en «el campo de la más amplia caridad, la caridad política»”. El Papa Francisco agrega además que “esta caridad, corazón del espíritu de la política, es siempre un amor preferencial por los últimos, que está detrás de todas las acciones que se realicen a su favor”. “La caridad política se expresa también en la apertura a todos. Principalmente aquel a quien le toca gobernar, está llamado a renuncias que hagan posible el encuentro, y busca la confluencia al menos en algunos temas”, escribe el Santo Padre.  “También en la política hay lugar para amar con ternura”, agrega. CAPÍTULO SEXTO: DIÁLOGO Y AMISTAD SOCIAL En este capítulo el Pontífice propone detalles para hacer la realidad su constante propuesta de la Cultura del Encuentro. “El auténtico diálogo social supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro aceptando la posibilidad de que encierre algunas convicciones o intereses legítimos. Desde su identidad, el otro tiene algo para aportar, y es deseable que profundice y exponga su propia posición para que el debate público sea más completo todavía”, explica. Pero respecto del diálogo que lleva al encuentro, el Papa aclara que “el relativismo no es la solución. Envuelto detrás de una supuesta tolerancia, termina facilitando que los valores morales sean interpretados por los poderosos según las conveniencias del momento. Si en definitiva «no hay verdades objetivas ni principios sólidos, fuera de la satisfacción de los propios proyectos y de las necesidades inmediatas […] no podemos pensar que los proyectos políticos o la fuerza de la ley serán suficientes”.   “En una sociedad pluralista –explica-, el diálogo es el camino más adecuado para llegar a reconocer aquello que debe ser siempre afirmado y respetado, y que está más allá del consenso circunstancial. Hablamos de un diálogo que necesita ser enriquecido e iluminado por razones, por argumentos racionales, por variedad de perspectivas, por aportes de diversos saberes y puntos de vista, y que no excluye la convicción de que es posible llegar a algunas verdades elementales que deben y deberán ser siempre sostenidas”. Concluye este capítulo explicando que “la amabilidad es una liberación de la crueldad que a veces penetra las relaciones humanas, de la ansiedad que no nos deja pensar en los demás, de la urgencia distraída que ignora que los otros también tienen derecho a ser felices. Hoy no suele haber ni tiempo ni energías disponibles para detenerse a tratar bien a los demás, a decir “permiso”, “perdón”, “gracias””.   CAPÍTULO SÉPTIMO: CAMINOS DE REENCUENTRO “El camino hacia la paz –advierte el Papa- no implica homogeneizar la sociedad, pero sí nos permite trabajar juntos. Puede unir a muchos en pos de búsquedas comunes donde todos ganan. Frente a un determinado objetivo común, se podrán aportar diferentes propuestas técnicas, distintas experiencias, y trabajar por el bien común”. “El perdón y la reconciliación son temas fuertemente acentuados en el cristianismo y, de diversas formas, en otras religiones. El riesgo está en no comprender adecuadamente las convicciones creyentes y presentarlas de tal modo que terminen alimentando el fatalismo, la inercia o la injusticia, o por otro lado la intolerancia y la violencia”, agrega. El Santo Padre explica al respecto que “estamos llamados a amar a todos, sin excepción, pero amar a un opresor no es consentir que siga siendo así; tampoco es hacerle pensar que lo que él hace es aceptable. Al contrario, amarlo bien es buscar de distintas maneras que deje de oprimir, es quitarle ese poder que no sabe utilizar y que lo desfigura como ser humano”. Por ello, “el perdón no implica olvido”, explica el Papa. “Decimos más bien que cuando hay algo que de ninguna manera puede ser negado, relativizado o disimulado, sin embargo, podemos perdonar”. El Papa Francisco cierra este capítulo explicando ampliamente: “Hay dos situaciones extremas que pueden llegar a presentarse como soluciones en circunstancias particularmente dramáticas, sin advertir que son falsas respuestas, que no resuelven los problemas que pretenden superar y que en definitiva no hacen más que agregar nuevos factores de destrucción en el tejido de la sociedad nacional y universal. Se trata de la guerra y de la pena de muerte”. CAPÍTULO OCTAVO: LAS RELIGIONES AL SERVICIO DE LA FRATERNIDAD EN EL MUNDO “Los creyentes pensamos que, sin una apertura al Padre de todos, no habrá razones sólidas y estables para el llamado a la fraternidad. Estamos convencidos de que «sólo con esta conciencia de hijos que no son huérfanos podemos vivir en paz entre nosotros»”, escribe el Pontífice en este último capítulo. “Desde nuestra experiencia de fe y desde la sabiduría que ha ido amasándose a lo largo de los siglos, aprendiendo también de nuestras muchas debilidades y caídas, los creyentes de las distintas religiones sabemos que hacer presente a Dios es un bien para nuestras sociedades”, explica. “Llamada a encarnarse en todos los rincones, y presente durante siglos en cada lugar de la tierra —eso significa “católica”— la Iglesia puede comprender desde su experiencia de gracia y de pecado, la belleza de la invitación al amor universal”, escribe también. Este capítulo incluye una importante petición al resto del mundo: “Los cristianos pedimos que, en los países donde somos minoría, se nos garantice la libertad, así como nosotros la favorecemos para quienes no son cristianos allí donde ellos son minoría. Hay un derecho humano fundamental que no debe ser olvidado en el camino de la fraternidad y de la paz; el de la libertad religiosa para los creyentes de todas las religiones”. Finalmente, el Papa concluye recordando: “En aquel encuentro fraterno que recuerdo gozosamente, con el Gran Imán Ahmad Al-Tayyeb «declaramos —firmemente— que las religiones no incitan nunca a la guerra y no instan a sentimientos de odio, hostilidad, extremismo, ni invitan a la violencia o al derramamiento de sangre”. La encíclica concluye con una oración universal al Creador y otra oración cristiana ecuménica. Para leer la encíclica completa ingresa AQUÍ.

Leer más

Anuncian primer Sitio de Jericó mundial para derribar “las murallas que someten al mundo”

El Movimiento Máter Fátima anunció el primer “Sitio de Jericó” que se realizará a nivel mundial del 7 al 13 de octubre de este año, buscando derribar “las murallas que someten al mundo” y en defensa de la vida, la familia y la Iglesia. El nombre del Sitio de Jericó se toma del relato bíblico de cómo Josué, que guiaba a los israelitas tras la muerte de Moisés, encabezó la milagrosa toma de la ciudad de Jericó, tras derribar los muros que rodeaban la ciudad tras rodearlos por siete días. En diálogo con ACI Prensa, el P. Héctor Ramírez Sanz Cerrada, director general y fundador de Mater Fátima, explicó que la idea de un Sitio de Jericó a nivel mundial surgió tras conocer esta oración en México, durante un viaje de misión. “Me tocó practicarla también en mi propia vida. Empecé a rezarla, todos los días trato de rezar el Sitio de Jericó por ser una oración tan potente y que puede dar tantos resultados a tantas personas”, destacó. “Me di cuenta que esto podía ser un buen instrumento para paliar, para tratar de evitar todos los dramas que están viviendo los hombres en el mundo hoy en día. Es muy doloroso, los ataques contra la familia, los abusos de justicia, de poder, las tiranías en muchos países, las persecuciones por tener un credo, una fe, son terribles”, añadió.   El sacerdote explicó que la oración del Sitio de Jericó “consiste en tres momentos, el ideal: el primero, exposición del Santísimo, adoración eucarística. Segundo, se reza el Santo Rosario pero por partes, decena a decena, no de corrido. Y entre decena y decena, vendría la tercera parte, que es oraciones de renovación de promesas bautismales, rechazo a Satanás, y lógicamente el profesar nuestro amor a Dios”. “Lo ideal sería que una parroquia abriera siete días durante 24 horas al día, con el Santísimo expuesto, y que la gente pudiera ir por turnos para ir haciendo su sitio Jericó”, señaló. El P. Ramírez Sanz Cerrada señaló que Máter Fátima tiene cinco intenciones para el Sitio de Jericó mundial, “porque son las que nos parece que engloban un poco todas las necesidades que tiene el mundo”. La primera intención, dijo, es “pedir como dijo la Virgen en Fátima: por la conversión de los pecadores y reparar nuestros pecados, nuestras ofensas, al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María”. “La segunda es pedir por la paz y la libertad de los pueblos. Hay mucha muerte todavía, mucha injusticia, narcotráfico, guerras civiles, etc. en el mundo. Y Dios quiera que no entremos en una guerra mundial”, señaló. Además, piden por la libertad de los pueblos porque el marxismo cultural “está subyugando a muchos países”. Como tercera intención, dijo, “queremos pedir también por la Iglesia Católica y los sacerdotes”, pues “escuchando algunas homilías, algunos comentarios de obispos, de cardenales, queda clarísimo que hay una crisis de fe dentro también de los eclesiásticos”.   La cuarta intención, señaló, es “pedir por la familia y la vida”, al tiempo que lamentó que algunos promueven el aborto “por egoísmos, por miedos, por intereses”. “Por último, también queremos pedir por el fin de la pandemia. Es un flagelo que sabemos que es una consecuencia del hombre, del mal uso del corazón, de las cosas que el hombre hace”, indicó. “Pedimos al Señor que tenga piedad, misericordia de nosotros y nos permita que esta pandemia sea lo menos gravosa posible o que ya pueda terminar”, añadió. El director de Mater Fátima invitó a los creyentes en todo el mundo a unirse “a este gran acontecimiento mundial. Esperemos que muchos corazones escuchen la llamada de la Santísima Virgen y que verdaderamente con esta humildad, con esta plegaria, podamos recibir tantas gracias que el mundo necesita”. Para mayor información, puede ingresar a www.materfatima.org.

Leer más

Papa Francisco expresa su cercanía y asegura su oración por Cuba

Durante la Audiencia General de este miércoles 23 de septiembre, el Papa Francisco recordó el quinto aniversario de su viaje apostólico a Cuba y aprovechó para asegurar su cercanía y oración en el actual momento de dificultad que viven a causa del COVID-19. “En estos días se han cumplido cinco años de mi viaje apostólico a Cuba. Saludo a mis hermanos Obispos y a todos los hijos e hijas de esa amada tierra. Les aseguro mi cercanía y mi oración”, dijo el Santo Padre en su saludo a los fieles de lengua española. Además, el Papa rezó “al Señor, por intercesión de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, que los libre y alivie en estos momentos de dificultad que atraviesan a causa de la pandemia” Por último, a todos los fieles de lengua española destacó que “el Señor nos conceda construir juntos, como familia humana, un futuro de esperanza, en el que la dimensión local y la global se enriquezcan mutuamente, florezca la belleza y se construya un presente de justicia donde todos se comprometan a servir y a compartir” e impartió su bendición. El Papa Francisco visitó la isla de Cuba del 19 al 22 de septiembre de 2015 y después viajó a Estados Unidos. El Santo Padre celebró una Misa en la Plaza de la Revolución de La Habana el Domingo por la mañana, rezó las vísperas con sacerdotes, religiosas y seminaristas en la Catedral de La Habana y se reunió con jóvenes en el Centro Cultural Padre Félix Varela. Al día siguiente, el Papa Francisco viajó a la ciudad de Holguín en donde celebró la Misa y bendijo la ciudad desde la Loma de la Cruz de Holguín. Luego visitó la ciudad de Santiago de Cuba en donde se reunió con los obispos en el seminario y rezó en la Virgen de la Caridad del Cobre. Por último, el martes 22 de septiembre el Santo Padre celebró la Misa en la Basílica menor del Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, se reunió con familias en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción en Santiago, y al finalizar, bendijo la ciudad desde el exterior de la Catedral

Leer más

Hoy celebramos a San Pío de Pietrelcina, el sacerdote de los estigmas

“Oh Jesús, mi suspiro y mi vida, te pido que hagas de mí un sacerdote santo y una víctima perfecta”, escribió alguna vez San Pío de Pietrelcina (1887-1968), cuya fiesta se celebra hoy. San Pío de Pietrelcina fue un fraile y sacerdote italiano, perteneciente a la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos (O.F.M. Cap.), quien recibió los estigmas de Jesucristo en las manos, los pies y el costado. San Pío de Pietrelcina se hizo célebre también por haber obrado milagros en vida y por los dones extraordinarios que Dios le concedió. Uno de esos dones tuvo que ver con una extraordinaria capacidad para acercarse y entender el alma humana, a tal punto que muchas veces fue capaz de leer los corazones y las conciencias de quienes se acercaban a él. Esa capacidad para penetrar y desnudar el alma humana, que brotaba de la caridad que movía su corazón al servicio de la gente, lo convirtió en un confesor único. Es sabido que muchos fieles acudían a él con el propósito de confesarse, en busca de ese rostro de Dios que siempre acoge al pecador. El Padre Pío nació en Pietrelcina, Campania (Italia), el 25 de mayo de 1887. Su nombre era Francisco Forgione pero, cuando recibió el hábito de Franciscano capuchino, tomó el nombre de “Fray Pío”, en honor a San Pío V. A los cinco años tuvo una visión de Cristo, quien se le presentó como el Sagrado Corazón de Jesús. El mismo Jesús posó su mano sobre la cabeza del pequeño Pío. El niño, en respuesta, le prometió al Señor que sería su servidor, siguiendo los pasos de San Francisco de Asís. Desde entonces, Pío tuvo una vida marcada por una estrechísima relación con Jesús y con su Madre, la Virgen María, quien se le apareció en numerosas oportunidades a lo largo de su vida. Cumplidos los 15 años, Pío se presenta para ser admitido como franciscano en Morcone. Eran años muy intensos, marcados por repetidas visiones del Señor, en las que le mostraba las luchas que tendría que librar contra el demonio el resto de su vida. El 10 de agosto de 1910, Pío es ordenado sacerdote. Poco tiempo después enfermó de fiebres y dolores muy fuertes, lo que obligó a sus superiores a enviarlo a Pietrelcina para que se recupere. Años más tarde, en 1916, Pío llega al Monasterio de San Giovanni Rotondo. El Padre Provincial, al ver que su salud había mejorado, le manda permanecer en ese convento, tras cuyas paredes recibió la gracia de los estigmas. “Era la mañana del 20 de septiembre de 1918. Yo estaba en el coro haciendo la oración de acción de gracias de la Misa… se me apareció Cristo que sangraba por todas partes. De su cuerpo llagado salían rayos de luz que más bien parecían flechas que me herían los pies, las manos y el costado”, describió San Pío a su director espiritual. “Cuando volví en mí, me encontré en el suelo y llagado. Las manos, los pies y el costado me sangraban y me dolían hasta hacerme perder todas las fuerzas para levantarme. Me sentía morir, y hubiera muerto si el Señor no hubiera venido a sostenerme el corazón que sentía palpitar fuertemente en mi pecho. A gatas me arrastré hasta la celda. Me recosté y recé, miré otra vez mis llagas y lloré, elevando himnos de agradecimiento a Dios”, añadió. El Padre Pío fue un hombre preocupado por los más necesitados. El 9 de enero de 1940 convenció a sus grandes amigos espirituales de fundar un hospital para curar los “cuerpos y también las almas” de la gente necesitada de su región. El proyecto tomó algunos años, pero finalmente se inauguró el 5 de mayo de 1956 con el nombre de “Casa Alivio del Sufrimiento”. El Padre Pío partió a la Casa del Padre un 23 de septiembre de 1968, después de horas de agonía repitiendo con voz débil “¡Jesús, María!”.   San Juan Pablo II tuvo una especial admiración por él, y no son pocos los que señalan que el Padre Pío, en confesión, le predijo que llegaría a ser Papa. De acuerdo a una carta enviada por el Pontífice a los frailes de San Giovanni Rotondo unos tres años antes de morir (2002), siendo un joven sacerdote, lo conoció y se confesó con él. El contenido de dicha carta solo se pudo hacer público -de acuerdo a la voluntad del Papa- luego de su muerte en 2005. En ella, Juan Pablo II llamaba al Padre Pío “generoso dispensador de la gracia divina, siempre a disposición de todos”. Lo describe, además, como alguien lleno de receptividad y sabiduría espiritual, especialmente en la dispensación del sacramento de la penitencia. Así, es el mismo San Juan Pablo II quien confirma la razón por la que grandes multitudes de fieles acudían al Convento de San Giovanni Rotondo a buscar al Padre Pío. Como confesor, aparentemente, trató con dureza a los peregrinos, sin embargo, éstos siempre regresaban, conscientes de su grave pecado y genuinamente arrepentidos. Durante la canonización de San Pío de Pietrelcina, el 16 de junio del 2002, San Juan Pablo II dijo de él: “Oración y caridad, esta es una síntesis sumamente concreta de la enseñanza del Padre Pío, que hoy vuelve a proponerse a todos”.

Leer más

Septiembre, mes de la Santa Biblia

La intención es que durante este mes, en todas las comunidades cristianas, se desarrollen algunas actividades que nos permitan acercarnos mejor y con más provecho a la Palabra de Dios. Propuestas para escuchar la Palabra 1. La lectura diaria de los textos bíblicos litúrgicos es una excelente ayuda para profundizar en la Palabra de Dios. De esta manera nos unimos a toda la Iglesia que ora al Padre meditando los mismos textos. También nos acostumbramos a una lectura continuada de la Biblia, donde los textos están relacionados y lo que leemos hoy se continua con lo de mañana. La lectura diaria de los textos (para lo cual Liturgia Cotidiana es una excelente herramienta) constituye una "puerta segura" para escuchar a Dios que nos habla en la Biblia. 2. - ¿Has leído alguna vez un evangelio entero "de corrido"? Es muy interesante descubrir la trama de la vida de Jesús escrita por cada evangelista. Muchos detalles y relaciones entre los textos que cada evangelista utiliza quedan al descubierto cuando uno hace una lectura continuada. Este mes es propicio para ofrecerle a Dios este esfuerzo. Te recomendamos la lectura del evangelio de Marcos. No es muy largo, en unas horas se puede leer. Al ser el primero de los sinópticos, los otros (Mateo y Lucas) lo siguen en el esquema general. Por lo tanto es una muy buena "puerta de entrada" al mensaje de Jesús.     3. Otra posibilidad para poner en práctica este mes (y tal vez iniciar un hábito necesario y constructivo) es la oración con los salmos. Los mismos recogen la oración del pueblo de Dios a lo largo de casi mil años de caminata del pueblo de Israel. Nos acercan la voz del pueblo que ora con fe, y la palabra de Dios, que nos señala esta manera de orar para acercarnos y escuchar sus enseñanzas. En los salmos podemos encontrar una inmensa fuente de inspiración para la oración. Hay salmos que nos hablan de la alegría, de las dificultades y conflictos, de la esperanza, del abatimiento, del dolor, de la liberación y la justicia, de la creación, de la misma Palabra de Dios (salmo 118, el más largo de todos). Aprender a rezar con los Salmos es una "puerta siempre abierta" para el encuentro con el Dios de la Vida. 4. La lectura orante de la Palabra, realizada en comunidad, nos pone en sintonía con la voluntad de Dios. Es un ejercicio clave para el crecimiento en la fe. La fuerza de la comunidad nos alienta para encontrar en los textos la fuerza del Espíritu. Todos aprendemos juntos y nos enriquecemos con el aporte de cada uno. Existen muchos métodos de lectura orante. Simplificando al máximo podemos decir que los siguientes cuatro pasos son los más comunes: Lectura Meditación Oración Compromiso La lectura orante siempre desemboca en un desafío para vivir. La Palabra de Dios nos desafía a seguir los pasos de Jesús y cambiar nuestra vida. La lectura orante, practicada en comunidad, es una "puerta-espejo" que nos interpela y nos ayuda a discernir cómo vivir y practicar su Palabra en nuestros días. De la la Encíclica Fides et ratioCapítulo V. N´55 (parcial)   "Tampoco faltan rebrotes peligrosos de fideísmo, que no acepta la importancia del conocimiento racional y de la reflexión filosófica para la inteligencia de la fe y, más aún, para la posibilidad misma de creer en Dios. Una expresión de esta tendencia fideísta difundida hoy es el « biblicismo », que tiende a hacer de la lectura de la Sagrada Escritura o de su exégesis el único punto de referencia para la verdad. Sucede así que se identifica la palabra de Dios solamente con la Sagrada Escritura, vaciando así de sentido la doctrina de la Iglesia confirmada expresamente por el Concilio Ecuménico Vaticano II. La Constitución Dei Verbum, después de recordar que la palabra de Dios está presente tanto en los textos sagrados como en la Tradición, afirma claramente: « La Tradición y la Escritura constituyen el depósito sagrado de la palabra de Dios, confiado a la Iglesia. Fiel a dicho depósito, el pueblo cristiano entero, unido a sus pastores, persevera siempre en la doctrina apostólica ». La Sagrada Escritura, por tanto, no es solamente punto de referencia para la Iglesia. En efecto, la « suprema norma de su fe » proviene de la unidad que el Espíritu ha puesto entre la Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia en una reciprocidad tal que los tres no pueden subsistir de forma independiente. No hay que infravalorar, además, el peligro de la aplicación de una sola metodología para llegar a la verdad de la Sagrada Escritura, olvidando la necesidad de una exégesis más amplia que permita comprender, junto con toda la Iglesia, el sentido pleno de los textos. Cuantos se dedican al estudio de las Sagradas Escrituras deben tener siempre presente que las diversas metodologías hermenéuticas se apoyan en una determinada concepción filosófica. Por ello, es preciso analizarla con discernimiento antes de aplicarla a los textos sagrados." Juan Pablo II Fides et ratio 14 de Setiembre de 1998 Para finalizar, los católicos durante el mes de septiembre debemos dedicarlo a iniciar el conocimiento y divulgación de los textos bíblicos, ya que quien se llame cristiano tendría que conocer la historia de la salvación y la Palabra de Dios, interpretadas auténtica y fielmente por el Magisterio de la Iglesia. La Biblia, para todas las denominaciones cristianas, contiene la Revelación y es, como todo libro sagrado, la fuente del conocimiento y el compromiso de vida en lo referente a la fe. Cada año, la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana, la Iglesia Ortodoxa e Iglesias Evangélicas celebrarán el Mes de la Biblia. Cada comunidad celebrará el mes con énfasis de acuerdo a su historia y tradición. La Iglesia Católica Romana recordando a San Jerónimo, (a quien conmemoramos el 30 de septiembre), traductor de la Vulgata, la Biblia en lengua latina; la Ortodoxa haciendo memoria que fue en idioma griego que se escribieron los Santos Evangelios y los demás libros del Nuevo Testamento y las Iglesias Evangélicas conmemorando la publicación, el 26 de septiembre de 1569, de la primera traducción de los Textos Bíblicos a la lengua española, traducción realizada por Casiodoro de Reina y conocida como la “Biblia del Oso” ya que en su portada estaba representado dicho animal. Muy pocos saben que esta Biblia, pese a ser fruto del trabajo de un activo protestante contenía todos los textos propios de la Biblia Vulgata latina de San Jerónimo, mencionada al inicio, que es el texto oficial de la Biblia para toda la iglesia católica romana. Algo de historia La palabra Biblia se origina, a través del latín, en la expresión griega τα βιβλ?α τα ?για (ta biblía ta haguia; los libros sagrados), acuñada por vez primera en I Macabeos 12:9, siendo βιβλ?α plural de βιβλ?ον (biblíon, ´papiro´ o ´rollo´, usado también para ´libro´). Se cree que este nombre nació como diminutivo del nombre de la ciudad de Biblos (Β?βλος), importante mercado de papiros de la antigüedad. Esta frase fue empleada por los hebreos helenizados (aquellos que habitaban en ciudades de habla griega) mucho tiempo antes del nacimiento de Jesús de Nazaret para referirse al Tanaj o Antiguo Testamento. Muchos años después empezó a ser utilizada por los cristianos para referirse al conjunto de libros que forman el Antiguo Testamento así como los Evangelios y las cartas apostólicas, es decir, el Nuevo Testamento. Para ese entonces ya era común utilizar las dos primeras palabras de la frase, τα βιβλ?α, a manera de título. Ya como título, y habiendo perdido el artículo τα, se empezó a utilizar en latín como biblia sacra (los libros sagrados) y de ahí fue transmitido a las demás lenguas. La Biblia es una compilación de textos que en un principio eran documentos separados (llamados "libros"), escritos primero en hebreo, arameo y griego durante un dilatado periodo de tiempo y después reunidos para formar el Tanaj (Antiguo Testamento para los cristianos) y luego el Nuevo Testamento. Ambos testamentos forman la Biblia cristiana. En sí la Biblia fue escrita a lo largo de aproximadamente 1000 años (900 a. C. - 100 d. C.). Los textos más antiguos se encuentran en el Libro de los Jueces ("Canto de Débora") y en el Pentateuco, que son datadas en la época de los dos reinos (siglos X a VIII a. C.). El libro completo más antiguo, el de Oseas es también de la misma época. El canon católico romano de la Biblia que conocemos hoy fue sancionado por primera vez en el Concilio de Hipona en el año 393 de nuestra era, por la Iglesia Católica. Dicho canon de 73 libros (46 pertenecientes al llamado Antiguo Testamento, incluyendo 7 libros llamados actualmente Deuterocanónicos -Tobías, Judit, I Macabeos, II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc- y 27 al Nuevo Testamento) fue confirmado en el Sínodo de Roma en el año 380, y ratificado en el Concilio de Cartago en el año 397, y luego nuevamente confirmado por decreto en la cuarta sesión del Concilio de Trento del 8 de abril de 1546. Versiones castellanas de la Biblia Católica Vienen éstas de la traducción hecha por San Jerónimo (Dalmacia, Yugoeslavia, 342-420) al latín, versión oficial de la Iglesia por casi 15 siglos. El primer intento estuvo a cargo de la corte del Rey Alfonso X, El Sabio, en 1280, conocida como la Biblia Alfonsina; en 1430, el Gran Maestre de la orden de Calatrava, Don Luis de Guzmán, patrocina a Mosé Arragel para realizar otra traducción, conocida como la Biblia de Alba. En 1944 se publica la llamada de Nácar-Colunga, publicada por la Biblioteca de Autores Cristianos que no usa la traducción de la Vulgata como fuente si no usa los originales. La Biblia de Jerusalén aparece en 1967, también basada en los textos originales. La primera edición de la Biblia latinoamericana, con el lenguaje propio de la región, es editada por primera vez en 2001. En el año 2005 se presentó, tras 33 años de trabajo, la Biblia de Navarra, para hacerla se tomaron como fuente los textos originales en hebreo, arameo y griego.

Leer más

Reapertura de los Templos en El Salvador.

Después de cinco meses, los fieles de El Salvador vuelven a la Iglesia: ayer, 30 de agosto, comenzó la reapertura gradual de los lugares de culto a las celebraciones con la participación de la gente, después del largo período de cierre debido a la pandemia del coronavirus. Naturalmente, las normas sanitarias habituales siguen vigentes: uso obligatorio de la máscara, saneamiento del local, distancia física entre los fieles, medición de la temperatura antes de entrar en la Iglesia y supresión del intercambio del gesto de paz. En este contexto, entonces, el Arzobispo de San Salvador, Monseñor José Luis Escobar Alas, presidió la Santa Misa en la Catedral Metropolitana: "Hoy es un día histórico -dijo en su homilía- porque, después de una larga cuarentena, se nos ha permitido acercarnos de nuevo a la Eucaristía". Expresando, entonces, su gratitud a todos los fieles por su colaboración en el período de la emergencia sanitaria, el Arzobispo elogió a todas "las familias cristianas que, en tiempo de pandemia, han transformado sus hogares en verdaderas iglesias domésticas". "Estamos a punto de comenzar septiembre, el mes de la Patria", recordó el prelado. "Es importante que, por el bien común, hagamos lo mejor posible, cada uno en su papel, pero con una visión global del país, trabajando por el bien de esta patria. El derecho al agua y al saneamiento Posteriormente, durante una conferencia de prensa, Monseñor Escobar Alas anunció que la Conferencia Episcopal de El Salvador, junto con varias asociaciones que defienden el derecho al agua, presentó un documento a la Comisión de Legislación y puntos constitucionales de la Asamblea Legislativa para solicitar la reforma del Artículo 2 de la Constitución, a fin de garantizar a todos "el derecho humano al agua y al saneamiento". "Pedimos a los diputados que promuevan y aprueben cuanto antes esta reforma constitucional a favor de todos los salvadoreños", subrayó el Arzobispo, quien insistió: Hemos ido en marcha a la asamblea, y no hay respuesta, es una burla al pueblo. No entiendo la actitud de los diputados. Negarle al pueblo el derecho al agua no se comprende. Todavía hace falta que el agua potable llegue a muchos lugares. Tenemos cantones que nunca han tenido agua potable y no se ve que eso vaya a ocurrir. En algunas zonas urbanas el servicio es muy deficiente, a veces, en las madrugadas llega el agua una o dos veces por semana. Si no tenemos el derecho al agua, estamos perdidos. Es un clamor público tener este derecho. Llamado a la responsabilidad Mons. Escobar cuestionado por los periodistas lamentó que el gobierno no exista una ley que regule la actual emergencia ocasionada por la pandemia. “Estamos en emergencia, pero no hay ley de emergencia y estamos abriendo la actividad económica y no hay una ley. Lo que hemos dicho es que las personas tenemos que ser más responsables”. Por esta razón llamó a los ciudadanos a cuidarnos unos a otros. Por último, el prelado también informó de que el sacerdote Leopoldo Antonio Sosa Tolentino, acusado de abuso sexual de menores y por este motivo suspendido de su actividad sacerdotal en octubre de 2019, ha sido relevado de su suspensión y puede por tanto volver a su actividad pastoral, en cumplimiento de algunas medidas específicas, establecidas por el obispo. La Congregación para la Doctrina de la Fe decidió, de hecho, no continuar el juicio contra él porque, en el momento de los hechos, el demandante tenía 17 años, es decir, ya era mayor de edad, según las normas canónicas de la época.

Leer más

Papa Francisco: “Las personas valen más que las cosas”

“Las personas valen más que las cosas”, aseveró el Papa Francisco este martes 18 de agosto en un mensaje sobre la administración cristiana de las riquezas. En el mensaje, publicado en su perfil oficial de la red social Twitter, el Pontífice afirma que “la riqueza puede llevar a construir muros. Jesús, por el contrario, invita a sus discípulos a transformar bienes y riquezas en relaciones, porque las personas valen más que las cosas y cuentan más que las riquezas que se poseen”.   Este mensaje se suma a otros que el Santo Padre difundió en los últimos días sobre la vida cristiana. En una carta a los religiosos y religiosas de Brasil con motivo de la Semana de la Vida Consagrada, que se está celebrando del 16 al 22 de agosto, Francisco recordó que “el camino vocacional tiene su origen en la experiencia de saberse amado por Dios”. “La propia vida es ya fruto de una llamada de Dios; nos llamó a la vida porque nos ama y lo predispuso todo para que cada uno de nosotros fuese único, acompañándonos a lo largo de los caminos polvorientos de nuestra vida”, afirmó en la carta. En otra misiva enviada por medio del Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, a los participantes en el Encuentro “Meetin per l’amicizia fra i popili” (Encuentro por la amistad entre los pueblos), que se está celebrando en la localidad italiana de Rimini, Francisco puso de relieve un efecto inesperado del confinamiento por la pandemia de coronavirus: el redescubrimiento de la capacidad de asombrarse. “En los últimos meses hemos experimentado esa dimensión del estupor que asume la forma de la compasión ante el sufrimiento, ante la fragilidad, ante la precariedad de la existencia”. Asimismo, durante el Ángelus dominical del 16 de agosto, el Papa Francisco invitó a no ocultar las heridas de la historia personal de cada uno, sino asumirlas y ponerlas delante de Dios. “Cada uno de nosotros tiene su propia historia” por lo que cuestionó: “¿Qué hago yo con mi historia? ¿La escondo?” por lo que sugirió que la “debemos llevar delante al Señor”.

Leer más

¿Qué día y cómo fue la Virgen al cielo?

En relación al día, año, y modo en que murió Nuestra Señora, nada cierto se conoce. La referencia literaria más antigua de la Asunción se encuentra en un trabajo griego, De Obitu S. Dominae. De todos modos, la fe católica siempre derivó su conocimiento de este misterio de la Tradición Apostólica.   La creencia en la asunción del cuerpo de María se funda en el tratado apócrifo De Obitu S. Dominae, que lleva el nombre de San Juan, y que pertenece de todos modos al siglo cuarto o quinto. También se encuentra en el libro De Transitu Virginis, falsamente imputado a San Melito de Sardes, y en una carta apócrifa atribuida a San Dionisio el Aeropagita. Si consultamos a los genuinos escritores de Oriente, este hecho es mencionado en los sermones de San Andrés de Creta, San Juan Damasceno, San Modesto de Jerusalén y otros. En Occidente, San Gregorio de Tours (De gloria mart., I, iv) es el primero que lo menciona. Los sermones de San Jerónimo y San Agustín para esta fiesta, de todos modos, son apócrifos. San Juan el Damasceno (P. G., I, 96) formula así la tradición de la Iglesia de Jerusalén:   San Juvenal, Obispo de Jerusalén, en el Concilio de Calcedonia (451), hace saber al Emperador Marciano y a Pulqueria, quienes desean poseer el cuerpo de la Madre de Dios, que María murió en presencia de todos los Apóstoles, pero que su tumba, cuando fue abierta, a pedido de Santo Tomás, fue hallada vacía; de esa forma los apóstoles concluyeron que el cuerpo fue llevado al cielo.   Hoy, la creencia de la asunción del cuerpo de María es Universal tanto en Oriente como Occidente; de acuerdo a Benedicto XIV (De Festis B.V.M., I, viii, 18) es una opinión probable, cuya negación es impía y blasfema.   Tomado de la Enciclopedia Católica (www.enciclopediacatolica.com) FREDERICK G. HOLWECK  Transcrito por Janet Grayson Traducido por Angel Nadales

Leer más

Hoy se celebra a Santa Clara de Asís, renovadora de la Iglesia

Cada 11 de agosto, la Iglesia Católica celebra a Santa Clara de Asís, patrona de la televisión y de las telecomunicaciones. Fundó, junto a San Francisco de Asís, la Orden de las Hermanas Pobres (clarisas), un instituto perteneciente a la Segunda Orden de los “hermanos menores” (franciscanos). Las clarisas constituyen la rama femenina de los franciscanos.   Santa Clara, cuyo nombre significa “vida transparente”, fue gran amiga de San Francisco de Asís. Pertenecía a una de las familias nobles de la ciudad. Desde muy pequeña se esforzó por adquirir y acrecentar una vida de virtud. Practicaba con asiduidad la oración y la penitencia. Solía tomar los trabajos más difíciles y preocuparse por los detalles más pequeños.   Cuando Clara tenía 18 años, acudió a la iglesia de San Giorgio de Asís. San Francisco hizo la prédica en torno a la Cuaresma. Clara, después de escucharlo, le pidió al Santo que la ayudara a vivir también “según el modo del Santo Evangelio”. Él se convirtió en su guía espiritual. Mientras tanto ella se sentía cada día más atraída por una vida sencilla y de entrega a los más pobres. Ese era el camino que el Señor le trazaba.    La noche del Domingo de Ramos de 1212, Clara abandonó su casa y se encaminó a la Porciúncula, donde vivían los frailes menores. Esa misma noche, en la capilla, frente al Cristo de San Damián, renunció para siempre a las cosas del mundo «por amor hacia el santísimo y amadísimo Niño envuelto en pañales y recostado sobre el pesebre». Se le entregó el hábito de los hermanos menores y el mismo Francisco cortó su rubio cabello. Clara, desde ese momento, entró a formar parte de la Orden de los Hermanos Menores.    Santa Clara vivió casi toda su vida religiosa en el monasterio de San Damián. Cierto día, las hermanas tenían un solo pan para alimentar a cincuenta. Santa Clara lo bendijo e hizo rezar a todas el padrenuestro. Clara multiplicó el pan y lo repartió a sus hermanas. Incluso sobró y mandó la mitad sobrante a los hermanos menores. Clara dijo: "Aquél que multiplica el pan en la Eucaristía, el gran misterio de fe, ¿acaso le faltará poder para abastecer de pan a sus esposas pobres?"   Una de sus frases más conocidas es “el amor que no puede sufrir no es digno de ese nombre”. Y, de hecho, su vida fue una vida llena de amor, con mortificaciones, ayuno y oración. Solía expresar que para ella todo era su amado Jesús, fuente de su alegría. Clara era toda ella ternura.     Uno de sus milagros más conocidos sucedió el día de la Solemnidad de la Natividad de Cristo. Estando gravemente enferma, fue transportada milagrosamente desde su cama a la iglesia de San Francisco. Allí asistió a todo el oficio de los maitines y a la misa de medianoche, además pudo recibir la sagrada comunión; después apareció de nuevo en su cama. Clara jamás tuvo una buena salud. Se dice que pasó enferma por 27 años en el convento de San Damián, soportando sus dolencias de manera heroica.    El Sumo Pontífice, Inocencio III, la visitó en el monasterio hasta dos veces, durante alguno de los peores momentos de su enfermedad. En una oportunidad, después de verla, el Papa exclamó: "Ojalá yo tuviera tan poquita necesidad de ser perdonado como la que tiene esta santa monjita".   Muchas ciudades, santuarios y templos llevan su nombre. En septiembre del 2010, el Papa Benedicto XVI, comentó que la vida de Santa Clara es un ejemplo de cuán importantes son las mujeres en la vida eclesial. Para Benedicto XVI la santa había demostrado “cuánto debe toda la Iglesia a las mujeres valientes y ricas de fe como ella, capaces de dar un impulso decisivo a la renovación de la Iglesia".

Leer más

Medalla Milagrosa: El arma de evangelización de San Maximiliano Kolbe

Mientras la Segunda Guerra Mundial estallaba a su alrededor en Polonia, San Maximiliano Kolbe luchó por las almas usando una imprenta y otra “arma”: la Medalla Milagrosa. “Aunque una persona sea del peor tipo, si tan solo acepta llevar la medalla, dársela... y luego rezar por él, y en el momento oportuno esforzarse por acercarlo a su Madre Inmaculada, para que pueda recurrir a ella en todas las dificultades y tentaciones”, dijo Kolbe sobre la Medalla Milagrosa. “Esta es verdaderamente nuestra arma celestial”, dijo el santo, describiendo la medalla como “una bala con la que un soldado fiel golpea al enemigo, es decir, al mal, y así rescata las almas”. La Medalla Milagrosa es un sacramental inspirado en la aparición mariana a Santa Catalina Laboure en París en 1830. La Virgen María se le apareció como la Inmaculada Concepción, estaba vestida de blanco y de pie sobre un globo con la luz saliendo de sus manos y aplastando una serpiente bajo su pie. “Una voz me dijo: ‘Hay que hacer una medalla semejante a esto que estás viendo. Todas las personas que la lleven, sentirán la protección de la Virgen’”, dijo Santa Catalina. Como seminarista franciscano que estudiaba en Roma en 1917, Kolbe se sintió conmovido por la historia del papel que jugó la Medalla Milagrosa en la conversión de Alfonso de Ratisbona. Ratisbona era un francmasón francés y un ateo de ascendencia judía que recibió la gracia de la conversión mientras llevaba una Medalla Milagrosa que le entregó uno de sus amigos católicos en Roma. La Virgen María se le apareció el 20 de enero de 1842 en una capilla lateral de la Iglesia de Sant'Andrea delle Fratte en Roma. San Maximiliano Kolbe eligió celebrar su primera Misa el 29 de abril de 1918 en la capilla lateral de Sant'Andrea delle Fratte, donde la Virgen María se apareció a Ratisbona. Este último fue ordenado sacerdote jesuita, y finalmente dejó la orden para mudarse a Jerusalén en 1855, donde fundó un convento para hermanas en la Congregación de Nuestra Señora de Sion, una congregación fundada para “testificar en la Iglesia y en el mundo que Dios sigue siendo fiel en su amor por el pueblo judío ". San Maximiliano dio su vida en lugar de un compañero de prisión en Auschwitz, un hombre que tenía esposa e hijos. Murió por una inyección de ácido carbólico (fenol) en el campo de concentración el 14 de agosto de 1941. Los oficiales nazis incineraron el cuerpo del santo en la fiesta de la Asunción de María. Kolbe es conocido por ser un evangelizador y misionero eficaz. Antes de mudarse a Japón en 1930, hizo una peregrinación a la Capilla de la Medalla Milagrosa en la Rue de Bac en París. San Juan Pablo II recordó la visita de San Maximiliano cuando oró en la capilla de París en 1980. “Vengo como peregrino después de cuantos han venido a esta capilla desde hace ciento cincuenta años, y como todo el pueblo cristiano que se apiña aquí cada día para comunicarte su alegría, confianza y súplicas. Vengo como el Beato Maximiliano Kolbe; antes de su viaje a Japón, hace cabalmente cincuenta años, vino aquí a buscar tu apoyo particular para propagar lo que luego llamaría ‘La Milicia de la Inmaculada’ y emprender su prodigiosa obra de renovación espiritual bajo tu patrocinio, antes de dar la vida por sus hermanos”, dijo San Juan Pablo II.   San Maximiliano formó La Milicia de la Inmaculada en 1917 para “llevar a cada individuo con María al Sacratísimo Corazón de Jesús”. Pidió a todos sus miembros que llevaran la Medalla Milagrosa como signo de su total consagración a María. “Ahora, en esta época de la Inmaculada Concepción, la Santísima Virgen ha entregado a la humanidad la ‘Medalla Milagrosa’. Su origen celestial ha sido probado por innumerables milagros de curación y particularmente de conversión”, escribió Kolbe. “La misma Inmaculada, al revelarlo, prometió a todos los que lo usarían muchas gracias; y dado que la conversión y la santificación son gracias divinas de Dios, la Medalla Milagrosa será uno de los mejores medios para obtener estos dones”, dijo. San Maximiliano también agregó a la oración de Santa Catalina asociada con el sacramental: “Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti”. A esto, añadió Kolbe, “y para todos los que no recurren a ti, especialmente los enemigos de la Iglesia y los que te recomiendan. Amén”. Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en Catholic News Agency.

Leer más

Hoy es la fiesta de San Chárbel Makhlouf, ejemplo de vida consagrada y mística

San Chárbel Makhlouf fue un asceta y religioso del Líbano perteneciente al rito maronita, y el primer santo oriental canonizado desde el siglo XIII. Este santo nació el 8 de mayo de 1828 en Beqaa-Kafra, el lugar habitado más alto del Líbano. Creció con el ejemplo de dos de sus tíos, ambos ermitaños; y a la edad de veintitrés, dejó su casa en secreto y entró al monasterio de Nuestra Señora de Mayfuq, tomando el nombre de un mártir Sirio: Charbel. Hizo los votos solemnes en 1853 y fue ordenado sacerdote en 1859 por Mons. José al Marid, bajo el patriarcado de Paulo I Pedro Masad. Fijó como su residencia el monasterio de San Marón en Annaya, que se encuentra 1067 metros sobre el nivel del mar.El Padre Charbel vivió en esta comunidad por 15 años siendo un monje ejemplar dedicado a la oración, apostolado y la lectura espiritual. Tiempo después sintió el llamado a la vida ermitaña y el 13 de febrero de 1875 recibió la autorización para ponerla en práctica. Desde ese momento hasta su muerte en 1898, se dedicó a la oración (rezaba 7 veces al día la Liturgia de las Horas), ascesis, penitencia y el trabajo manual.  Comía una vez al día y permanecía en silencio. La única perturbación a su oración venía por la cantidad de visitantes que llegaban atraídos por su reputación de santidad. Estos buscaban consejo, la promesa de oración o algún milagro. Fue beatificado por el Papa Pablo VI el 5 de diciembre de 1965, durante la clausura del Concilio Vaticano II. Mientras que su canonización se realizó el 9 de octubre de 1977 durante el Sínodo Mundial de Obispos. Su devoción se ha extendido en el Líbano, pero también ha cruzado las fronteras a América y en especial en México donde se lo venera fuertemente.

Leer más

Inician causa de seminarista que siempre llevó una sonrisa

El Obispado de San Miguel (Argentina) informó del inicio de la causa de beatificación del joven seminarista Guillermo Muzzio, quien se caracterizó por llevar siempre una sonrisa. El “escrito de súplica” fue solicitado el 21 de noviembre de 2019 por el P. José Francisco Occhiuzzi, designado postulador de la Causa de Beatificación y Canonización de Muzzio, al Obispo de San Miguel, Mons. Damián Nannini. De esa forma, se pidió “el inicio de la Causa del Siervo de Dios y de la Investigación Diocesana acerca de la vida y virtudes heroicas como también sobre la fama de santidad y de milagros del mencionado Siervo de Dios”, describió el edicto del 24 de junio de este año. “Invitamos a todos los fieles a proporcionarme noticias útiles mediante las cuales podamos inferir, de alguna manera, elementos favorables o contrarios acerca de la causa”, así como “todos los escritos que se le atribuyen”, expresó Mons. Damián Nannini. “Recordemos que al decir ‘escritos’ nos referimos, no solo a las obras impresas, sino también a los manuscritos, los diarios, cartas y cualquier otro escrito privado. Quienes deseen conservar los originales pueden enviar una copia debidamente autenticada”, precisó el edicto.   Las informaciones y materiales deben hacerse llegar al Obispado de San Miguel hasta el 28 de septiembre de este año o enviadas al email cancilleria@obsanmiguel.org   Breve biografía  Guillermo Muzzio Diehl nació el 25 de febrero de 1972 en Argentina. Fue el tercero de seis hermanos. Su participación en campamentos de jóvenes con su parroquia, actividades con el movimiento Aventura y las misiones con comunidades wichis de El Chaco fueron las experiencias que despertaron su vocación a la vida religiosa. Estudió en la universidad y tuvo un accidente de tránsito que lo dejó con dolores permanentes. Sin embargo, los supo llevar con paz interior. “No se puede quejar del dolor porque a San Ignacio lo operaron sin anestesia”, recordaba “Willy”, como le llamaban los más cercanos. En el Seminario Arcángel San Miguel los testimonios coinciden en su profunda vida de oración, ya que se levantaba primero que todos para rezar solo ante al Santísimo Sacramento. También destacó por su atención hacia los más pobres, siendo la caridad el motor de su vida.    Muzzio fue diagnosticado con Linfoma de Hodgkin pero recibió la admisión formal a las Sagradas Órdenes. Al empeorar la enfermedad fue internado para un trasplante de médula ósea. En aquella ocasión Muzzio escribió: “Ofrezco esto por las almas del Purgatorio, para que estén pronto cerca de Dios derramando su perfume sobre todos los hombres”. “Por la evangelización que la Iglesia lleva adelante para ganar a todos para Dios. Por la pronta canonización del Cura Brochero y para que por intercesión de él y de María la Virgen se derramen muchas gracias sobre todos los enfermos, sobre todo paciencia y fortaleza”, además pidió por la diócesis y las vocaciones sacerdotales. Luego del trasplante un proceso de infecciones fue apagando su vida y falleció el 1 de noviembre de 2002, Día de Todos los Santos.  “Con la sonrisa por la vida” es el sentimiento con el que se le recuerda.

Leer más

Obispos de México confían el país a la Virgen de Guadalupe tras sismo

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) confió el país a la Virgen de Guadalupe y se ofreció en ayuda de quienes puedan haber resultados afectados por el sismo de 7.5 grados que sacudió esta mañana al sur y centro del país. A través de su cuenta en Twitter, la CEM señaló que “nos ponemos bajo el manto protector de Nuestra Madre, Santa María de Guadalupe, y al servicio de los posibles afectados del sismo ocurrido hace un momento”. “Oremos por México”, pidió. El secretario general de la CEM, Mons. Alfonso Miranda Guardiola, compartió una fotografía de personas asustadas mientras cumplían con los protocolos para sismos junto al mensaje: “¡Qué imagen de nuestro México en este momento! Duele. Consuelo, esperanza y unidad necesita nuestro país”.   “Señor, por favor, cuida a México, te lo rogamos”, añadió. A las 10:29 a.m. (hora local), de acuerdo al Servicio Sismológico Nacional de México, se registró un sismo de magnitud 7.5 a 23 kilómetros al sur de Crucecita, en el estado mexicano de Oaxaca, en el sur del país.   En un videomensaje publicado a las 12:08 p.m., el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador señaló que “afortunadamente no hubieron daños graves. Son derrumbes, se rompieron cristales, se cayeron algunas marquesinas, bardas, pero nada grave”. Tras mencionar que se produjeron 147 réplicas, López Obrador hizo un llamado a los mexicanos a “estar pendientes, atentos, sin alarmarnos, conservando la calma. Pero estar muy atentos para poder salir si estamos en las casas, departamentos, en edificios, en oficinas públicas, salir a donde no corramos riesgos”. El gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, dijo al diario local Milenio que si bien se han registrado daños menores una persona murió y una resultó herida debido a los derrumbes.

Leer más

Estas son las 12 promesas de Jesús a los devotos de su Sagrado Corazón

En sus revelaciones a Santa Margarita María de Alacoque, Jesucristo le dio a conocer 12 promesas para los devotos de su Sagrado Corazón. “Al Corazón de Jesús le agradan mucho los servicios de los pequeños y humildes de corazón, y paga con bendiciones sus trabajos”, decía la santa.   Las 12 promesas del Sagrado Corazón de Jesús son: A las almas consagradas a mi Corazón, les daré las gracias necesarias para su estado. Daré la paz a las familias. Las consolaré en todas sus aflicciones. Seré su amparo y refugio seguro durante la vida, y principalmente en la hora de la muerte. Derramaré bendiciones abundantes sobre sus empresas. Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia. Las almas tibias se harán fervorosas. Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a gran perfección. Bendeciré las casas en que la imagen de mi Sagrado Corazón esté expuesta y sea honrada. Daré a los sacerdotes la gracia de mover los corazones empedernidos. Las personas que propaguen esta devoción, tendrán escrito su nombre en mi Corazón y jamás será borrado de él. A todos los que comulguen nueve primeros viernes de mes continuos, el amor omnipotente de mi Corazón les concederá la gracia de la perseverancia final. Condiciones para obtener las gracias prometidas por el Sagrado Corazón de Jesús: Recibir sin interrupción la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes consecutivos. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento. Oración al Sagrado Corazón de Jesús Oh Dios, que en el corazón de tu Hijo, herido por nuestros pecados, has depositado infinitos tesoros de caridad; te pedimos que, al rendirle el homenaje de nuestro amor, le ofrezcamos una cumplida reparación. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío!

Leer más

Obispo comparte hermosa y sencilla reflexión sobre el divorcio y el matrimonio

El Obispo Auxiliar de Los Ángeles (Estados Unidos), Mons. Robert Barron, ofreció una bella y sencilla reflexión sobre la indisolubilidad del matrimonio y el divorcio. “Amigos, en el Evangelio de hoy del Sermón de la Montaña, el Señor prohíbe el divorcio. ¿Hay alguna mejor descripción del sexo en algún lugar de la literatura mundial que la provocadora línea ‘Los dos se hicieron una sola carne’? En el contexto judío, la carne porta el sentido de toda la persona. De ese modo la unión sexual significa la unión a todo nivel”, escribió el Prelado. “Un esposo le dice a su esposa: ‘Mi vida ya no es solo mía, se trata de ti y los hijos que tendremos’. Y la esposa le dice lo mismo a su esposo: ‘Mi vida no es ya solo mía, te pertenece a ti y a nuestros hijos’”, continuó. El Obispo indicó luego que “algunos podrían esperar que Jesús tenga una enseñanza suave o relativizada sobre el divorcio, pero luego el Evangelio de Mateo señala claramente: ‘Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre’. El esposo y la esposa que se convierten en una sola carne, son reunidos, no solo por la atracción mutua, sino por Dios”. “Su unión es un ingrediente esencial en los propósitos de Dios y por eso no se puede deshacer. Dios no se echa para atrás en su palabra”, concluyó. El Evangelio del viernes 12 de junio sobre el que reflexionó el Prelado es el de Mateo 5:27-32 que ofrecemos a continuación:   “Habéis oído que se dijo: No cometerás adulterio. Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehena”. “Y si tu mano derecha te es ocasión de pecado, córtatela y arrójala de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo vaya a la gehena”. “También se dijo: El que repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio. Pues yo os digo: Todo el que repudia a su mujer, excepto el caso de fornicación, la hace ser adúltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio”.  

Leer más

La beatificación de Carlo Acutis ya está preparada, afirma su postulador

La beatificación de Carlo Acutis “está preparada”, aseguró el postulador de la causa de este joven italiano conocido como el “ciberapóstol de la Eucaristía” y cuya beatificación recibió la aprobación del Papa Francisco tras el reconocimiento, el pasado 22 de febrero, del milagro atribuido a su intercesión: la curación milagrosa de un niño con una anomalía congénita el 12 de octubre de 2010 en Brasil. Según señaló en declaraciones realizadas a EWTN Noticias y ACI Prensa el postulador Nicola Gori, la beatificación se ha pospuesto debido a la pandemia causada por el coronavirus. Carlo Acutis, nacido en 1991 en Londres de familia italiana, dedicó su vida a promover la adoración eucarística. Su devoción a la Eucaristía y al Rosario le llevó a aplicar sus conocimientos en informática para realizar exposiciones virtuales para evangelizar. Enfermo de leucemia, ofreció su sufrimiento por el Papa y la Iglesia, falleció el 12 de octubre de 2006 cuando tenía 15 años. El postulador de su causa, Nicola Gori, aseguró que “la beatificación de Carlo será una fiesta para todos los jóvenes”. Por ese motivo, puesto que la fama de Carlo está muy extendida entre muchos países, “habría sido una pena hacer la beatificación en privado o con pocas personas sin que pudiera venir nadie del extranjero”. Ese es el motivo por el que se ha pospuesto la beatificación. En la entrevista, Nicola Gori subrayó que “Carlo Acutis nunca usó internet para algo que no fuera hacer el bien”. Recordó que “durante la causa de beatificación se realizaron análisis, por parte de técnicos informáticos, de su computadora para comprobar los sitios que había visitado. Se descubrió que empleó la computadora, todos sus recursos, para hacer el bien y, exactamente, para hacer algo que él tenía en el corazón: la muestra de los Milagros Eucarísticos”.     Para realizar esta muestra, Carlo Acutis dedicó “un verano entero, el verano antes de su muerte. Recopiló los lugares en los que tuvieron lugar los grandes milagros eucarísticos en el mundo reconocidos por la Iglesia a partir de la primera era cristiana y hasta nuestros días”.     Esta muestra recorrió las parroquias y santuarios de muchos lugares del mundo. “Carlo quería que las personas se acercaran a la Eucaristía, y para ello se servía de internet”, aseguró su postulador.     Preguntado sobre cómo cree que Carlo Acutis habría vivido la actual situación que atraviesa la Iglesia durante la actual pandemia de coronavirus, el postulador destacó que, de haber vivido esta situación, con las iglesias cerradas, Carlo Acutis se habría servido de sus conocimientos informáticos para realizar “actividades de misión on line”.     “Carlo Acutis, seguramente, si hubiese vivido en nuestros días, en estos días, se habría metido delante de la computadora para desarrollar proyectos de formación cristiana”. “Había visto que a los catequistas que, con frecuencia, les faltaba formación, estaban también un poco en peligro”.     Por lo tanto, “seguramente habría preparado algo para cualquier persona, conectándose con su computadora durante este período de confinamiento en casa, podría profundizar en su fe”. Seguramente “habría difundido el Rosario por internet. Habría empleado los nuevos instrumentos digitales o los nuevos medios de comunicación. Seguramente no se habría parado ni un instante”.

Leer más

El milagro eucarístico con el que se instituyó la Solemnidad del Corpus Christi

  La Catedral de Orvieto en Italia custodia uno de los milagros eucarísticos más importantes en la historia de la Iglesia y que motivó que el Papa Urbano IV instituyera la Solemnidad del Corpus Christi. A mediados del siglo XIII, el P. Pedro de Praga dudaba de la presencia de Cristo en la Eucaristía y realizó una peregrinación a Roma para rogar sobre la tumba de San Pedro una gracia de fe. A su regreso, mientras celebraba la Santa Misa en Bolsena, en la cripta de Santa Cristina, la Sagrada Hostia sangró y manchó el corporal con la preciosísima sangre. La noticia llegó rápidamente al Papa Urbano IV, que se encontraba muy cerca en Orvieto, y pidió que le trajeran el corporal. La venerada reliquia fue llevada en procesión y se dice que el Pontífice, al ver el milagro, se arrodilló frente al corporal y luego se lo mostró a la población. Más adelante, el Santo Padre publicó la bula “Transiturus”, con la que ordenó que se celebrara la Solemnidad del Corpus Christi en toda la Iglesia el jueves después del domingo de la Santísima Trinidad. Asimismo, el Papa Urbano IV encomendó a Santo Tomás de Aquino la preparación de un oficio litúrgico para la fiesta y la composición de himnos, que se entonan hasta el día de hoy como el Tantum Ergo. La santa reliquia se conserva en la Catedral de Orvieto y se puede apreciar en una capilla edificada en honor a este milagro Eucarístico. El corporal sale en procesión cada año durante la Solemnidad del Corpus Christi y preside las celebraciones Eucarísticas en la Catedral. San Juan Pablo II, durante su visita a la Catedral de Orvieto en 1990, señaló que “Jesús se ha convertido en nuestro alimento espiritual para proclamar la soberana dignidad del hombre, para reivindicar sus derechos y sus justas exigencias, para transmitirle el secreto de la victoria definitiva sobre el mal y la comunión eterna con Dios”.

Leer más

Papa Francisco rezará por sacerdotes en iniciativa de oración al Sagrado Corazón

El Papa Francisco rezará para que los sacerdotes en todas partes del mundo “sean confirmados en su ministerio de proclamar y celebrar el amor misericordioso de Cristo redentor”.     Así lo indicó el Santo Padre en una carta dirigida a Mons. Michael Neary, Arzobispo de Tuam (Irlanda) con ocasión de la iniciativa anual global de oración del Rosario por los sacerdotes del mundo.     En este año 2020, la edición del Rosario global por la santificación de los sacerdotes en la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se llevará a cabo el 19 de junio. Se trata de la undécima vez que personas de más de 85 países del mundo rezan juntos por esta intención.   Por ello, el Papa Francisco envió una misiva firmada por el Secretario de Estado, Cardenal Pietro Parolin, con fecha del pasado 25 de abril. “Su Santidad Papa Francisco, se alegró al saber sobre la iniciativa ‘Annual Global Rosary Relay for Priests’ que se llevará a cabo en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús”. Además, el Santo Padre ha bendecido esta iniciativa y señaló que se sumará a la oración para que “los sacerdotes de todas partes puedan ser confirmados en su ministerio de proclamar y celebrar el amor misericordioso de Cristo redentor y sean cada vez más plenamente pastores según su Corazón”.      

Leer más

8 claves para comprender qué se celebra Pentecostés

Ahora celebramos la Solemnidad de Pentecostés, día en que se cumplió la promesa de Cristo a los apóstoles de que el Padre enviaría al Espíritu Santo para guiarlos en la misión evangelizadora. Para comprender más de esta fecha, aquí presentamos ocho claves. 1. Proviene de la palabra griega que significa "quincuagésimo" (pentecoste) La razón es que Pentecostés es el quincuagésimo día (en griego, pentecoste hemera) después del Domingo de Pascua (en el calendario cristiano). Este nombre se empezó a usar en el período tardío del Antiguo Testamento y fue heredado por los autores del Nuevo Testamento. 2. Esta festividad tiene otros nombres La fiesta de las semanas, la fiesta de la cosecha o el día de los primeros frutos, son algunos. Hoy en día en los círculos judíos se le conoce como Shavu`ot (en hebreo, "semanas"). Además, se le conoce con diferentes nombres en varios idiomas. En los países de habla inglesa también se le ha conocido como "Whitsunday" (Domingo Blanco), nombre que se deriva probablemente de las prendas blancas de los recién bautizados. 3. Pentecostés fue otro tipo de fiesta en el Antiguo Testamento Fue un festival para la cosecha y significaba que esta estaba llegando a su fin. Deuteronomio 16 dice: “Luego contarás siete semanas; las contarás desde el día en que comiences a cortar el trigo. Entonces celebrarás la fiesta de las Siete Semanas a Yahvé, tu Dios, haciéndole ofrendas voluntarias según lo que hayas cosechado por la gracia de Yahvé, tu Dios”. (Dt. 16:9-10) 4. En el Nuevo Testamento representa el cumplimiento de la promesa de Cristo Representa el cumplimiento de la promesa de Cristo al final del Evangelio de San Lucas: “Les dijo: ‘Todo esto estaba escrito: los padecimientos del Mesías y su resurrección de entre los muertos al tercer día. Luego debe proclamarse en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados, comenzando por Jerusalén, y yendo después a todas las naciones, invitándolas a que se conviertan. Ustedes son testigos de todo esto. Ahora yo voy a enviar sobre ustedes lo que mi Padre prometió. Permanezcan, pues, en la ciudad hasta que sean revestidos de la fuerza que viene de arriba’”. (Lc. 24:46-49) 5. El Espíritu Santo tiene diferentes símbolos en el Nuevo Testamento Hechos 2 recuerda: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban, y aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y fueron posándose sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que se expresaran”. Este pasaje contiene dos símbolos del Espíritu Santo y su actividad: el viento y el fuego. El viento es un símbolo básico del Espíritu Santo; la palabra griega que significa "Espíritu" (Pneuma) también significa "viento" y "aliento". Aunque el término usado para "viento" en este pasaje es pnoe (un término relacionado con pneuma), al lector se le da a entender la conexión entre el viento fuerte y el Espíritu Santo. En relación al símbolo del fuego el Catecismo señala: Mientras que el agua significaba el nacimiento y la fecundidad de la vida dada en el Espíritu Santo, el fuego simboliza la energía transformadora de los actos del Espíritu Santo. El profeta Elías que “surgió […] como el fuego y cuya palabra abrasaba como antorcha” (Si 48, 1), con su oración, atrajo el fuego del cielo sobre el sacrificio del monte Carmelo (cf. 1 R 18, 38-39), figura del fuego del Espíritu Santo que transforma lo que toca. Juan Bautista, “que precede al Señor con el espíritu y el poder de Elías” (Lc 1, 17), anuncia a Cristo como el que “bautizará en el Espíritu Santo y el fuego” (Lc 3, 16), Espíritu del cual Jesús dirá: “He venido a traer fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviese encendido!” (Lc 12, 49). En forma de lenguas “como de fuego” se posó el Espíritu Santo sobre los discípulos la mañana de Pentecostés y los llenó de él (Hch 2, 3-4). La tradición espiritual conservará este simbolismo del fuego como uno de los más expresivos de la acción del Espíritu Santo (cf. San Juan de la Cruz, Llama de amor viva). “No extingáis el Espíritu” (1 Ts 5, 19). (CIC 696) 6. Existe una conexión entre las "lenguas" de fuego y el hablar en otras "lenguas"   Sí. En ambos casos la palabra griega para "lenguas" es la misma (glossai), y el lector está destinado a entender la conexión. La palabra "lengua" se utiliza para significar tanto una “llama (fuego)” como “lenguaje”. Las "lenguas como de fuego" que se distribuyen y se almacenan sobre los discípulos, provocan que empiecen a hablar milagrosamente en "otras lenguas" (es decir, los idiomas) Ese es el resultado de la acción del Espíritu Santo, representado por el fuego. 7. El Espíritu Santo es Dios                                         Según el Catecismo de la Iglesia Católica, el Espíritu Santo es la "Tercera Persona de la Santísima Trinidad". Es decir, habiendo un sólo Dios, existen en Él tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta verdad ha sido revelada por Jesús en su Evangelio. El Espíritu Santo coopera con el Padre y el Hijo desde el comienzo de la historia hasta su consumación, pero es en los últimos tiempos, inaugurados con la Encarnación, cuando el Espíritu se revela y nos es dado, cuando es reconocido y acogido como persona. El Señor Jesús nos lo presenta y se refiere a Él no como una potencia impersonal, sino como una Persona diferente, con un obrar propio y un carácter personal. 8. Pentecostés significa participar de la vida divina de Cristo y ser testigos La solemnidad de Pentecostés es una de las más importantes en el calendario de la Iglesia y contiene una rica profundidad de significado. De esta forma lo resumió Benedicto XVI el 27 de mayo del 2012: “Esta solemnidad nos hace recordar y revivir la efusión del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y los demás discípulos, reunidos en oración con la Virgen María en el Cenáculo (cf. Hch 2, 1-11). Jesús, después de resucitar y subir al cielo, envía a la Iglesia su Espíritu para que cada cristiano pueda participar en su misma vida divina y se convierta en su testigo en el mundo. El Espíritu Santo, irrumpiendo en la historia, derrota su aridez, abre los corazones a la esperanza, estimula y favorece en nosotros la maduración interior en la relación con Dios y con el prójimo”. Traducido por y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en National Catholic Register.

Leer más

DEVOCIÓN A MARÍA AUXILIADORA

El primero que llamó a la Virgen María con el título de "Auxiliadora" fue San Juan Crisóstomo, en Constantinopla en al año 345, el dice: " Tú, María, eres auxilio potentísimo de Dios". San Sabas en el año 532 narra que en oriente había una imagen de la Virgen que era llamada "Auxiliadora de los enfermos", porque junto a ella se obraban muchas curaciones. San Juan Damasceno en el año 749 fue el primero en propagar la jaculatoria: "María Auxiliadora , rogad por nosotros". Y repite: la virgen es "auxiliadora para evitar males y peligros y auxiliadora para conseguir la salvación". En Ucrania, Rusia, se celebra la fiesta de María Auxiliadora el 1 de octubre desde el año 1030, en ese año libró a la ciudad de la invasión de una terrible tribu de bárbaros paganos. En el año 1572, el Papa San Pió quinto ordenó que en todo el mundo católico se rezara en las letanias la advocación " María Auxiliadora, rogad, por nosotros", porque en ese año Nuestra Señora libró prodigiosamente en la batalla de lepanto a toda la cristiandad que venía a ser destruida por un ejército mahometano de 282 barcos y 88.000 soldados. En el año 1600 los católicos del sur de Alemania hicieron una promesa a la Virgen de honrarla con el título de auxiliadora si los libraba de la invasión de los protestantes y hacía que se terminara la terrible guerra de los 30 años. La Madre de Dios les concedió ambos favores y pronto había ya más de 70 capillas con el título de María Auxiliadora de los cristianos. En 1683 los católicos al obtener inmensa victoria en Viena contra los enemigos de la religión, fundaron la asociación de María Auxiliadora, la cual existe hoy en más de 60 paises. En 1814, el Papa Pío VII, prisionero del general Napoleón, prometió a la Virgen que el día que llegara a Roma, en libertad, lo declararía fiesta de María Auxiliadora. Inesperadamente el pontífice quedó libre, y llegó a Roma el 24 de mayo. Desde entonces quedó declarado el 24 de mayo como día de María Auxiliadora. En 1860 la Santísima Virgen se aparece a San Juan Bosco y le dice que quiere ser honrada con el título de "Auxiliadora", y le señala el sitio para que le construya en Turín, Italia, un templo. Empezó la obra del templo con sus tres monedas de veinte centavos cada una, pero fueron tantos y tan grande los milagros que María Auxiliadora empezó a obtener a favor de sus devotos, que en sólo cuatro años estuvo terminada la Gran Basílica. El Santo solía decir: " Cada ladrillo de este templo corresponde a un milagro de la Santísima Virgen", desde aquel Santuario comienza a extenderse por el mundo la devoción a María bajo el título de Auxiliadora de los Cristianos. El nombre de Auxiliadora se le daba ya en el año 1030 a la Virgen María, en Ucrania (Rusia), por haber liberado aquella región de la invasión de las tribus paganas. Desde entonces en Ucrania se celebra cada año la fiesta de María Auxiliadora el 1ro de octubre. Se tiene constancia de que hacia el año 1558 ya figuraba en las letanías que se acostumbraban recitar en el santuario de Loreto Italia. Esta advocación se hizo fuerte ante la invasión de los turcos en 1571 donde San Pío V la invocó como María Auxiliadota de los Cristianos o con los Príncipes Católicos de Alemania fieles al catolicismo frente a las tesis protestantes o frente a las invasiones turcas sobre Viena en el siglo XVII o, incluso, como mano protectora frente a los caprichos de Napoleón Bonaparte que llevo al Papa Pío VII al destierro, y a su liberación, quiso en 1814 instituir en el 24 de mayo su fiesta litúrgica. Pero sin duda fue San Juan Bosco, el santo de María Auxiliadora, con el que esta advocación mariana encontró el mejor paladín y trampolín para el desarrollo y popularidad, "No he sido yo, ha sido la Virgen Auxiliadora quien te ha salvado"... "Cada ladrillo de esta iglesia - se refería a la gran Basílica que en su obsequio empezó el 1863 - es una gracia de la Virgen María"... Pero será exactamente en 1862, en plena madurez de Don Bosco, cuando éste hace la opción mariana definitiva: Auxiliadora. "La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: los tiempos que corren son tan aciagos que tenemos necesidad de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la fe cristiana". Desde esa fecha el título de Auxiliadora aparece en la vida de Don Bosco y en su obra como "central y sintetizador". La Auxiliadora es la visión propia que Don Bosco tiene de María. La lectura evangélica que hace de María, la experiencia de su propia vida y la de sus jóvenes salesianos, y su experiencia eclesial le hacer percibir a María como "Auxiliadora del Pueblo de Dios". En 1863 Don Bosco comienza la construcción de la iglesia en Turín. Todo su capital era de cuarenta céntimos, y esa fue la primera paga que hizo al constructor. Cinco años más tarde, el 9 de junio de 1868, tuvo lugar la consagración del templo. Lo que sorprendió a Don Bosco primero y luego al mundo entero fue que María Auxiliadora se había construido su propia casa, para irradiar desde allí su patrocinio. Don Bosco llegará a decir: "No existe un ladrillo que no sea señal de alguna gracia". Hoy, salesianos y salesianas, fieles al espíritu de sus fundadores  y a través de las diversas obras que llevan entre manos siguen proponiendo como ejemplo, amparo y estímulo en la evangelización de los pueblos el auxilio que viene de Santa María.

Leer más

NOVENA A MARÍA AUXILIADORA

V. Virgen Sacratísima, dígnate permitirme que te alabe. R. Dame fortaleza contra tus enemigos. ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS Oh Dios Todopoderoso y Misericordioso, que en defensa del pueblo cristiano estableciste admirablemente en la Beatísima Virgen María un perpetuo auxilio; concédenos propicio, que fortalecidos con tal protección, luchando en esta vida podamos en la muerte, conseguir victoria del enemigo maligno, por nuestro Señor Jesucristo. Amén. Tres Avemarías, Gloria y la jaculatoria: María Auxilio de los Cristianos, Ruega por nosotros.   Rezar a continuación la oración del día que corresponda:     DÍA PRIMERO ¡Oh, María, poderoso Auxilio de los Cristianos que confiados de tu misericordia, acuden a tu trono lleno de confianza! Oye los ruegos de tus hijos que suplicantes imploramos tu poderoso patrocinio, para poder huir del pecado y de las ocasiones de pecar. Tres Avemarías y Gloria. Terminar con las oraciones finales para todos los días.   __________     DÍA SEGUNDO ¡Oh, María Santísima, Madre de bondad y de misericordia! tú que siempre libraste al pueblo cristiano, con tu poderoso patrocinio, de los asaltos e insidias del enemigo, protege nuestras almas, te lo suplicamos, de las acometidas del demonio, del mundo y de la carne, para que alcancemos completa victoria sobre los enemigos de nuestra salvación. Tres Avemarías y Gloria. Terminar con las oraciones finales para todos los días.   __________     DÍA TERCERO ¡Oh, poderosísima Reina del Cielo, que sola triunfaste de las herejías, que intentaron arrancar a tantos hijos del regazo de nuestra Madre la Iglesia! Ayúdanos ¡oh María! a guardar firme nuestra fe y puros nuestros corazones, en medio de tantas insidias para no contaminarnos con el veneno de tantas perversas doctrinas. Tres Avemarías y Gloria. Terminar con las oraciones finales para todos los días.   __________     DÍA CUARTO ¡Oh dulcísima Madre nuestra María, tú que eres Reina de los Mártires por los heroicos actos de valor y fortaleza que practicaste en la tierra! Dígnate infundir en nuestro corazón la fuerza necesaria para mantenernos constantes en tu servicio para que, venciendo todo respeto humano cumplamos sin rubor nuestros deberes religiosos y nos comportemos siempre como devotos hijos tuyos hasta la muerte. Tres Avemarías y Gloria. Terminar con las oraciones finales para todos los días.   __________     DÍA QUINTO Querida Madre mía, tú que en el triunfo del Papa Pío VII mostraste tu eficaz patrocinio, desplegaste tu manto protector sobre toda la Iglesia y especialmente sobre su augusto jefe el Sumo Pontífice, defiéndelo en todo momento de los ataques de los enemigos, líbralo de las aflicciones, asístelo siempre para que pueda dirigir al puerto de salvación la navecilla de San Pedro, triunfando de las oleadas embravecidas que amenazan de sumergirla. Tres Avemarías y Gloria. Terminar con las oraciones finales para todos los días. __________     DÍA SEXTO ¡Oh, María, Reina de los Apóstoles! toma bajo tu protección a los sagrados ministros y todos los fieles de la Iglesia Católica: alcánzales espíritu de unión, de perfecta obediencia al Romano Pontífice, y de celo ferviente por la salvación de las almas; especialmente te suplicamos extiendas tu amorosa asistencia sobre los misioneros, para que consigan atraer a la verdadera fe de Jesucristo a todas las almas, para formar del mundo entero un solo Rebaño bajo la guía de un solo Pastor. Tres Avemarías y Gloria. Terminar con las oraciones finales para todos los días.   __________     DÍA SÉPTIMO No seas, Madre de misericordia, insensible a los dolores de la Iglesia menospreciada en su doctrina y en sus Sacramentos. No permitas sea derramada en balde la sangre preciosísima de tu divino Hijo, ilumina a los ciegos que la persiguen, fortalece a los débiles que no la defienden. Brille ¡oh María! tu poder sobre la tierra; sea glorificada y acatada la religión, observada la ley divina y eclesiástica, para que todos te alaben y alcance la humanidad los goces eternos. Tres Avemarías y Gloria. Terminar con las oraciones finales para todos los días.   __________     DÍA OCTAVO Oh María, Madre de Dios y Madre nuestra amantísima, de Ti se ha dicho: todo poder se le ha dado en la tierra y en el cielo; te presentas al trono del Altísimo, no como quien pide, sino como quien manda, a Ti clamamos desde el abismo de nuestras miserias, aleja de nosotros todo mal; bajo tu protección ponemos nuestros bienes, nuestros corazones, almas, potencias, sentidos, vida y todo lo que tenemos; sé nuestro amparo y nuestra defensa durante toda la vida. Tres Avemarías y Gloria. Terminar con las oraciones finales para todos los días.   __________     DÍA NOVENO ¡Oh, piadosísima Madre!, Tú que en todo tiempo te mostraste verdaderamente la Auxiliadora de los cristianos asístenos con tu poderosísimo patrocinio en vida y especialmente en el terrible trance de la muerte, y alcánzanos la perseverancia final. ¡Ah! no nos dejes un solo instante hasta que felices cantemos tus glorias y las misericordias de tu Hijo en el cielo, por los siglos de los siglos. Tres Avemarías y Gloria. Terminar con las oraciones finales para todos los días.       ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS Invocación. ¡Oh María! Virgen poderosa, grande e ilustre defensora de la Iglesia... Singular Auxilio de los Cristianos, terrible como un ejército ordenado en batalla... Tú sola has triunfado en todas las herejías del mundo. ¡Oh Madre!, en nuestras angustias, en nuestras luchas, en nuestros apuros, líbranos del enemigo, y en la hora de nuestra muerte, llévanos al Paraíso. Amén. Súplica a María Auxiliadora. Necesitando un favor especial, y confiando en tu bondad, a Ti recurro, poderoso Auxilio de los Cristianos. Conocedor de las innumerables gracias que diariamente concedes a tus devotos, he puesto siempre en Ti toda mi confianza; y hoy, humildemente postrado a tus plantas, te suplico, con todo el fervor de mi alma, remedies mi necesidad... (pídase aquí la gracia que se desea obtener). Bien sé, Madre querida que yo no merezco nada; y aún temo que mis culpas sean un obstáculo a tu bondad. Mas Tú puedes, dulcísima Señora, sacarme de este lastimoso estado y hacer que sirva con fidelidad a Ti y a tu divino Hijo, a fin de que yo también pueda experimentar la maravillosa eficacia de tu santo Auxilio.  

Leer más

EXAMEN DE CONCIENCIA - 10MO MANDAMIENTO

"No codiciarás nada que sea de tu prójimo" (Ex 20, 17) "Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón" (Mt 6, 21) ¿He codiciado o deseado enfermizamente los bienes ajenos? ¿He caído en la avaricia, o sea la pasión inmoderada por las riquezas materiales, y el poder sobre ellas? "el ojo del avaro no se satisface con su suerte" (Si 14,9) ¿He sentido envidia, o sea, he sentido como "tristeza" ante el bien o el triunfo de los demás, y un deseo desordenado de poseer u obtener lo mismo, aunque sea en forma indebida? ¿He deseado un mal grave al prójimo? ¿He estado muy apegado a las cosas terrenales (dinero, vehículos, casas, terrenos, computadores etc) y ocupo casi todo mi tiempo en acumular esas "cosas materiales"?

Leer más

EXAMEN DE CONCIENCIA - 9NO MANDAMIENTO

"No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo" (Ex 20, 17) "El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón" (Mt 5, 28) ¿He aborrecido la concupiscencia de la carne, es decir, he rechazado ese deseo o apetito sensible de la carne que lucha contra el espíritu? (Ga 5, 16-17 24; Ef 2, 3)   ¿He orado para alcanzar de Dios la gracia de la pureza y la limpieza de corazón?   ¿He luchado por la pureza de la mirada exterior e interior(imaginación); mediante el rechazo de toda complacencia en los pensamientos impuros? "la vista despierta la pasión de los insensatos" (Sb 15, 5)   ¿He faltado contra el pudor del cuerpo, que es modestia y discreción; así como contra el pudor de los sentimientos?   ¿Me he dejado llevar por las presiones de la moda, usando públicamente vestidos o prendas que excitan sensualmente a personas del otro sexo, y causan miradas, deseos y/o pensamientos indecorosos?   ¿He participado de alguna manera en pornografía, o en actos o espectáculos exhibicionistas?   ¿He mal usado el Internet, la televisión u otros medios de comunicación para charlas o "distracciones" que llevan a deseos, pensamientos, y/o actos impuros?   ¿He irrespetado y/o lesionado el pudor de niños o adolescentes?

Leer más

EXAMEN DE CONCIENCIA - 8VO MANDAMIENTO

  "No darás testimonio falso contra tu prójimo" (Ex 20, 16) "Sea vuestro lenguaje "Si, si"; "No, no": que lo que pasa de aquí viene del maligno" (Mt 5, 37) ¿He dicho mentiras? ¿He dicho mentiras con la intención de engañar? (Ef 4, 25) ¿He dado un falso testimonio públicamente? (Pr 19, 9) ¿He cometido "perjurio", o sea, he dicho bajo juramento cosas contrarias a la verdad? ¿He dañado la reputación de alguien, con actitudes o palabras injustas? ¿He enjuiciado (o juzgado) un defecto moral del prójimo, incluso tácitamente, sin tener fundamento suficiente para realizar dicho juicio? ¿He cometido "maledicencia", o sea, que sin razón objetivamente válida, he manifestado los defectos y faltas del prójimo a otras personas que no conocían dichos defectos? (Si 21, 28) ¿He calumniado, mediante palabras contrarias a la verdad, dañando la reputación de otros? ¿He halagado o adulado -a otra persona-, en la malicia de sus malos actos, y en la perversidad de su conducta, haciéndome cómplice de vicios y pecados graves? ¿He faltado contra la verdad por vanagloria o jactancia; o por ironía? ¿He faltado, al revelar los secretos profesionales?; ¿O al no guardar las confidencias hechas bajo secreto? (Si 22, 22) ¿He escuchado conversaciones contra la voluntad de los que la mantenían? ¿He abierto o leído correspondencia u otros escritos contra la voluntad de sus dueños? ¿He hablado mal de los demás; con el pretexto de que me contaron o de que se dice por ahí?

Leer más

EXAMEN DE CONCIENCIA - 7MO MANDAMIENTO

"No robarás" (Ex 20, 15; Dt 5, 19) "No robarás" (Mt 19, 18)   ¿He tomado, retenido o cogido injustamente cualquier bien ajeno, contra la voluntad razonable de su dueño? ¿He defraudado, engañado o estafado a alguien en algún negocio o actividad mercantil? ¿He pagado salarios injustos, que no estén de acuerdo al desempeño de la persona? ¿He elevado los precios de mis bienes, especulando con la ignorancia o las necesidades ajenas? ¿He participado de alguna manera en la corrupción, mediante la cual se trata de cambiar el proceder correcto, por el que mas convenga? ¿He trabajado mal?, ¿he robado tiempo en mi trabajo?, ¿he defraudado a mis patrones? ¿He defraudado físicamente al Estado, en los impuestos justos y razonables que se revierten en beneficio de la comunidad? (ver justicia conmutativa y justicia distributiva 2409 - 2413 del nuevo Catecismo de la Iglesia Católica) ¿He falsificado documentos o utilizado actos engañosos? ¿He despilfarrado mis bienes o los que he tenido a cargo? ¿he gastado en exceso o en cosas suntuarias, buscando desmedido placer o prestigio? ¿He causado daño a las propiedades o bienes públicos o privados? ¿He incumplido promesas o contratos moralmente justos? ¿he faltado sin justa causa en contratos comerciales, de compra o venta, de arriendo o de trabajo etc.? ¿He apostado injustamente, o he hecho trampas en juegos de azar, causando perjuicio? ¿He invertido en mascotas, sumas de dinero muy altas, que ayudarían a remediar mejor la miseria humana? ¿He hecho sufrir inútilmente a algún animal? ¿He sacrificado sin necesidad la vida de algún animal? Al trabajar, ¿He colocado el lucro personal como la norma exclusiva y el fin único de mi actividad económica; olvidándome de los derechos fundamentales de mis trabajadores o compañeros, y olvidándome de realizar mi trabajo como servicio a los demás? "No podéis servir a Dios y al dinero" (Mt 6, 24; Lc 16, 13) ¿He ayudado con amor a los pobres? ¿he practicado las obras de misericordia y la caridad?

Leer más

EXAMEN DE CONCIENCIA - 6TO MANDAMIENTO

"No cometerás adulterio" (Ex 20,14; Dt 5,17) Habéis oído que se dijo: "No cometerás adulterio" Pues Yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, Ya cometió adulterio con ella en su corazón. (Mt 5, 27 - 28) ¿Me he dejado dominar por las pasiones? (para dominar las pasiones se requiere primero que todo, contar con la gracia de Dios, y hacer un esfuerzo reiterado en todas las etapas de la vida. Se requiere también la obediencia a los mandamientos divinos, la práctica de las virtudes morales, y en espacial, la fidelidad en la oración) ¿He faltado a la castidad por lujuria? (deseo o goce desordenado del placer sexual) ¿Por masturbación?   ¿Por pornografía? (actores, comerciantes, publico). ¿He mal usado los adelantos tecnológicos como la Internet, para charlas impuras, y acciones que llevan al vicio de la lujuria?   ¿Me he percatado que a través del mal uso de estos medios hago pecar a otros? ¿He fornicado?   (Acto sexual entre hombre y mujer no vinculados en matrimonio sacramental) ¿He manchado mi cuerpo en la prostitución?   ¿Vendiendo o comprando placer? ¿Propicio la prostitución o negocio con ella? ¿He forzado o agredido con violencia la intimidad sexual de una persona (incluso cónyuge) ¿He cometido incesto? (Relación sexual o violación cometida por los padres o educadores con los niños a su cargo) ¿He cometido "pedofilia"? (Relación sexual con niños) ¿He tenido relaciones carnales homosexuales? (Rm 1, 24-27; 1Co 6,10; 1Tim 1,10; Gn 19, 1-29) Si tengo tendencias homosexuales instintivas..... ¿He unido en oración mis dificultades al sacrificio de la cruz de Cristo, buscando siempre la práctica de la castidad, mediante el dominio de si mismo, y ayudado mediante la gracia sacramental en la practica constante de la comunión y demás sacramentos?. ESPOSOS ¿He sido completamente fiel en mi matrimonio? (Mt 5,32; 19,6; Mc 10,11; 1Co 6, 9-10; 1Co 6, 9-10; Os 2,7) ¿He roto, el libre contrato matrimonial con el divorcio? (Mc 10, 9) ¿He vivido en poligamia? ¿He dejado esas relaciones conyugales ilícitas? ¿Estoy cumpliendo con los deberes contraídos con esa(s) mujer(es) y los hijos? ¿He tenido relaciones carnales cometiendo el grave incesto? (1 Co 5, 1 4-5; Lv 18, 7-20) ¿He vivido en unión libre? O ¿He vivido en concubinato o en unión a prueba? No tengo hijos, y ¿He evitado la fecundidad en mi matrimonio? ¿He usado métodos anticonceptivos diferentes a los que exige una continencia periódica (parar las relaciones sexuales por pocos días) y una auto observación; permitiendo así utilizar el recurso de los períodos infecundos? (son contrarios, por ejemplo: condones, pastas, espumas, óvulos, inyecciones, y todo tipo de fármacos anti- ovulantes, etc.) ¿He usado o propiciado métodos anticonceptivos micro abortivos que obligan a salir del útero el feto ya fecundado en las trompas? (por ejemplo: la "T", la "S", y demás objetos físicos que se introducen en el útero). ¿He utilizado técnicas reprobables de fecundación artificial, o de esterilización directa (ligadura de trompas, vasectomía) ¿He practicado el onanismo? o ¿el coito interrupto? (ver Génesis 38, 9-10)  

Leer más

EXAMEN DE CONCIENCIA - 5TO MANDAMIENTO

"No mataras" (Ex 20, 13) "Habéis oído que se dijo a los antepasados: "No mataras"; y aquel que mate, será reo ante el tribunal. Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal" (Mt 5, 21-22) La vida humana es sagrada. ¿He matado?   ¿Me he atribuido el derecho de matar de modo directo y voluntario a un ser humano; sea el que sea? ¿Le he hecho a alguna persona, algo, con intención de provocar indirectamente su muerte? ¿Le he negado la asistencia a cualquier persona en estado de peligro? ¿He llegado a herir a alguien? ¿he conducido irresponsablemente cualquier vehículo, colocando en riesgo mi vida y la de los acompañantes? ¿He participado indirectamente y con conocimiento previo en cualquier acto donde se asesine alguna persona, y no he puesto mi total empeño para prevenirlo? ¿He participado directa o indirectamente en algún aborto provocado? (Jr 1,5). (se incurre en excomunión ipsofacto reservada al Obispo; o sea que es una forma como la Iglesia, manifiesta la gravedad de este crimen). ¿He practicado la eutanasia, o sea, que he puesto fin a la vida de personas disminuidas, enfermas o moribundas, o he consentido o ayudado a ello por acción o por omisión? Somos administradores y no propietarios de la vida que Dios nos ha confiado..... ¿He intentado suicidarme?. ¿He colaborado voluntariamente en el suicidio de alguien? El escándalo es la actitud o el comportamiento que induce a otro a hacer el mal.   El que escandaliza se convierte en tentador de su prójimo; y puede ocasionarle la muerte espiritual.....   Por acción o por omisión... ¿He escandalizado a alguien arrastrándolo a una falta grave, o sea, haciéndolo pecar? (Tm 18,6) ¿Considero mi cuerpo como un "valor absoluto", llegando a sacrificar todo a él, o he llegado a idolatrar la perfección física y el éxito deportivo en un relativo "culto al cuerpo"? ¿He abusado de la comida, del alcohol o licores, del tabaco o del cigarrillo, o de las medicinas? ¿He usado drogas o sustancias alucinógenas?  ¿He producido, o traficado o negociado con sustancias que incitan a prácticas graves, contrarias a la ley moral? ¿He utilizado mensajes subliminales para dominar la voluntad de las personas? ¿He puesto en peligro mi salud mental y espiritual, al querer distraerme con música que contiene mensajes subliminales que incitan a prácticas de violencia, rebeldía, y otras contrarias al verdadero amor que invita a practicar Jesucristo? ¿He participado directa o indirectamente en secuestros, actos de terrorismo o torturas? ¿He participado en amputaciones, mutilaciones, o esterilizaciones forzosas a personas inocentes? ¿He ayudado a los moribundos a permanecer dignamente sus últimos momentos, acompañándolos en oración, y cuidando que reciban a tiempo los sacramentos? ¿Tengo en mi corazón un deseo de venganza por el mal que me han causado? (Mt 5,22) ¿Siento odio, rencor o resentimiento por alguien; le he deseado el mal? ¿Quiero sanarme de esos sentimientos? (Mt 5, 44 - 45) ¿He evitado todo conflicto, pelea o guerra, en la medida de mis capacidades?

Leer más

EXAMEN DE CONCIENCIA - 4TO MANDAMIENTO

"Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Señor tu Dios, te va ha dar" (Ex 20, 12). "Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor; porque esto es justo" "Honra a tu padre y a tu madre", tal es el primer mandamiento que lleva consigo una promesa: "para que seas feliz, y se prolongue la vida sobre la tierra" (Ef 6, 1-3; Dt 5, 16) Examen como HIJOS ¿He irrespetado a mis padres? ¿He tenido sinceras actitudes de gratitud y amor por ellos? ¿He desobedecido a mis padres o superiores en cosas importantes? ¿He tenido un desordenado afán de independencia, que me lleva a recibir mal las indicaciones de mis padres, simplemente porque me lo mandan?   ¿Me doy cuenta que esta reacción esta causada por la soberbia? ¿Los he amenazado o maltratado de palabra o de obras, o les he deseado algún mal grave o leve? ¿He dejado de ayudarle a mis padres en sus necesidades espirituales o materiales, pudiéndolo hacer, esforzándome? ¿Me enfado y peleo con mis hermanos y compañeros? ¿He dejado de hablarme con ellos, y no pongo los medios necesarios para la reconciliación? ¿He dado mal ejemplo a mis hermanos o compañeros; y he sido egoísta o envidioso, queriendo siempre sobresalir, tener razón, etc. ¿Me dejo llevar por el mal genio y me enfado con frecuencia sin motivo justificado? ¿Me he sentido responsable ante mis padres del esfuerzo que hacen para que yo me forme, estudiando con intensidad, y cumpliendo con todo en el plantel educativo? ¿Respeto toda autoridad a la que estoy sometido, y miro a estos superiores como representantes de Dios que los ha instituido ministros de sus dones? (Rm 13, 1-2) Examen como PADRES ¿He degradado el amor conyugal a una simple e irresponsable procreación de hijos, sin importarme ni hacer algo por la educación moral y la formación espiritual de dichos seres fecundados? ¿He dado mal ejemplo a mis hijos, no cumpliendo con mis deberes religiosos, familiares, o profesionales? ¿He corregido a mis hijos siempre con firmeza, con justicia y con amor, por su bien? He cumplido la responsabilidad de evangelizar a mis hijos desde la primera edad, enseñándoles los misterios de la fe, mediante el testimonio de vida cristiana de acuerdo con el Evangelio? ¿He prevenido e instruido a mis hijos sobre las malas compañías, enseñándoles los peligros? ¿Los he forzado a recibir algún sacramento, sin la debida preparación? ¿He impedido que mis hijos sigan la profesión o vocación que Dios les indica y desea para ellos; les he puesto obstáculos o los he aconsejado mal a propósito? ¿Permito que estudien o trabajen, en lugares donde corre peligro su alma o su cuerpo? ¿He tolerado escándalos o peligros morales o físicos entre las personas que viven en mi casa? ¿Procuro hacerme amigo de mis hijos?   ¿Les doy a conocer cómo es el origen de la vida, acomodándome a su mentalidad y capacidad de comprensión? ¿En la familia, me enojo con facilidad, y me falta la amabilidad que expreso con extraños? ¿He reñido con mi cónyuge? ¿Ha habido malos tratos de palabra o de obra? ¿He abandonado parcial o totalmente a mi cónyuge y/o a mis hijos o padres? ¿He dejado de ayudar en las necesidades espirituales o materiales a las personas que me rodean; pudiendo hacerlo -aun- con esfuerzo? ¿He procurado ganar lo suficiente, y no malgastarlo, para poder mantener dignamente a mi familia? ¿He elegido un establecimiento educativo, donde BIEN se nos ayuda, en la tarea de educar cristianamente a nuestros(s) hijo(s)? ¿En el trabajo o en otra actividad, he ordenado o establecido cosas contrarias a la dignidad de las personas y a la ley natural?

Leer más

EXAMEN DE CONCIENCIA - 3ER MANDAMIENTO

"Recuerda el día sábado (hoy domingo) para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos, Pero el día séptimo es día de descanso para el Señor, tu Dios. No harás ningún trabajo" (Ex 20, 8-10; Dt 5, 12-15) "El Sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado. De suerte que el Hijo del Hombre también es Señor del sábado" (Mc 2, 27-28)   - ¿He trabajado o he hecho trabajar sin necesidad urgente en día de precepto?   -¿He utilizado mi tiempo del día del precepto, en actividades indecorosas u otras diferentes al compartir familiar y crecimiento espiritual?   (Estudio de las Sagradas Escrituras, reflexión, meditación, cultura, etc., que favorecen el crecimiento de la vida interior, familiar y cristiana).- -¿He faltado deliberadamente a la celebración eucarística (La santa Misa) de algún domingo o día festivo?   -¿Me he distraído voluntariamente durante la Eucaristía, y/o he asistido físicamente, pero con el "corazón y la mente en otro lugar"? -¿He observado la abstinencia los viernes de cuaresma?   -¿He ayunado el miércoles de ceniza y el viernes santo? -¿Me he confesado al menos una vez al año?   ¿He hecho penitencia y ayuno por mis pecados? -¿He guardado la disposición del ayuno una hora antes del momento de comulgar? -¿Me he confesado lo antes posible, después de cometer algún pecado mortal? -¿He ayudado a la Iglesia en sus necesidades, en la medida que puedo?  Hasta aquí los mandamientos son referentes a nuestro AMOR a Dios. En adelante, los mandamientos nos piden AMAR a los demás y a nosotros mismos

Leer más

EXAMEN DE CONCIENCIA - 2DO MANDAMIENTO

2- No tomarás el Nombre de Dios en vano. "No tomarás en falso el nombre del Señor tu Dios". (Ex 20, 7; Dt 5,11; Lv 19,12) "se dijo a los antepasados: no perjurarás... pues yo digo que no juréis en modo alguno". (Mt 5, 33-34) ¿He empleado el nombre de Dios en cosas diferentes a Alabarlo, Bendecirlo y Glorificarlo?   ¿He abusado del nombre de Dios, es decir, he usado inconvenientemente el nombre de Dios, o de Jesucristo, o de la Santísima Virgen María, o de algún Santo? ¿He hecho promesas a otras personas en nombre de Dios, comprometiendo el honor, la fidelidad, la veracidad y la autoridad divina? ¿he sido infiel a esas promesas? ¿He blasfemado; o sea que he proferido contra Dios -interior o exteriormente- palabras de odio, de reproche, o de desafío?   ¿He injuriado a Dios, faltándole al respeto en las expresiones?   ¿He jurado en falso, sin necesidad, sin prudencia, o por cosas de poca importancia?   ¿He perjurado, o sea que he hecho una promesa que no tengo intención de cumplir?   ¿He jurado hacer algún mal? ¿He tratado de reparar el daño que haya podido seguirse?

Leer más

El poder del pastor es el servicio al pueblo de Dios, afirma el Papa Francisco

El Papa Francisco afirmó, durante la Misa celebrada este viernes 24 de abril en la Casa Santa Marta, que el poder del pastor es el servicio. El apóstol de Cristo, el obispo, el sacerdote, no tiene más poder que el servicio al pueblo de Dios, y cuando busca otro poder “se equivoca, arruina su vocación”. El Santo Padre señaló que no es lo mismo ser un pastor que se un “gestor de empresas pastorales”. “La estructura no hace pastoral”, advirtió. En cambio, “el corazón de un pastor es el que hace la pastoral”. Ese corazón de pastor es el que Jesús trataba de enseñar a sus apóstoles. En el Evangelio de este día se narra cómo, después de una intensa predicación, Jesús se retira con los apóstoles a una zona apartada a orillas del mar de Galilea para descansar y celebrar la Pascua. Pero, como describió el Papa en su homilía, “la agente se da cuenta de adónde se dirigen por la trayectoria que seguían en el mar, y dieron la vuelta por tierra y les esperaron en el lugar al que se dirigían”. “Los apóstoles”, señaló el Papa, “no estaban felices porque la gente les había arruinado la Pascua. Ya no podían hacer esa fiesta con el Señor”. Al ver a la multitud congregada, “Jesús empezó a enseñar. Los apóstoles escuchaban, luego hablaban entre ellos. Pasaban las horas, y Jesús hablaba, y la gente feliz y los apóstoles decían: ‘Nuestra fiesta ha quedado arruinada, nuestro descanso, arruinado’”. Sin embargo, “el Señor buscaba la cercanía con la gente”. Esa cercanía es la que trataba de transmitir, de enseñar a los apóstoles, “buscaba formar el corazón de los pastores a la cercanía con el pueblo de Dios, para servirlo”. Para ello, explicó el Pontífice, Jesús ponía aprueba a los apóstoles, porque esa era la manera de enseñarles a ser pastores cercanos al pueblo. El Papa señaló que a los apóstoles no les gustaban las multitudes, al contrario que a Jesús, que amaba estar cercano al pueblo. “Una de las cosas que Jesús más amaba era estar con la multitud, porque también esto es un símbolo de la universalidad de la redención. Y una de las cosas que menos gustaba a los apóstoles era las multitudes, porque a ellos les gustaba estar cerca del Señor, escuchar al Señor, escuchar todo lo que el Señor decía…”.   Los apóstoles no entendían el modo de actuar del Señor, afirmó Francisco, ellos “se sentían elegidos. Se sentían uno un poco, privilegiados, una aristocracia cercana al Señor. Y muchas veces el Señor hacía gestos para corregirlos”. “Es cierto que el pueblo de Dios cansa al pastor. Cuando hay un buen pastor, se multiplican las tareas porque siempre la gente acude donde el buen pastor, por un motivo o por otro”, y explicó una anécdota personal para ilustrarlo: En una ocasión, “un gran párroco de un barrio sencillo, humilde, de la diócesis de Roma. Tenía la canónica como una casa normal, como las otras, y la gente llamaba a la puerta, o a la ventana a cualquier hora. Y una vez me dice: ‘Me gustaría tapiar la puerta y la ventana para que me dejen descansar’. Pero él era consciente de que era pastor y que debía estar con la gente”. En ese espíritu, “Jesús forma enseña a los discípulos, a los apóstoles esta actitud pastoral que es la cercanía al pueblo de Dios. Y el pueblo de Dios cansa, porque siempre pide cosas concretas. Quizás equivocadas, pero te pide cosas concretas, y el pastor debe acudir a estas cosas”. Esa enseñanza se revela en toda su plenitud en esta escena evangélica. Los apóstoles “cuando hacen ver a Jesús que han pasado las horas y que la gente debía marcharse porque comenzaba la oscuridad, le dicen: ‘Despide a la gente para que vayan a comprar para comer’”. “Justo cuando ya estaba oscuro, cuando comenzaba la oscuridad. ¿Pero qué tenían en la cabeza?”, se preguntó el Papa. “Al menos hacer un poco de fiesta entre ellos. Ese egoísmo, no malo, pero se comprende, de estar con el pastor, de estar con Jesús. Y Jesús responde, para ponerlos a prueba: ‘dadles vosotros de comer’”. El Evangelio explica cómo los apóstoles consiguieron únicamente cinco panes y dos peces. Ante la incredulidad de los apóstoles, Jesús bendice los panes y los peces y les ordena que den de comer a la multitud con esa escasa comida. Entonces se produjo el milagro: no sólo comió todo el mundo hasta saciarse, sino que incluso sobraron doce cestos llenos de comida. Es precisamente esa frase, la que “Jesús nos dice hoy a todos los pastores: ‘Dadles vosotros de comer. ¿Están angustiados? Dadles vosotros el consuelo. ¿Están perdidos? Dadles vosotros una vía de salida. ¿Están equivocados? Dadles vosotros lo necesario para resolver los problemas. Dádselo vosotros’”. Sin embargo, también “muchas veces la multitud se equivoca, y aquí se equivocó”. Al ver el milagro de la multiplicación de los panes y los peces, la gente intentó hacer rey a Jesús, pero Él “se retiró otra vez a la montaña solo”. “No lo dice el Evangelio”, continuó el Papa, “pero quizás alguno de los apóstoles le habría dicho: ‘Pero Señor, aprovechémonos de esto y asumamos más poder’. Otra tentación. Y Jesús les hace ver que ese no es el camino”. Porque, insistió el Papa Francisco, “el poder del pastor es el servicio, no tiene otro poder”. El Papa concluyó la homilía animando a pedir al Señor “por los pastores de la Iglesia, para que el Señor los ame mucho: que siempre les hable, que les diga cómo son las cosas, que les explique y que, sobre todo, les enseñe a no tener miedo del pueblo de Dios, a no tener miedo de ser cercanos”. A continuación, el Evangelio comentado por el Papa Francisco: Juan 6, 1-15 En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar de Galilea, o de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: «¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?». Lo decía para probarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo». Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero, ¿qué es eso para tantos?». Jesús dijo: «Decid a la gente que se siente en el suelo». Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se pierda». Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: «Este es verdaderamente el Profeta que va a venir al mundo». Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.

Leer más

EXAMEN DE CONCIENCIA - 1ER MANDAMIENTO

1- AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS:  "Yo, el Señor, soy tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, de la casa de la servidumbre. No habrá para ti otros dioses delante de mi. No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, Ni de lo que hay abajo en la tierra. No te postraras ante ellas ni les darás culto" (Ex 20,2-5; Dt 5, 6-9) "Está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, solo a El darás culto" (Mt 4,10) ¡AMARÁS al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas! (Lc 10,27; Dt 6,5)       • ¿Creo en Dios? ¿Doy testimonio de El? ¿Tengo en El una fe y una confianza firme y completa? • ¿Dudo o rechazo como verdadero lo que Dios ha revelado en las Escrituras (La Sagrada Biblia)? • ¿Me he desesperado, llegando a dudar de la bondad de Dios, de su justicia, de sus promesas y de su misericordia? • ¿He presumido de que Dios me salvará de todas maneras, aún son conversión y sin mérito? • ¿He sido indiferente, despreciando la acción y la fuerza de Dios en mi vida? • ¿He respondido al amor de Dios con tibieza? • ¿He cultivado un enfermizo orgullo propio, que me ha llevado a odiar a Dios? • ¿Le he dedicado suficiente tiempo a Dios en la oración personal y comunitaria? • ¿He hecho las cosas que requieren sacrificio, - con verdadero amor - y ofreciéndoselas al Señor? • ¿He cumplido en todo o en parte, alguna promesa hecha a Dios o a su iglesia? • ¿He sido supersticioso, o sea que le he atribuido una importancia de algún modo mágico, a ciertas prácticas legítimas o necesarias? • ¿He creído y/o consultado y/o usado: supersticiones, hechicerías, brujería, magia, (incluso la blanca), adivinos, quiromancia, "médium", agüeros, horóscopos, cartas de naipe, "tazas de chocolate" y cosas parecidas; al igual que riegos, sahumerios, talismanes, "pencas de sábila", filtros, maleficios, sortilegios, cábala, tarot, "carta astral", alquimia, tabla ouija, santería, amuletos, vudú, gurúes, shamanismo, numerología, espiritismo, "yo soy", necromancia, cuarzos, piedras, mantras, etc., y todo tipo de "objetos con poder". (Dt 18, 10-12; Jr 29, 8) • ¿He honrado y/o reverenciado y/o adorado a una criatura (cualquiera que sea) en lugar de Dios?.   Como por ejemplo al dinero, al poder (o a los poderosos) al placer, o a las cosas materiales (como automóviles y pertenencias que se colocan por encima de todo, incluso de Dios). • ¿He puesto fe, o he practicado, o me he dejado llevar por grupos, sectas o movimientos no Cristianos o que mezclan la verdad de Jesucristo con otras ideologías que contienen verdades, pero algunas mentiras muy disfrazadas por el demonio?   Por ejemplo: El poder mental, la reencarnación, la falsa metafísica, el método Silva, el ocultismo, el espiritismo, la astrología, el tarot, la meditación trascendental, el yoga, el gnosticismo, el i-chin, "los viajes astrales", los gurús, el inside, el avance, la dianética, la medicina holística, la parapsicología, la sofrología; la radiastesia, la homeopatía, la acupuntura y la acuprensión cuando van acompañadas de prácticas esotéricas. También la hipnosis y autohipnosis, las regresiones, la lectura del áurea, la terapia de olores y esencias florales, el esoterismo, la teosofía, LA MASONERÍA, el rosacrucismo, el budismo, el hare krishna, la "canalización de espíritus o cháneling", el tao, el feng sui y todo lo relacionado con el "new age" o la "nueva era". Igualmente son movimientos o sectas no cristianas LOS MORMONES Y LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ que no creen en Jesucristo como hijo de Dios. (2Tim 4, 3-4; 1Tim 4, 1) • ¿He tentado a Dios, o sea que lo he puesto a prueba, dudando de su palabra, o de su obra, o de su bondad, o de su omnipotencia, o de su amor o poder? • ¿He cometido sacrilegio?   O sea que ¿he profanado o tratado indignamente los sacramentos y las otras acciones litúrgicas, así como las personas (sacerdotes y religiosos) las cosas y los lugares consagrados a Dios? • ¿He tratado sacrílegamente LA EUCARISTÍA? • ¿He comprado o vendido artículos religiosos bendecidos? • ¿He sido ateo, o materialista práctico (agnóstico), he rechazado o negado la existencia de Dios? • ¿He orado muy poco o casi nada, olvidándome de ofrecerle al TODO PODEROSO mi trabajo amoroso y de darle gracias en oración al levantarme, al acostarme, y al recibir los alimentos? • ¿Me he acercado indignamente a recibir algún sacramento?    

Leer más

Promesas del Sagrado Corazón de Jesús

Promesas principales hechas por el Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita de Alacoque: 1.   A las almas consagradas a mi Corazón, les daré las gracias necesarias para su estado. 2.   Daré la paz a las familias. 3.   Las consolaré en todas sus aflicciones. 4.   Seré su amparo y refugio seguro durante la vida, y principalmente en la hora de la muerte 5.   Derramaré bendiciones abundantes sobre sus empresas 6.   Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia 7.   Las almas tibias se harán fervorosas 8.   Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a gran perfección 9.   Bendeciré las casas en que la imagen de mi Sagrado Corazón esté expuesta y sea honrada. 10.  Daré a los sacerdotes la gracia de mover los corazones empedernidos 11.   Las personas que propaguen esta devoción, tendrán escrito su nombre en mi Corazón y jamás será borrado de él. 12.   A todos los que comulguen nueve primeros viernes de mes continuos, el amor omnipotente de mi Corazón les concederá la gracia de la perseverancia final.

Leer más

El Papa Francisco explica en qué consiste la verdadera paz interior

El Papa Francisco destacó durante la Audiencia General de este miércoles que “el verdadero equilibrio interior surge de la paz de Cristo” y advirtió que frecuentemente el significado de la palabra paz, puede “ser mal entendida o trivializada”. “El verdadero Shalom y el verdadero equilibrio interior surgen de la paz de Cristo, que proviene de su Cruz y genera una nueva humanidad, encarnada en una infinita lista de santos y santas, inventivos, creativos, que han ideado nuevas formas de amar. Esta vida como hijos de Dios, que por la sangre de Cristo buscan y encuentran a sus hermanos, es la verdadera felicidad”, dijo el Papa durante su catequesis semanal de este 15 de abril. Al reflexionar en la séptima bienaventuranza relatada en el Evangelio de San Mateo (Mt 5,9) que dice: “dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios” el Pontífice explicó que para entender esta afirmación en la que se habla de quienes “trabajan por la paz” es necesario aclarar en qué consiste la paz verdadera. En esta línea, el Papa confió que le alegra abordar esta cuestión “inmediatamente después de Pascua, porque la paz de Cristo es el fruto de su muerte y Resurrección” y añadió que “para comprender esta dicha, uno debe explicar el significado de la palabra paz”.   Dos diferentes ideas de paz “Debemos orientarnos entre dos ideas de paz: la primera es la bíblica, donde aparece la bellísima palabra Shalom, que expresa abundancia, prosperidad, bienestar. Cuando en hebreo se desea Shalom, se desea una vida bella, plena y próspera, conducida bajo la verdad y la justicia, que se cumplirá en el Mesías, Príncipe de paz”. En segundo lugar, está el otro sentido, más extendido, por el cual la palabra “paz” se entiende como “una especie de tranquilidad interior; ésta es una idea moderna, psicológica y más subjetiva. Se piensa generalmente que la paz es tranquilidad, armonía, equilibrio interior” y añadió que “este segundo significado es incompleto y no puede ser absolutizado, porque la inquietud en la vida puede ser un momento importante de crecimiento, mientras que puede ocurrir que la tranquilidad interior corresponda a una ‘conciencia domesticada’ y no a una verdadera redención espiritual”. “Muchas veces el Señor debe ser un ‘signo de contradicción’ sacudiendo nuestras falsas certezas, para llevarnos a la salvación”, describió el Papa quien invitó también a recordar que “el Señor entiende que su paz es diferente de la humana, cuando dice: ‘Les dejo la paz, les doy mi paz. No como la da el mundo, yo se las doy’ del Evangelio de San Juan (Jn 14,27)”. “Preguntémonos: ¿cómo da paz el mundo? Si pensamos en los conflictos bélicos, las guerras normalmente terminan de dos maneras: con la derrota de una de las dos partes o con tratados de paz. Solo podemos esperar y rezar para que siempre se tome esta segunda vía; sin embargo, debemos considerar que la historia es una serie infinita de tratados de paz negados por guerras sucesivas o por la metamorfosis de esas mismas guerras de otras maneras o en otros lugares”, expresó. De este modo, el Papa reiteró que en la actualidad existe “una guerra en pedazos” que se lleva a cabo “en múltiples escenarios y de diferentes maneras. Al menos debemos sospechar que, en el contexto de una globalización construida sobre todo por intereses económicos, la ‘paz’ de algunos corresponda a la ‘guerra’ de otros. ¡Esta no es la paz de Cristo!”. Por ello, Francisco cuestionó “¿cómo ‘da’ su paz el Señor Jesús?” y citó la Carta de San Pablo a los Efesios (Ef 2,14) en que el apóstol describe que “la paz de Cristo es ‘hacer de dos, uno solo’ eliminar la enemistad y reconciliarse. Y la forma de lograr este trabajo de paz es su cuerpo. De hecho, reconcilia todas las cosas y pone paz con la sangre de su cruz”. En este sentido, el Santo Padre preguntó “¿quiénes son los que trabajan por la paz?” y concluyó que esta séptima bienaventuranza “es la más activa, explícitamente operativa; la expresión verbal es análoga a la utilizada en el primer versículo de la Biblia para la creación e indica iniciativa y laboriosidad”. “El amor es, por naturaleza, creativo y busca la reconciliación a toda costa. Son llamados hijos de Dios los que han aprendido el arte de la paz y lo ejercitan, y saben que no hay reconciliación sin el don de la vida, y que siempre se debe buscar la paz. ¡En todo momento! Este no es un trabajo autónomo que es el fruto de las propias habilidades, es una manifestación de la gracia recibida de Cristo, quien nos hizo hijos de Dios”, dijo. Finalmente, el Papa Francisco animó a “colaborar con Dios en la tarea de construir la paz, en cada momento y lugar, comenzando por aquellas situaciones que viven y con las personas que tienen alrededor; de manera particular, en estos momentos que estamos viviendo a causa de la pandemia, para que, con un gesto concreto de bien, puedan llevar la ternura, la alegría y la paz de Cristo Resucitado”.  “¡Feliz Pascua de Resurrección! y que Dios los bendiga”. 

Leer más

Película sobre la Divina Misericordia se estrena en formato digital por coronavirus

La película Amor y Misericordia, que aborda las visiones de Santa Faustina Kowalska, se estrena este 14 de abril en formato digital, en medio del aislamiento y cuarentena que se vive en muchos países debido a la pandemia de coronavirus COVID-19. El estreno de Amor y Misericordia será también el punto de partida del Festival Internacional de Cine Católico Digital.   En diálogo con ACI Prensa, Gaby Jácoba, directora del Festival Internacional de Cine Católico, señaló que la difusión de películas en formato digital será una oportunidad para llevar “las películas católicas a los hogares, para seguir este proyecto de evangelización, principalmente ahorita con la contingencia de COVID-19”. El formato digital, añadió, permitirá al Festival Internacional de Cine Católico “seguir contribuyendo al crecimiento espiritual, a la formación, a través de este medio que es el cine católico”. “Tenemos la bendición, la alegría, de estrenar este proyecto digitalmente con el estreno internacional Amor y Misericordia, que nunca se ha estrenado en cines”, destacó. En ese sentido, señaló que Amor y Misericordia ya está disponible a través de la plataforma FanForce.tv para México, Perú, Chile, Estados Unidos y Canadá, entre otros países. Jácoba recordó que “mucha gente nos pedía el Festival Internacional de Cine Católico Digital, porque muchas veces las películas solo llegaban a las capitales de los países”. “Había muchas comunidades o ciudades donde no podían llegar las películas”, lamentó. Sin embargo, con este proyecto “cuando Dios lo permita y se reactiven los estrenos en cines, también vamos a tener la oportunidad de estrenar las películas de manera digital, para la gente que no puede tener el alcance de llegar a una ciudad o por otras razones”. “Nuestra idea es que todo este mensaje llegue a las familias, a los jóvenes, a los niños desde los 8, 9 años”, para que se “nutran espiritualmente”. “Más ahora, en este tiempo de cuarentena, donde nos hace mucha falta seguir con este crecimiento espiritual y actividades que nos nutran”, destacó. Gaby Jácoba indicó además la gran emoción de que el proyecto de cine digital comience con la historia de Santa Faustina Kowalska y la Divina Misericordia, una devoción muy querida por San Juan Pablo II.

Leer más

Estas son las meditaciones del Vía Crucis que presidirá el Papa el Viernes Santo

El Vaticano difundió las meditaciones de las 14 estaciones del Vía Crucis que presidirá el Papa Francisco el próximo Viernes Santo 10 de marzo. Las meditaciones han sido propuestas por la capellanía del Centro Penitenciario “Due Palazzi” de Padua, una de las ciudades más golpeadas por la epidemia de coronavirus COVID-19 en Italia. Las meditaciones las han redactado condenados a prisión (alguno a cadena perpetua), sus familiares, familiares de víctimas, funcionarios de prisiones, policías, educadores de instituciones penitenciarias, catequistas, un fraile de la pastoral penitenciaria y un sacerdote acusado y absuelto tras ocho años de proceso judicial. El Papa Francisco pidió a la capellanía de este centro penitenciario encargarse este año de elaborar las meditaciones en una carta publicada el martes 10 de marzo en el periódico italiano Il Mattino de Padova. En la carta, el Santo Padre explicó que el Vía Crucis es una “ocasión muy querida por el pueblo cristiano en la que acompañamos a Cristo a lo largo del camino hacia la Cruz”. También dijo que “he elegido a la cárcel, en su totalidad, para que también en esta ocasión sean los últimos los que nos marquen el paso”. Debido a la epidemia de coronavirus, este año el Vía Crucis del Viernes Santo presidido por el Pontífice no tendrá lugar en el Coliseo de Roma, como es tradicional. En su lugar, se celebrará a puerta cerrada, sin la presencia de fieles, en la Basílica de San Pedro, siguiendo así las indicaciones de Estado de la Ciudad del Vaticano para evitar nuevos contagios. Lea aquí las meditaciones completas

Leer más

3 datos sobre el Domingo de Ramos 2020 en el contexto del coronavirus

El próximo 5 de abril la Iglesia celebrará Domingo de Ramos y dará inicio a la Semana Santa, uno de los tiempos litúrgicos más importantes en la vida cristiana pero que este año tiene una serie de modificaciones debido a la pandemia mundial del coronavirus COVID-19. La Santa Sede, así como las iglesias particulares, han emitido varias disposiciones para la celebración de esta y otras fechas de Semana Santa. Aquí algunos datos a tomar en cuenta. 1. Debemos celebrar Domingo de Ramos desde casa Para el Domingo Ramos del 2020 los fieles solo podrán participar de la Misa y ritos desde sus casas, en familia, y a través de los medios de comunicación. Se debe prestar atención a los horarios de las transmisiones en vivo parroquiales, diocesanas, de canales de televisión católicos o Redes Sociales como Lumen El Salvador o del mismo Vaticano. 2. Algunas procesiones se celebrarán al interior de los templos Algunas diócesis, anunciaron que la Misa de Domingo de Ramos se celebrará a puerta cerrada en cada templo parroquial, catedral y basílica, y que la Procesión de Ramos se realizará dentro del templo cuidando siempre que en éste no existan más de 20 personas. 3. Las palmas podrán colocarse directamente en las puertas de las casas No es necesario utilizar hojas de palma para esta ocasión. Recientemente, se dio a conocer una iniciativa que invita a los fieles a poner una rama verde bonita, de cualquier tipo y arreglada en casa, en la ventana o puerta de las viviendas durante la tarde del sábado 4 de abril, para que el Domingo de Ramos todas las casas amanezcan con una rama. Esta es una manera de proclamar y aclamar a Cristo como nuestro Rey y Salvador, y además es un símbolo anticipado de su triunfo pascual.

Leer más

El Papa reza por los sin techo, sufrientes escondidos en este tiempo de dolor

La antífona de entrada del jueves de la quinta semana de Cuaresma, que el Papa lee al comienzo de la misa de hoy en Santa Marta, es una invitación a tenerla mirada fija en Jesús, una esperanza que no defrauda: "Cristo es mediador de una Nueva Alianza entre Dios y los hombres, a fin de que, habiendo muerto para redención de los pecados cometidos en la primera Alianza, los que son llamados reciban la herencia eterna que ha sido prometida". (Heb 9,15). Francisco, al introducir la celebración, reza especialmente por los sin techo: Estos días de dolor y tristeza ponen de manifiesto tantos problemas ocultos.  En el periódico, hoy, hay una foto que golpea el corazón: tantas personas sin hogar en una ciudad tiradas en un estacionamiento, bajo observación... hay tantas personas sin hogar hoy. Pidamos a Santa Teresa de Calcuta que despierte en nosotros un sentido de cercanía a tantas personas que en la sociedad, en la vida normal, viven escondidas pero, como los sin techo, en el momento de la crisis, se destacan de esta manera. En su homilía, Francisco comenta las lecturas de hoy, tomadas del libro del Génesis (Gn 17, 3-9) y del Evangelio de Juan (Jn 8, 51-59) que tienen como centro la figura de Abraham, la alianza con Dios y el nuevo anuncio de Jesús que viene a "rehacer" la creación perdonando nuestros pecados. Nosotros somos cristianos", dijo, "porque hemos sido elegidos, escogidos y hemos recibido una promesa de fecundidad, a la que debemos responder con fidelidad a la alianza. Nuestros pecados están en contra de estas tres dimensiones: no aceptar la elección adorando ídolos, no esperar en la promesa y olvidar la alianza. Que el camino del cristiano, concluyó, sea aquel de ser consciente de la elección, de la alegría de ir hacia una promesa y de la fidelidad en el cumplir la alianza A continuación, el texto de la homilía según una transcripción nuestra: El Señor siempre ha recordado su alianza. Lo repetimos en el Salmo Responsorial. El Señor no olvida, nunca olvida. Sí, sólo olvida en un caso, cuando perdona los pecados. Después de perdonar pierde la memoria, no recuerda sus pecados. En otros casos Dios no olvida. Su fidelidad es memoria. Su fidelidad a su pueblo. Su fidelidad a Abraham es el recuerdo de las promesas que hizo. Dios eligió a Abraham para hacer un camino. Abraham es un elegido, era un elegido. Dios lo eligió. Luego en esa elección le prometió una herencia y hoy, en el pasaje del Libro del Génesis, hay un paso más. En cuanto a ti, mi alianza es contigo. La alianza. Una alianza que le hace ver a lo lejos su fecundidad: te convertirás en el padre de una multitud de naciones. La elección, la promesa y la alianza son las tres dimensiones de la vida de fe, las tres dimensiones de la vida cristiana. Cada uno de nosotros es un elegido, nadie elige ser cristiano entre todas las posibilidades que le ofrece el "mercado" religioso. Somos cristianos porque hemos sido elegidos. En esta elección hay una promesa, hay una promesa de esperanza, el signo es la fecundidad: "Abraham serás padre de una multitud de naciones y serás fecundo en la fe". Tu fe florecerá en las obras, en las buenas obras, en las obras de fecundidad también, una fe fecunda. Pero debes - el tercer paso - observar la alianza conmigo". Y la alianza es fidelidad, ser fiel. Hemos sido elegidos, el Señor nos ha dado una promesa, ahora nos pide una alianza. Una alianza de fidelidad. Jesús dice que Abraham se regocijó pensando, viendo su día, el día de la gran fecundidad, aquel hijo suyo - Jesús era el hijo de Abraham - que vino a rehacer la creación, que es más difícil que hacerla, dice la liturgia - vino a redimir nuestros pecados, a liberarnos. El cristiano es cristiano no para que pueda hacer ver la fe del bautismo: la fe del bautismo es un papel. Tú eres cristiano si dices que sí a la elección que Dios ha hecho de ti, si vas detrás de las promesas que el Señor te ha hecho y si vives una alianza con el Señor: esta es la vida cristiana. Los pecados del camino están siempre en contra de estas tres dimensiones: no aceptar la elección y nosotros "elegir" tantos ídolos, tantas cosas que no son de Dios. No aceptar la esperanza en la promesa, ir, mirar de lejos las promesas, incluso muchas veces, como dice la Carta a los Hebreos, saludándolas de lejos y hacer que las promesas estén hoy con los pequeños ídolos que nosotros hacemos, y olvidar la alianza, vivir sin alianza, como si estuviéramos sin alianza. La fecundidad es la alegría, esa alegría de Abraham que vio el día de Jesús y se llenó de alegría. Esta es la revelación que la palabra de Dios nos da hoy sobre nuestra existencia cristiana. Que sea como aquella de nuestro Padre: consciente de ser elegido, gozoso de ir hacia una promesa y fiel en el cumplimento de la alianza. El Papa terminó la celebración con la adoración y la bendición eucarística, invitando a hacer la comunión espiritual. He aquí la oración recitada por el Papa: “Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén”. Antes de salir de la capilla dedicada al Espíritu Santo, se cantó la antigua antífona mariana Ave Regina Caelorum ("Ave Reina del Cielo"): “Salve, Reina de los cielos, y Señora de los ángeles; salve, raíz; salve, puerta que dio paso a nuestra luz. Alégrate, virgen gloriosa, entre todas la más bella; salve, oh hermosa doncella, ruega a Cristo por nosotros”. Fuente: Vatican News

Leer más

Esta es la intención de oración del Papa Francisco para abril de 2020

Este mes de abril de 2020, el Papa Francisco centra su intención de oración universal a la “liberación de las adicciones”. El Santo Padre pide a todos los fieles que recen “para que todas las personas bajo la influencia de las adicciones sean bien ayudadas y acompañadas”. En una entrevista al diario del Vaticano, L’Osservatore Romano (LOR), de febrero de 2019, el director de la Red del Apostolado de la Oración del Papa, P. Frédéric Fornos, explicó que en las intenciones de oración del Pontífice “encontramos un eco en los desafíos para el mundo”. El P. Fornos indicó que el Papa Francisco exhorta a rezar por quienes “se dejan llevar por caminos de muerte, a causa de diversas dependencias: abuso de drogas o de alcohol, uso nocivo de las nuevas tecnologías o pornografía online, con todas sus consecuencias”.

Leer más

Papa Francisco: Jesús habría llorado por los que sufren la epidemia de coronavirus

El Papa Francisco ofreció la Misa celebrada en Casa Santa Marta este Quinto Domingo de Cuaresma 29 de marzo por “tanta gente que llora” por la epidemia de coronavirus COVID 19 y aseguró que Jesús también habría llorado con todos los que están sufriendo. “Pienso en tanta gente que llora: gente aislada, gente en cuarentena, los ancianos solos, gente hospitalizada y las personas en terapia, los padres que ven que, como no reciben la paga, no darán de comer a los hijos. Tanta gente que llora. También nosotros, en nuestro corazón, los acompañamos. Y no nos hará mal llorar un poco con el llanto del Señor por todo su pueblo”, señaló el Pontífice. El Santo Padre invitó, “ante un mundo que sufre tanto, ante tanta gente que sufre las consecuencias de esta pandemia”, a preguntarse: ¿soy capaz de llorar como, seguramente, lo habría hecho Jesús y lo hace el mismo Jesús?”. Insistió en que “muchos lloran hoy. Y nosotros, desde este altar, desde este sacrificio de Jesús, de Jesús que no se avergüenza de llorar, pidamos la gracia de llorar. Que hoy sea para todos nosotros como el domingo de las lágrimas”. En su homilía, el Papa Francisco reflexionó sobre el fragmento evangélico en el que se narra la resurrección de Lázaro. Recordó que “Jesús tenía amigos. Los amaba a todos, pero tenía amigos con los cuales tenía una relación especial, como se hace con los amigos, de un amor mayor, de una confianza mayor. Y muchas, muchas veces se quedaba en casa de estos amigos: Lázaro, Marta, María… Y Jesús sentía dolor por la enfermedad y la muerte de su amigo” Lázaro. Jesús “llegó al sepulcro y se conmocionó profundamente y, muy turbado, preguntó: ‘¿Dónde lo habéis puesto?’. Y Jesús rompió en llanto. Jesús, Dios, pero hombre, llora”. Explicó que también “en otra ocasión en el Evangelio se dice que Jesús lloró: cuando piensa en Jerusalén. ¡Y con cuánta ternura llora Jesús! Llora desde el corazón, llora con amor, llora con los suyos que lloran. El llanto de Jesús. Quizás ha llorado otras veces en la vida, no lo sabemos; seguramente en el Huerto de los Olivos. Pero Jesús llora de amor, siempre”. “Se conmociona profundamente y, muy turbado, llora. Cuántas veces hemos escuchado en el Evangelio esta conmoción de Jesús, con esa frase que se repite: ‘Viéndolo tuvo compasión’. Jesús no puede mirar a la gente y no sentir compasión. Sus ojos están con el corazón; Jesús ve con los ojos, pero mira con el corazón y es capaz de llorar”.   El Papa Francisco terminó la homilía preguntándose: “¿Mi corazón se parece al de Jesús? Y si es demasiado duro, si soy capaz de hablar, de hacer el bien, de ayudar, pero en el corazón no entra. No soy capaz de llorar, pide esa gracia al Señor: Señor, yo llore contigo, llore con tu pueblo que, en este momento, sufre”. Evangelio comentado por el Papa Francisco: Juan 11:1-45 1 Había un cierto enfermo, Lázaro, de Betania, pueblo de María y de su hermana Marta. 2 María era la que ungió al Señor con perfumes y le secó los pies con sus cabellos; su hermano Lázaro era el enfermo. 3 Las hermanas enviaron a decir a Jesús: «Señor, aquel a quien tú quieres, está enfermo.» 4 Al oírlo Jesús, dijo: «Esta enfermedad no es de muerte, es para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.» 5 Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. 6 Cuando se enteró de que estaba enfermo, permaneció dos días más en el lugar donde se encontraba. 7 Al cabo de ellos, dice a sus discípulos: «Volvamos de nuevo a Judea.» 8 Le dicen los discípulos: «Rabbí, con que hace poco los judíos querían apedrearte, ¿y vuelves allí?» 9 Jesús respondió: «¿No son doce las horas del día? Si uno anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; 10 pero si uno anda de noche, tropieza, porque no está la luz en él.» 11 Dijo esto y añadió: «Nuestro amigo Lázaro duerme; pero voy a despertarle.» 12 Le dijeron sus discípulos: «Señor, si duerme, se curará.» 13 Jesús lo había dicho de su muerte, pero ellos creyeron que hablaba del descanso del sueño. 14 Entonces Jesús les dijo abiertamente: «Lázaro ha muerto, 15 y me alegro por vosotros de no haber estado allí, para que creáis. Pero vayamos donde él.» 16 Entonces Tomás, llamado el Mellizo, dijo a los otros discípulos: «Vayamos también nosotros a morir con él.» 17 Cuando llegó Jesús, se encontró con que Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. 18 Betania estaba cerca de Jerusalén como a unos quince estadios, 19 y muchos judíos habían venido a casa de Marta y María para consolarlas por su hermano. 20 Cuando Marta supo que había venido Jesús, le salió al encuentro, mientras María permanecía en casa. 21 Dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. 22 Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá.» 23 Le dice Jesús: «Tu hermano resucitará.» 24 Le respondió Marta: «Ya sé que resucitará en la resurrección, el último día.» 25 Jesús le respondió: «Yo soy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá; 26 y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?» 27 Le dice ella: «Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo.» 28 Dicho esto, fue a llamar a su hermana María y le dijo al oído: «El Maestro está ahí y te llama.» 29 Ella, en cuanto lo oyó, se levantó rapidamente, y se fue donde él. 30 Jesús todavía no había llegado al pueblo; sino que seguía en el lugar donde Marta lo había encontrado. 31 Los judíos que estaban con María en casa consolándola, al ver que se levantaba rápidamente y salía, la siguieron pensando que iba al sepulcro para llorar allí. 32 Cuando María llegó donde estaba Jesús, al verle, cayó a sus pies y le dijo: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.» 33 Viéndola llorar Jesús y que también lloraban los judíos que la acompañaban, se conmovió interiormente, se turbó 34 y dijo: «¿Dónde lo habéis puesto?» Le responden: «Señor, ven y lo verás.» 35 Jesús se echó a llorar. 36 Los judíos entonces decían: «Mirad cómo le quería.» 37 Pero algunos de ellos dijeron: «Este, que abrió los ojos del ciego, ¿no podía haber hecho que éste no muriera?» 38 Entonces Jesús se conmovió de nuevo en su interior y fue al sepulcro. Era una cueva, y tenía puesta encima una piedra. 39 Dice Jesús: «Quitad la piedra.» Le responde Marta, la hermana del muerto: «Señor, ya huele; es el cuarto día.» 40 Le dice Jesús: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?» 41 Quitaron, pues, la piedra. Entonces Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: «Padre, te doy gracias por haberme escuchado. 42 Ya sabía yo que tú siempre me escuchas; pero lo he dicho por estos que me rodean, para que crean que tú me has enviado.» 43 Dicho esto, gritó con fuerte voz: «¡Lázaro, sal fuera!» 44 Y salió el muerto, atado de pies y manos con vendas y envuelto el rostro en un sudario. Jesús les dice: «Desatadlo y dejadle andar.» 45 Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, viendo lo que había hecho, creyeron en él. Fuente: ACI prensa  

Leer más

¿De dónde procede la devoción al Sagrado Corazón de Jesús?

Historia de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús  La devoción al corazón herido de Jesús tiene sus orígenes en el siglo XI, cuando los cristianos piadosos meditaban sobre sus cinco llagas. En aquel tiempo creció entre los fieles las oraciones al Sagrado Corazón, a la llaga del hombro de Jesús, entre otras devociones privadas. Todas ayudaron a los cristianos a enfocarse en su Pasión y Muerte, de tal manera que lograran crecer en el amor hacia Él. Sin embargo, no fue hasta 1670 que el sacerdote francés P. Jean Eudes celebró la primera fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. Casi al mismo tiempo, una religiosa conocida por su piedad, Sor Margarita María Alacoque, empezó a informar que tenía visiones de Jesús. Éste se le aparecía con frecuencia y, en diciembre de 1673, le permitió –como había permitido una vez a Santa Gertrudis– descansar su cabeza sobre su corazón. Mientras experimentaba el consuelo de su presencia, Jesús le habló de su gran amor y le explicó que la había elegido para dar a conocer su amor y su bondad a la humanidad. Al año siguiente, en junio o julio de 1674, Margarita María informó que Jesús quería ser honrado bajo la figura de su corazón de carne. Pidió a los fieles que lo recibieran con frecuencia en la Eucaristía, especialmente el primer viernes de cada mes, y que practicaran una hora santa devocional. En 1675, durante la octava al Corpus Christi, Margarita María tuvo una visión que posteriormente se conoció como la “gran aparición”. En ella, Jesús pidió que la fiesta del Sagrado Corazón sea celebrada cada año el viernes siguiente a Corpus Christi, en reparación por la ingratitud de los hombres hacia su sacrificio redentor en la cruz.  

Leer más

Piacenza: La indulgencia, un gran manto de misericordia en esta hora de crisis

Entrevista con el Cardenal Penitenciario Mayor que ilustra el decreto a favor de los enfermos, sus cuidadores, sus familias y todos aquellos que rezan por el fin de la pandemia. "Un gran manto de misericordia se extiende sobre todos aquellos que desean recibirla". Así explica el Cardenal Penitenciario Mayor, Mauro Piacenza, en esta entrevista con los medios de comunicación del Vaticano, el decreto de indulgencia plenaria ofrecido con motivo de la emergencia de la pandemia. - ¿Puede explicar el origen del decreto de indulgencia en este momento de emergencia para el Covid 19? La ley suprema de la Iglesia es la salvación de las almas. La Iglesia se presenta ante el mundo para proclamar el Evangelio y ofrecer los sacramentos, es decir, la superabundancia de dones y la gracia divina que se ponen a disposición de todos. Es evidente para cada uno de nosotros la crisis que estamos atravesando en este momento, lamentablemente ahora en muchos países del mundo. Vivimos en una situación de emergencia: hay hospitales que corren el riesgo de no poder recibir a los enfermos, hay enfermos que se ven obligados a vivir en aislamiento y, por desgracia, también a morir sin el consuelo y la cercanía de sus seres queridos, hay enfermos que carecen de la cercanía de un sacerdote para la unción de los enfermos y la confesión. Hay muchas personas en cuarentena y ciudades enteras cuya población debe permanecer encerrada en sus casas debido a los reglamentos emitidos por las autoridades para contener el contagio. - ¿Cuáles son las necesidades más urgentes? La naturaleza extraordinaria de este tiempo requiere medidas extraordinarias para ayudar, estar cerca, consolar, asistir, para que a nadie le falte nunca la caricia de Dios ante el sufrimiento y la perspectiva de una muerte inminente. Por eso la Penitenciaría, actuando al servicio del Papa y con su autoridad, ha emitido el decreto sobre las indulgencias. - ¿Puede enumerar las particularidades de esta medida? En primer lugar, se ofrece indulgencia plenaria a todos los pacientes con Coronavirus que están en hospitales o en cuarentena en casa. También se ofrece, en las mismas condiciones, al personal sanitario, a los familiares y a los cuidadores. Además, se ofrece indulgencia a todos aquellos que, con ocasión de esta pandemia, rezan para que se detenga, rezan por los que sufren y por aquellos a los que el Señor ha llamado a sí. - ¿Cuáles son las condiciones para recibir el don de la indulgencia? Son muy simples. Se pide a los enfermos y a sus cuidadores que se unan espiritualmente, siempre que sea posible, a través de los medios de comunicación, a la celebración de la misa o al rezo del Rosario o del Vía Crucis u otras formas de devoción. Si esto no es posible, se les pide que reciten el Credo, el Padre Nuestro y una invocación a María. Todos los demás, los que ofrecen oraciones por las almas de los muertos, por los que sufren, e invocan el fin de la pandemia, se les pide, cuando es posible, que visiten el Santísimo Sacramento o la adoración eucarística. O, de nuevo, la lectura de las Sagradas Escrituras durante al menos media hora, o el rezo del Rosario o del Vía Crucis. Como es evidente para todos, la recitación de oraciones y la lectura de la Biblia se puede hacer sin moverse de casa y, por ende, en pleno cumplimiento de las normas para contrarrestar la propagación del contagio. - ¿Y quien está a punto de morir? Los que están a punto de morir y no pueden recibir la Unción de los Enfermos, ni confesarse ni comulgar, son confiados a la Divina Misericordia. A cada uno de ellos se les concede una indulgencia plenaria, siempre que estén debidamente dispuestos y hayan recitado habitualmente alguna oración durante su vida. Como se puede ver, un gran manto de misericordia se extiende sobre todos aquellos que desean recibirlo. - El decreto de la Penitenciaría siempre habla de los pacientes con coronavirus. ¿Significa eso que no se ofrece indulgencia a otros enfermos? Recordemos siempre el bien de las almas: el decreto presenta medidas extraordinarias debido a la emergencia general que estamos experimentando. Se extiende a todos los enfermos, porque todos los enfermos de los hospitales de hoy en día están experimentando las consecuencias de la emergencia de la pandemia de una manera u otra. - Hablemos del sacramento de la confesión. ¿Son posibles otras formas que la individual, cara a cara con el sacerdote? La absolución colectiva, sin confesión individual, siempre puede darse en peligro inminente de muerte, o en caso -dice el Código de Derecho Canónico- de "grave necesidad". Como Penitenciaría Apostólica hemos dejado claro que, especialmente en los lugares más afectados por el contagio y hasta que el fenómeno haya vuelto, los casos de grave necesidad se repiten. Y así los obispos diocesanos, por el bien de las almas, pueden tomar decisiones en este sentido, como pueden hacerlo en casos de necesidad repentina de los sacerdotes, advirtiendo a su obispo o informándole lo antes posible después de administrar el sacramento. Se puede pensar en absoluciones colectivas a las puertas de los pabellones de los hospitales donde los fieles infectados corren peligro de muerte, implicándolos en la medida de lo posible. - ¿Qué puede decir sobre la confesión individual? Recomendamos que, cuando ocurra, se celebre siempre respetando plenamente las normas para contener el contagio y, por lo tanto, a la debida distancia con el uso de máscaras, obviamente siempre preservando el secreto sacramental. Pero quisiera recordar aquí, como lo hizo el Santo Padre en su homilía en la misa de Santa Marta el viernes 20 de marzo, la importancia del acto de contrición cuando uno no puede confesarse. Es una posibilidad mencionada en el Catecismo de la Iglesia Católica: el examen de conciencia y la recitación del Acto de dolor, una verdadera contrición acompañada de la intención de no pecar más y de ir al confesionario tan pronto como sea posible, son agradables a Dios, nos reconcilian con Él y obtienen el perdón de los pecados.

Leer más

EL DETENTE DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

El Detente, el Escudo del Sagrado Corazón de Jesús es un emblema con la imagen del Sagrado Corazón y la divisa: ¡Detente! El Corazón de Jesús está conmigo. ¡Venga a nosotros Tu Reino! El uso del Detente es un medio de expresar nuestro amor al Sagrado Corazón de Jesús; señal de nuestra confianza en su protección contra las celadas del demonio y los peligros de todo orden. Además, nos ayuda a recordar continuamente las promesas del Sagrado Corazón de Jesús; es un símbolo de nuestra total confianza en la protección divina, una señal de nuestra permanente súplica y fidelidad a Nuestro Señor y un pedido de que Él haga nuestros corazones semejantes al suyo. El Detente, lejos de ser un talismán mágico, es un signo de nuestra confianza en el poder del Señor Jesús. Miramos su Divino Rostro, y nos sentimos apoyados por tan dulce mirada. Abrimos nuestro corazón delante de esos brazos que siempre están abiertos para recibirnos y perdonarnos.       Origen del Escudo  “Detente” del Sagrado Corazón de Jesús.   Proviene de Santa Margarita María Alacoque, como lo atestigua una carta dirigida por ella a la Madre Saumaise el 2 de Marzo de 1686 en la que le dice: “Él (Jesús) desea que usted mande a hacer unas placas de cobre con la imagen de su Sagrado Corazón para que todos aquellos que quisieran ofrecerle un homenaje las pongan en sus casas, y unas pequeñas para llevarlas puestas.” (Vida y Obras, vol. II, p.306, nota). Ella misma llevaba una sobre su pecho, debajo del hábito e invitaba a sus novicias a hacer lo mismo. Hizo muchas de estas imágenes y recomendaba que su uso era muy agradable al Sagrado Corazón.   El Detente corresponde a una de las 12 Promesas que hizo Jesús a Santa Margarita María cuando le reveló su Sagrado Corazón:“Seré un refugio seguro durante la vida, y sobre todo en la hora de la muerte”. ¡Qué mejor refugio que el Corazón de Jesús! En ese Corazón se encuentran los divinos tesoros de la misericordia y el perdón de Dios Padre, que en Jesús reconcilia a toda la humanidad. Esta práctica recomendada por Santa Margarita al principio sólo fue conocida en las comunidades de la Visitación. Fue la Venerable Ana Magdalena Rémuzat, salesa de Marsella, quien la hizo conocer fuera del claustro. Habiendo sabido por revelación hacia 1720, que iba a desencadenarse una gran peste en  Marsella, por inspiración divina prometió que los atacados encontrarían auxilio prodigioso en esa devoción al Sagrado Corazón de Jesús.   La santa religiosa, ayudada por su hermanas, preparó a mano millares de pequeñas imágenes de este Corazón con la inscripción“Detente, el Corazón de Jesús está aquí”. Desde entonces la práctica se extendió a muchos países. En 1748, el Papa Benedicto XIV, envió muchos de estos Detentes a la Reina de Francia. Y consta que en la revolución francesa, innumerables fieles se colocaron con el Detente bajo la protección del Corazón de Jesús.   El Detente se puede usar en la ropa o en el auto, no hace falta ninguna imposición especial, como en el caso de los escapularios. La confianza en el Sagrado Corazón de Jesús es suficiente para experimentar los efectos de su Divino Amor y protección.    El «Detente» significa: ¡«Detente»! Satanás, tentación, pasión, peligro, enemistad, tristeza, penas, infierno, que el Corazón de Jesús, mi Dios, mi Redentor, mi amor, mi esperanza, mi todo, está conmigo. Por lo tanto, llevar el «Detente» del Sagrado Corazón y llevarlo con amor y fe, es lo mismo que si lleváramos un escudo contra toda clase de peligros. Procuremos que los enfermos, niños, jóvenes, ancianos y todo el mundo lleven encima un «Detente», en la cartera o debajo de la almohada (en el caso de enfermos).

Leer más

Papa Francisco: Renunciemos a Satanás y a todas sus obras y seducciones

En sus palabras previas al rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco exhortó a los fieles a renovar las promesas bautismales y renunciar a Satanás y a todas sus obras y seducciones. Al recordar el Evangelio de hoy, primer domingo de Cuaresma, que presenta a Jesús afrontando las tentaciones de Satanás, el Santo Padre recordó que “el tentador trata de apartar a Jesús del proyecto del Padre, o sea de la vía del sacrificio, del amor que ofrece a sí mismo en expiación, para hacerle tomar un camino fácil, de éxito y poder”. “El duelo entre Jesús y Satanás se produce a golpe de citas de la Sagrada Escritura. En efecto, el diablo para alejar a Jesús de la vía de la cruz, le presenta las falsas esperanzas mesiánicas: el bienestar económico, indicado por la posibilidad de transformar las piedras en pan; el estilo espectacular y milagrero, con la idea de arrojarse desde el punto más alto del templo de Jerusalén y hacerse salvar por los ángeles y, en fin, el atajo del poder y del dominio, a cambio de un acto de adoración a Satanás”. El Papa subrayó que “son los tres grupos de tentaciones, también nosotros los conocemos bien”. “Jesús rechaza decididamente todas estas tentaciones y reafirma la firme voluntad de seguir la vía establecida por el Padre, sin ningún compromiso con el pecado y con la lógica del mundo”. Francisco indicó que “noten bien cómo responde Jesús: Él no dialoga con Satanás como había hecho Eva en el paraíso terrenal. Jesús sabe bien que con Satanás no se puede dialogar porque, ¡es tan astuto! Por eso Jesús en vez de dialogar, como hizo Eva, elige de refugiarse en la Palabra de Dios y responde con la fuerza de esta Palabra”. “Recordemos esto en el momento de las tentaciones, de nuestras tentaciones: ningún argumento con Satanás, sino siempre defendidos por la palabra de Dios, ¡y esto nos salvará!”. El Papa dijo que “en sus respuestas a Satanás, el Señor nos recuerda ante todo que ‘no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios’; y esto nos da fuerza, nos sostiene en la lucha contra la mentalidad mundana que abaja al hombre al nivel de las necesidades primarias, haciéndole perder el hambre de lo que es verdadero, bueno y bello, el hambre de Dios y de su amor”. El Papa recordó que Jesús nos recuerda “que también está escrito: ‘No tentarás al Señor tu Dios’, porque el camino de la fe pasa también a través de la oscuridad, la duda, y se nutre de paciencia y de espera perseverante”.   “Recuerda, en fin, Jesús, que está escrito: ‘Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto’; o sea, debemos deshacernos de los ídolos, de las cosas vanas, y construir nuestra vida sobre lo esencial”. Estas palabras de Jesús, dijo el Papa, “encuentran después una confirmación concreta en sus acciones. Su absoluta fidelidad al designio del amor del Padre lo conducirá, después de casi tres años, a la rendición final de cuentas con el ‘príncipe de este mundo’, en la hora de la pasión y de la cruz, y allí Jesús traerá su victoria definitiva, ¡la victoria del amor!”. “Queridos hermanos, el tiempo de la Cuaresma es ocasión propicia para todos nosotros para realizar un camino de conversión, confrontándonos sinceramente con esta página del Evangelio”. Al concluir, el Papa alentó a los fieles a renovar “las promesas de nuestro Bautismo: renunciemos a Satanás y a todas sus obras y seducciones, porque es un seductor él, ¿eh? Para caminar por los senderos de Dios y ‘llegar a la Pascua en la alegría del Espíritu’”.

Leer más

¿Qué es el pecado?

Los pecados son las malas acciones que absolutamente deben evitarse. Ellos constituyen el mayor mal, aunque el hombre de hoy parece no tener de ellos una clara conciencia, de tal manera que ya Pío XII decía que el mayor pecado de nuestro tiempo es que los hombres han perdido el sentido del pecado. El pecado comporta el rechazo de la recta razón, es decir, el rechazo de la verdad, y el rechazo del amor de Dios que nos indica cuál es nuestro verdadero bien. Directa o indirectamente es desprecio de Dios y de su amor.   El pecado corta en nosotros el hilo directo con la vida y da la muerte del alma. Como la enfermedad debilita y destruye el cuerpo, así el pecado es aquel cáncer espiritual que debilita y mata la vida del espíritu.   En Cristo crucificado el pecado revela su verdadera naturaleza: no es sólo desobediencia a un mandamiento divino, sino una condena a muerte del Amor. Este es su terrible poder.   Pero el Crucificado es poderoso. Jesús con su muerte nos revela el verdadero rostro del pecado, mas nos ofrece también la fuente inagotable del perdón.   El pecado es una transgresión de la ley de Dios y el rechazo del verdadero bien del hombre. Quien peca rechaza el amor divino, se opone a la propia dignidad de hombre llamado a ser hijo de Dios y hiere la belleza espiritual de la Iglesia, de la cual todo cristiano debe ser piedra viva.   Compartimos el link del CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA donde encuentras sobre el pecado. http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s1c1a8_sp.html

Leer más

¿Preocupado por el coronavirus? No te olvides de cuidar tu alma, alienta sacerdote

En medio de la crisis internacional por la epidemia de la variedad de coronavirus denominada COVID-19, un sacerdote mexicano advirtió que “hay algo peor” que la enfermedad surgida en China, y es “la muerte del alma”. En su reciente columna titulada “Temor a la muerte”, publicada en el diario mexicano ContraRéplica, el P. Hugo Valdemar señaló que “el creyente católico tiene claro que hay algo peor que el coronavirus y la muerte que causa, esa es la muerte del alma, a esa sí le debemos tener pánico”. El P. Valdemar, que durante 15 años fue director de comunicaciones de la Arquidiócesis Primada de México, dijo que “si tomamos precauciones para evitar una epidemia, cuanto más deberíamos tomar medidas para evitar el pecado que es lo que mata la vida de Dios en nuestra alma”. “En este tiempo de Cuaresma que acabamos de iniciar el miércoles pasado, debemos ver una oportunidad para reconocer nuestra pequeñez y fragilidad, para acudir al auxilio de Dios, reconciliarnos con Él y con nuestros hermanos, pues como dice el profeta Joel: ‘Todavía es tiempo —dice el Señor— arrepiéntanse y vuelvan a Él de todo corazón’”. El coronavirus identificado como COVID-19 es una variedad “que no ha sido previamente identificada”, que “no es la misma que los coronavirus que circulan comúnmente entre humanos y causan enfermedades leves, como el resfriado común”. “Este virus fue detectado por primera vez en la ciudad de Wuhan, en la provincia de Hubei, China. Las primeras infecciones estuvieron vinculadas al mercado de animales vivos, pero el virus se está extendiendo de persona a persona”, señaló CDC. “Actualmente, no es claro cuán fácil o sosteniblemente este virus se está extendiendo entre las personas”, añadió. Los síntomas del COVID-19, indicó CDC, pueden incluir fiebre, tos y falta de aliento. Entre las recomendaciones de CDC para prevenir el contagio de COVID-19 está el lavar frecuentemente las manos, usar desinfectante con al menos 60% de alcohol, evitar contacto cercano con personas enfermas, quedarse en casa si se está enfermo, cubrirse al toser o estornudar con un pañuelo de papel y luego descartarlo, y desinfectar con frecuencia objetos y superficies tocadas. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), al 2 de marzo hay 88.948 casos confirmados de COVID-19 en el planeta, de los cuales 80.174 se registraron en China. Hasta la fecha se han registrado 2.915 muertes en China y 128 en otros países. El Gobierno de México señaló este 2 de marzo que se han confirmado cinco casos de coronavirus COVID-19 en el país. El P. Valdemar señaló que “en la memoria de la humanidad ha quedado grabada la devastación de grandes pandemias que marcaron la historia. Pensemos en la ‘peste negra’ que durante el siglo XIV mató en Europa a 75 millones de personas. Otra más reciente fue la ‘gripa española’, que entre 1918 y 1920 mató entre 50 y 100 millones de personas en todo el mundo”.   “Hoy el miedo se empieza a hacer palpable en el planeta por la epidemia del ‘coronavirus’, iniciado en China, que empieza a extenderse por Europa, Medio Oriente y varios países más, provocando cientos de muertos”. Para el sacerdote mexicano, “una pandemia de este tipo, nos hace pensar en nuestra fragilidad, por muchos avances tecnológicos y científicos que ha alcanzado la humanidad, basta el surgimiento de una bacteria o un virus desconocido para matar a millones de personas y poner en jaque al sistema mundial”. “La fortaleza humana es muy grande, aún mayor es su fragilidad, lo que nos debería llevar a asumir una actitud de humildad y despertar nuestro sentido religioso” animó. “Nuestra vida es frágil y efímera, es, dice la Biblia como un ‘soplo’, o ‘como la yerba del campo que por la maña crece y por la tarde se marchita’”, añadió. Para el P. Valdemar, “debemos levantar la mirada hacia lo alto, pues si bien, nuestra vida en esta tierra es frágil y efímera, nuestra alma es inmortal, creada por Dios y su destino final debe ser él. Estamos llamados a la sobriedad, a la piedad y a la vigilancia: ‘estén preparados —nos dice Jesús—, porque nadie sabe el día y la hora’”.

Leer más

El Papa llama a la conversión durante la Cuaresma y a abrirse al diálogo con Dios

El Papa Francisco invitó a los cristianos a dirigir su mirada durante la Cuaresma al Misterio Pascual de la muerte y resurrección de Cristo con espíritu de conversión, que les lleve a abrir un diálogo con el Señor para tomar conciencia de la necesidad de abrirse a los descartados de la sociedad. Así lo señala en el mensaje para la Cuaresma de 2020 que lleva por título “En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios”, inspirado en la Segunda Carta a los Corintios, y que se ha hecho público este lunes 24 de febrero. En el mensaje, el Pontífice subraya la necesidad de “volver continuamente” al “gran Misterio de la muerte y resurrección de Jesús” “con la mente y con el corazón”. Explica que “el Misterio pascual es el fundamento de la conversión”, ya que “la alegría del cristiano brota de la escucha y de la aceptación de la Buena Noticia de la muerte y resurrección de Jesús”. Por eso, el Santo Padre dirige a los jóvenes el mismo mensaje que ya les transmitió en la Exhortación apostólica Christus vivit: “Mira los brazos abiertos de Cristo crucificado, déjate salvar una y otra vez”. El Papa Francisco hace hincapié en su mensaje en la “urgencia de la conversión”, e insiste en no dejar “pasar en vano este tiempo de gracia, con la ilusión presuntuosa de que somos nosotros los que decidimos el tiempo y el modo de nuestra conversión a Él”. Asimismo, el Obispo de Roma exhorta a los fieles a aprovechar esta nueva oportunidad para la conversión, un tiempo para la conversión que “nunca debemos darlo por supuesto”, para “suscitar en nosotros un sentido de reconocimiento y sacudir nuestra modorra”. “Este espacio que se nos ofrece para un cambio de rumbo”, señala Francisco, “manifiesta la voluntad tenaz de Dios de no interrumpir el diálogo de salvación con nosotros”. No obstante, el Papa puntualiza en el mensaje que el diálogo con Dios que se abre durante la cuaresma no es una “charlatanería” suscitada por “una curiosidad vacía y superficial” que “caracteriza la mundanidad de todos los tiempos, y en nuestros días puede insinuarse también en un uso engañoso de los medios de comunicación”. Por el contrario, ese diálogo y esa conversión debe llevar a los cristianos a una actitud del compartir, de compartir la riqueza del Misterio Pascual, sin acumularla para uno mismo. Ese compartir debe traducirse también en una actitud de apertura hacia los más desfavorecidos. “Poner el Misterio pascual en el centro de la vida significa sentir compasión por las llagas de Cristo crucificado presentes en las numerosas víctimas inocentes de las guerras, de los abusos contra la vida tanto del no nacido como del anciano, de las múltiples formas de violencia, de los desastres medioambientales, de la distribución injusta de los bienes de la tierra, de la trata de personas en todas sus formas y de la sed desenfrenada de ganancias, que es una forma de idolatría”. De esa manera, el Papa invita a “compartir sus bienes con los más necesitados mediante la limosna, como forma de participación personal en la construcción de un mundo más justo”. “Compartir con caridad hace al hombre más humano, mientras que acumular conlleva el riesgo de que se embrutezca, ya que se cierra en su propio egoísmo”, advierte el Papa Francisco.

Leer más

Estrenarán película sobre San Juan Pablo II

La película “Wojtyla. La investigación”, se estrenará en España, Polonia y México el próximo 15 de mayo, coincidiendo con la celebración del centenario del nacimiento de San Juan Pablo II, que se celebra el 18 de mayo, y un aniversario más del atentado del 13 de mayo de 1981. Según precisan desde la distribuidora European Dreams Factory, será una cinta que llegue de manera simultánea a España, Polonia y México. Está dirigida por el escritor José María Zavala junto con un gran grupo de profesionales como Paco Pavón, experto en cine católico y que ha trabajado en otras películas como “Un dios prohibido”, “Poveda”, o “Red de libertad”, así como Javier de la Cruz, compositor de la banda sonora de “El misterio del Padre Pío” y “Renacidos", las dos películas anteriores de José María Zavala. En la película se encontrarán archivos inéditos de San Juan Pablo II, así como fotografías, imágenes y documentos. Pero sobre todo se trata de un recorrido por la persona de Karol Wojtyla para poder profundizar en la grandeza de su vida que lo llevó a ser santo. José María Zavala es autor de numerosos libros y director de las películas “El misterio del Padre Pío” y “Renacidos”, ambas sobre la figura de este santo italiano y de su influencia todavía hoy, en el mundo actual.

Leer más

SAN VALENTÍN, EL PATRONO DE LOS ENAMORADOS

Cada 14 de febrero se recuerda a San Valentín, patrono de los enamorados. Según la tradición, durante la persecución a los cristianos en los primeros siglos el santo ponía en riesgo su vida para unir a las parejas en matrimonio. El amor de Dios reina en el corazón de todos los santos, pero hay uno que tiene la dicha de ser el patrón de los enamorados: San Valentín. Según dice una tradición, San Valentín arriesgaba su vida para casar cristianamente a las parejas durante el tiempo de persecución. Por fin entregó su vida en el martirio, que es la máxima manifestación del amor. El amor de este santo sacerdote por Jesucristo y por defender el Sacramento del Matrimonio nos inspira a elevar el amor humano a las alturas del amor divino para el cual fuimos creados. Los cristianos debemos aprovechar esta fiesta para recuperar el sentido cristiano del amor y del matrimonio a la luz de Cristo.

Leer más

El Papa alerta ante el peligro de caer lentamente en la idolatría y la mundanidad

En una reflexión sobre la debacle moral del sabio rey Salomón, el Papa Francisco alertó ante el peligro de caer en la idolatría, la mundanidad y la apostasía del corazón. Así lo indicó el Santo Padre en la homilía de la Misa en la Casa Santa Marta esta mañana, en la que meditó en el pasaje de la primera lectura (1 Reyes 11, 4-13) que narra “la apostasía, por decirlo de alguna manera, de Salomón”, que no fue fiel al Señor cuando era anciano y sus mujeres –algo que era permitido en esa época– hicieron que su corazón "se desviara” para seguir a otros dioses. Según informa Vatican News, el Papa explicó que “no fue una apostasía de un día para otro, fue una apostasía lenta". Francisco relató que “las mujeres hicieron que su corazón se desviara y el Señor se lo reprocha: ‘Has desviado el corazón’. Y esto sucede en nuestra vida. Ninguno de nosotros es un criminal, ninguno de nosotros comete grandes pecados como había hecho David con la esposa de Urías, ninguno”. “¿Pero dónde está el peligro? Dejarse deslizar lentamente porque es una caída con anestesia. No te das cuenta, pero lentamente se resbala, se relativizan las cosas y se pierde la fidelidad a Dios”, explicó el Pontífice. “Estas mujeres eran de otros pueblos, tenían otros dioses, y cuántas veces nosotros olvidamos al Señor y entramos en negociaciones con otros dioses: el dinero, la vanidad, el orgullo. Pero esto se hace lentamente y si no está la gracia de Dios, se pierde todo”. El Papa destacó que “para nosotros este lento deslizamiento en la vida es hacia la mundanidad, éste es el pecado grave: ‘Todos lo hacen, pero sí, no hay ningún problema, sí, no es realmente lo ideal, pero’. Estas palabras que nos justifican al precio de perder la fidelidad en el único Dios. Son los ídolos modernos. Pensemos en este pecado de la mundanidad. De perder la autenticidad del Evangelio”. “Lo genuino de la Palabra de Dios, de perder el amor de este Dios que dio su vida por nosotros. No se puede estar bien con Dios y con el diablo. Esto lo decimos todos nosotros cuando hablamos de una persona que es un poco así: ‘Está bien con Dios y con el diablo’. Perdió su fidelidad”, indicó el Papa Francisco. “Pensemos en este pecado de Salomón, pensemos en cómo cayó el sabio Salomón, bendecido por el Señor, con toda la herencia de su padre David, cómo cayó lentamente, anestesiado, hacia esta idolatría, hacia esta mundanidad y se le quitó el reino”. Finalmente el Papa alentó a pedirle “al Señor la gracia de comprender cuándo nuestro corazón comienza a debilitarse y a resbalar, para detenernos. Será su gracia y su amor lo que nos detenga si nosotros así lo rezamos”.

Leer más

Vaticano declara a San Leopoldo Mandic patrono de pacientes con cáncer en Italia

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha reconocido oficialmente al fraile capuchino San Leopoldo Mandic de Castelnuovo como patrono de los enfermos afectados por el cáncer en Italia. La noticia fue revelada el 8 de febrero por el Obispo de Padua (Italia), Mons. Claudio Cipolla; el rector del Santuario de San Leopoldo Mandic, Fray Flaviano Gusella; representantes de la orden capuchina; y otras personalidades. Padua es la ciudad italiana donde se encuentra el Santuario de San Leopoldo, lugar en el que se conservan sus restos. El decreto oficial de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos está fechado el 6 de enero de 2020 y lleva la firma del Secretario de la Congregación, Mons. Arthur Roche.   “San Leopoldo Mandic de Castelnuovo, presbítero de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, que pasó toda su vida en el ejercicio del ministerio de reconciliación y que, afectado por una enfermedad tumoral, llevó su peso grave y prolongado con fe serena, es venerado con especial devoción por los enfermos y sus familias. Por esta razón, aceptando los votos unánimes de los fieles, la Conferencia de Obispos italianos aprobó la elección de San Leopoldo como patrono de Dios para pacientes con cáncer en Italia”, indica el decreto. La Diócesis de Padua indicó en un comunicado que este reconocimiento llega después de un proceso largo y complejo iniciado en 2016. “La primera solicitud enviada a la Congregación por el Obispo de Padua, Mons. Claudio Cipolla, fue siguiendo la solicitud de los frailes capuchinos y un grupo de médicos paduanos. Desde el 23 de julio de 2016 hasta el 6 de enero de 2020, hubo varios pasos y una colección de firmas que aún continúa y que al 31 de enero de 2020 había alcanzado las 69.758”, añadió. La diócesis también reafirma que este es un reconocimiento más de la santidad y el testimonio de la vida evangélica del fraile capuchino canonizado en 1983 por el Papa San Juan Pablo II, que lo catalogó “como modelo de confesores”, y cuyos restos el Papa Francisco quería en el Vaticano junto con los de San Pío de Pietrelcina para el Jubileo de la Misericordia (2016). “Pero San Leopoldo, además de ser testigo de la reconciliación y un tenaz partidario del viaje ecuménico, experimentó en su propia carne la experiencia de la enfermedad oncológica, soportando su peso con serenidad y confianza: Fue, de hecho, un tumor del esófago que lo llevó a la muerte. Ya invocado por muchos fieles para la curación, la congregación ahora lo reconoce como el santo patrón de los pacientes con cáncer”, añade. Este 11 de febrero a las 4:00 p.m. (hora de Italia) en la basílica de San Antonio de Padua, Mons. Cipolla, con motivo del Día Mundial de los Enfermos, recordará durante la Misa la proclamación de San Leopoldo como patrono de los pacientes con cáncer y estará la espera de su fiesta el próximo 12 de mayo. Breve biografía El fraile capuchino San Leopoldo Mandic nació el 12 de mayo de 1866 en Castelnuovo, en el Reino de Dalmacia (en el entonces imperio austrohúngaro). Hizo su primera profesión de votos en 1885 y los votos perpetuos en 1888. Fue ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1890 en Venecia a los 24 años. Su vida transcurrió entre las horas que pasó en el confesionario y la oración, especialmente frente a una estatua de la Virgen, y luego las largas horas que pasó junto a la cama de enfermos graves. Sabía lo que significaba sufrir, en espíritu y en cuerpo: Cayó enfermo con un tumor en el esófago que lo llevó a la muerte en 1942. Cada año miles de peregrinos acuden a su santuario, en particular a su tumba y la vitrina en la que se expone su cuerpo, para pedir su intercesión. San Leopoldo Manic también es conocido por su fama como taumaturgo, por las docenas de milagros que le han sido reconocidos tanto en la vida como después de su muerte. Fue canonizado en 1983 por el Papa San Juan Pablo II, quien lo señaló como modelo de confesores.

Leer más

El Papa Francisco explica en qué consiste el llanto por haber pecado

Durante la Audiencia General de este miércoles 12 de febrero, el Papa Francisco destacó la importancia del arrepentimiento de los pecados incluso hasta llegar al llanto de dolor por haber ofendido a Dios. Al continuar con su serie de catequesis sobre las Bienaventuranzas, el Santo Padre se detuvo en la segunda: “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados”. “Se trata de una actitud que se ha vuelto central en la espiritualidad cristiana y que los padres del desierto, los primeros monjes de la historia llamaban ‘penthos’, es decir, un dolor interior que abre a una relación con el Señor y con el prójimo. A una nueva relación con el Señor y con el prójimo, a una renovada relación con el Señor y con el prójimo”, dijo el Papa. En esta línea, el Pontífice señaló que “este llanto, en las Escrituras, puede tener dos aspectos: el primero es por la muerte o por el sufrimiento de alguno y el segundo son las lágrimas por el pecado, por el pecado personal, cuando el corazón sangra por el dolor de haber ofendido a Dios y al prójimo”. Sobre el primer aspecto, el Santo Padre recordó que ha hablado a menudo del don de las lágrimas y de cuánto es valioso. Sin embargo, advirtió que existen personas que “permanecen distantes, un paso atrás; en cambio, es importante que otros rompan nuestro corazón”. “¿Se pueda amar de una manera fría? ¿Se puede amar por función, por deber?” cuestionó el Papa quien agregó que “ciertamente no” porque hay personas “afligidas por consolar” y también hay personas consoladas por despertar, “que tienen un corazón de piedra y han ‘desaprendido’ a llorar” por ello, invitó a “despertar a las personas que no saben conmoverse con el dolor de los demás”. En este sentido, el Pontífice puso como ejemplo, el luto, que “es un camino amargo, pero puede ser útil para abrir los ojos sobre la vida y sobre el valor sagrado e irremplazable de cada persona, y en ese momento uno se da cuenta de lo corto que es el tiempo”. En segundo lugar, el Santo Padre comentó el significado “de esta paradójica bienaventuranza: llorar por el pecado” y pidió distingue entre “quien se enoja porque se equivoca. Esto es orgullo. En cambio, hay quienes lloran por el mal hecho, por el bien omitido, por la traición de la relación con Dios. Este es el llanto por no haber amado”. “Aquí se llora porque no se corresponde al Señor que nos ama tanto, y nos entristece el pensamiento del bien no hecho, este es el sentido del pecado. Ellos dicen: ‘He lastimado a la persona que amo’, y esto les duele hasta las lágrimas. ¡Que Dios sea bendecido si vienen estas lágrimas!”, exclamó. Por ello, el Papa Francisco comparó el llanto de San Pedro “que lo llevará a un amor nuevo y mucho más verdadero, un llanto que purifica, que renueva” en cambio el llano de Judas “que no aceptó haberse equivocado” y que se suicidó. “Entender el pecado es un don de Dios, es una obra del Espíritu Santo. Nosotros solos no podemos entender el pecado. Es una gracia que debemos pedir: Señor que yo entienda el mal que he hecho, o que puedo hacer, este es un don muy grande. De haber entendido esto viene el llanto de arrepentimiento”, explicó el Papa. De este modo, el Pontífice añadió que se trata de “la belleza del arrepentimiento, la belleza del llanto, la belleza de la contrición” porque “como siempre, la vida cristiana tiene su mejor expresión en la misericordia”. “Dios siempre perdona, no se olviden, no se olviden de esto. Dios siempre perdona. Incluso los pecados más feos, siempre. El problema está en nosotros, que nos cansamos de pedir perdón. Este es el problema, cuando uno se cierra, no pide el perdón, y Él está allí para perdonar”, subrayó el Papa Francisco. Al finalizar su catequesis el Santo Padre rezó para “que el Señor nos conceda amar en abundancia, amar con la sonrisa, con la cercanía, con el servicio y también con el llanto”. Antes de concluir la Audiencia General, el Papa Francisco pidió oraciones por Siria y por "nuestros hermanos chinos que sufren esta enfermedad así cruel" para que "encuentren el camino de la sanación lo más pronto posible".

Leer más

Hoy es la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes

Cada 11 de febrero la Iglesia celebra la Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes, quien en una de sus apariciones le dijo a Santa Bernardita: “No te prometo hacerte feliz en este mundo, sino en el próximo". Aquí el significado de sus apariciones, el mensaje que dejó y los milagros que se dieron con su intercesión. Era el 11 de febrero de 1858, Bernardita, su hermana y otra niña iban al campo a buscar leña seca, cerca de una gruta. Para llegar ahí tenían que pasar por un arroyo. Bernardita no se atrevía a adentrarse porque el agua estaba muy fría. Se empezó a sacar los zapatos, cuando de pronto escuchó un ruido fuerte proveniente de la gruta. Se acercó a ver lo que pasaba y ahí en ese lugar sucio y pedregoso se apareció la Virgen envuelta en una luz resplandeciente, con un traje blanco de un tejido desconocido, una cinta azul en la cintura, un largo velo blanco y dos rosas doradas brillantes que le cubrían la parte superior de los pies. En sus manos, la Virgen tenía un largo rosario blanco y dorado. Entonces juntas empezaron a rezarlo. El domingo 14 de febrero, Bernardita en la gruta reza la primera decena del Rosario y María se aparece. La niña le tira agua bendita para asegurarse que no era una obra del enemigo. La Virgen sonríe, se persigna con el Rosario y lo rezan juntas. El jueves 18 la Virgen le pide a Bernardita que regrese por quince días seguidos a la gruta. Ante la aceptación y promesa de la pequeña, María le promete hacerla dichosa en el otro mundo. Los rumores de las apariciones se empiezan a esparcir. El 19 de febrero, Bernardita va con una vela bendecida y encendida. Es así que nace la costumbre de ir con velas para encenderlas ante la gruta. El 20 de febrero la Señora le enseña una oración personal a Bernardita. El domingo 21, la niña ve que la Virgen estaba triste, le pregunta lo que le pasa y Nuestra Señora le contesta: “Rogad por los pecadores”. Para ese entonces las autoridades amenazaron a Bernardita con llevarla a la cárcel y todos se burlaban de ella. El 22 la Virgen no se le apareció, pero la niña no perdía la esperanza de volverla a ver. El 23, diez mil personas fueron a ver lo que pasaba. La Virgen se le apareció a Bernardita y le pidió que les diga a los sacerdotes que eleven ahí un santuario, a donde se debe ir en procesión. La niña va y le comenta al sacerdote, quien a cambio pide el nombre de la Señora y que florezca un rosal silvestre sobre el que se aparecía. El 24 la pequeña le cuenta todo a la Virgen, quien sólo sonrió. Luego María la mandó a rogar por los pecadores y exclamó: “¡Penitencia, penitencia, penitencia!... ¡Ruega a Dios por los pecadores! ¡Besa la tierra en penitencia por los pecadores!” Bernardita así lo hizo y pedía a los espectadores que hicieran lo mismo. El 25 de febrero la Virgen le ordena beber, lavarse los pies en la fuente y comer hierba. Bernardita, por indicación de María, escarbó en el fondo de la gruta y empezó a brotar agua. El 26 se produce el primer milagro. El pobre obrero Bourriete, que tenía el ojo izquierdo mutilado, ora y se frota el ojo con el agua de la fuente. Luego empezó a gritar de alegría y fue recuperando la vista. El 27 la Virgen permanece en silencio, Bernardita bebe del agua del manantial y hace los gestos recurrentes de penitencia. El 28 Bernardita va a la gruta, pero luego es llevada a casa el juez y amenazada de ir a cárcel. En la noche, Catalina Latapie moja su brazo dislocado y el brazo y la mano recuperan su agilidad, produciéndose un segundo milagro. El martes 2 de marzo, Bernardita va de nuevo donde el párroco a recordarle el pedido de la Virgen. El 3 de marzo la pequeña le pregunta de nuevo su nombre y la Virgen sonríe. Ese día, una madre en su desesperación lleva en brazos a su hijo que estaba medio muerto. Lo metió 15 minutos en el agua fría y al llegar a casa notó mejoría en la respiración del niño. Al día siguiente, el niño estaba lleno de vida y completamente sano. Los médicos certificaron el milagro y lo llamaron de primer orden. El 4 de marzo, al finalizar los quince días, la visión permanece silenciosa. El 25 de ese mes la Virgen se apareció a Bernardita, levantó los ojos hacia el cielo, juntó en signo de oración las manos que tenía abiertas y tendidas hacia el suelo y le dijo a Bernardita: “Soy la Inmaculada Concepción”.   La pequeña salió corriendo a decirle al párroco, quien se conmueve ante la revelación del nombre ya que cuatro años antes se había proclamado el dogma de la Inmaculada Concepción. El 7 de abril, Bernardita en la gruta y en éxtasis pone su mano sobre la llama de la vela encendida que había llevado y no se quema. Después de la aparición, su mano estaba ilesa y fue comprobado por un médico que presenció el hecho. El 16 de julio se produjo la última aparición. Bernardita  sintió la misteriosa llamada y al llegar a la gruta se dio cuenta que estaba vallada y no se podía pasar. Se dirige entonces al otro lado, enfrente de la gruta, y vio a la Madre de Dios. ”Me pareció que estaba delante de la gruta, a la misma distancia que las otras veces, no veía más que a la Virgen. ¡Jamás la había visto tan bella!”, dijo Santa Bernardita. Algunos consideran que la aparición de Nuestra Señora de Lourdes es un agradecimiento del cielo por el dogma de la Inmaculada Concepción y es exaltación a las virtudes de pobreza y humildad como la que tenía la pequeña Bernardita. Asimismo afirman que es un llamado a aceptar la cruz para ser felices en la otra vida, la importancia de la oración, del Santo Rosario y la penitencia con una misericordia infinita por los pecadores y los enfermos. El agua de la gruta ha sido analizada por químicos, quienes señalaron que es un agua virgen, pura, natural, sin propiedad térmica y en la que ninguna bacteria sobrevive. Para los cristianos esto es símbolo de la Inmaculada Concepción.

Leer más

El Papa Francisco: “El cansancio de pedir perdón es una enfermedad fea”

Durante la Audiencia General de este miércoles 5 de febrero, el Papa Francisco animó a no cansarse de pedir perdón, de no dejarse llevar por el orgullo y cultivar la pobreza de espíritu, “porque de los pobres de espíritu es el Reino de Dios”. El Pontífice continuó con la serie de catequesis sobre las Bienaventuranzas del Evangelio de San Mateo. Jesús comienza “proclamando su camino para la felicidad con un anuncio que resulta paradójico: ‘Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos’”. Según explicó el Pontífice, se trata de “un camino sorprendente y un extraño objeto de beatitud: la pobreza”. “Debemos preguntarnos: ¿qué es lo que se entiendo aquí con ‘pobres’?”, se preguntó el Papa. “Si Mateo usara sólo esta palabra, el significado sería simplemente económico, es decir, indicaría las personas que tienen pocos medios o ningún medio de vida y que necesitan la ayuda de los demás”. Sin embargo, “el Evangelio de Mateo, a diferencia del de Lucas, habla de ‘pobres de espíritu’. ¿Qué quiere decir? El espíritu, según la Biblia, es el soplo de vida que Dios transmitió a Adán; es nuestra dimensión más íntima, digamos la dimensión espiritual, la más íntima, aquella que nos hace personas humanas, el núcleo profundo de nuestro ser”. Por lo tanto, “los ‘pobres de espíritu’ son aquellos que son y se sienten pobres, mendicantes, en lo íntimo de su ser. Jesús los proclama bienaventurados porque ellos pertenecen al Reino de los cielos”. El Papa Francisco lamentó que “muchas veces se nos dice lo contrario”. Lo aceptado en la sociedad es que “se necesita ser algo en la vida, ser alguien… Se necesita tener un nombre. Y de ahí nace la soledad y la infelicidad: si yo debo ser ‘alguien’ estoy en competición con los demás y vivo en la preocupación obsesiva por me ego. Si no acepto ser pobre, empiezo a odiar todo aquello que me recuerda mi fragilidad”. Porque “esa fragilidad impide que yo me convierta en una persona importante, en rico, no sólo de dinero, sino de fama, de todo”. “Cada uno, delante de sí mismo, sabe bien que, por mucho que se haga, siempre queda uno radicalmente incompleto y vulnerable. No existe un maquillaje que cubra esa vulnerabilidad, cada uno de nosotros es vulnerable por dentro y debe ver dónde. ¡Y qué mal se vive cuando se rechazan los límites personales! Se vive mal cuando no se dirige el límite”. “Las personas orgullosas no piden ayuda, no pueden pedir ayuda, no les viene pedir ayuda, porque deben demostrarse auto suficientes. ¡Y cuántos de ellos necesitan ayuda! Pero el orgullo les impide pedirla”, lamentó el Pontífice. De la misma manera, “¡qué difícil es admitir un error y pedir perdón!”. Y, sin embargo, “el Señor no se cansa de perdonar; somos nosotros, por desgracia, quienes nos cansamos de pedir perdón. El cansancio de pedir perdón es una enfermedad fea. ¿Por qué es tan difícil pedir perdón? Porque la humildad humilla nuestra imagen hipócrita”. El Papa Francisco insistió en que “el Reino de Dios es de los pobres de espíritu. Están aquellos que tienen reinos de este mundo: tienen bienes y comodidades. Pero son reinos que finalizan. El poder de los hombres, también el de los imperios más grandes, pasan y desaparecen. Muchas veces vemos en el telediario o en el periódico: aquel gobernante y aquel gobierno cayeron… Las riquezas de este mundo se van”. “Reina verdaderamente quien sabe amar el verdadero bien. Tiene poder espiritual quien sabe amar más que a sí mismo. Ese es el poder de Dios. ¿En qué se demostró Cristo poderoso? En que supo hacer lo que los reyes de la tierra no hacen: dar la vida por los hombres, ese es el verdadero poder. Es el poder de la fraternidad, el poder de la caridad, el poder del amor, el poder de la humildad. Eso hizo Cristo”. Precisamente ahí radica “la verdadera libertad”, aseguró Francisco. “Quien tiene ese poder de la humildad, del servicio, de la fraternidad, es libre”. El Papa Francisco concluyó su catequesis señalando que “hay una pobreza que debemos aceptar: la de nuestro ser. Y una pobreza que, en cambio, debemos buscar: la de las cosas de este mundo para poder ser libres y poder amar”.

Leer más

Este es el consejo del Papa Francisco para vencer la soledad

“La soledad se vence no encerrándose en uno mismo, sino invocando al Señor”. Así lo afirmó el Papa Francisco este lunes 3 de febrero en un mensaje difundido por medio de la red social Twitter, en la que también subrayó en que “el Señor escucha el grito del está solo”.   No es la primera vez que el Santo Padre reflexiona sobre la soledad y sus efectos negativos para la persona. En una audiencia concedida el pasado 16 de marzo de 2019 en el Vaticano a los miembros de la Confederación Italiana de Cooperativas, Francisco insistió en que “cuando el hombre se siente solo, experimenta el infierno”. “Cuando, por otro lado, siente que no está siendo abandonado, entonces puede enfrentarse a todo tipo de dificultades y fatigas. Nuestro mundo está enfermo de soledad”, afirmó. Y como remedio, en aquella ocasión propuso la cooperación. También durante una homilía pronunciada durante una de las Misas que cada día celebra en la Casa Santa Marta, el Papa recordó que también Jesús experimentó una inmensa soledad en su decisión de aceptar la muerte de Cruz como voluntad del Padre. “Jesús estaba solo. Nadie le acompañó en esta decisión porque nadie comprendía el misterio de Jesús. Jesús estuvo solo en el camino hacia Jerusalén hasta el fin. Pensemos en el abandono de sus discípulos, en la traición de Pedro… Estaba solo. El Evangelio nos dice que únicamente le consuela un ángel del cielo en el Huerto de los Olivos. Únicamente tenía esa compañía. Por lo demás, estaba solo”. En otra ocasión, durante la Misa de inauguración del Sínodo de los Obispos sobre la familia el 4 de octubre de 2015, el Pontífice afirmó que la soledad “es el drama que aún aflige a muchos hombres y mujeres”.

Leer más

Esta es la carmelita a quien el Papa Francisco reconoció sus virtudes heroicas

La semana pasada el Papa Francisco autorizó el decreto de la Congregación para las Causas de los Santos que reconoce las virtudes heroicas de Maria do Carmo de la Santísima Trinidad, una carmelita brasileña conocida como Madre Carminha. El reconocimiento de las virtudes ocurrió el 23 de enero pasado. La monja nació en el municipio brasileño de Itu, el 25 de noviembre de 1898, fiesta de Santa Catarina de Alejandría. Por esto último recibió el nombre de Carmen Catarina Bueno. Como se indica en la biografía publicada por Vatican News, era hija de Teotônio Bueno y Maria do Carmo Bauer Bueno, una mujer que dio a luz a la edad de 15 años y que estaba en mal estado de salud. Así, la niña fue criada por su abuela paterna, María Justina Camargo Bueno, en Campinas (Sao Paulo), donde tuvo como amigo de la infancia al futuro Obispo de Taubaté, Mons. Francisco Borja do Amaral. En 1916 vivieron durante un período en la Isla de Paquetá y al año siguiente fueron a Sao Paulo, donde Maria do Carmo estudió en el colegio Nossa Senhora de Sion. Se hizo hija de María el 23 de septiembre de 1917, cuando sintió el llamado del Señor a dedicarse por completo a Él. Maria do Carmo tenía un gran amor por Jesús y por la Iglesia, señala Vatican News, de modo que su piedad se hizo cada vez más profunda, siendo la Cruz de Cristo su gran amor y siempre buscando humillarse como Él. Además, se dedicó a la formación intelectual. Habló y escribió en francés, escribió pequeñas obras literarias y aprendió el arte de la pintura. Sin embargo, su experiencia con Santa Teresita del Niño Jesús fue lo que transformó su vida. Al leer el libro “Historia de un alma”, Maria do Carmo decidió convertirse en carmelita y eligió a Mons. Francisco de Campos Barreto como director espiritual, que la dirigió a vivir una vida de amor a Dios y llena de virtudes. Ingresó al Carmelo de São José, en Río de Janeiro, el 21 de abril de 1926 a la edad de 27 años. El 24 de octubre de 1926 recibió el hábito sagrado y el nombre religioso de hermana Maria do Carmo de la Santísima Trinidad. Luego hizo un voto de mansedumbre para vivir la humildad como un medio de santificación y siguiendo la guía de su director espiritual. Realizó los deberes de maestra de novicios, sub-prior y finalmente priora.  Volvió a ser maestra de novicias en 1949, pero comenzaron sus graves problemas de salud.   En 1952 nuevamente se hizo cargo del Carmelo y fue entonces cuando nació la idea de fundar un nuevo monasterio, Carmelo da Santa Face e Pio XII, en la Diócesis de Taubaté, cuyo obispo era Mons. Francisco Borja do Amaral. Las primeras seis monjas fueron al nuevo monasterio el 24 de agosto de 1953. La Madre Maria do Carmo entregó el gobierno de la casa a la Madre Antonieta Maria el 12 de septiembre de 1961. Sus problemas de salud empeoraron y el 7 de julio de 1966 sufrió un derrame cerebral y entró en coma profundo. Después de una semana de sufrimiento, falleció el 13 de julio. La Madre Maria do Carmo ya tenía fama de santidad en vida y, después de su muerte, muchos comenzaron a visitar su tumba para pedir su intercesión. Según Vatican News, se trasladó su cuerpo al Carmelo de Mairinque, en Sao Paulo. En el sexto aniversario de su muerte, sus restos fueron exhumados y su cuerpo fue encontrado intacto, incluyendo su túnica y flores secas. Además, no había rastro de mal olor.

Leer más

El Papa Francisco: “La Iglesia no puede avanzar con evangelizadores amargados”

El Papa Francisco pidió a los cristianos que no sean “prisioneros de la formalidad” y que no se avergüencen de sentir alegría por recibir la Palabra de Dios. El Pontífice, durante la Misa celebrada este martes 28 de enero en Casa Santa Marta, aseguró que la Iglesia no puede ir adelante con “evangelizadores aburridos”. “La Iglesia no irá adelante, el Evangelio no irá adelante con evangelizadores aburridos, amargados. No. Sólo irá adelante con evangelizadores alegres, llenos de vida. La alegría de recibir la Palabra de Dios, la alegría de ser cristianos, la alegría de avanzar, la capacidad de hacer fiesta sin avergonzarse”. El Santo Padre reflexionó en su homilía sobre la alegría cristiana a partir del fragmento de la primera lectura de la Misa, del Libro de Samuel, en la que se describe la fiesta del pueblo de Israel tras el regreso a Jerusalén del Arca de la Alianza, que había sido sustraída. “El pueblo de Dios estaba alegre porque Dios estaba con ellos”, subrayó Francisco. Esa alegría es tan grande que el mismo rey David empezó a bailar delante del pueblo: “Expresa su alegría sin vergüenza, porque es la alegría espiritual del encuentro con el Señor: Dios ha regresado con nosotros y eso nos produce mucha alegría”. La felicidad de David ante el regreso del Arca de la Alianza le lleva a compartir la fiesta con el pueblo, porque “David no piensa que el rey deba distanciarse de la gente”. “David ama al Señor, está feliz por el regreso del Arca. Expresa esta felicidad, esta alegría bailando, y seguramente también cantaba, como todo el pueblo”. Esa alegría de David y del pueblo de Israel es la misma que experimenta el cristiano “cuando estamos con el Señor”. Por ese motivo, el Papa apreció “la espontaneidad de la alegría con el Señor” como una muestra de “religiosidad genuina”. Ante esa muestra de alegría, advirtió que algunos se pueden escandalizar, y recordó que en el mismo fragmento del Libro de Samuel se describe cómo la hija de Saul, Mical, reprocha al rey David que baile “como un vulgar, como uno del pueblo”.Ante ese desprecio, el Señor castigó a Mical: “No tuvo hijos por ese motivo”, señaló el Pontífice. Esa correlación entre el desprecio a la alegría y la falta de fecundidad se puede aplicar también a la vida espiritual del cristiano de hoy, resaltó el Papa, porque “cuando en un cristiano falta la alegría, ese cristiano no es fecundo; cuando falta la alegría en nuestro corazón, no hay fecundidad”.

Leer más

Anuncian año jubilar por el 40 aniversario del martirio de Mons. Romero

Este 23 de enero, en el marco de los 40 años del martirio de Mons. Óscar Romero, la Conferencia Episcopal de El Salvador (CEDES) anunció un año jubilar martirial. Con el mensaje “La Reconciliación es Fruto de la Verdad y la Justicia”, los obispos dieron un saludo a los fieles y personas de buena voluntad, donde señalaron que, reflexionando en la realidad nacional, decidieron proclamar este año especial. “El martirio es el mayor testimonio de la fe, pues reproduce fielmente a Cristo, al entregar la propia vida para que otros tengan vida en abundancia”, comentaron los obispos. Entre las actividades planteadas por CEDES se resaltan varias fechas de martirio, celebrándose el 12 de marzo el 43 Aniversario del martirio del Padre Rutilio Grande, el 24 de marzo el 40 Aniversario del martirio de San Óscar Arnulfo Romero y el 14 de junio el 40 Aniversario del martirio del Padre Cosme Spessotto. Además, los obispos anunciaron una gran Peregrinación a Ciudad Barrios, lugar de nacimiento de Mons. Romero, para el 31 de julio, el 1 y 2 de agosto. También se contará con un congreso nacional sobre los mártires salvadoreños, cerrando el año conmemorando los 50 años del martirio del Padre Nicolás Antonio Rodríguez y el 40 Aniversario del martirio de las Hermanas Misioneras de Norte América. Finalmente, los obispos hicieron un llamado al pueblo a “continuar trabajando sin desmayo por la reconciliación y la paz de nuestro país”, y a confiar en Dios, orando y trabajando incansablemente “por la verdad, la justicia y el bien común, como lo hicieron nuestros mártires”.

Leer más

Papa Francisco: La autoridad no es un mandato, sino coherencia y testimonio

Cuánto mal hacen los cristianos "incoherentes" y los pastores "esquizofrénicos" que no dan testimonio alejándose así del estilo del Señor, de su auténtica "autoridad". Gira en torno a estas palabras claves la homilía matutina del Papa Francisco en la Casa Santa Marta dirigida al pueblo de Dios, un pueblo "manso" y "sabio" que tolera pero que sabe distinguir más allá de la hipocresía. "Jesús enseñaba como quien que tiene autoridad". El evangelio de Marcos (Mc 1, 21b-28) hoy relata la enseñanza de Jesús en el templo y la reacción de la gente a su manera de actuar con "autoridad", a diferencia de los escribas. Es a partir de esta comparación que el Papa se inspira para para explicar la diferencia que existe entre "tener autoridad", "autoridad interior" como el mismo Jesús, y "ejercer la autoridad sin tenerla, como los escribas", que aun siendo especialistas en la enseñanza de la ley y escuchados por el pueblo, no se les creía. El estilo de Jesús es distinguido ¿Cuál es la autoridad que tiene Jesús? Es ese estilo del Señor, ese 'señorío' -digámoslo así- con el que el Señor se movía, enseñaba, sanaba, escuchaba. Este estilo señorial - que es algo que viene de dentro - nos hace ver... ¿Qué hace ver? Coherencia. Jesús tenía autoridad porque era coherente entre lo que enseñaba y lo que hacía, [es decir] cómo vivía. Esa coherencia  es la que da la expresión de una persona que tiene autoridad: "Este tiene autoridad, esta tiene autoridad, porque es coherente", es decir, da testimonio. La autoridad se ve en esto: coherencia y testimonio. Los escribas, pastores esquizofrénicos que dicen pero no hacen Por el contrario, los escribas no eran coherentes y Jesús -señala el Papa- por un lado exhorta al pueblo a "hacer lo que dicen pero no lo que hacen", por otro lado no deja pasar la ocasión de reprocharle, porque "con esta actitud -señala Francisco- han caído en la esquizofrenia pastoral: dicen una cosa y hacen otra". Y sucede en varios episodios del Evangelio que el Papa menciona: a veces Jesús reacciona -dice Francisco- acorralándolos, a veces no dándoles ninguna respuesta y otras veces, "calificándolos": Y la palabra que Jesús usa para calificar esta incoherencia, esta esquizofrenia, es "hipocresía". ¡Es un rosario de calificaciones! Tomemos el capítulo veintitrés de San Mateo; muchas veces dice: "hipócritas por esto, hipócritas por esto, hipócritas...". Jesús los califica "hipócritas". La hipocresía es el modo de actuar de quienes tienen responsabilidad sobre las personas -en este caso responsabilidad pastoral- pero no son coherentes, no son señores, no tienen autoridad. Y el pueblo de Dios es manso y tolerante; tolera a tantos pastores hipócritas, a tantos pastores esquizofrénicos que dicen y no hacen, sin coherencia. La incoherencia cristiana es un escándalo Pero el pueblo de Dios -añade Francisco- que tanto tolera, sabe distinguir la fuerza de la gracia. Y el Papa lo explica refiriéndose a la primera lectura de la liturgia de hoy, en la que el anciano Elí "había perdido toda autoridad, sólo le quedaba la gracia de la unción y con esa gracia -explica el Papa- "bendice y realiza el milagro" a Ana que, angustiada por el dolor, está rezando para ser madre. De ahí la consideración del Papa hacia el pueblo de Dios, los cristianos y los pastores: El pueblo de Dios distingue bien entre la autoridad de una persona y la gracia de la unción. “¿Pero tú vas a confesarte con aquél, que es esto, y esto y esto?" - "Para mí ese es Dios. Punto. Ese es Jesús". Y esta es la sabiduría de nuestro pueblo que tolera tantas veces, tantos pastores incoherentes, pastores como escribas, y hasta cristianos - que van a misa todos los domingos y luego viven como paganos. Y la gente dice: "Esto es un escándalo, una incoherencia". ¡Qué mal hacen los cristianos incoherentes que no dan testimonio y los pastores incoherentes,  esquizofrénicos que no dan testimonio! La ocasión que ofrece esta reflexión es, por tanto, la oración que el Papa eleva al Señor, al final de la homilía, para que todos los bautizados tengan "autoridad", "que no consiste en mandar y hacerse oír, sino en ser coherente, en ser testigo y, por ello, ser compañeros de camino del Señor".  

Leer más

Catequesis del papa "Seréis mis testigos hasta los confines de la tierra"

Queridos hermanos y hermanas: El libro de los Hechos de los Apóstoles narra, en su parte final, cómo el Evangelio siguió su camino no sólo por tierra sino también por mar. Pablo iba prisionero en una embarcación que lo llevaba de Cesarea a Roma, cumpliéndose así la palabra del Resucitado: «Seréis mis testigos hasta los confines de la tierra». En un cierto momento, la navegación se volvió difícil y peligrosa; Pablo aconsejó no seguir, pero el centurión no lo escuchó y la nave terminó a la deriva. Cuando la desesperación se apoderó de todos, el Apóstol intervino asegurando que Dios le había revelado a través de un ángel que se presentaría ante el César y que no perdería a ninguno de sus compañeros de viaje. Así, ese viaje pasó de ser una situación de desgracia y de muerte a una oportunidad para manifestar el poder salvador de Dios. Después del naufragio, llegaron a la isla de Malta, donde fueron acogidos por sus habitantes y les encendieron una hoguera para que se calentaran. A Pablo, al echar la leña al fuego, le mordió una víbora, pero no sufrió ningún daño. Este beneficio era una gracia del Señor que lo asistió siguiendo su promesa dirigida a los creyentes: «tomarán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño». Pablo nos enseña a vivir las pruebas abrazándonos a Cristo, para madurar la convicción de que Dios actúa en cualquier circunstancia, también en medio de las dificultades; y la vida de quien se da a Dios por amor, siempre será fecunda.

Leer más

Conoce el origen de los pesebres y villancicos de Navidad

Los villancicos y pesebres son costumbres que contribuyen a crear ambientes festivos en las familias, calles y ciudades y profundizar en el verdadero sentido de la Navidad. A continuación, conozca cuándo y para qué fueron creadas estas tradiciones que permanecen a través de los años. Origen de los villancicos Los villancicos se remontan al siglo V y fueron creados con el objetivo de llevar la Buena Nueva a los aldeanos y campesinos que no sabían leer.  Primero fueron llamados ‘villanus’ palabra derivada de ‘aldeano’, nombre que con el tiempo cambió a ‘villancicos’.  Estos cantos populares hablaban sobre el misterio de la Encarnación con inspiración en la teología y liturgia de Navidad y se caracterizan por el tono sensible e ingenuo de sus letras y de sus melodías que hacen referencia a los sentimientos de la Virgen y de los pastores ante la decisión de Dios de hacerse hombre. Cantar villancicos es un modo de demostrar la alegría y gratitud a Jesús. Escucharlos ayuda a la preparación del corazón para el acontecimiento de la Navidad. Origen de los pesebres  Tiempo después, en el siglo XIII, San Francisco de Asís y sus discípulos propagaron la práctica de los “belenes” en templos y casas. De esta forma, para la Navidad de 1223 el santo realizó una representación viviente del Nacimiento de Jesús. Para ello preparó un establo e invitó a las personas del pueblo a hacer una representación real con pesebre y animales de verdad. A esta actividad le llamó ‘crèche’, que significa ‘cuna’ en francés, y fue vista por hombres, mujeres y niños que se acercaron a ver la bellísima obra con sus antorchas encendidas. La idea gustó muchísimo y se empezaron a hacer representaciones en toda Italia. En los siglos XIV y XV, en Nápoles, se hicieron las primeras figuras que representaban el nacimiento del Niño Dios. Posteriormente, con la llegada a América de los primeros misioneros, estas tradiciones se extendieron más. Los pesebres vivientes o materiales invitan a reflexionar sobre la pobreza de la Sagrada Familia que nos llama a imitarle en auténtica sencillez evangélica, renunciando a los apegos materiales. En las casas cristianas se sigue escogiendo un rincón especial para ubicar el pesebre dejando un espacio entre José y María para poner al Niño Dios el 25 de diciembre, generalmente a las 00:00 horas.

Leer más

El Papa anima a armar el pesebre en casa: Es un Evangelio doméstico

El Papa Francisco destacó que el pesebre es un “Evangelio doméstico” que nos recuerda que “Jesús vino a nuestra vida concreta” por lo que animó a hacer un belén en casa. Así lo indicó el Santo Padre al presidir este miércoles 18 de diciembre la Audiencia General en el Aula Pablo VI del Vaticano. En su catequesis, el Pontífice recordó que en una semana será Navidad y señaló que “en estos días, mientras corremos para hacer los preparativos para la fiesta, podemos preguntarnos: ¿Cómo me estoy preparando para el nacimiento del Festejado?” y añadió que “una forma simple pero efectiva de prepararse es hacer el pesebre”. En esta línea, el Papa recordó que recientemente visitó la ciudad italiana de Greccio, donde San Francisco hizo el primer belén con la gente del lugar y allí firmó la Carta apostólica Admirabile signum “para recordar el significado de esta tradición” en la que escribió que el pesebre “es como un Evangelio vivo” porque “lleva el Evangelio a los lugares donde se vive: en las casas, en las escuelas, en los lugares de trabajo y de reunión, en hospitales y hogares de ancianos, en prisiones y en las plazas. Y allí donde vivimos nos recuerda una cosa esencial: que Dios no permaneció invisible en el cielo, sino que vino a la Tierra, se hizo hombre, un niño”. De este modo, el Santo Padre afirmó que “hacer el pesebre es celebrar la cercanía de Dios” que permite redescubrir que “Dios es real, concreto, vivo y palpitante. Él no es un señor lejano, ni un juez separado, sino que es un Amor humilde, que descendió hacia nosotros. El niño en el pesebre nos transmite su ternura”. En este sentido, el Papa recordó algunas estatuillas que representan al Niño Jesús con los brazos abiertos, para decirnos que “Dios vino a abrazar nuestra humanidad” por lo que invitó a “estar frente al pesebre y allí confiar la vida al Señor, hablar con Él sobre las personas y las situaciones que nos importan, hacer con Él la evaluación del año que termina, compartir las expectativas y las preocupaciones”. Además, el Pontífice afirmó que “el pesebre es un Evangelio doméstico” ya que “junto a Jesús vemos a la Virgen y a San José” por lo que animó a “invitar a la Sagrada Familia a nuestro hogar, donde hay alegrías y preocupaciones, donde todos los días nos levantamos, comemos y estamos cerca de nuestros seres queridos”. “El pesebre que hacemos en casa, donde compartimos alimentos y afectos, nos recuerda que Jesús es el alimento esencial, el pan de vida. Es Él quien alimenta nuestro amor, es Él quien da a nuestras familias la fuerza para continuar y perdonarnos”, dijo el Papa. Asimismo, Francisco explicó que el pesebre nos ofrece otra enseñanza de vida ante “los ritmos, a veces, frenéticos de hoy es una invitación a la contemplación” porque “nos recuerda la importancia de detenerse”.   “Solo cuando sabemos recogernos podemos recibir lo que importa en la vida. Solo si dejamos el ruido del mundo fuera de nosotros mismos, nos abrimos a escuchar a Dios, quien habla en el silencio”. También, el Papa relató que el pesebre es “una imagen artesanal de la paz” a diferencia de la fabricación en el mundo de “armas y tantas imágenes violentas, que entran en los ojos y en el corazón”. Finalmente, el Santo Padre afirmó que del pesebre “podemos recibir una enseñanza sobre el sentido de la vida” porque el pesebre “nos recuerda que Jesús viene a nuestra vida concreta. En la vida cotidiana ya no estamos solos, Él vive con nosotros. No cambian las cosas por arte de magia, pero, si lo recibimos, todo puede cambiar". "Les deseo que hacer el pesebre sea la ocasión para invitar a Jesús en la vida. Cuando nosotros hacemos un pesebre en casa es como abrir la puerta y decirle: ‘entra Jesús’. Es hacer concreta esta cercanía, esta invitación a Jesús para que venga a nuestra vida. Porque si Él vive en nuestra vida, la vida renace, y si la vida renace, es de verdad Navidad. ¡Feliz Navidad a todos!”, concluyó.

Leer más

Papa Francisco: El pecado es creerse redentor de uno mismo

Este jueves, durante la Misa en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco reflexionó sobre la gratuidad de la salvación que ofrece Dios y advirtió del peligro de “creernos redentores de nosotros mismos”. Frente a esa pretensión, el Pontífice recordó que la salvación “es un don gratuito del Señor”. Para explicarlo, Francisco recurrió a la imagen del desierto: “El Señor hace que florezca el desierto”. El Papa empleó esta expresión para referirse a cómo Dios se presenta a dos mujeres estériles y les concede el don de la maternidad. En la primera lectura del día, del libro de los Jueces, se narra que “el ángel de Yaveh” se apareció a la mujer del israelita Manóaj, que era estéril, y le anuncia que “vas a concebir y a dar a luz un hijo” que “comenzará a salvar a Israel de la mano de los filisteos”. El hijo fue Sansón. En el Evangelio de San Lucas se narra cómo “el ángel del Señor” se presenta a Zacarías, marido de Isabel, prima de María, que no había tenido hijos, y le anunció: “Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo a quien pondrás por nombre Juan”. “La esterilidad es un desierto”, señaló el Papa, y, sin embargo, “aquellas dos mujeres concibieron y dieron a luz. ‘Padre, ¿esto es un milagro?’. ¡No! –aseveró el Papa–, es más que un milagro: es la base, es el mismo fundamento de nuestra fe”. Ambas mujeres, la madre de Sansón y la madre de Juan, “concibieron porque Dios es capaz de cambiarlo todo, incluso la ley de la naturaleza. Es capaz de abrir camino a su Palabra. Los dones de Dios son gratuidad. Y la vida de estas dos mujeres es la expresión de la gratuidad de Dios”. El Papa describió a Sansón y a Juan el Bautista como “símbolos de la gratuidad de nuestra salvación, porque nadie puede salvarse a sí mismo, el único que salva es el Señor”. “Si tú no te fías de la gratuidad de la salvación del Señor, no te salvarás”, advirtió el Santo Padre. “¿Soy consciente de que el pecado es no custodiar la gratuidad? Y cuando voy a confesarme, ¿qué hago? ¿Digo los pecados como un loro, o los digo porque siento he recibido el don de la gratuidad para tener algo mío?”. “Custodiar la gratuidad y pensar en Sansón: elegido, bueno, que hacia el final de su vida tuvo un desliz, luego se recuperó. Pero nosotros podemos, podemos resbalar y creernos redentores de nosotros mismos. El pecado es este. El pecado es el deseo de redimirnos a nosotros mismos”, advirtió.El Papa Francisco finalizó su homilía invitando a que “en estos días antes de la Navidad, demos gracias al Señor por la gratuidad de la salvación, por la gratuidad de la vida, por todo aquello que nos da gratis. Todo es gracia”.

Leer más

Los cinco consejos del Papa Francisco a los niños

“He escuchado que este año se han comprometido con un tema que tiene como slogan ‘Todo por descubrir’. Es un camino bello, que necesita el coraje y la fatiga de la búsqueda, para luego gozar cuando se ha descubierto el proyecto que Jesús tiene para cada uno de ustedes”, afirmó el Papa en la Sala del Consistorio. En ese sentido, tomando como inspiración la palabra “Todo”, Francisco dio a los niños estos cinco consejos: 1 – No se rindan nunca, porque aquello que Jesús pensó para su camino es todo para construir juntos: junto a sus padres, sus hermanos, amigos, compañeros de escuela, de catecismo, de oratorio, de la Acción Católica. 2 – Interésense en las necesidades de los más pobres, de los más sufrientes, de los que están más solos, porque quien eligió hacer el bien a Jesús no puede no amar al prójimo. Y así su camino en la Acción llegará a ser todo amor. 3 – Amen a la Iglesia, amen a sus sacerdotes, pónganse al servicio de la comunidad, porque la Iglesia no es solo los sacerdotes, los obispos…sino que es toda la comunidad, pónganse al servicio de la comunidad. Donen tiempo, energía, calidad y capacidad personales a sus parroquias y así testimoniar que la riqueza de cada uno es un don de Dios para compartir. ¡Es importante! Aquel “todo”: Todo por descubrir, todo para compartir, todo para construir juntos, todo amor… 4 – Sean apóstoles de paz y de serenidad, a partir de sus familias, recuerden a sus padres, a sus hermanos, a sus coetáneos que es bello amarse y que las incomprensiones pueden superarse, porque estando unidos a Jesús todo es posible. Esto es importante: Todo es posible. Pero esta palabra no es una invención nueva: Esta palabra la dijo Jesús, cuando descendía del monte de la Transfiguración. A aquel padre que le pidió sanar a su hijo, ¿qué le dijo Jesús? “Todo es posible para los que tienen fe”. Con la fe en Jesús si puede todo, todo es posible. 5 – Hablen con Jesús. La oración: Hablen con Jesús, el amigo más grande que nunca los abandona, confíen a Él sus gozos y tristezas. Corran a Él cada vez que se equivoquen y hagan algo malo, con la certeza de que Él los perdona. Y hablen a todos de Jesús, de su amor, de su misericordia, de su ternura, porque la amistad con Jesús, que ha dado la vida por nosotros, es un hecho para contar a todos. Todos estos “todo” son importantes. “¿Qué dicen? ¿Se atreven a poner en práctica esta propuesta con el ‘todo’?”, preguntó el Papa. “Pienso que ya viven una gran cantidad de estas cosas. Ahora, con la gracia de su nacimiento, Jesús quiere ayudarles a dar un paso aún más decidido, más convencido, más gozoso para ser sus discípulos. Basta una pequeña palabra: ‘Aquí estoy’. Nos la enseña nuestra Madre, la Virgen, que respondió a la llamada del Señor: ‘Aquí estoy’”, afirmó el Santo Padre, que invitó a los niños a rezar juntos un Ave María. “Recuérdenlo bien: Todo por descubrir, todo para construir juntos, todo amor, todo para compartir, todo es posible, y la fe es un evento todo para contarlo”. Finalmente, Francisco agradeció a los niños su visita y les pidió rezar por él. “Por favor, acuérdense de esto”, expresó.

Leer más

9 recomendaciones de la Iglesia para vivir la Navidad

La Navidad es la Solemnidad del nacimiento de Jesucristo, Dios hecho hombre para salvar a la humanidad. Para vivirla correctamente y profundizar en su significado, la Iglesia Católica propone una serie de recomendaciones. Estas se encuentran en el Capítulo IV del Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, elaborado por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del Vaticano, publicado en 2002. Las recomendaciones son las siguientes: 1.- Profundizar en el don otorgado por Dios La Santa Sede exhorta a profundizar que la Navidad es un “don que es expresión del amor infinito de Dios que ‘tanto amó al mundo que nos ha dado a su Hijo único’”. Por ello, se debe valorar la “solidaridad con el hombre pecador, por el cual, en Jesús, Dios se ha hecho hombre” y que “el Hijo de Dios ‘siendo rico se ha hecho pobre’ para enriquecernos ‘por medio de su pobreza’”. 2.- Reflexionar sobre el valor de la vida En Navidad se destaca “el valor sagrado de la vida” y “el acontecimiento maravilloso que se realiza en el parto de toda mujer, porque mediante el parto de María” nació el Salvador del mundo. 3.- Celebrar con sencillez En el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia, el Vaticano recomienda vivir esta celebración en un “clima de sencillez, y de pobreza, de humildad y de confianza en Dios, que envuelve los acontecimientos del nacimiento del niño Jesús”. Indica además que es importante profundizar en el valor religioso de la Navidad para que esta “no se convierta en terreno abonado para el consumismo ni para la infiltración del neopaganismo”. 4.- Cantar villancicos En el texto, la Santa Sede subrayó que los villancicos son “instrumentos muy poderosos para transmitir el mensaje de alegría y paz de Navidad” y por ello recomiendan cantarlos en Nochebuena. Puede encontrar algunas sugerencias AQUÍ. 5.- Leer en familia el relato del nacimiento de Jesús El documento vaticano indicó que Nochebuena es “una ocasión de oración de toda la familia” y recomienda leer “la narración del nacimiento de Jesús según San Lucas”. También exhorta a entonar “los cantos típicos de la Navidad y se eleven las súplicas y las alabanzas, sobre todo las de los niños, protagonistas de este encuentro familiar”. 6.- Rezar ante el árbol de Navidad La Santa Sede invita a que las familias recen entorno al árbol de Navidad porque “independientemente de su origen histórico” es “hoy un signo fuertemente evocador, bastante extendido en los ambientes cristianos; evoca tanto el árbol de la vida, plantado en el jardín del Edén, como el árbol de la cruz, y adquiere así un significado cristológico”. “Cristo es el verdadero árbol de la vida, nacido de nuestro linaje, de la tierra virgen Santa María, árbol siempre verde, fecundo en frutos”, precisa el texto.   7.- Dar regalos a los pobres En el documento, la Iglesia Católica refiere que “entre los regalos colocados bajo el árbol de Navidad no deberían faltar los regalos para los pobres: ellos forman parte de toda familia cristiana”. 8.- Compartir juntos la cena de Navidad Otro gesto que sugiere el Vaticano es realizar una cena de Navidad porque en ella “se manifiestan con toda su fuerza la firmeza y la alegría de los vínculos familiares”. “La familia cristiana que todos los días, según la tradición, bendice la mesa y da gracias al Señor por el don de los alimentos, realizará este gesto con mayor intensidad y atención en la cena de Navidad”, asegura. 9.- Asistir a Misa La Santa Sede invita a los fieles a asistir a la Misa de Nochebuena porque esta “tiene un gran sentido litúrgico y goza del aprecio popular”. Destaca asimismo que al inicio de la Eucaristía se entona “el canto del anuncio del nacimiento del Señor, con la fórmula del Martirologio Romano”, en el momento de “la presentación de los dones para el ofertorio siempre habrá un recuerdo concreto de los pobres” y la “oración de los fieles deberá asumir un carácter verdaderamente universal, incluso, donde sea oportuno, con el empleo de varios idiomas como un signo”. “Al final de la celebración podrá tener lugar el beso de la imagen del Niño Jesús por parte de los fieles, y la colocación de la misma en el nacimiento que se haya puesto en la iglesia o en algún lugar cercano”, indica el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia.

Leer más

La Corona de Adviento

La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica. La corona está formada por una gran variedad de símbolos: La forma circular El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar.  Las ramas verdes Verde es el color de esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre. Las cuatro velas Nos hace pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo. Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia.  Las manzanas rojas que adornan la corona representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal.  El listón rojo representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve.  Los domingos de Adviento la familia o la comunidad se reúne en torno a la corona de adviento. Luego, se lee la Biblia y alguna meditación. La corona se puede llevar al templo para ser bendecida por el sacerdote.  Sugerencias a) Es preferible elaborar en familia la corona de Adviento aprovechando este momento para motivar a los niños platicándoles acerca de esta costumbre y su significado. b) La corona deberá ser colocada en un sitio especial dentro del hogar, de preferencia en un lugar fijo donde la puedan ver los niños de manera que ellos recuerden constantemente la venida de Jesús y la importancia de prepararse para ese momento. c) Es conveniente fijar con anticipación el horario en el que se prenderán las velas. Toda esta planeación hará que las cosas salgan mejor y que los niños vean y comprendan que es algo importante. Así como con anticipación preparamos la visita de un invitado importante, estamos haciendo esto con el invitado más importante que podemos tener en nuestra familia. d) Es conveniente también distribuir las funciones entre los miembros de la familia de modo que todos participen y se sientan involucrados en la ceremonia. Por ejemplo:  un encargado de tener arreglado y limpio el lugar donde irá la corona antes de comenzar con esta tradición navideña.  un encargado de apagar las luces al inicio y encenderlas al final.  un encargado de dirigir el canto o de poner la grabadora con algún villancico.  un encargado de dirigir las oraciones para ponerse en presencia de Dios.  un encargado de leer las lecturas.  un encargado de encender las velas.

Leer más

Virgen de la Medalla Milagrosa

"Haz que se acuñe una medalla según este modelo. Todos cuantos la lleven puesta recibirán grandes gracias. Las gracias serán más abundantes para los que la lleven con confianza", dijo la Virgen María a Santa Catalina Labouré un 27 de noviembre de 1830. En la aparición, la Madre de Dios estaba con una túnica blanca y un velo del mismo color que cubría su cabeza hasta los pies. Su rostro era bellísimo. Los pies se posaban sobre un globo blanco y aplastaban una serpiente. Sus manos, a la altura del corazón, portaban un globo pequeño de oro, coronado con una crucecita. En los dedos aparecieron anillos con piedras preciosas que brillaban y alumbraban en toda dirección. La Virgen miró a Santa Catalina y le dijo: “este globo que ves (a los pies) representa al mundo entero, especialmente Francia y a cada alma en particular. Estos rayos simbolizan las gracias que yo derramo sobre los que las piden. Las perlas que no emiten rayos son las gracias de las almas que no piden”.   El globo de oro que tenía la Virgen entre manos se desvaneció y sus brazos se extendieron abiertos, mientras los rayos de luz continuaban cayendo sobre el globo blanco de los pies. De pronto apareció una forma ovalada en torno a la Virgen con una inscripción en el borde interior que decía: "María sin pecado concebida, ruega por nosotros, que acudimos a ti". Las palabras formaban un semicírculo que iniciaba a la altura de la mano derecha, pasaba por arriba de la cabeza de María y terminaba a la altura de la mano izquierda. Es aquí donde la Virgen le pide a Catalina que acuñe una medalla según lo que está viendo.   La aparición dio media vuelta y en el reverso estaba una “M” con la cruz sobre una barra, la cual atravesaba la letra. Debajo estaban el corazón de Jesús, circundado con una corona de espinas, y el corazón de la Virgen María, traspasado por una espada. Alrededor había doce estrellas. La manifestación se repitió hacia fines de diciembre de 1830 y a principios de enero de 1831. En un principio la medalla era llamada “de la Inmaculada Concepción”, pero cuando se expandió la devoción y se produjeron muchos milagros, se le llamó “La Medalla Milagrosa”, como es conocida hasta nuestros días.

Leer más

Comenzó la Asamblea del Secretariado Episcopal de América Central

Comenzó el 25 de noviembre en la Casa Silo de Heredia, Costa Rica, la asamblea del Secretariado Episcopal de América Central -SEDAC-  en la que participan 65 obispos, de los cuales tres cardenales y el Nuncio Apostólico monseñor Bruno Musaró. Lo da a conocer el Secretariado Episcopal de América Central a través de un comunicado de prensa.  Los trabajos de la asamblea fueron inaugurados con la misa presidida por Monseñor Musaró y concelebrada por monseñor José Luis Escobar Alas, arzobispo de San Salvador y Presidente del SEDAC y monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, arzobispo de Panamá. Días de reflexión para ser pastores a imagen de Jesús En su homilía el Nuncio Musaró afirmó que en la región centroamericana hay temas que los obispos deben afrontar a la luz de la palabra de Dios y del Magisterio de la Iglesia. “Nos es de gran ayuda – precisó – el infatigable ministerio del sucesor del Apóstol Pedro, el Papa Francisco, conocemos de sobra su empeño en sanar las heridas de la Iglesia, especialmente las que han sido provocadas por el abuso de menores de parte de clérigos, son muy claras las indicaciones sobre la manera de actuar, por tanto actuemos en consecuencia”. El Nuncio Apostólico en Costa Rica afirmó asimismo que estos  días de estudio y reflexiones sobre la realidad de las comunidades diocesanas, “nos ayudarán sin duda a ser pastores a imagen de Jesús buen Pastor, entregando nuestra vida en favor de sus ovejas que Él nos ha confiado para que las pastoreamos en su nombre”. Los prelados iniciaron también la jornada de la asamblea con un retiro a cargo de monseñor Óscar Mario Brown Jiménez, Obispo Emérito de Panamá. Tema de reflexión fue la fundamentación bíblica y del magisterio sobre la sinodalidad en la Iglesia, que debe ser una experiencia de vida en la Iglesia. Fuente Vatican News. 

Leer más

Catequesis del Papa: “Que el Espíritu Santo nos dé un corazón abierto”

«La llegada de la fe cristiana a Europa», tema de la catequesis del Papa Francisco en la Audiencia General del miércoles 30 de octubre de 2019.   “Queridos hermanos, el libro de los Hechos de los Apóstoles narra la llegada de Pablo a la ciudad de Filipos, colonia romana de la Macedonia, y por tanto la entrada del Evangelio en Europa”, lo dijo el Papa Francisco en la Audiencia General del último miércoles de octubre de 2019, continuando con su ciclo de catequesis sobre la evangelización a partir del Libro de los Hechos de los Apóstoles. El Espíritu Santo, protagonista de la misión de la Iglesia Explicando este pasaje de los Hechos de los Apóstoles (16,9), el Santo Padre precisó cómo el Espíritu Santo es el protagonista de la misión de la Iglesia: es Él quien guía el camino de los evangelizadores mostrándoles el camino a seguir. “Esto lo vemos claramente en el momento en que el Apóstol Pablo, habiendo llegado a Troade, recibe una visión. Un macedonio le suplica: “¡Ven a Macedonia y ayúdanos!”. Y el pueblo de Macedonia del Norte se siente tan orgulloso de esto, se siente orgulloso de haber llamado al Apóstol Pablo a anunciar a Jesucristo. Recuerdo mucho a ese bello pueblo que me acogió con tanto calor – señaló el Papa – que conserven esta fe que Paolo les ha predicado”. La fuerza del Evangelio se dirige a las mujeres Hay tres acontecimientos que caracterizan este episodio, tres acontecimientos importantes que se dieron en esos tres días en Filipos. “En primer lugar, el bautismo de Lidia, una mujer creyente a la que el Señor por obra del Espíritu le abrió el corazón para que aceptara la enseñanza de Pablo. Una vez que el corazón de Lidia se abrió, pudo acoger a Cristo mediante el bautismo, junto a toda su familia, y abrió su casa a los demás Apóstoles”. Tenemos aquí, afirmó el Pontífice, el testimonio de la llegada del cristianismo a Europa: el inicio de un proceso de inculturación que dura hasta hoy. El cristianismo, subrayó el Papa, ha entrado por Macedonia. La oración produce efectos prodigiosos Sin embargo, durante su encarcelamiento se produce un hecho sorprendente. Es en la desolación que en vez de quejarse, Pablo y Silas cantan alabanzas a Dios y esta alabanza libera una fuerza que los libera: durante la oración un terremoto sacude los cimientos de la prisión, se abren las puertas y se cayeron las cadenas de todos. Como la oración de Pentecostés, la oración hecha en la cárcel también produce efectos prodigiosos. Y, por último, la conversión y el bautismo del carcelero y de toda su familia. En medio de la noche, él creyó en el Señor Jesús, junto a toda su familia, acogió a los apóstoles en su casa, les lavó las heridas y recibió el Bautismo. Después, lleno de alegría por haber creído en Dios preparó la mesa y celebraron una fiesta.  En medio de la noche, para el carcelero y su familia brilló la luz de Cristo, se rompieron las cadenas del corazón y experimentaron una alegría indescriptible. Es así como el Espíritu Santo está haciendo la misión – agregó el Papa Francisco – desde el inicio, desde Pentecostés en adelante es Él el protagonista de la misión. Y nos lleva adelante, es necesario ser fieles a la vocación que el Espíritu nos mueve a realizar. Para llevar el Evangelio. Pidamos un corazón abierto a Dios Antes de concluir su catequesis, el Papa Francisco saludó cordialmente a los peregrinos de lengua española, venidos de España y de Latinoamérica. “Pidamos al Espíritu Santo que nos dé un corazón abierto a Dios y acogedor con los demás, con una fe audaz capaz de romper las cadenas que nos oprimen a nosotros y a los demás” Fuente: vatican News   

Leer más

Biografia de Beato Miguel Rúa

El beato Miguel Rúa fue un sacerdote, Rector Mayor de la Congregación Salesiana durante 22 años, tiempo en el cual contribuyó a la expansión de los salesianos en el mundo, abriendo casas salesianas en Palestina, India, Argelia y en muchos otros paises incluyendo paises de latinoamerica. Su padre murió cuando Miguel tenía siete años de edad, y en ese mismo año Miguel conoció a Don Bosco. A los 15 años ingresó como interno en el Oratorio de Valdocco, el primer oratorio salesiano para la formación de los muchachos más necesitados de Turín. El 2 de octubre de 1852 Miguel recibió la sotana clerical que lo convertía en seminarista y el 29 de julio de 1860 fue ordenado sacerdote. Tanto la mamá de Don Bosco, Mamá Margarita, como la mamá de Miguel, Juan María Ferrero, dedicaron su vida a trabajar por los jóvenes en el Oratorio de Valdocco. Después de la muerte de Don Bosco, el Papa León XIII le dijo: «Usted es el sucesor de Don Bosco. Él fue un santo y desde el cielo no fallará en asistirlo a usted». Murió en Turín en 1910, a la edad de 72 años, y fue beatificado en 1972. Sus restos yacen sepultados en el Santuario de María Auxiliadora, en su natal Turín.

Leer más

Si no sientes la lucha entre el bien y el mal estás anestesiado, alerta el Papa

En su homilía de la Misa celebrada en la Casa Santa Marta de este 25 de octubre, el Papa Francisco reconoció que existe la lucha interior entre el bien y el mal y dijo a quien no la percibe que está “anestesiado”. “Es una lucha entre el bien y el mal; pero no un bien abstracto y un mal abstracto: entre el bien para hacer que el Espíritu Santo nos inspira y el mal para hacer que nos inspira el mal espíritu. Es una lucha. Es una lucha de todos nosotros. Si alguno de nosotros dijera: Yo no siento esto, yo soy un beato, vivo tranquilo, en paz, no siento..., yo le diría: No eres beato, eres un anestesiado, que no entiende lo que sucede”. En esta línea, el Santo Padre animó a pedir al Señor “la luz” para “conocer bien” lo que sucede dentro de nosotros. El Pontífice se refirió a esta lucha interior al reflexionar sobre la primera lectura de la liturgia del día contenida en la Carta de San Pablo a los romanos quien relata la “continua” lucha interior del apóstol entre “el deseo de hacer el bien” y el no ser capaz de “realizarlo”, una verdadera “guerra” que está “dentro de él”. Al respecto, el Papa Francisco destacó que se trata de una lucha cotidiana hasta el final y recordó a los mártires quienes “han tenido que luchar hasta el final para mantener la fe” así como también los santos, como Santa Teresita del Niño Jesús, para quien “la lucha más dura fue en el momento final” cuando sentía “el mal espíritu”. Por ello, el Santo Padre alentó a hacer examen de conciencia. “Muchas veces nosotros cristianos ocupados con muchas cosas, incluso con buenas; pero ¿qué pasa dentro de ti? ¿quién te inspira esto? ¿cuál es tu tendencia espiritual de esto? ¿quién te lleva a hacer esto? Nuestra vida suele ser como una vida en la calle: vamos por el camino de la vida… cuando vamos a la calle, solo miramos las cosas que nos interesan; las otras, no las miramos”, afirmó. En este sentido, el Papa explicó que la lucha es siempre “entre la gracia y el pecado, entre el Señor que quiere salvarnos y apartarnos de esa tentación y el mal espíritu” por lo que exhortó a reflexionar si nuestras decisiones están inspiradas por el Señor o dictadas por nuestro “egoísmo” por el “diablo”.   Finalmente, el Papa advirtió que “es importante conocer qué sucede dentro de nosotros. Es importante vivir un poco dentro y no dejar que nuestra alma sea un camino en donde pasan todos”, y ofreció un consejo concreto para evitarlo: “antes de terminar el día, tómate dos – tres minutos” para preguntarte “¿qué pasó hoy importante dentro de mi?” porque “en ocasiones, con esa alma habladora que todos tenemos, sabemos lo que sucede en el vecindario, qué sucede en la casa de los vecinos, pero no sabemos qué sucede dentro de nosotros”. Lectura comentada por el Papa Francisco: Romanos 7:18-25 18 Pues bien sé yo que nada bueno habita en mí, es decir, en mi carne; en efecto, querer el bien lo tengo a mi alcance, mas no el realizarlo, 19 puesto que no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero. 20 Y, si hago lo que no quiero, no soy yo quien lo obra, sino el pecado que habita en mí. 21 Descubro, pues, esta ley: aun queriendo hacer el bien, es el mal el que se me presenta. 22 Pues me complazco en la ley de Dios según el hombre interior, 23 pero advierto otra ley en mis miembros que lucha contra la ley de mi razón y me esclaviza a la ley del pecado que está en mis miembros. 24 ¡Pobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte? 25 ¡Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo nuestro Señor! Así pues, soy yo mismo quien con la razón sirve a la ley de Dios, mas con la carne, a la ley del pecado.

Leer más

Francisco a los Siervos de María: sean sembradores de esperanza

El Santo Padre en su audiencia a estos religiosos que deseaban encontrarse con el Sucesor de Pedro para ser confirmados en la fe y animados en su compromiso de testimonio y servicio les habló de dos aspectos que aún marcan a la Orden y que son también su esperanza para el futuro: el servicio totalmente dedicado a María y la esperanza que debe acompañarla, en un tiempo de cambio constante, con el apoyo de la oración. Mientras en el discurso que les entregó Francisco formula votos para que sus comunidades sean también “un signo de fraternidad universal”, escuelas de acogida e integración y lugares de apertura con carácter relacional. Lejos de los muros de separación Sí, porque con este testimonio – escribe el Santo Padre – ayudarán a mantener lejos las divisiones y las cerrazones, los prejuicios de superioridad o de inferioridad, los perímetros culturales, étnicos, lingüísticos y los muros de separación. Y sus comunidades serán así en la medida en que ellos sean hombres de comunión, de fraternidad y de unidad, como lo fueron sus Fundadores. María, su verdadera Fundadora Estos son los conceptos que se deducen del discurso entregado por el Obispo de Roma durante este encuentro con los Siervos de María cuyos orígenes y su primer desarrollo – tal como el Papa lo recuerda – tuvo lugar en la ciudad italiana de Florencia del siglo XIII, en una época tan “vivaz cuanto belicosa”. Y que nació de un grupo de hombres – los Siete Santos Fundadores – dedicados al comercio y al voluntariado. María como compromiso cotidiano Sin embargo – escribe el Papa – “su familia religiosa pone el núcleo germinal de su propio carisma en la especial consagración a la Virgen María, reconocida como la verdadera fundadora". Y destaca que viven su consagración personal a la Virgen como un compromiso cotidiano para asimilar su estilo, tal como lo transmiten las Sagradas Escrituras y sus estudios a través de la Pontificia Facultad Teológica "Marianum". Apostolado y misión Francisco recuerda que otro ámbito en el que testimonian el Evangelio – inspirándose en la Santísima Virgen – es el del apostolado y la misión. De manera que se esfuerzan por imitar a la Virgen especialmente a través de cuatro de sus actitudes: Cuando tras la Anunciación va a ayudar a su prima Isabel; cuando en Caná de Galilea obtiene de Jesús el milagro del agua convertida en vino para la alegría de los recién casados; cuando permanece llena de fe y de dolor a los pies de la cruz de su Hijo y cuando reza en el Cenáculo con los Apóstoles en espera del Espíritu Santo. A partir de estos cuatro ‘momentos’ marianos, siempre están llamados a profundizar el carisma fundacional para actualizarlo, a fin de que responda con esperanza a los desafíos que el mundo contemporáneo lanza a la Iglesia y también a su Orden Siervos de la esperanza Después de recordar la importancia que tiene para su misión el tema que los acompañó como una guía durante su Capítulo General, a saber: "Siervos de la esperanza en un mundo que cambia", el Papa dirige su pensamiento no sólo a esta esperanza, sino también, por ejemplo, a “la escasez de vocaciones en algunas partes del mundo”, así como a “la fatiga de ser fieles a Jesús y al Evangelio en determinados contextos comunitarios o sociales”, invitándolos a pensar también en las vocaciones en los nuevos territorios en los que están insertados. Por esta razón escribe:   “ Los exhorto a regocijarse por la belleza y la novedad cultural y espiritual de los muchos pueblos a los que han sido enviados a anunciar el Evangelio ” Significado de ser hombres de esperanza Además, mediante su Exhortación apostólica Gaudete et exsultate  (sobre el llamado a la santidad en el mundo actual), Francisco destaca en su discurso que ser hombres de esperanza significa “cultivar el diálogo, la comunión y la fraternidad”, que son los perfiles de la santidad. A la vez que: “La santificación es un camino comunitario, de dos en dos”,  tal como lo reflejan “algunas comunidades santas”. Desafíos actuales “Ser hombres de esperanza – escribe el Papa – “significa encontrar el valor para afrontar algunos de los desafíos actuales”, como por ejemplo, “el uso responsable de los medios de comunicación, que transmiten noticias positivas, pero que también pueden destruir la dignidad de las personas, debilitar el impulso espiritual y dañar la vida fraterna”. Uso evangélico de los media Hacia el final de su discurso en el que escribe que les imparte su bendición apostólica y les pide que recen por él, Francisco recuerda que hay que “educarse” para un “uso evangélico de estos instrumentos”, afrontando el desafío de la multiculturalidad. “No cabe duda – concluye el Santo Padre – “de que las comunidades religiosas católicas se han convertido en ‘laboratorios’ en este sentido, ciertamente no sin problemas y, sin embargo, ofreciendo a todos un signo claro del Reino de Dios, al que todos están invitados, a través del único Evangelio de la salvación”.

Leer más

Fieles llenan estadio para agradecer a Dios por la primera santa de Brasil

Unas 49 mil personas llenaron el estadio Fonte Nova Arena en Salvador (Brasil) el domingo 20 de octubre, para la Misa de acción de gracias por la canonización de Santa Dulce de los pobres, la primera santa brasileña. Santa Dulce fue canonizada el 13 de octubre en el Vaticano en una ceremonia presidida por el Papa Francisco. Una semana después, los fieles brasileños tuvieron la oportunidad de agradecer a Dios por esta gracia en la Misa. Antes de la celebración Eucarística se presentó el espectáculo teatral "Imperio de amor " sobre la vida de Santa Dulce de los pobres, realizada por unos 500 niños y adolescentes del Centro Educativo Santo Antonio, el Centro de Educación de la Hermana Dulce (Osid), así como algunos ancianos.   El Arzobispo de Salvador, Mons. Murilo Krieger, dijo que el programa lo conmovió porque muestra que la obra de la hermana Dulce "es una obra viva, donde cada persona es un guijarro en este mosaico de amor que forma el rostro de Jesucristo".   También estuvieron presentes Cláudia Araújo y José Maurício Moreira, beneficiados por los milagros que condujeron a la beatificación y canonización de la Hermana Dulce; así como la sobrina de la santa y superintendente de Obras Sociales Hermana Dulce (OSID), Maria Rita Pontes. El mundo necesita a la Hermana Dulce Durante su homilía, Mons. Murilo Krieger compartió con los fieles su alegría por la canonización de la hermana Dulce, aunque, indicó, “hay una causa mayor que nos trae aquí: la Santísima Trinidad, fuente de toda santidad, fuente de su santidad. Aquí debemos alabar y agradecer al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por el regalo que nos ha dado, con la canonización que Brasil ha acompañado”. El Prelado también enfatizó que algunas características de los religiosos son "su fidelidad a Jesús, su confianza en la Divina Providencia y su amor por los pobres, los menores abandonados y los niños desprotegidos".     “Me imagino su timidez cuando vivía en Salvador, cuando escuchó a alguien llamarla 'El buen ángel de Bahía'. Pero lo hiciste: un ángel que pasó por las calles de esta ciudad, que dio la bienvenida a los enfermos y abandonados y que ayudó a muchos a descubrir el significado de la palabra 'dignidad'”, dijo el Arzobispo en referencia a la primera santa brasileña. En ese sentido, destacó la importancia que la religiosa dio a la vida de oración, quien dijo que iba a menudo “a la Iglesia a pedirle fuerzas a Dios, a menudo visito el Santísimo Sacramento en la capilla de nuestro hospital. El secreto es la oración. Si no hacemos de la vida una oración continua, es difícil soportar las dificultades”. Además, afirmó, "el segundo secreto de su fidelidad a Dios y a la Iglesia estaba en su amor por la Palabra de Dios". El Prelado afirmó que el mundo necesita muchas personas como la hermana Dulce que trabajen por los más necesitados. “Si tenemos esta disposición y confianza en la Divina Providencia, descubriremos que al colocar a Dios en el centro de nuestras vidas y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, el mundo mejorará y no atravesaremos esta tierra en vano”, concluyó.  

Leer más

El Papa invita a rezar el Rosario en familia para animar la fe y la alegría

El Papa Francisco invitó a rezar el Rosario en familia para que nunca falte “la fe y la alegría”. Así lo indicó el Pontífice este miércoles 16 de octubre, durante su saludo a los fieles de lengua portuguesa reunidos en la Plaza de San Pedro del Vaticano. “Los saludo calurosamente a todos y confío su vida y la de sus familias a Dios. ¡También recen por mí! Que sus familias se reúnan diariamente para rezar el Rosario bajo la mirada de la Virgen Madre, para que en ellas nunca se agote el aceite de la fe y la alegría, que fluye de la vida de sus miembros en comunión con Dios”, afirmó el Papa.Octubre es el mes dedicado al Santo Rosario y en este 2019 se celebra a petición de Francisco el Mes Misionero Extraordinario en el que alienta también la oración. Esta no es la primera vez que el Santo Padre anima a los fieles a rezar el Rosario. Ya lo hizo en mayo de este año cuando pidió rezar la oración mariana durante todos los días de ese mes para acercar “el cielo a los hombres”. El 7 de octubre de 2016, en el día de la Virgen del Rosario, el Pontífice afirmó en su cuenta de Twitter que “el Rosario es la oración que acompaña siempre mi vida; también es la oración de los sencillos y de los santos… es la oración de mi corazón”. En el año 2015, en su visita a Kenia, el Papa Francisco compartió con los jóvenes que una de las dos cosas que siempre lleva en los bolsillos es un Rosario “para rezar”.

Leer más

¿Cuál fue el día más feliz en la vida de San Juan Pablo II?

Hay muchos días en la vida de San Juan Pablo II que podrían ser considerados como una opción obvia: el final de la Segunda Guerra Mundial, su ordenación sacerdotal o cuando fue nombrado obispo, cardenal o Papa.   Sin embargo, según dijo el mismo San Juan Pablo II, el día más feliz de su vida fue aquel en que canonizó a una religiosa de su natal Polonia: Santa Faustina Kowalska. San Juan Pablo II (en ese entonces Karol Wojtyla) tenía alrededor de 18 años cuando falleció la religiosa, el 5 de octubre de 1938. Sin embargo, el santo polaco no supo de la vida de Sor Faustina ni del mensaje de la Divina Misericordia hasta que estuvo en un seminario clandestino durante la Segunda Guerra Mundial. Cuando los conoció, estos impactaron profundamente en su vida. Debido a una errónea traducción al italiano del Diario de la Divina Misericordia y otros asuntos sin resolver, el Vaticano prohibió la difusión de devoción en la década de los 50's. Esta se levantó seis meses antes de que el Cardenal Karol Wojtyla fuera elegido Sucesor de Pedro. Ya siendo Papa, Juan Pablo II dedicó su segunda encíclica Dives in Misericordia (Rico en Misericordia) a la Divina Misericordia.En el libro Testigo de Esperanza: La biografía del Papa Juan Pablo II, el autor estadounidense George Weigel escribió que Juan Pablo II le habló personalmente sobre el impacto de Sor Faustina en su vida y en su ministerio. “Como Arzobispo de Cracovia, Wojtyla defendió a Sor Faustina cuando su ortodoxia estaba siendo interrogada después de su muerte en Roma, debido en mayor parte a la traducción errónea al italiano de su diario, y promovió la causa para su beatificación. Juan Pablo II, quien dijo que se sentía espiritualmente ‘muy cercano’ a Sor Faustina, estuvo ‘pensando en ella durante mucho tiempo’ cuando comenzó a escribir Dives in Misericordia”, escribió Weigel. En muchas ocasiones durante su pontificado, Juan Pablo II escribió o habló de la importancia de pedir a Dios su Divina Misericordia para el mundo entero. El 19 de abril de 1993, el Pontífice beatificó a Sor Faustina y en su homilía elogió la manera en que ella llevó a la gente al corazón misericordioso de Cristo. “¡Es realmente maravilloso como su devoción a Jesús misericordioso se está esparciendo en nuestro mundo contemporáneo y está ganando tantos corazones humanos! Indudablemente es un signo de los tiempos- un signo del siglo veinte. El balance de este siglo, que ahora está terminando, adicionando los avances que frecuentemente han sobrepasado a las eras anteriores, presenta una profunda inquietud y miedo al futuro. ¿Dónde sino en la Divina Misericordia, el mundo puede encontrar refugio y una luz de esperanza? Los creyentes entienden esto perfectamente”, expresó. El 30 de abril del año 2000, Juan Pablo II canonizó a Santa Faustina en el que dijo que fue “el día más feliz de mi vida”. “Hoy mi alegría es grande al presentar la vida y el testimonio de Sor Faustina Kowalska a toda la Iglesia como un regalo de Dios para nuestro tiempo. Por la Divina Providencia, la vida de esta humilde hija de Polonia estuvo completamente ligada a la historia del siglo XX, el siglo que acabamos de dejar atrás. De hecho, fue entre la Primera y Segunda Guerra Mundial que Cristo le confió a ella su mensaje de misericordia”, expresó en la homilía. El Papa añadió que “aquellos que recuerdan, que fueron testigos y participantes en los eventos de esos años y de los horribles sufrimientos que causaron a millones de personas, saben muy bien cuán necesario era el mensaje de misericordia”. También en ese día, Juan Pablo II instituyó la fiesta de la Divina Misericordia el domingo después de la Pascua.   Ese día se conceden gracias especiales- similares a una indulgencia- a las almas que se confiesan y reciben la comunión. Jesús prometió que las almas que cumpliesen estos requerimientos en ese día serían devueltos a su puro estado bautismal, entre otras gracias. Santa Faustina, que fue bautizada como Helena Kowalska, nació en Polonia en 1905 en el seno de una pobre pero devota familia. Cuando tenía 20 años -habiendo sido rechazada de varios conventos porque era pobre y no tenía una buena educación- Helena ingresó a la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia. Allí tomó el nombre de Sor Faustina y vivió en los conventos en Polonia y Lituania. Jesús se le apareció a la religiosa y le pidió que se convirtiera en su apóstol y secretaria de su misericordia. Ella escribió los mensajes de la Divina Misericordia para el mundo en su diario. Jesús también le pidió que se pinte una imagen de su Divina Misericordia, con unos rayos rojos y blancos brotando de su corazón, y que difunda la novena a esa devoción. Antes de la muerte de Sor Faustina, que ocurrió el 5 de octubre de 1938, la devoción a la Divina Misericordia ya se había extendido por Polonia. Traducido por María Ximena Rondón. Publicado originalmente en CNA. Fuente: Aci Prensa. 

Leer más

Hoy la Iglesia celebra la fiesta de San Lucas, Evangelista

San Lucas, el Evangelista, es el autor del tercer Evangelio, de los Hechos de los Apóstoles y es el que más trata sobre la Virgen María. Su fiesta se celebra el 18 de octubre. San Lucas, cuyo nombre significa “portador de luz”, se introdujo en la fe alrededor del año 40. No conoció a Jesús, pero sí a Pablo, de quien fue su discípulo. Se educó en la literatura y la medicina. Es el único escritor del Nuevo Testamento que no es israelita y dirigió su mensaje a los cristianos gentiles.En su Evangelio resalta la especial atención por los pobres, los pecadores arrepentidos y la oración. La tradición dice que murió mártir colgado de un árbol en Acaya. Es representado con un libro o como un toro o novillo alado. Es patrón de los doctores, cirujanos, solteros, carniceros, encuadernadores, escultores, notarios y artistas porque se dice que también fue pintor de la Virgen.

Leer más

Salvadoreños celebran en Roma primer aniversario de Canonización de San Óscar Romero

Una delegación de 49 peregrinos provenientes de diversos departamentos de El Salvador fueron a Roma para conmemorar el primer aniversario de la Canonización de Monseñor Óscar Arnulfo Romero.   Ciudad del Vaticano La delegación, además de recordar la canonización de San Óscar Romero, también participaron en la misa de la canonización de cinco nuevos santos el pasado domingo 13 de octubre, y que fue presidida por el Papa Francisco. Imitar su ejemplo Monseñor Romero fue canonizado con otros seis beatos, entre ellos, Pablo VI. En esta ocasión, el Papa Francisco dijo estas palabras: “Es hermoso que junto a él y a los demás santos y santas de hoy, se encuentre Monseñor Romero, quien dejó la seguridad del mundo, incluso su propia incolumidad, para entregar su vida según el Evangelio, cercano a los pobres y a su gente, con el corazón magnetizado por Jesús y sus hermanos”. El Papa refiriéndose a todos los nuevos santos añadió: “Todos estos santos, en diferentes contextos, han traducido con la vida la Palabra de hoy, sin tibieza, sin cálculos, con el ardor de arriesgar y de dejar. Que el Señor nos ayude a imitar su ejemplo”. Sin miedo de arriesgar Este momento tan significativo para el pueblo salvadoreño, fue vuelto a vivir por los peregrinos venidos desde el otro lado del océano Atlántico. El Padre Simeón Reyes, Director de Radio Paz, Radio de la Arquidiócesis de San Salvador, dirige espiritualmente este grupo de personas que atendieron el llamado que Radio Paz realizó hace unos meses en preparación para esta conmemoración. Los peregrinos se dirigieron a la Basílica de San Pedro muy temprano por la mañana del domingo 13, pues dieron gracias a Dios con una eucaristía a las siete y media. En la homilía el Padre Reyes hizo mención de la importancia de tener a un santo salvadoreño en los altares “Los Obispos nos han pedido que no solo sea una celebración como para alegrarnos un momento y luego se nos olvida, sino que la figura de Mons. Romero sea la ocasión para intentar conocerle más, buscar aprender de él y que su doctrina nos ilumine a todos”. La peregrinación a Roma pare celebrar el primer aniversario de San Óscar Romero se unió en oración a otras muchas celebraciones en El Salvador y alrededor del mundo. Los participantes, “peregrinos de la paz”, oraron por la paz en el mundo. Fuente:vatican News   

Leer más

Papa Francisco - Audiencia general 16 de octubre 2019

Queridos hermanos y hermanas: Siguiendo las catequesis sobre el libro de los Hechos de los Apóstoles, hoy reflexionamos sobre cómo Dios incita a los apóstoles para que acojan la universalidad de la salvación, llamándolos a salir de sí mismos y a abrirse a los demás, con un estilo de vida cercano y fraterno. El personaje principal del episodio es el apóstol Pedro, que después de ser testigo de la efusión del Espíritu Santo sobre el colegio apostólico, presencia ahora cómo ese mismo Espíritu se derrama sobre los paganos. Dios, para suscitar en Pedro un cambio de mentalidad, le presenta un lienzo lleno de animales considerados impuros para los judíos, haciéndole entender que todo lo que Dios ha purificado no debe ser ya considerado profano. Es necesario mirar la intención del corazón, porque sólo de dentro, del corazón, nace la impureza. De ese modo, Pedro acepta ir a predicar en casa de Cornelio, un oficial romano temeroso de Dios, y el Señor confirma sus palabras derramando sobre ellos el Espíritu. Cuando la comunidad se escandaliza por la familiaridad del apóstol con los gentiles, Pedro no se amilana, porque es consciente que ser discípulos no es un mérito sino una llamada para ser mediadores, puentes que faciliten el encuentro de Dios con los hombres.  

Leer más

Iniciarán proceso para beatificar a padres de San Juan Pablo II

La Conferencia Episcopal Polaca anunció que próximamente comenzará el proceso de beatificación de Karol Wojtyla y Emilia de Kaczorowski, los padres de San Juan Pablo II.  “El episcopado acordó (Nihil Obstat) el comienzo del proceso de beatificación de los padres de San Juan Pablo II, Karol Wojtyla y Emilia de Kaczorowski. Es la oportunidad de pedirle a la Santa Sede que comience el proceso a nivel diocesano”, indicaron los obispos en una nota de prensa publicada el miércoles 9 de octubre.   El término Nihil Obstat, que significa “nada impide”, se refiere en este caso a la aprobación del clero polaco, desde el punto de vista moral y doctrinal, sobre el proceso de beatificación. Es decir, que no existen circunstancias que impidan su realización y que se dan los requisitos necesarios. A fines de julio del 2018, ya el entonces Arzobispo de Cracovia (Polonia) y exsecretario personal de San Juan Pablo II, Cardenal Stanislaw Dziwisz, dijo que llevaba en su corazón la posibilidad de comenzar el proceso beatificación y canonización de los padres de San Juan Pablo II. “No hay duda de que la actitud espiritual del futuro Papa y santo se formó en la familia gracias a la fe de los padres. Quienes podrían convertirse en un ejemplo para las familias modernas y los patrones de nuestras familias”, dijo en una homilía pronunciada en la parroquia de Santa Ana, ubicada en la aldea de Wohyn, provincia de Lublin (al este de Polonia). Además, el 5 de agosto del 2018, la doctora en ciencias humanas y periodista polaca, Milena Kindziuk, admitió en una columna de opinión estar “muy contenta de escuchar las palabras del Cardenal Dziwisz, sobre el hecho de que los padres de San Juan Pablo II vivieron como santos” y que podrían convertirse en “un ejemplo para las familias contemporáneas”.

Leer más

Inauguran en Roma un monasterio dedicado a San Charbel

Hace unos días se inauguró en Roma un monasterio dedicado a San Charbel, un santo libanés venerado por cristianos y musulmanes, y que es además muy querido en algunos países de América Latina como México.   La inauguración se realizó el pasado 26 de septiembre y en ella participaron el Patriarca Maronita, Cardenal Bechara Boutros Rai; el Cardenal Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales; el Antonio Maria Vegliò, que fue Nuncio en el Líbano y Presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes; Mons. Paolo Ricciardi, Obispo Auxiliar de Roma; y Mons. Rafic Warcha, nuevo Procurador Patriarcal ante la Santa Sede. El nuevo monasterio está ubicado en la Vía Monza 21, muy cerca a la Basílica de San Juan de Letrán, una de las cuatro basílicas mayores de Roma que es además la Catedral de la Ciudad Eterna. En su saludo durante la inauguración, el Cardenal Sandri recordó que “la fama de santidad de San Charbel ha atravesado no solo el Mar Mediterráneo sino también los océanos y las estepas”. Además, siendo monje, el santo “estaba plenamente insertado en la tradición originaria de la Iglesia maronita, nacida de los monasterios de las montañas”. Tras alentar a encomendarse al santo, el Cardenal dijo que San Charbel “el santo monje solo para Dios, nos responde en silencio, invitándonos a dirigir nuestra mirada y nuestro corazón en la misma dirección adonde miraron los ojos de su entera existencia”. El Purpurado también animó a rezar por el Papa Francisco y por “el Líbano y todo Medio Oriente, por la paz, la reconciliación, la capacidad de construir relaciones auténticas y por esforzarse seriamente y con coherencia por el bien común”. Finalmente alentó a orar “por la Iglesia Maronita, representada aquí por el Patriarca Cardenal Raï, para que sepa proseguir su tradición monástica y de santidad que la hecho grande y la ha preservado a lo largo de los siglos en el corazón del país de los cedros”. San Chárbel Makhlouf fue un asceta y religioso del Líbano perteneciente al rito maronita, y el primer santo oriental canonizado desde el siglo XIII. Nació el 8 de mayo de 1828 en Beqaa-Kafra, el lugar habitado más alto del Líbano. Creció con el ejemplo de dos de sus tíos, ambos ermitaños; y a los 23 años dejó su casa en secreto y entró al monasterio de Nuestra Señora de Mayfuq, tomando el nombre del mártir sirio Charbel. Hizo los votos solemnes en 1853 y fue ordenado sacerdote en 1859 durante el patriarcado de Paulo I Pedro Masad. Fijó como su residencia el monasterio de San Marón en Annaya.   El Padre Charbel vivió en esa comunidad por 15 años siendo un monje ejemplar dedicado a la oración, apostolado y la lectura espiritual. Tiempo después sintió el llamado a la vida ermitaña y el 13 de febrero de 1875 recibió la autorización para ponerla en práctica. Desde entonces hasta su muerte en 1898, se dedicó a la oración (rezaba 7 veces al día la Liturgia de las Horas), ascesis, penitencia y el trabajo manual.  Comía una vez al día y permanecía en silencio. Lo único que interrumpía su oración era la gran cantidad de visitantes que llegaban atraídos por su reputación de santidad y que lo buscaban para pedir consejo, una oración o un milagro. Fue beatificado por el Papa San Pablo VI el 5 de diciembre de 1965 durante la clausura del Concilio Vaticano II; y fue canonizado el 9 de octubre de 1977 durante el Sínodo de los Obispos.   Fuente: Aci Prensa

Leer más

Papa invita a participar a la Misa de la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2019

El Papa Francisco invitó a participar a la Santa Misa que celebrará en la plaza de San Pedro del Vaticano el próximo domingo 29 de septiembre con ocasión de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. Así lo anunció el mismo Santo Padre al concluir la oración mariana del Angelus de este domingo, quien además destacó que es una forma concreta de mostrar cercanía, a través de la oración, a los migrantes del mundo. -Los invito a participar a esta celebración para expresar también con la oración nuestra cercanía a los migrantes y a los refugiados del mundo entero-, dijo el Pontífice ante miles de fieles reunidos en la plaza de San Pedro del Vaticano. El tema de la próxima Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado que se celebrará el domingo 29 de septiembre de 2019 es: -No se trata solo de migrantes-. Con este lema, el Papa Francisco quiere -subrayar que sus reiterados llamados a favor de los migrantes y refugiados, de los desplazados y de las víctimas de trata deben ser comprendidos al interior de su profunda preocupación por todos los habitantes de las periferias existenciales-, explicó anteriormente una nota vaticana. El pasado 8 de julio, el Santo Padre presidió una Misa dentro de la Basílica de San Pedro en el sexto aniversario de su histórica visita a Lampedusa. Durante su homilía, el Pontífice explicó que los fieles católicos estamos llamados a -consolar en sus aflicciones y a ofrecer misericordia- a los migrantes. -¡Son personas, no se trata solo de cuestiones sociales o migratorias! No se trata solo de migrantes-, en el doble sentido de que los migrantes son antes que nada seres humanos, y que hoy son el símbolo de todos los descartados de la sociedad globalizada, afirmó. Además, el 15 de febrero de 2019 el Papa celebró una Misa ante más de 600 personas que trabajan en Italia con migrantes y animó a -superar el miedo para abrirnos al encuentro- con el otro que es también -un encuentro con Cristo-, porque Jesús -llama a nuestra puerta hambriento, sediento, extranjero, desnudo, enfermo y encarcelado, pidiendo ser recibido y asistido-.  

Leer más

San Agustín de Hipona

Nació el 13 de noviembre del 354 en Tagaste, al norte de Africa. El padre de Agustín. Patricio, era un pagano de temperamento violento; pero, gracias al ejemplo de Mónica, su esposa, se bautizó poco antes de morir. Aunque Agustín ingresó en el catecumenado desde la infancia, no recibió el bautismo, de acuerdo con las costumbres de la época. En su juventud se dejó arrastrar por los malos ejemplos y, hasta los 32 años, llevó una vida licenciosa, aferrado a la herejía maniquea. De ello habla en sus "Confesiones", que comprenden la descripción de su conversión y la muerte de Mónica, su madre. Dicha obra fue escrita para mostrar la misericordia de Dios hacia un gran pecador, que por esta gracia, llegó a ser también, y en mayor medida, un gran santo. Mónica había enseñado a orar a su hijo desde niño, y le había instruido en la fe, de modo que el mismo Agustín que cayó gravemente enfermo, pidió que le fuese conferido el bautismo y Mónica hizo todos los preparativos para que los recibiera; pero la salud del joven mejoró y el bautismo fue diferido. El santo condenó más tarde, con mucha razón, la costumbre de diferir el bautismo por miedo de pecar después de haberlo recibido. A raíz del saqueo de Roma por Alarico, el año 410, los paganos renovaron sus ataques contra el cristianismo, atribuyéndole todas las calamidades del Imperio. Para responder a esos ataques, San Agustín escribió su gran obra "La Ciudad de Dios". Esta obra, es después de "Las Confesiones", la obra más conocida del santo. Ella es no sólo una respuesta a los paganos, sino trata toda una filosofía de la historia providencial del mundo. Luego de "Las Confesiones" escribió también "Las Retractaciones", donde expuso con la misma sinceridad los errores que había cometido en sus juicios. Murió el 28 de agosto de 430, a los 72 años de edad, de los cuales había pasado casi 40 consagrado al servicio de Dios.

Leer más

Santa Rosa de Lima, Patrona de América

Isabel Flores de Oliva nació en Lima (Perú) el 20 de abril de 1586 y fue bautizada el 25 de mayo de ese mismo año. Aunque su nombre verdadero era Isabel, en honor a su abuela materna, una india que servía a la familia la llamaba Rosa debido a que la niña tenía una extraordinaria belleza. Solamente sus parientes se dirigían a ella con ese nombre. Junto a su hermano Fernando recibió una esmerada educación, algo excepcional para su época, y tuvo una profunda formación espiritual. Cuando tenía once años, su padre fracasó en la explotación de una mina y la familia enfrentó problemas económicos. Se mudaron a Quives, un pueblo cerca de Lima. En 1597, Santo Toribio de Mogrovejo, el entonces Arzobispo de Lima, le administró el sacramento de la Confirmación y la llamó Rosa. Al cumplir 20 años, la familia volvió a la capital. Isabel trabajaba todo el día en el huerto y durante la noche cosía ropa de familias pudientes para colaborar con el sostenimiento de su casa. A pesar de las dificultades, era una mujer feliz. Su intenso amor por el Crucificado la llevó a hacer un voto de virginidad. Consciente de su belleza, la Santa se restregaba la piel con pimienta para desfigurarse. En una ocasión, su madre le puso una corona de flores en la cabeza para lucirla ante unas visitas. Rosa se clavó una de las horquillas para hacer penitencia por esa vanidad. Otro día una mujer destacó la suavidad de sus manos y la finura de sus dedos. Inmediatamente la joven se talló las manos con barro. Santa Rosa de Lima luchó para arrancar el amor propio y la vanidad de su corazón. Realizaba intensos ayunos y pasaba las noches en vela haciendo oración. Se mortificaba con una cinta de plata alrededor de su cabeza, cuyo interior estaba lleno de puntas, para compartir los sufrimientos de Cristo con la corona de espinas. Sus padres intentaron casarla pero ella defendió su vocación. El 10 de agosto de 1606 ingresó como Terciaria en la Orden de Santo Domingo, imitando a Santa Catalina de Siena, su maestra espiritual. Por sugerencia de un sacerdote, aceptó que la llamaran Rosa de Santa María. Con la ayuda de su hermano Fernando construyó una ermita en un rincón del huerto de su casa donde oraba y realizaba sus mortificaciones. Ahí de jueves a sábado tenía experiencias místicas y experimentaba los sufrimientos de la Pasión. Santa Rosa salía de su ermita para ir a la iglesia de la Virgen del Rosario y para atender a los enfermos y esclavos. En estas labores era acompañada por San Martín de Porres. Ambos santos fueron amigos y los enfermos acudían a ellos para buscar la sanación. Su amor a Dios era tan ardiente que su tono de voz cambiaba y su rostro se encendía cuando hablaba de Él, lo que reflejaba el sentimiento que embargaba su alma. Lo mismo sucedía al estar en presencia del Santísimo Sacramento y cuando comulgaba. Santa Rosa sufrió la persecución y burla de sus amigos y familiares durante muchos años. Esta situación le causaba una profunda desolación espiritual. También era tentada constantemente por el demonio. En 1615, un grupo de piratas quiso atacar la ciudad de Lima. Cuando ya estaban en el puerto del Callao, Santa Rosa y otras mujeres fueron a la iglesia de la Virgen del Rosario para rezar ante el Santísimo Sacramento. Incluso la Santa puso su cuerpo delante del sagrario para protegerlo. Días después murió el capitán de los piratas y estos se alejaron de la ciudad. Todos los limeños atribuyeron este “milagro” a Rosa. La salud de la Santa decayó y fue a vivir con un matrimonio muy piadoso, Don Gonzalo de Massa y su mujer Doña María Uzategui. La pareja la consideraba como una hija y la cuidaron durante tres años hasta su muerte. En medio de los sufrimientos, la joven oraba: “Señor, auméntame los sufrimientos, pero auméntame en la misma medida tu amor”. En el año 1617, durante el Domingo de Ramos ocurrió su “desposorio místico”. Mientras oraba delante de la Virgen del Rosario, el Niño Jesús le dijo: “Rosa de mi Corazón, yo te quiero por esposa”. Ella le respondió: “Señor, aquí tienes a tu inútil esclava; tuya soy y tuya seré para siempre". En la Iglesia de Santo Domingo en el centro de Lima se conserva la loseta sobre la cual estaba de pie la Santa cuando sucedió el desposorio. Santa Rosa de Lima murió el 24 de agosto de 1617 a los 31 años. Durante su entierro, toda la ciudad se despidió de ella. Entre los asistentes se encontraban altas autoridades eclesiásticas, políticas y el virrey. Muchas personas se acercaban al cadáver para arrancar un trocito de su hábito y tenerlo como reliquia. Al final los guardias tuvieron que dispersar a la gente porque llegaron incluso a arrancarle un dedo del pie. Fue sepultada en el claustro del Convento de los Dominicos y en 1619 en la capilla Santa Catalina de Siena. Su cráneo se encuentra en la iglesia de Santo Domingo junto a los cráneos de San Martín de Porres y San Juan Macías. Fue canonizada por el Papa Clemente X en 1671 y se convirtió en la primera Santa de América. El mismo Pontífice la declaró patrona principal del Nuevo Mundo (América), Filipinas e Indias Occidentales. "Probablemente no ha habido en América un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración y sus mortificaciones", dijo el Papa Inocencio IX al referirse a ella. En 1992 San Juan Pablo II expresó que la vida sencilla y austera de Santa Rosa de Lima era “testimonio elocuente del papel decisivo que la mujer ha tenido y sigue teniendo en el anuncio del Evangelio”.    

Leer más

Promesas de la Virgen del Carmen

El Santo Escapulario es el gran don que María, omnipotente ante su Hijo, nos trajo del cielo, haciéndonos en él, las más preciosas promesas que pudiéramos desear. Muy bien ha sido llamado el SACRAMENTO DE MARIA. "La creencia general del mundo católico, dice el sabio jesuita P. Clarke, la promulgación de la Iglesia doncente, la aceptación de la iglesia discente, o sea, los fieles, nada falta de lo que puede probar el origen sobrenatural del Escapulario". "Su misma nobleza de origen, decía el Papa León XIII, su venerada antigüedad, su extraordinaria propagación, así como los saludables efectos de piedad por él obtenidos, y los insignes milagros obrados por su virtud, lo recomiendan con el mayor encarecimiento". A él ha vinculado la Virgen dos maravillosas promesas: Primera promesa Es la gran promesa, el privilegio de preservación o exención del infierno para cuantos mueren revestidos con el Escapulario Carmelitano. Orando con fervor a la Virgen S. Simón Stock, General de la Orden Carmelitana, apareciósele circundada de ángeles la Stma. Virgen (15 de Julio de 1251) y entregándole, como prenda de su amor maternal y de ilimitado poder, el Santo Escapulario, prometióle que cuantos murieren revestidos de él no se condenarían. Las palabras de la Virgen fueron éstas: "El que muriere con el Escapulario no padecerá el fuego del infierno". Segunda promesa Estando orando el Papa Juan XXIII, se le apareció la Virgen, vestida del hábito carmelitano, y le prometió sacar el purgatorio del sábado después de la muerte al que muriese con el Escapulario. María dijo al Papa: "Yo Madre de misericordia, libraré del purgatorio y llevaré al cielo, el sábado después de la muerte, a cuantos hubieses vestido mi Escapulario". Tal es el privilegio Sabatino, otorgado por la Reina del Purgatorio, a favor de sus cofrades carmelitas, el Papa Juan XXII y promulgado por éste en la Bula Sabatina (3 de Marzo de 1322) aprobada después por más de veinte Sumos Pontifices. Por él, el Sábado siguiente a la muerte de los cofrades carmelitas, o como lo interpreta la iglesia, cuanto antes, pero especialmente el sábado, según declaración del Paulo V, la Virgen del Carmen, con cariño maternal, los libra de la cárcel expiatoria y los introduce en el Paraíso. El Papa Paulo V expidió el 20 de enero de 1613 el Sgte. Decreto: "Permítase a los Padre Carmelitas predicar que el pueblo cristiano puede piadosamente creer que la Bienaventurada Virgen María con sus intececiones continuas, piadosas sufragios y méritos y especial protección, ayudara después de la muerte, principalmente el sábado, día a ella dedicado, a las almas de sus cofrades que llevaren el habito carmelitano". Condiciones para ganar estos privilegios Para merecer la primera Promesa de la perseverancia final, se requiere haber recibido el Escapulario de manos de sacerdote, llevarlo siempre puesto, especialmente en la hora de la muerte, e inscribir el nombre en el libro de la cofradía. Para ganar la segunda Promesa, el privilegio Sabatino, sobre los tres requisitos anteriores, se exige guardar castidad, según el propio estado, rezar siete padrenuestros, 7 avemarías y 7 glorias. Guardar abstinencia (si pueden hacerlo) los miércoles y los sábados; esta obligación puede un confesor conmunitarla por otros rezos. Fuente: ACI Prensa  

Leer más

Papa Francisco reza el responso por el Cardenal Paolo Sardi

 El Papa Francisco presidió este lunes 15 de julio el rito de la “Ultima Commendatio” y del “Valedictio” tras las exequias por el Cardenal Paolo Sardi, falleció el pasado 13 de julio a los 84 años.     Los funerales estuvieron presididos por el Secretario de Estado Emérito, Cardenal Tarcisio Bertone, en el interior de la Basílica de San Pedro del Vaticano. En la homilía, el Cardenal Bertone destacó la colaboración del Cardenal Sardi en la elaboración de textos y discursos de San Juan Pablo II y Benedicto XVI, y su último encargo como patrono de la Orden de Malta en 2009. El Cardenal Paolo Sardi nació en la ciudad italiana de Ricaldone, región de Piamonte, el 1 de septiembre de 1934. Realizó sus estudios de secundaria y preparatoria en el seminario de Acqui y la introductoria en el seminario de Turín. Finalmente, se trasladó a Roma para realizar sus estudios de Teología. En Roma, a partir de octubre de 1954, se formó en la facultad de teología de la Pontificia Universidad Gregoriana, donde obtuvo la licenciatura en teología en junio de 1958. En ese mismo mes, recibió la ordenación sacerdotal y, a continuación, continuó sus estudios en la facultad de derecho canónico de la misma Universidad Gregoriana, donde se graduó en 1963. Finalizados sus estudios en Roma, regresó a su diócesis donde impartió la enseñanza de teología moral en el seminario a la vez que se encargaba de servicios pastorales en las parroquias de la diócesis. Realizó estudios de derecho en Milán y enseñó teología en Turín hasta 1976. En ese año, fue requerido para ofrecer sus servicios en la Secretaría de Estado. Allí, desempeñó su labor en la primera sección (Asuntos Generales). En 1990 fue responsable de la sección y en 1992 fue vice asesor. En su encargo, coordinó a oficina que colaboraba con el Papa en la redacción de textos y discursos. Además, celebraba periódicamente por las mañanas la Santa Misa en la Basílica de San Pedro, en el altar donde está enterrado el Papa Juan XXIII. El 10 de diciembre de 1996, fue nombrado Arzobispo titular de Sutri, y Nuncio Apostólico con funciones especiales. El 6 de enero de 1997 recibió la ordenación episcopal en manos de San Juan Pablo II en la Basílica de San Pedro. Años después, el 23 de octubre de 2004, fue nombrado vice camarlengo de la Santa Iglesia Romana, hasta el 22 de enero de 2011. En este cargo, colaboró con el entonces Cardenal Camarlengo Eduardo Martínez Somalo en las obligaciones relacionadas con el cónclave de abril de 2005, en el que es elegido Benedicto XVI. Casi cinco años después, el Papa Benedicto XVI lo creó cardenal en el Consistorio del 20 de noviembre de 2010 de la Diaconía de Santa María Auxiliadora en la Vía Tuscolana. Luego, el 6 de junio de 2009 se convirtió en “Pro-patrono” de la Soberana Orden Militar de Malta (Patrono desde el 30 de noviembre de 2010) cargo que desempeñó hasta noviembre de 2014. El Cardenal Sardi participó en el cónclave de marzo de 2013 que eligió al Papa Francisco.   Fuente: ACI Prensa.   

Leer más

Biografía de San Benito Abad

SAN BENITO ABAD.  Padre del monasticismo occidental, decidió abandonar Roma y el mundo para evitar la vida licenciosa de dicha ciudad. Vivió como ermitaño por muchos años en una región rocosa y agreste de Italia. En Vicovaro, en Tívoli y en Subiaco, sobre la cumbre de un farallón que domina Anio, residía por aquél tiempo, una comunidad de monjes, cuyo abad había muerto. Decidieron pedirle a San Benito que ocupara su lugar. Al principio se negó, pero luego cedió ante la insistencia. Pronto se puso en evidencia que las estrictas nociones de disciplina monástica que San Benito observaba, no se ajustaban a ellos, porque quería que todos vivieran en celdas horadadas en las rocas. El mismo día retornó a Subiaco, no para seguir llevando una vida de retiro, sino con el propósito de empezar la gran obra para la que Dios lo había preparado durante esos tres años de vida oculta. No tardaron en reunirse a su alrededor los discípulos atraídos por su santidad y por sus poderes milagrosos.   San Benito se encontró entonces, en posición de empezar aquél gran plan de "reunir en aquél lugar a muchas y diferentes familias de santos monjes dispersos en varios monasterios y regiones, a fin de hacer de ellos un sólo rebaño según su propio corazón, para unirlos en una casa de Dios bajo una observancia regular y en permanente alabanza al nombre de Dios" Por lo tanto, colocó a todos los que deseaban obedecerle en los 12 monasterios de madera, cada uno con su prior. El tenía la suprema dirección sobre todos y vivía con algunos escogidos, a los que deseaba formar con especial cuidado.   A causa de algunos problemas con el sacerdote Florencio, se transladó a Monte Cassino. En esta región, sobre las ruinas del templo de Apolo, - al que los habitantes de este lugar rendían culto antes de su llegada - construyó dos capillas y la abadía de Monte Cassino, alrededor del año 530. De aquí partió la influencia que iba a jugar un papel tan importante en la cristianización y civilización de la Europa post-romana. Fue tal vez durante este periodo que empezó a concretizar su "Regla", la que está dirigida a todos aquellos que, renunciando a su propia voluntad, tomen sobre sí "la fuerte y brillante armadura de la obediencia para luchar bajo las banderas de Cristo, nuestro verdadero Rey". Prescribe una vida de oración litúrgica, estudio, y trabajo, llevado socialmente, en una comunidad y con un padre común.   San Benito vaticinó el día de su muerte; el último día recibió el Cuerpo y la Sangre del Señor. Fue enterrado junto a santa Escolástica, su hermana, en el sitio donde antes se levantaba el altar de Apolo que él mismo destruyó, en Monte Cassino. Fuente: ACI Prensa

Leer más

El día que Santa Teresa de Calcuta ganó el Premio Nobel de la Paz

El 17 de octubre de 1979, la Madre Teresa de Calcuta ganó el Premio Nobel de la Paz como reconocimiento a su ayuda humanitaria y obra en favor de los más pobres entre los pobres. Según indica el sitio web oficial del Premio Nobel, el comité que en 1979 otorgó el galardón a la fundadora de las Misioneras de la Caridad tuvo en especial consideración “el espíritu que ha inspirado sus actividades y que es una expresión tangible de su actitud personal y sus cualidades humanas”. “A los ojos del Comité Noruego del Nobel, los esfuerzos constructivos para acabar con el hambre y la pobreza y para garantizar a la humanidad una comunidad mundial más segura y mejor en la cual desarrollarse deben ser inspirados por el espíritu de la Madre Teresa, por el respeto del valor y la dignidad de cada ser humano”, afirmaron. Santa Teresa de Calcuta no quiso que se realizara el tradicional banquete para honrar a los ganadores y pidió que el dinero que se utilizaría para este evento (unos 192 mil dólares) fuera donado a las obras de caridad en favor de los pobres. Junto con el diploma, se le entregó a la religiosa una medalla y unas 800 mil coronas noruegas (más de 98,300 mil dólares). En su discurso al recibir el Premio Nobel de la Paz en 1979, la santa agradeció a Dios “por el regalo de la paz, que nos recuerda que hemos sido creados para vivir en esa paz, y que Jesús se hizo hombre para traernos esa buena noticia a los pobres”. También afirmó que “el más grande destructor de la paz es el aborto”, porque “si una madre puede matar a su propio hijo, ¿qué falta para que yo te mate a ti y tú me mates a mí? No hay nada en el medio”. Respecto a la labor de las Misioneras de Caridad, la Madre Teresa aclaró que “no somos trabajadoras sociales. Podemos estar haciendo trabajo social a los ojos de la gente”, sin embargo, “somos verdaderas contemplativas en el corazón del mundo, porque no dejamos de tocar el Cuerpo de Cristo las 24 horas. Mantenemos 24 horas de esta presencia, y eso tú y yo”. “Y así estoy yo aquí hablando con ustedes, quiero que encuentren a los pobres aquí, antes que, en ningún otro sitio, en su propia casa. Y comenzar a amar allí. Sean la buena noticia para su propia gente. Y entérense sobre la situación del vecino de su casa. ¿Saben quiénes son?”, prosiguió. “Creo que en nuestras familias no necesitamos bombas y armas de fuego para destruir la paz, sino vivir unidos, amándonos unos a otros, traer esa paz, esa alegría, esa fortaleza de la presencia de cada uno de nosotros en el hogar. Y entonces seremos capaces de superar todo el mal que hay en el mundo”, manifestó la religiosa.  

Leer más

¿Quién fue Santo Tómas Apóstol?

Santo Tomás Apóstol era judío, pescador de oficio. Tuvo la bendición de seguir a Cristo, quien lo hizo apóstol el año 31.   Se le conoce a Santo Tomás por su incredulidad después de la muerte del Señor. Jesús se apareció a los discípulos el día de la resurrección para convencerlos de que había resucitado realmente.   Tomás, que estaba ausente, se negó a creer en la resurección de Jesús: "Si no veo en sus manos la huella de los clavos y pongo el dedo en los agujeros de los clavos y si no meto la mano en su costado, no creeré". Ocho días más tarde, cuando Jesús se encontraba con los discípulos, se dirigió a Tomás y le dijo: "Pon aquí tu dedo y mira mis manos: dame tu mano y ponla en mi costado. Y no seas incrédulo, sino creyente." Tomás cayó de rodillas y exclamó: "Señor mío y Dios mío!" Jesús replicó: "Has creido, Tomás, porque me has visto. Bienaventurados quienes han creído sin haber visto."   El Martirologio Romano, que combina varias leyendas, afirma que Santo Tomás predicó el Evangelio a los partos, medos, persas e hircanios, y que después pasó a la India y fue martirizado en "Calamina". Conmemora el 3 de julio la traslación de las reliquias de Santo Tomás a Edesa. En el Malabar y en todas las iglesias sirias dicha fecha es la de la fiesta principal, pues el martirio tuvo lugar el 3 de julio del año 72.

Leer más

Vida y obra de San Josemaría Escrivá

Una familia cristiana (1902 – 1914) Josemaría Escrivá de Balaguer nació en Barbastro (Huesca, España) el 9 de enero de 1902. Sus padres se llamaban José y Dolores. Tuvo cinco hermanos: Carmen (1899-1957), Santiago (1919-1994) y otras tres hermanas menores que él, que murieron cuando eran niñas. El matrimonio Escrivá dio a sus hijos una profunda educación cristiana.  Vocación de San Josemaría (1914 – 1918) En 1915 quebró el negocio del padre, comerciante de tejidos, y la familia hubo de trasladarse a Logroño, donde el padre encontró otro trabajo. En esa ciudad, Josemaría, después de ver unas huellas en la nieve de los pies descalzos de un religioso, intuye que Dios desea algo de él, aunque no sabe exactamente qué es. Piensa que podrá descubrirlo más fácilmente si se hace sacerdote, y comienza a prepararse primero en Logroño y más tarde en el seminario de Zaragoza. Ordenación sacerdotal (1918 - 1925) Siguiendo un consejo de su padre, en la Universidad de Zaragoza estudia también la carrera civil de Derecho como alumno libre. D. José Escrivá muere en 1924, y Josemaría queda como cabeza de familia. Recibe la ordenación sacerdotal el 28 de marzo de 1925 y comienza a ejercer el ministerio primero en una parroquia rural y luego en Zaragoza.  Fundación del Opus Dei y dedicación a los pobres y enfermos (1928 - 1936) En 1927 se traslada a Madrid, con permiso de su obispo, para obtener el doctorado en Derecho. En Madrid, el 2 de octubre de 1928, Dios le hace ver lo que espera de él, y funda el Opus Dei. Desde ese día trabaja con todas sus fuerzas en el desarrollo de la fundación que Dios le pide, al tiempo que continúa con el ministerio pastoral que tiene encomendado en aquellos años, que le pone diariamente en contacto con la enfermedad y la pobreza en hospitales y barriadas populares de Madrid.  Guerra Civil Española y Paso de los Pirineos (1936 - 1939) Al estallar la guerra civil, en 1936, Josemaría Escrivá se encuentra en Madrid. La persecución religiosa le obliga a refugiarse en diferentes lugares. Ejerce su ministerio sacerdotal clandestinamente, hasta que logra salir de Madrid. Después de una travesía por los Pirineos hasta el sur de Francia, se traslada a Burgos.  Intenso trabajo pastoral (1939 - 1945) Cuando acaba la guerra, en 1939, regresa a Madrid. En los años siguientes dirige numerosos ejercicios espirituales para laicos, para sacerdotes y para religiosos. En el mismo año 1939 termina sus estudios de doctorado en Derecho.  Roma y el Concilio Vaticano II (1946 - 1965) En 1946 fija su residencia en Roma. Obtiene el doctorado en Teología por la Universidad Lateranense. Es nombrado consultor de dos Congregaciones vaticanas, miembro honorario de la Pontificia Academia de Teología y prelado de honor de Su Santidad. Sigue con atención los preparativos y las sesiones del Concilio Vaticano II (1962-1965), y mantiene un trato intenso con muchos de los padres conciliares. Expansión del Opus Dei y viajes de catequesis (1970 - 1975) Desde Roma viaja en numerosas ocasiones a distintos países de Europa, para impulsar el establecimiento y la consolidación del trabajo apostólico del Opus Dei. Con el mismo objeto, entre 1970 y 1975 hace largos viajes por México, la Península Ibérica, América del Sur y Guatemala, donde además tiene reuniones de catequesis con grupos numerosos de hombres y mujeres.  Fallecimiento y fama de santidad Fallece en Roma el 26 de junio de 1975. Varios miles de personas, entre ellas numerosos obispos de distintos países —en conjunto, un tercio del episcopado mundial—, solicitan a la Santa Sede la apertura de su causa de canonización.  Canonización El 17 de mayo de 1992, Juan Pablo II beatifica a Josemaría Escrivá de Balaguer. Lo proclama santo diez años después, el 6 de octubre de 2002, en la plaza de San Pedro, en Roma, ante una gran multitud. «Siguiendo sus huellas —dijo en esa ocasión el Papa en su homilía—, difundid en la sociedad, sin distinción de raza, clase, cultura o edad, la conciencia de que todos estamos llamados a la santidad»   Fuente: Opusdei.org

Leer más

Papa Francisco aconseja a joven Sacerdote.

El Papa Francisco llamó al P. Carlos Fortes, sacerdote de Almería (España), para pedirle que fuera a Roma a explicarle el funcionamiento de Artcupa, una asociación que evangeliza a través del arte. Durante su encuentro, el Santo Padre lo animó a “vivir siempre la espiritualidad de San José”. El P. Carlos Fortes es párroco de la Iglesia de la Encarnación en la localidad de Vera, Almería (España). A principios de este año envió una carta al Papa Francisco para darle a conocer la fundación que inició y pedirle su bendición. Pocas semanas después, el Pontífice sorprendió a este joven sacerdote con una llamada. “Fue una gran alegría. Nosotros le habíamos escrito una carta para contarle que habíamos creado esta fundación y para pedirle su bendición. Nunca pensé que me llamaría para preguntarme si podía ir a verle. En la conversación me preguntó: ‘¿Cómo lo tienes para venir a verme a Roma?’”, relató el P. Fortes al diario ABC. El sacerdote junto con otros colaboradores de la Fundación Artcupa se desplazaron hasta Roma para la audiencia con el Papa que tuvo lugar en marzo. Durante los 40 minutos de audiencia en la Casa Santa Marta, el P. Fortes explicó al Papa que Artcupa ya había comenzado dos obras de remodelación de templos y el Obispado de Almería les solicitó un estudio para la limpieza y remodelación del Cerro de San Cristóbal, que incluye también la incorporación de un altar, entre otros. “Fue encantador. Me hubiera quedado mucho más tiempo con él. Me recibió con una cordialidad impresionante, y me escuchó como un padre que quiere mucho a la Iglesia”, explicó el sacerdote a ABC. Además el P. Carlos aseguró que durante su encuentro con el Papa Francisco, este lo animó a “vivir siempre la espiritualidad de San José: Desaparecer amando. San José educó a su hijo, Jesús, y luego desapareció”.   Fuente: ACI Prensa.

Leer más

Juan el Bautista, El hombre fiel

La Biblia se encarga de relacionar la figura de Jesús con la de Juan el Bautista. El encuentro de María con Isabel marca el inicio de estas vidas. Luego, la Biblia muestra el sentido de esta relación: “Hubo un hombre enviado por Dios, llamado Juan, que vino como testigo, para dar testimonio de la luz, de modo que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino un testigo de la luz” (Jn 1,6-8) El tema principal de su predicación era “—Arrepiéntanse, que está cerca el reinado de Dios” (Jn 3,2). La principal preocupación de Juan es el pecado que está corrompiendo al pueblo entero; por eso migra de la tierra prometida hacia el desierto, para predicar desde allí la conversión a Dios. En este sentido, la tarea de Juan es clara: denunciar los pecados, llamar a los pecadores a la penitencia y ofrecer un bautismo de conversión y de perdón. Por eso lo llaman “bautista” es decir, el que bautiza. El evangelista Mateo nos lo recuerda: “Den frutos válidos de arrepentimiento y no se imaginen que les basta decir: Nuestro padre es Abrahán; pues yo les digo que de estas piedras puede sacar Dios hijos de Abrahán. El hacha está ya aplicada a la cepa del árbol: árbol que no produzca frutos buenos será cortado y arrojado al fuego” (Mt 8-10). Juan el Bautista utiliza un lenguaje duro, habla del enojo de Dios que viene a cortar de raíz los árboles que no dan fruto. El Bautista, no muestra gestos de compasión ante los que sufren. Se queda en el desierto. Esto no significa que su predicación esté descalificada. De ninguna manera. Es más, sobre él Jesús dice: “Les aseguro, de los nacidos de mujer no ha surgido aún alguien mayor que Juan el Bautista. Y, sin embargo, el último en el reino de Dios es mayor que él” (Mt 11,11). Hoy, Jesús nos invita a encontrar en la figura de Juan al hombre fiel y que, por esta fidelidad, enfrentó los poderes de este mundo y les invitó a reconocer su propio pecado. Este desafío al poder le costó la propia vida. La actuación de Jesús va más lejos. Anuncia a un Dios Padre, cercano, bondadoso, compasivo, que perdona. La palabra de Jesús, sin olvidar la necesaria conversión, busca crear una convivencia fraterna, justa y compasiva. Fuente: Vatican News

Leer más

Papa Francisco pide a jovenes del mundo frenar el cyberbulling

El Papa Francisco envió un video mensaje a los jóvenes del mundo en el que alerta sobre el grave problema de la violencia o acoso conocido como “bullyng” y se sumó a un maratón internacional de 24 horas en contra el “Cyberbullyng”. En una presentación privada en la sede del Vaticano de la fundación pontificia Scholas, en la cual estuvo presente ACI Prensa y EWTN Noticias, el Santo Padre se sumó al maratón “#stopcyberbullyngday” a través de un video mensaje. En este video, el Pontífice confía a los jóvenes su preocupación por la violencia que algunos sufren a causa del "bullyng" y les anima a no perder su identidad. “Encontrar la propia identidad es un camino, un camino de diálogo, un camino de reflexión, un camino de interioridad. Y una manera muy fácil para no hacer este camino es el de agredir o disminuir la identidad de los demás. Aquí nace el bullying”, señala el Papa. Además, el Santo Padre reconoce que “en la farmacia no venden remedios contra el bullying, todavía los laboratorios non han encontrado la fórmula” pero mientras tanto destaca la importancia del diálogo como solución. “La única manera es el compartir, el convivir, el dialogar, el escuchar al otro, tomarse tiempo para caminar juntos, tomarse tiempo porque es el tiempo que hace la relación”, afirmó. (Nota retomada de ACI prensa)

Leer más

Papa Francisco propone 7 claves para acoger e integrar a migrantes

En su mensaje por la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado que se celebrará el 29 de septiembre de 2019, el Papa Francisco ofreció siete claves para acoger e integrar a los migrantes en todo el mundo. En el texto titulado “No se trata solo de migrantes”, el Santo Padre explicó que actualmente los migrantes sufren las consecuencias de “la globalización de la indiferencia”, ya que se han convertido en “emblema de la exclusión porque, además de soportar dificultades por su misma condición, con frecuencia son objeto de juicios negativos, puesto que se las considera responsables de los males sociales”. El Papa Francisco destacó que la presencia de los migrantes y refugiados “representa hoy en día una invitación a recuperar algunas dimensiones esenciales de nuestra existencia cristiana y de nuestra humanidad, que corren el riesgo de adormecerse con un estilo de vida lleno de comodidades”. 1.- La primera clave para acoger a los migrantes es tener en cuenta que “no se trata solo de migrantes, también se trata de nuestros miedos. La maldad y la fealdad de nuestro tiempo acrecienta ‘nuestro miedo a los ‘otros’, a los desconocidos, a los marginados, a los forasteros”. El problema, dice el Papa Francisco, “no es el hecho de tener dudas y sentir miedo. El problema es cuando esas dudas y esos miedos condicionan nuestra forma de pensar y de actuar hasta el punto de convertirnos en seres intolerantes, cerrados y quizás, sin darnos cuenta, incluso racistas. El miedo nos priva así del deseo y de la capacidad de encuentro con el otro, con aquel que es diferente; nos priva de una oportunidad de encuentro con el Señor”. 2.- Un segundo punto es comprender que “no se trata solo de migrantes: se trata de la caridad”. A través de “las obras de caridad mostramos nuestra fe. Y la mayor caridad es la que se ejerce con quienes no pueden corresponder y tal vez ni siquiera dar gracias”. 3.- En tercer lugar está el hecho que “no se trata solo de migrantes: se trata de nuestra humanidad. Lo que mueve al Buen Samaritano en el relato del Evangelio es “la compasión, un sentimiento que no se puede explicar únicamente a nivel racional. La compasión toca la fibra más sensible de nuestra humanidad, provocando un apremiante impulso a ‘estar cerca’ de quienes vemos en situación de dificultad”. “Como Jesús mismo nos enseña, sentir compasión significa reconocer el sufrimiento del otro y pasar inmediatamente a la acción para aliviar, curar y salvar”, agrega el Papa Francisco. “Sentir compasión significa dar espacio a la ternura que a menudo la sociedad actual nos pide reprimir”, resalta. 4.- “No se trata solo de migrantes: se trata de no excluir a nadie”. El Santo Padre refiere que “el mundo actual es cada día más elitista y cruel con los excluidos. Los países en vías de desarrollo siguen agotando sus mejores recursos naturales y humanos en beneficio de unos pocos mercados privilegiados”. Quienes padecen las consecuencias de las guerras “son siempre los pequeños, los pobres, los más vulnerables, a quienes se les impide sentarse a la mesa y se les deja sólo las ‘migajas’ del banquete”. 5.- “No se trata solo de migrantes: se trata de poner a los últimos en primer lugar”. El Papa Francisco explica en su mensaje que “Jesucristo nos pide que no cedamos a la lógica del mundo, que justifica el abusar de los demás para lograr nuestro beneficio personal o el de nuestro grupo: ¡primero yo y luego los demás! En cambio, el verdadero lema del cristiano es ‘¡primero los últimos!’. En la lógica del Evangelio, los últimos son los primeros, y nosotros tenemos que ponernos a su servicio”. 6.- La sexta clave es comprender que “no se trata solo de migrantes: se trata de la persona en su totalidad, de todas las personas”. “En esta afirmación de Jesús encontramos el corazón de su misión: hacer que todos reciban el don de la vida en plenitud, según la voluntad del Padre”, resalta el Papa. “En cada actividad política, en cada programa, en cada acción pastoral, debemos poner siempre en el centro a la persona, en sus múltiples dimensiones, incluida la espiritual. Y esto se aplica a todas las personas, a quienes debemos reconocer la igualdad fundamental”, explica el Papa Francisco. 7.- La sétima clave es recordar que “no se trata solo de migrantes: se trata de construir la ciudad de Dios y del hombre”. En nuestra época, dice el Papa Francisco, “también llamada la era de las migraciones, son muchas las personas inocentes víctimas del ‘gran engaño’ del desarrollo tecnológico y consumista sin límites. Y así, emprenden un viaje hacia un ‘paraíso’ que inexorablemente traiciona sus expectativas.  Su presencia, a veces incómoda, contribuye a disipar los mitos de un progreso reservado a unos pocos, pero construido sobre la explotación de muchos”. Finalmente el Papa explica que la respuesta al desafío de las migraciones actuales se puede resumir en cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar. Pero estos verbos, precisa el Papa Francisco, “no se aplican solo a los migrantes y a los refugiados. Expresan la misión de la Iglesia en relación a todos los habitantes de las periferias existenciales, que deben ser acogidos, protegidos, promovidos e integrados”. “A través de ellos, el Señor nos invita a reapropiarnos de nuestra vida cristiana en su totalidad y a contribuir, cada uno según su propia vocación, a la construcción de un mundo que responda cada vez más al plan de Dios”, concluye.   (Nota retomada de Aci Prensa)

Leer más

Papa Francisco afirma que a pesar de las guerras “la paz siempre es posible”

El Papa Francisco recibió este jueves 23 de mayo en el Vaticano las credenciales de los nuevos embajadores de Tailandia, Noruega, Nueva Zelanda, Sierra Leona, Guinea, Guinea-Bissau, Luxemburgo, Mozambique y Etiopía, y defendió ante ellos que “la paz siempre es posible”. En su discurso pronunciado ante los diplomáticos en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, el Papa advirtió que “la violencia y los conflictos armados son una de las mayores las mayores amenazas para vivir juntos en armonía”. Sin embargo, “la dolorosa lección de la división y del odio nos enseña también que la paz siempre es posible. La resolución de los conflictos y la reconciliación son signos positivos de la unidad que es más fuerte que la división y de la fraternidad que es más poderosa que el odio”. El Papa Francisco defendió también “la necesidad urgente de prestar atención a los más pobres de nuestros ciudadanos es un deber claro, que se expresa elocuentemente cuando, respetando la diversidad legítima, nos unimos para promover su desarrollo humano integral”. “Esta unión”, subrayó el Santo Padre, “tiene un nombre concreto: ¡fraternidad!”.   (Nota retomada de Aci Prensa) “Dado que tenemos que enfrentar desafíos globales cada vez más complejos, es justo subrayar la importancia de la fraternidad, para trabajar juntos a la hora de garantizar que una coexistencia ecua y pacífica no sea una mera estrategia sociopolítica, sino un ejemplo de esa solidaridad que va más a fondo respecto al deseo mutuo de lograr un objetivo compartido”. En este sentido, “esta fraternidad puede reconocerse en el deseo universal de amistad entre las personas, las comunidades y las naciones, aunque nunca puede considerarse segura de una vez por todas”. No obstante, el Papa Francisco reconoció que “es muy alentador presenciar los esfuerzos que está haciendo la comunidad internacional para superar las situaciones de conflicto armado y crear caminos hacia la paz, y ver cómo el diálogo fraternal es indispensable para alcanzar este precioso objetivo”. “El diálogo, la comprensión, la difusión de la cultura de tolerancia, de la aceptación del otro y de la convivencia entre los seres humanos contribuirían en gran medida a reducir muchos problemas económicos, sociales, políticos y ambientales que asedian a gran parte de la raza humana”, finalizó el Papa.

Leer más

Católicos claman por la paz y la seguridad en El Salvador

Más de mil personas se unieron el pasado sábado 18 de mayo a la I Jornada de Oración por la Paz 2019 en el Centro Carismático Católico, Llano Verde, Ilopango. El evento contó con la participación del Padre Martín Ávalos, presidente de Fundación Dei Verbum y asesor espiritual de LUMEN EL SALVADOR. El Padre Martín celebró una Hora Santa, quien con su carisma motivó a los asistentes a tener un encuentro con Jesús Sacramentado y a orar por la paz del país. El Ministerio de Alabanza Dei Verbum animó el evento con reconocidas alabanzas como: “No temeré” y otros temas musicales de adoración. Durante la Jornada se retomó el texto evangélico de San Marcos 10 para el desarrollo de la prédica, “en este texto queda evidenciado el poder sanador de Jesús”, así lo dijo el Lic. Carlos Luis Carranza, Director de LUMEN EL SALVADOR, quien, además, afirmó que el país está viviendo una crisis de fe que se ve reflejada en la situación de violencia y de todo el mal que existe en la sociedad. Además, el Lic. Carranza, lamentó que el país se haya acostumbrado al dolor, por lo que motivó a creer en un Dios de poder que hace nuevas todas las cosas y que puede sanar, citando este texto evangélico: “Todo lo que pidan en la oración, crean que ya lo han recibido y lo obtendrán” (San Marcos 11, 24). La verdadera paz brota de un corazón convertido a Jesucristo y El Salvador va a cambiar cuando cambie en corazón de cada persona, fueron otras frases que citó el director de LUMEN. La Santa Misa fue otra actividad que se desarrolló durante la Jornada de Oración, la homilía estuvo a cargo de Mons. Romeo Tovar Astorga, quien hizo referencia a la nueva evangelización, siendo esta la tarea de proclamar a Jesús para conducir a un encuentro con Él. Al final del evento, los asistentes se mostraron agradecidos por esta actividad y piden que se continúe realizando este tipo de esfuerzo en todo el país. Este esfuerzo evangelizador fue organizado por Lumen El Salvador, Fundación Dei Verbum, la Renovación Carismática Católica Arquidiocesana y Radio Luz. Cuatro instituciones de reconocida trayectoria en nuestro país por la promoción de los valores morales y espirituales, así como por su arduo trabajo evangelizador.  

Leer más

Jóvenes llamados a imitar a Madre Teresa para ser artesanos de sueños y esperanza

El Papa Francisco pidió a jóvenes ser “artesanos de sueños y esperanza” durante un encuentro juvenil en el centro pastoral ecuménico e interreligioso de Skopje, capital de Macedonia del Norte y ciudad natal de la Madre Teresa. Al inicio del encuentro el Obispo de Skopje, Mons. Kiro Stojanov, regaló simbólicamente al Santo Padre pan y sal. Luego, hubo tres testimonios intercalados por cantos y bailes: una pareja cristiana mixta (católico y ortodoxa), una joven musulmana y una joven católica de rito bizantino. Durante su discurso, el Pontífice respondió a las preguntas de los jóvenes y los animó a ser seguir el ejemplo de la Madre Teresa quien “no tuvo miedo a soñar”. “Piensen en Madre Teresa. Cuando vivía aquí no se imaginaba cómo sería su vida, pero no dejó de soñar y de esforzarse por descubrir siempre el rostro de su gran amor, Jesús, en todos aquellos que estaban al borde del camino. Ella soñó a lo grande y por eso también amó a lo grande”, dijo el Papa. En esta línea, el Santo Padre aseguró que cada uno “al igual que Madre Teresa, está llamado a trabajar con sus propias manos, a tomar la vida en serio, para hacer algo hermoso con ella”. No permitamos que nos roben los sueños Además, Francisco se detuvo pensando que faltaba una página en el discurso, pero después continuó explicando que el texto estaba mal numerado. El Papa destacó que “nunca se sueña demasiado” y agregó que “uno de los principales problemas de la actualidad y de tantos jóvenes es que han perdido la capacidad de soñar. Ni mucho ni poco, no sueñan; y cuando una persona no sueña, cuando un joven no sueña, ese espacio es ocupado por el lamento y la resignación”. Por ello, el Papa exclamó: “No permitamos que nos roben los sueños, no nos perdamos la novedad que el Señor nos quiere regalar. Encontrarán muchos imprevistos, muchos... pero es importante que los afronten y busquen con creatividad transformarlos en una oportunidad. Nunca solos, nadie puede pelear solo”, afirmó. “He ahí un hermoso secreto para soñar y hacer de nuestra vida una hermosa aventura. Nadie puede pelear la vida aisladamente, no se puede vivir la fe, los sueños sin comunidad, solo en su corazón o en casa, encerrado o aislado entre cuatro paredes, se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante”, explicó el Papa. En este sentido, el Santo Padre destacó la importancia de soñar juntos “todos unidos, sin barreras” y pidió: “por favor, sueñen juntos, no solos; con los demás, nunca contra los demás. Solos se corre el riesgo de tener espejismos, en los que ves lo que no hay; los sueños se construyen juntos”. “Y cuando los sueños se empequeñezcan y el corazón parezca que se apaga, busquen una comunidad, tómense de las manos y recuerden que hay Alguien que los quiere vivos”, destacó. De este modo, el Pontífice recordó las palabras de Liridona -una de las jóvenes que dio su testimonio- para destacar la importancia de “dar esperanza a un mundo cansado, junto con los demás, cristianos y musulmanes. Sin lugar a dudas, un sueño muy hermoso”, dijo. “A ustedes los jóvenes les gustan las aventuras. Y me alegra que así sea, porque es la manera más hermosa de ser joven: vivir una aventura, una buena aventura. El joven no tiene miedo a hacer de su vida una buena aventura”. Y les preguntó: “¿Qué aventura requiere más valor que ese sueño que nos compartió Liridona: el de darle esperanza a un mundo cansado?”, señaló el Papa Por ello, Francisco advirtió que “el mundo está cansado, el mundo está dividido y parece que es rentable dividirlo y dividirnos aún más; con cuánta fuerza pueden resonar las palabras del Señor: ‘Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios’. ¿Qué adrenalina mayor que la de empeñarse todos los días, con dedicación, en ser artesanos de sueños, artesanos de esperanza?”, reflexionó. “Los sueños nos ayudan a mantener viva la certeza de saber que otro mundo es posible y que estamos invitados a involucrarnos y formar parte de él con nuestro trabajo, con nuestro compromiso y acción”, explicó. En este sentido, el Papa destacó que en Macedonia del Norte “hay una hermosa tradición, la de los artesanos escultores, hábiles en tallar y trabajar la piedra” por lo que afirmó que “es necesario ser como esos artistas y convertirnos en buenos escultores de los propios sueños. Un escultor toma la piedra en sus manos y lentamente comienza a darle forma y a transformarla, con dedicación y esfuerzo, y sobre todo con muchas ganas de ver cómo esa piedra, por la que nadie daría nada, se convierte en una hermosa obra de arte”. “Los sueños más bellos se conquistan con esperanza, paciencia y empeño, renunciando a las prisas”, señaló el Papa quien recordó al mismo tiempo que “no hay que detenerse por inseguridad, no hay que tener miedo de apostar y de cometer errores” y más bien “sí hay que tener miedo a vivir paralizados, como muertos en vida, convertidos en seres que no viven porque no quieren arriesgar, porque no perseveran en sus empeños o porque tienen temor a equivocarse”. “¡No tengan miedo de volverse artesanos de sueños y esperanza!”, alentó. Por otro lado, el Santo Padre confió cuál ha sido la mejor lección de su vida. “En los años que tengo -y no son pocos-, ¿Saben cuál es la mejor lección que he visto y conocido a lo largo de mi vida? El ‘cara a cara’. Hemos entrado en la era de las conexiones, pero poco sabemos de comunicaciones. Muy conectados y poco involucrados los unos con los otros. Porque involucrarse pide la vida, exige estar y compartir momentos buenos... y no tan buenos”, advirtió. Al terminar su discurso, una joven invitó a rezar juntos la oración de Madre Teresa ‘¿Señor quieres mis manos?’ para que se graben esta certeza y puedan vivirla en su vida: “Señor, ¿quieres mis manos para ayudar hoy a los pobres y enfermos que lo necesitan? Señor, hoy te ofrezco mis manos. Señor, ¿quieres mis pies para que me lleven hoy a quienes necesitan un amigo? Señor, hoy te ofrezco mis pies. Señor, ¿quieres mi voz para que hable hoy con los que necesitan tu palabra de amor? Señor, hoy te ofrezco mi voz. Señor, ¿quieres mi corazón para que ame a todos, sin excepción? Señor, hoy te ofrezco mi corazón”. Después, el Papa se dirige junto al Obispo de Skopje al interior de la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús en donde se llevará a cabo el encuentro con los religiosos y los sacerdotes, acompañados por sus familias.   (Nota vía Aci Prensa)

Leer más

San José Obrero. Patrono de los trabajadores

San José fue el esposo de María, padre putativo de Jesús y un trabajador humilde y honesto y, por tanto, conocido por ser el Santo patrono de los trabajadores. Debido a esto, la Iglesia le celebra una segunda fiesta el 1 de mayo, como el día de San José Obrero. Además, San José también comparte otros patronatos, es el patrono de los Padres, carpinteros, trabajadores, del buen Morir, de los Tesoreros y de los Abogados Fiesta: 01 de mayo Martirologio romano: San José Obrero, que, siendo un humilde carpintero de Nazaret, proveyó con su esfuerzo y trabajo a las necesidades de Jesús y María, e inició al Hijo de Dios, a trabajar entre los hombres. En el día en que, en muchas partes de la Tierra se celebra el Día del Trabajo, los trabajadores cristianos lo veneran como ejemplo y patrón. En el año 1955, San Pío XII instituyó esta memoria litúrgica en el contexto del Día del Trabajo, que se celebra en todo el mundo el 1 de mayo. ¿Quién es San José? San José, el esposo de María (Mateo 1,16), era el padre adoptivo de Jesús en la tierra. Sabemos San José, no fue uno de los grandes y poderosos hombres de Nazaret, tan sólo fue un humilde carpintero, algunos se sorprendieron cuando fueron testigos de las enseñanzas de Jesús y dijeron: "¿No es este el hijo del carpintero?" (Mateo 13,55). Esto demuestra que José era un hombre común que vivió una vida sencilla. San José era un trabajador honesto y, por tanto, conocido por ser el «Santo patrón de los trabajadores». Debido a esto, la Iglesia le celebra una segunda fiesta el 1 de mayo, como el día de San José Obrero. San José y las Escrituras San José, era un hombre justo: "José, el esposo de María, era un hombre justo" (Mateo 1,19) Esto significa que San José era un hombre noble, bueno.Cuando se enteró de que María estaba embarazada, quiso abandonarla en los secreto, para que no sufriera así el castigo de ser lapidada hasta la muerte. A San José, le importaba mucho María, la amaba y no quería exponerla al escarnio público o la muerte. San José, hombre firme en la fe En el mismo Evangelio de Mateo (1,20-25) nos dice que José era un hombre fuerte en la fe y confiado a la voluntad de Dios. Cuando el ángel se le apareció en un sueño y le contó de quién era el hijo que estaba esperando María, San José no opuso ninguna resistencia, de inmediato recibió a María por esposa y la protegió. Eso demuestra la fe incuestionable de San José y la confianza plena que tenía en Dios. San José, hombre cumplidor de la ley San José era un hombre que guardó la ley. Tuvo que hacer un largo viaje difícil de Belén con su esposa embarazada con el fin de registrar su nombre, una solicitud formulada por las autoridades gubernamentales (Lucas 2,4) También, San José obedeció la ley de la iglesia cuando tomó a María y a Jesúsy lo fueron a presentar al Templo (Lucas 2,22 - Lucas 2,41) como estaba previsto en la ley de Moisés San José, hombre confiado El Evangelio de Lucas (2,7) nos narra que, cuando estaban como familia haciendo su peregrinación hacia Belén, ellos no encontraron dónde alojarse, por lo que tuvieron que aceptar quedarse en un pesebre lleno de animales para ver nacer al niño Jesús. Eso demuestra que eran personas humildes, sin amigos influyentes. Esto demuestra la total confianza de José en Dios antes de emprender este viaje. Sin embargo, San José allí sería recompensado recibiendo a reyes y pastores que anunciaban haber visto ángeles en el cielo. San José, hombre protector Los retos de San José en la vida no terminaron. En el Evangelio de Mateo (2,13-14) nos dice que tuvo que llevar a su familia y huye a Egipto como refugiados, con el fin de proteger a su hijo y a María. Más adelante (2,19-20) el ángel le pide a San José que regrese a Israel. Estas las lecturas de la Biblia muestran una confianza total de San José en la voluntad de Dios para él y su familia. Además, San José estaba siempre dispuesto a proteger a su familia. San José, padre de presencia Esto se demuestra en la Biblia, donde la gente de Nazaret dicen: "¿No es éste el hijo de José?" (Lucas 4,22) De nuevo a San José se le conoce como el padre de Jesús; un padre que era bien conocido en la ciudad, con presencia San José era un hombre que puso toda su confianza en Dios, e hizo lo que tenía que hacer para cuidar de su familia. ¿Por qué celebramos a San José como Obrero? La fiesta de San José Obrero fue establecida en el calendario el día primero de mayo por el Papa Pío XII en 1955 con el fin de cristianizar el concepto de trabajo y dar a todos los trabajadores un modelo y un protector. El Papa Pío XII expresó la esperanza de que esta fiesta acentuaría la dignidad del trabajo y traería una dimensión espiritual a todos los trabajadores que incansablemente dedicaban su tiempo y esfuerzo a llevar el sustento a sus hogares. En verdad, era realmente necesario que San José, un hombre justo y trabajador, protector, fiel, cumplidor, que además se convirtió en el padre adoptivo de Jesús y es patrono de la Iglesia universal, sea honrado en este día como el Santo Patrono de todos los trabajadores. Oración a San José Obrero Glorioso San José, modelo de todos los trabajadores, te ruego que me alcances la gracia de trabajar con conciencia, anteponiendo la llamada de mis deberes por encima de mis faltas. Quiero trabajar con alegría, teniendo en cuenta que, por medio del trabajo, usaré los dones que en su bondad Dios me ha regalado, para trabajar con orden, prudencia y mucha paciencia. Que nunca me rinda ante el cansancio o las dificultades. Que pueda soportar las cargas y responsabilidades con la fuerza la cruz. Quiero que mi esfuerzo en el trabajo sea realizado, sobre todo, con pureza de intención y con desprendimiento, concientizándome de que la muerte me espera en algún momento y deberé rendir cuenta del tiempo perdido, de los talentos desperdiciados, de las cosas buenas que omití hacer. Oh patriarca San José, junto con María no te olvides de presentar mis obras a Jesús y condúceme siempre para que éstas siempre le sean agradable a Él, al Padre y al Espíritu Santo. Amén.

Leer más

El Papa propone a los estilistas el ejemplo de San Martín de Porres

El Papa Francisco ensalzó a la figura de San Martín de Porres y lo puso como ejemplo para los profesionales de los servicios de estética: barberos, peluqueros y estilistas, de los cuales es patrón. En una audiencia celebrada este lunes 29 de abril en el Vaticano con miembros del Comité San Martín de Porres, que reúne a profesionales italianos de este sector, el Santo Padre recordó la humildad de este santo peruano: “Él, siendo mestizo, fue aceptado en la Orden de los Padres Dominicos como terciario y luego como hermano cooperador”. “Aceptó esta condición, viviendo una existencia de máxima humildad, irradiada por el amor. Se dedicó con abnegación a los pobres y a los enfermos, ofreciéndoles asistencia sanitaria gracias a las nociones aprendidas en una farmacia y como barbero-cirujano, según las costumbres de aquel tiempo”. El Pontífice recordó que “la figura humilde y grande de San Martín de Porres, que el Papa San Pablo VI, en 1966, proclamó patrón de vuestra profesión, os ayude a testimoniar constantemente los valores cristianos. Os estimule, sobre todo, a ejercitar vuestra profesión con estilo cristiano, tratando a los clientes con gentileza y cortesía, ofreciéndoles siempre una palabra buena y de ánimo, evitando ceder a la tentación de los chismes que fácilmente se insinúan también en vuestro contexto de trabajo”. Ante los miembros del Comité, presentes en Roma para participar en una peregrinación, pidió “que cada uno de vosotros, en el desarrollo de su trabajo profesional, pueda siempre actuar con rectitud, ofreciendo así una contribución positiva al bien común de la sociedad”. San Martín nació en Lima en 1579. Desde niño sintió predilección por los enfermos y los pobres. Aprendió el oficio de barbero y algo de medicina. A los quince años pidió ser admitido como “donado”, es decir, como terciario, en el convento de los Dominicos. En su servicio de enfermero no hacía diferencia entre pobres y los que más tenían, aunque tuvo que pasar por experiencias de incomprensión y envidia. En 1603 hizo su profesión religiosa.

Leer más

Papa Francisco: la Biblia no es una colección de libros para estudiar

El Papa Francisco recordó que “la Biblia no es una hermosa colección de libros sagrados para estudiar, sino que es la Palabra de vida para sembrar”. Así lo indicó este 26 de abril al recibir a los participantes de un Congreso Internacional promovido por la Federación Bíblica Católica (CBF) en ocasión de su 50 aniversario de fundación. Al inicio de la audiencia, el Arzobispo de Manila (Filipinas), Cardenal Luis Antonio Tagle, dijo que el Congreso tuvo por tema “La Biblia y la vida: la inspiración bíblica de la completa vida pastoral y la misión de la Iglesia – Experiencias y desafíos”. En esta línea, el Santo Padre centró su discurso en estas dos palabras: Biblia y vida, “binomio inseparable”. “La Palabra de Dios es viva: no muere y ni siquiera envejece, permanece para siempre. Se mantiene joven ante todo lo que pasa y conserva a quien la pone en práctica del envejecimiento interior. Está viva y da vida”, destacó el Papa. Por ello, Francisco señaló que “es importante recordar que el Espíritu Santo, el Vivificador, ama actuar a través de la Escritura” porque “la Palabra trae al mundo, de hecho, el aliento de Dios, infunde en el corazón el calor del Señor” y añadió que “todas las contribuciones académicas, los volúmenes que se publican son y no pueden sino estar al servicio de esto”. “La Biblia no es una hermosa colección de libros sagrados para estudiar, sino que es la Palabra de vida para sembrar, regalo que el Resucitado pide recibir y distribuir para que haya vida en su nombre”, exclamó el Papa. De este modo, el Santo Padre aseguró que en la Iglesia la Palabra de Dios “es una insustituible inyección de vida. Por eso son fundamentales las homilías” y recordó que “la predicación no es un ejercicio de retórica y ni siquiera un conjunto de sabias nociones humanas”, sino que es en cambio, “el compartir del Espíritu, de la Palabra divina que tocó el corazón del predicador, quien comunica ese calor, esa unción”. Al referirse a las numerosas palabras e informaciones que recibimos diariamente, el Papa Francisco subrayó que “no podemos renunciar a la Palabra de Jesús, a la única Palabra de vida eterna, que necesitamos todos los días”. En este sentido, el Santo Padre expresó que “sería bueno que la Palabra de Dios se convirtiera en el corazón de toda actividad eclesial” porque la Palabra “da vida a cada creyente al enseñarle a renunciar a sí mismo, para anunciar a Él”. “La Iglesia que se alimenta de la Palabra, por lo tanto, vive para anunciar la Palabra. No se habla de sí mismo, sino que desciende a las calles del mundo: no porque le gusten o sean fáciles, sino porque son los lugares del anuncio”, afirmó. De modo que, el Papa aseguró que “la Biblia es la mejor vacuna contra el cierre y la autoconservación” porque “es la Palabra de Dios, no nuestra, y nos aleja del estar en el centro, nos preserva de la autosuficiencia y del triunfalismo, nos llama continuamente a salir de nosotros mismos”. “La Palabra de Dios posee una fuerza centrífuga, no centrípeta: no se pliega hacia dentro, sino que empuja hacia afuera, hacia aquellos que aún no ha llegado. No asegura cálidas comodidades, porque es fuego y viento: es Espíritu que enciende el corazón y desplaza los horizontes, dilatándolos con su creatividad”, dijo. Antes de concluir, el Pontífice animó a abrazar estas dos palabras “Biblia y vida” para que “una nunca pueda estar sin la otra”. Por este motivo, Francisco pidió rezar y actuar para “que la Biblia no se quede en la biblioteca entre los muchos libros que hablan de ella, sino que corra por las calles del mundo y espere donde vive la gente”. “Deseo que sean buenos portadores de la Palabra, con el mismo entusiasmo que leemos en estos días las historias pascuales, donde todos corren: las mujeres, Pedro, Juan, los dos de Emaús... Corren para encontrarse y anunciar la Palabra viva. Se los deseo de corazón y les agradezco todo lo que hacen”, concluyó.   (Nota retomada de Aci Prensa)

Leer más

El Vaticano publica la Exhortación Apostólica sobre los jóvenes y la vocación

El Vaticano publicó este martes 2 de abril la Exhortación Apostólica Postsinodal Christus vivit (Cristo vive) firmada por el Papa Francisco en Loreto, en el Santuario Mariano de la Santa Casa, el 25 de marzo de 2019. Se trata de un documento especialmente dirigido a los jóvenes de la Iglesia, pero, también, a todo el Pueblo de Dios. Esta Exhortación Apostólica es el resultado del Sínodo sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional que se celebró del 3 al 28 de octubre. De hecho, el Pontífice afirma que, a la hora de redactarla, se ha inspirado en sus debates y en las conclusiones de su Documento Final. En los puntos introductorios el Papa se dirige “a todos los jóvenes cristianos” a quienes “les escribo con cariño esta Exhortación apostólica, es decir, una carta que recuerda algunas convicciones de nuestra fe y que al mismo tiempo alienta a crecer en la santidad y en el compromiso con la propia vocación”. Sin embargo, aunque la carta está especialmente dirigida a los jóvenes, el Santo Padre habla “a todo el Pueblo de Dios” dentro del camino sinodal de la Iglesia, “porque la reflexión sobre los jóvenes y para los jóvenes nos convoca y nos estimula a todos”. Francisco reconoce que, aunque esta Exhortación Apostólica está inspirada en “la riqueza de las reflexiones y diálogos del Sínodo del año pasado”, “no podré recoger aquí todos los aportes que ustedes podrán leer en el Documento final, pero he tratado de asumir en la redacción de esta carta las propuestas que me parecieron más significativas”. La Exhortación Apostólica Christus vivit es un documento extenso de 299 puntos en la que se detiene en diferentes temas, la mayoría resultado de los debates de Sínodo de octubre de 2018 y de las conclusiones de su Documento Final. Entre los temas de los que habla el Papa encontramos los siguientes: una Iglesia joven que se renueva, la heterogeneidad de la juventud, María como referente para los jóvenes, la juventud en un mundo en crisis, los migrantes, los problemas de los jóvenes, los abusos sexuales a los menores, la juventud como momento para el discernimiento de la vocación, la relación entre los jóvenes y los ancianos, la pastoral juvenil, la vocación al matrimonio y la vocación a la vida consagrada. El Papa finaliza el texto de la Exhortación Apostólica animando a “correr más rápido que los lentos y temerosos”, y les recuerda que “la Iglesia necesita su entusiasmo, sus intuiciones, su fe. ¡Nos hace falta!”.

Leer más

¡Hoy es 25 de marzo, Día del Niño por Nacer!

La celebración del Día del Niño por Nacer busca conmemorar, promover y defender la vida humana desde que ha sido concebida en el vientre de la madre. Esta fecha fue instituida en Argentina en diciembre de 1998 por el presidente Carlos Saúl Menem. El mandatario, a pocos días de celebrarse esta fiesta en 1999, alentó a los presidentes de toda América Latina a sumarse a la iniciativa. San Juan Pablo II remitió una carta al presidente argentino alentando a que “la celebración del ‘Día del niño por nacer’ favorezca una opción positiva en favor de la vida y del desarrollo de una cultura orientada en este sentido, que asegure la promoción de la dignidad humana en todas las situaciones". En 1999, la celebración fue acogida legalmente por Guatemala y Costa Rica, mientras que Nicaragua la asumió al año siguiente. En República Dominicana esta fecha fue aprobada a inicios de 2001 y en Perú por ley en 2002. La fiesta también es celebrada el 25 de marzo en El Salvador, Uruguay, España, México, Austria, Eslovaquia, Cuba y Filipinas. Ecuador también se sumó desde 2006, mientras que Chile celebra hoy esta fiesta por cuarta vez de forma oficial.

Leer más

Papa Francisco pide hechos concretos en el Día Mundial del Agua

El Papa Francisco alentó a cuidar y gestionar el agua “para que no se contamine ni se pierda” con hechos concretos porque el agua “es un bien imprescindible para el equilibrio de los ecosistemas y la supervivencia humana”. Así lo dijo este 22 de marzo con ocasión del Día Mundial del Agua. En un mensaje dirigido al Director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), José Graziano da Silva, el Santo Padre recordó que el Día Mundial del Agua de este año tiene como lema: “No dejar a nadie atrás”. En esta línea, el Papa explicó que “No dejar a nadie atrás, quiere decir también tomar conciencia de la necesidad de responder con hechos concretos; no solo con el mantenimiento o perfeccionamiento de estructuras hídricas, sino también invirtiendo en futuro, educando a las nuevas generaciones para el uso y cuidado del agua”. Esta tarea de concienciación, afirmó el Pontífice, “es una prioridad en un mundo en el que todo es descartable y despreciado, y que no estima en muchos casos la importancia de los recursos que tenemos a nuestro alcance”. Por ello, el Santo Padre denunció que “cada vez son más los que sufren a causa de la falta de fuentes de agua apta para el consumo” por lo que es necesario “comprometernos para acabar con esta injusticia”. “Pido al Señor que los trabajos e iniciativas que se lleven a cabo en este Día Mundial del Agua redunden en beneficio de los que sufren por la escasez de este bien; y que, como decía san Francisco de Asís, el agua, ‘que es muy útil y humilde y preciosa y casta’ sirva para sustento y beneficio nuestro y de las generaciones venideras”, dijo el Papa. De este modo, el Pontífice señaló en particular que “las nuevas generaciones están llamadas, junto con todos los habitantes del planeta, a valorar y a defender este bien” y agregó que se trata de una tarea que “comienza con la sensibilización ante aquellas personas que sufren las consecuencias inevitables del cambio climático y de todos aquellos que son víctimas de una u otra forma de la explotación y contaminación del agua por diversos factores”. “Este desafío de educación generará una nueva visión de este bien, produciendo generaciones que valoricen y amen los recursos que nos da nuestra madre la Tierra”, exclamó. Por último, el Papa alertó que “los desfavorecidos de la tierra nos interpelan para poner remedio a la falta de agua en sus países; nos retan también, desde su miseria y límites, a que demos el valor que merece a este bien indispensable para el desarrollo de todos los pueblos”. Asimismo, el Papa Francisco envió un mensaje a través de su cuenta oficial de Twitter @pontifex en el que afirmó: “Demos gracias a Dios por la ‘hermana agua, elemento sencillo y precioso, y esforcémonos para que sea accesible a todos”.

Leer más

Se cumplen 6 años de la elección del Papa Francisco como Pontífice

El Papa Francisco celebra este miércoles 13 de marzo 6 años de Pontificado, aniversario que se produce cuando el Santo Padre se encuentra de ejercicios espirituales de Cuaresma en la Casa Divino Maestro de la localidad italiana de Ariccia. Durante estos 6 años, desde el 13 de marzo de 2013 en que se asomó a la logia de la Basílica de San Pedro para saludar a los fieles tras su elección, el Papa Francisco ha iniciado una nueva etapa en la historia reciente de la Iglesia con la reforma de la Curia Vaticana como hito principal, proceso aún se encuentra en curso. En este tiempo, el Papa ha publicado dos encíclicas: Lumen fidei (29 de junio de 2013) y Laudato si’ (24 de mayo de 2015). También publicó 3 exhortaciones apostólicas: Evangelii gaudium (24 de noviembre de 2013), Amoris laetitia (19 de marzo de 2016) y Gaudete et exsultate (19 de marzo de 2018). Asimismo, publicó 36 constituciones apostólicas, 54 cartas apostólicas, ha promulgado 27 motu proprio y ha escrito numerosas cartas y mensajes pontificios. Por lo tanto, una característica de este Pontificado es una intensa labor de publicación de documentos magisteriales del Papa Francisco. Además, el Santo Padre realizó 27 viajes fuera de Italia desde su nombramiento. El Papa Francisco, además, nombró 75 nuevos Cardenales y presidió la canonización de 31 nuevos santos, entre los que cabe destacar a los Papas San Juan Pablo II, San Juan XXIII, San Pablo VI, a Santa Teresa de Calcuta y a San Óscar Romero. En su Pontificado, Francisco presidió 3 Sínodos. Del 5 al 19 de octubre de 2014, la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos sobre los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización. Del 4 al 25 de octubre de 2015, la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre la vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo. Del 3 al 28 de octubre de 2018, la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional. Asimismo, presidirá, del 6 al 27 de octubre de 2019, la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica. Por último, cabe destacar la celebración del Año Santo de la Misericordia convocada por el Papa Francisco y que se celebró del 8 de diciembre de 2015 al 8 de diciembre de 2016.

Leer más

El Papa ofrece oraciones por los fallecidos en el accidente de avión en Etiopía

El Papa Francisco transmitió sus condolencias a los familiares de los fallecidos en el trágico accidente aéreo ocurrido en Etiopía al estrellarse un avión de la compañía Ethipoian Airlines que hacía la ruta entre Adis Abeba y Nairobi con 149 pasajeros y ocho tripulantes a bordo. Por medio de un telegrama enviado por el Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, en nombre del Papa Francisco, se mostró triste por el suceso en el que falleció la totalidad del pasaje y de la tripulación. “Al conocer con tristeza la noticia del accidente del avión de Ethiopian Airlines, Su Santidad el Papa Francisco quiere ofrecer sus oraciones por los fallecidos, procedentes de diferentes países, y encomendar sus almas a la misericordia de Dios Todopoderoso. El Papa Francisco envía sus condolencias de corazón a los familiares y sobre todos aquellos que lloran esta trágica pérdida, invoca las bendiciones divinas de consuelo y fortaleza”, es el contenido del telegrama enviado por el Cardenal Parolin en nombre del Papa Francisco. El suceso se produjo en la mañana del pasado domingo 11 de marzo, cuando un Boing 737 de la compañía Ethiopian Airlines se estrelló pocos minutos después de despegar del aeropuerto de la capital de Etiopía. Por el momento se desconocen las causas el siniestro, aunque ya han sido localizadas las dos cajas negras del aparato, donde se registran las voces de cabina y los datos del vuelo, que serán analizadas para determinar las circunstancias que produjeron el accidente.   (Nota retomada de Aci Prensa)

Leer más

Propósito de Cuaresma 2019

Leer más

Horarios de Santa Misa para Miércoles de Ceniza 2019

Horarios de Santa Misa para Miércoles de Ceniza 2019 en San Salvador y sus alrededores  

Leer más

El Papa: “Los jóvenes y las familias nos ayudan a redescubrirnos como hermanos”

Discurso del Santo Padre a la Delegación de la ‘Diaconía Apostólica’ de la Iglesia de Grecia en la cual resaltó los frutos de la colaboración y del diálogo entre católicos y ortodoxos. Renato Martinez – Ciudad del Vaticano “Juntos, respetando nuestras respectivas tradiciones espirituales, podemos colaborar activamente en la promoción, en diversos contextos, nacionales e internacionales, de actividades y propuestas relativas a la familia y a los valores familiares”, lo dijo el Papa Francisco este lunes 25 de febrero, a la Delegación de la ‘Diaconía Apostólica’ de la Iglesia de Grecia, a quienes recibió en audiencia en la Sala de los Papa del Vaticano. Que Dios llene de gracias al amado pueblo griego En su discurso, el Santo Padre agradeció a los miembros de esta Delegación por su visita y envió sus saludos a Su Beatitud Ieronymos II, con motivo de su undécimo aniversario de entronización. “Pido al Padre, de quien proviene todo don bueno y todo don perfecto – invocó el Papa – que le conceda salud, serenidad y alegría espiritual. También le pido, por intercesión del Apóstol Pablo, que predicó el Evangelio en Grecia y llevó a término su testimonio hasta el martirio aquí en Roma, que llene de gracias al amado pueblo griego”. Los jóvenes nos enseñan a caminar juntos El Papa Francisco refiriéndose a la colaboración entre la Diaconía Apostólica y el Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos señaló que, esta colaboración se remonta a más de quince años, durante los cuales han surgido numerosos proyectos culturales y formativos dignos de elogio. “Es un buen ejemplo de lo fructífero que es para católicos y ortodoxos trabajar juntos. En el camino – señala el Pontífice – los que organizaron las iniciativas y los que se beneficiaron de ellas, principalmente son jóvenes estudiantes de nuestras Iglesias, que experimentaron que lo que tenemos en común es mucho más que lo que nos mantiene alejados. Trabajar juntos nos ayuda a redescubrirnos como hermanos. Los jóvenes nos enseñan a no permanecer prisioneros de las diferencias, sino a encender el deseo de caminar juntos, soñando con superar las dificultades que impiden la plena comunión”. Caminemos juntos como hermanos Asimismo, el Santo Padre recordó que, nos toca a nosotros seguir caminando juntos, hacer juntos, redescubrirnos como hermanos. “Paso a paso, en las cosas que hacemos, podemos ver, con la ayuda de Dios, su presencia de amor que nos une en una comunión cada vez más fuerte. Quisiera pedir con vosotros – invocó el Pontífice – la gracia de caminar así: no cada uno por su camino, siguiendo sus propios objetivos, como si el otro fuera sólo uno que la historia ha puesto a mi lado, sino como hermanos que la Providencia ha reunido y que avanzan juntos hacia el único Señor, llevando los unos los pesos de los otros, regocijándose los unos por los pasos de los otros. Agradezco a la Diaconía Apostólica por el recorrido realizado en este camino y aseguro el apoyo de la Iglesia Católica para la continuación de este recorrido”. La Familia un campo fecundo de colaboración Después de hablar de los jóvenes y de su preciosa colaboración, el Papa Francisco dijo que, la pastoral familiar es otro campo fructífero de colaboración entre ortodoxos y católicos, un campo que debe ser cultivado con pasión y urgencia. “En este tiempo, caracterizado por cambios muy rápidos en la sociedad, que se reflejan en una creciente fragilidad interior, las familias cristianas, aunque pertenecen a ámbitos geográficos y culturales diferentes, están afectadas por muchos desafíos similares”. El Santo Padre señala que, estamos llamados a estar cerca de ellos, a ayudar a las familias a redescubrir el don del matrimonio y la belleza de custodiar el amor, que se renueva cada día en el compartir paciente y sincero y en el poder suave de la oración. Estamos llamados, subraya el Pontífice, a estar cerca incluso cuando la vida familiar no se lleva a cabo según la plenitud del ideal evangélico y no se desarrolla en paz y alegría. Colaboración activa entre tradiciones Antes de concluir, el Papa Francisco invitó a los miembros de la Delegación a que “juntos, respetando nuestras respectivas tradiciones espirituales, podemos colaborar activamente en la promoción, en diversos contextos, nacionales e internacionales, de actividades y propuestas relativas a la familia y a los valores familiares”. Renuevo mi gratitud por vuestra visita y ruego al Señor que los llene de sus bendiciones. Les pido, por favor, que me reserven un lugar en sus oraciones. Gracias.  

Leer más

Inició la segunda jornada del encuentro sobre la protección de menores

Inició la segunda jornada del encuentro sobre la protección de menores También hoy en la oración que abrió el encuentro se leyó la experiencia de una víctima de abusos: “Cuando fui abusado por un sacerdote, mi madre de la iglesia me dejó solo… todos se escondieron y me sentí aún más solo sin saber a quién acudir”. El tuit del Papa: "Señor, líbranos de la tentación de querer salvar nuestra reputación" Sergio Centofanti - Ciudad del Vaticano “Señor, Líbranos de la tentación de querer salvar nuestra reputación y a nosotros mismos; ayúdanos a asumir la culpa y a buscar juntos respuestas humildes y concretas, en comunión con todo el Pueblo de Dios”: es el tuit del Papa Francisco desde su cuenta @pontifex en la segunda jornada del Encuentro sobre “La protección de los menores en la Iglesia” (21-24 febrero). Los trabajos comenzaron esta mañana ante la presencia del Santo Padre. En la oración inicial de hoy, guiada por mons. Pierbattista Pizzaballa, administrador apostólico de Jerusalén de los Latinos, después del canto del himno “Veni, Creator Spiritus”, la hermana Aurora Calvo Ruiz leyó en españo un pasaje de la carta de san Pablo a los Romanos en la que el apóstol invita a vivir una fe sincera, alejada de toda falsedad y doblez:  “Que la caridad no sea hipócrita: detesten el mal, aférrense al bien, ámense los unos a los otros con afecto fraternal, compitan en la estima mutua”. No sean perezosos en hacer el bien, sino que sean fervientes en espíritu; sirvan al Señor”. Seguidamente se leyó en inglés la experiencia de una víctima de abusos a la cual siguió un largo silencio. “ Cuando Jesús estaba a punto de morir, su madre estaba con él. Cuando fui abusado por un sacerdote, mi madre Iglesia me dejó solo. Cuando necesité a alguien en la Iglesia para hablar sobre mis abusos y soledad, todos se escondieron y me sentí aún más solo sin saber a quién acudir. ” Que nadie deba temer jamás la violencia en la Iglesia Al igual que ayer, después de escuchar el testimonio, se produjo un largo silencio. En la oración final, mons. Pizzaballa rezó para que “nadie deba temer jamás la violencia y la opresión en la Iglesia sino más bien “encuentre en ella toda la seguridad y la ayuda”.  Luego concluyó con esta petición a Dios: “ A quienes ejercitan el ministerio en la Iglesia, impídeles que abusen de los demás para sus propios fines, dales la humildad de servir desinteresadamente a los demás como discípulos de Jesús ” Felicitaciones al Papa por la fiesta de la Cátedra de Pedro Al final de la oración el padre Federico Lombardi, moderador del encuentro, recordó que hoy la iglesia celebra la Solemnidad de la cátedra de san Pedro y por lo tanto – observó – toda la Iglesia reza por el Santo Padre, por su servicio de enseñanza y de guía”. Y agregó: “le deseamos lo mejor de corazón, junto a toda la Iglesia”. Distribuidos documentos Onu sobre violencia contra niños El padre Lombardi recordó  después el deseo del Papa Francisco de que todos los participantes en el encuentro pudieran tener a disposición una documentación oficial de las Naciones Unidas sobre los temas de la lucha contra la violencia a los niños. Por esto, entre los documentos distribuidos a los presentes – subrayó – hay un último informe global de las Naciones Unidas por la lucha contra la violencia a  los niños, titulado: “Hacia un mundo libre de violencia. Estudio mundial sobre la violencia contra los niños", y el informe Unicef 2017 “Un rostro familiar” para decir que la violencia contra los niños a menudo proviene de alguien que le es familiar, cercano a los niños. Y esto – dijo el padre Lombardi – es un resultado de las investigaciones universales sobre el problema de la violencia a los niños”. Los documentos fueron enviados por la Sra. Marta Maria de Morais dos Santos Pais, representante oficial del Secretario General de las Naciones Unidas para combatir la violencia contra los niños, quien envió un correo electrónico diciendo que se sentía honrada de poder dar su contribución a esta "importante reunión" sobre la protección de los niños en la Iglesia y expresando sus deseos por "una reflexión fructífera y  los buenos resultados de esta reunión".

Leer más

Papa pide curar las graves heridas causadas por el escándalo de la pedofilia

El Papa Francisco inauguró este 21 de febrero el encuentro con los obispos del mundo sobre la protección de menores que se llevará a cabo en el Vaticano hasta el próximo 24 de febrero y animó a buscar con valentía “curar las graves heridas del escándalo de la pedofilia” en la Iglesia. Después de la oración matutina en el Aula Nueva del Sínodo, el Santo Padre explicó que “ante el flagelo del abuso sexual perpetrado por hombres de la Iglesia que han dañado a los menores” decidió convocar a Patriarcas, Cardenales, Arzobispos, Obispos, Superiores Religiosos y otros responsables de algunos Dicasterios vaticanos, para que “juntos escuchemos al Espíritu Santo y con docilidad escuchemos el clamor de los pequeños que piden justicia”. De este modo, el Papa recordó a los 190 participantes del encuentro, “el peso de la responsabilidad pastoral y eclesial, que nos obliga a discutir juntos, de manera sinodal, sincera y profunda sobre cómo enfrentar este mal que aflige a la Iglesia y a la humanidad”. “El santo pueblo de Dios nos mira y espera de nosotros no solo condenas simples y obvias, sino medidas concretas y efectivas", exclamó. En esta sentido, el Pontífice alentó a comenzar este “camino armado con la fe y el espíritu de máxima parresía, valentía y concreción” y para ello, los participantes recibieron un documento preparado por diversas Comisiones y Conferencias Episcopales, sobre el cual el Papa explicó que son importantes criterios “líneas guías para ayudar a nuestra reflexión” que son “un punto de partida” que no quita “la creatividad que debe haber en este encuentro”. Asimismo, el Papa Francisco agradeció a la Pontificia Comisión para la protección de menores, la Congregación para la Doctrina de la Fe y a los miembros del Comité organizador “por el excelente trabajo desarrollado con gran compromiso para preparar este encuentro”. “¡Muchas gracias!”, expresó. Al finalizar, el Santo Padre pidió al Espíritu Santo “sostenernos en estos días y ayudarnos a transformar este mal en una oportunidad de conciencia y de purificación” y a la Virgen María para que los “ilumine para buscar curar las graves heridas que el escándalo de la pedofilia ha causado, sea en los pequeños que en los creyentes”, concluyó. El programa del encuentro prevé que de jueves a sábado haya tres relaciones cada día, la primera fue realizada por el Cardenal Luis Antonio Tagle con el título “El olor de las ovejas. Saber su dolor y curar sus heridas está en el corazón de la tarea del pastor”. Diariamente también los participantes tendrán espacio para las preguntas, trabajos en diferentes grupos lingüísticos y oración por la tarde con el testimonio de una víctima de abusos. El sábado por la tarde se llevará a cabo una liturgia penitencial y el domingo por la mañana una Concelebración Eucarística, ambos eventos serán en la Sala Regia del Vaticano. Al finalizar la Misa, el Papa Francisco pronunciará su discurso final.

Leer más

Encuentro Protección de Menores: cuatro días que dejarán su huella

Encuentro Protección de Menores: cuatro días que dejarán su huella Del 21 al 24 de febrero, el encuentro en el Vaticano para la protección de los menores: sensibilización, escucha de las víctimas, responsabilidad de los obispos y transparencia Andrea Tornielli El encuentro sobre la protección de los menores que se celebra en el Vaticano está destinado a dejar su huella. Incluso antes de que se examinen a fondo las indicaciones concretas necesarias sobre lo que se debe hacer frente al flagelo de los abusos, será la conciencia en toda la Iglesia de las consecuencias dramáticas e indelebles causadas a los menores que los han padecido lo que dejará su impronta. Las voces de los niños, niñas y jóvenes que son víctimas indefensas de estos horrendos actos de violencia no dejarán de escucharse. Su grito está destinado a romper la barrera del silencio que durante demasiado tiempo ha impedido la comprensión. El primer objetivo, tras el testimonio personal de los dos últimos Papas, que sistemáticamente se encontraron con los supervivientes, los escucharon, lloraron y rezaron con ellos, es por tanto la conciencia de que el abuso de menores por parte de clérigos y religiosos es un acto abominable. Un acto que traspasa para siempre las almas de los niños confiados por sus padres a los sacerdotes para educarlos en la fe. No se trata principalmente de una cuestión de leyes y normas, ni de objeciones burocráticas o incluso de estadísticas. Se trata de escuchar a las víctimas, de intentar compartir su doloroso drama, de hacer suyas sus heridas devastadoras. Es un cambio de mentalidad que se requiere, para que nadie pretenda nunca más no ver, encubrir, minimizar. Por primera vez, el tema se tratará en clave global, según las diferentes experiencias y culturas. El primer día el tema principal será la responsabilidad de los obispos en su tarea pastoral, espiritual y jurídica. El segundo día se tratará sobre todo de la "rendición de cuentas", discutiendo las soluciones que deben adoptarse de acuerdo con el Derecho Canónico para evaluar los casos en los que los pastores han fracasado en su tarea y han actuado con negligencia. Finalmente, el tercer día se dedicará al compromiso de transparencia, en los procedimientos internos de la Iglesia, hacia las autoridades civiles, pero sobre todo hacia el pueblo de Dios, cuya contribución a la seguridad de los lugares frecuentados por los menores es indispensable. La conclusión de los trabajos, el domingo, después de la Misa celebrada en la Sala Regia, es confiada al Papa Francisco. Lo que se celebra en el Vaticano es sobre todo un acontecimiento eclesial, un diálogo entre pastores en comunión con el Sucesor de Pedro. Por eso la oración, acompañada de la escucha de las víctimas, marcará cada cita. Los tres primeros días de trabajo culminarán en la liturgia penitencial precisamente porque, ante el abismo del pecado y de un pecado tan grave y abominable, los creyentes están llamados a pedir humildemente perdón por la herida infligida al cuerpo eclesial y su posibilidad de testimonio evangélico. Este nuevo paso es para la Iglesia el último en el orden del tiempo de una larga serie que comenzó hace poco menos de veinte años con la introducción de leyes cada vez más estrictas y eficaces para combatir el flagelo del abuso. Procedimientos que han permitido reducir drásticamente el número de casos, como demuestran todos los informes publicados recientemente: las quejas que surgen se refieren, de hecho, en su gran mayoría, a casos que datan de hace muchos años y que se produjeron antes de la entrada en vigor de las nuevas normas. Con el encuentro que se abre en el Vaticano, la Iglesia no sólo señala el camino a sus propias jerarquías y comunidades, sino que también ofrece un testimonio doloroso y un compromiso preciso con toda la sociedad. Porque la protección de los menores es una cuestión que concierne a todos, como lo demuestran las impresionantes cifras de menores maltratados en el mundo.

Leer más

El Papa Francisco pide orar con respeto: No se puede rezar como papagayos

Durante la Audiencia General de este miércoles 20 de febrero el Papa Francisco advirtió que al rezar “no se pueda rezar como ‘papagayos’”, y advirtió que “o se entra en el misterio, en la conciencia de que Dios es tu Padre, o mejor no reces”. El Papa destacó el misterio que encierra la oración del Padre Nuestro y recordó que “el primer paso de toda oración cristiana es el ingreso en un misterio: el de la paternidad de Dios”. “Para comprender en qué medida Dios es nuestro padre, debemos pensar en la figura de nuestros padres, pero, dentro de lo posible, debemos refinarla, purificarla”. En este punto, señaló que “ninguno de nosotros ha tenido padres perfectos, del mismo modo que nosotros nunca seremos padres perfectos o pastores perfectos”. Afirmó que “vivimos siempre nuestras relaciones de amor bajo el signo de nuestros límites y también de nuestro egoísmo, por ello, con frecuencia resultan contaminadas por deseos de posesión o de manipulación de los demás”. Así, “en ocasiones las declaraciones de amor se transforman en sentimientos de rabia y de hostilidad”. Por ese motivo, “cuando hablamos de Dios como ‘padre’, mientras pensamos en la imagen de nuestros padres, especialmente si nos han querido de verdad, al mismo tiempo debemos ir más allá”. “Los hombres y las mujeres son eternos necesitados de amor, buscan un lugar donde sean finalmente amados, pero no lo encuentran. ¡Cuántas amistades y cuántos amores decepcionados hay en nuestro mundo!”. También llamó la atención sobre la ambivalencia del amor humano, “capaz de florecer y de vivir con plenitud durante una hora al día, e inmediatamente después marchitarse y morir”. Con frecuencia, “nuestro amor es una promesa que cuesta mantener, un intento que pronto se agota y se evapora, un poco como cuando en la mañana sale el sol y evapora el rocío de la noche”. “En cuántas ocasiones hemos amado de esta manera tan débil e intermitente. Todos hemos tenido la experiencia: hemos amado, pero luego ese amor ha caducado o se ha vuelto débil. Deseosos de querer de verdad, hemos chocado con nuestros límites, con la pobreza de nuestras fuerzas: incapaces de mantener una promesa que en los días de gracia parecía fácil de realizar”. Sin embargo, “existe otro amor, el del Padre que está en los Cielos. Nadie debe dudar de que es un destinatario de ese amor. Nos ama. ‘Me ama’, podríamos decir. Incluso si nuestro padre y nuestra madre no nos amaran, hay un Dios en los Cielos que nos ama como nadie en esta tierra. El amor de Dios es constante”. “Por lo tanto”, concluyó el Papa Francisco su catequesis, “¡no temáis! Ninguno de nosotros está solo. Incluso si, lamentablemente, tu padre terreno se hubiese olvidado de ti y tú le tuvieras rencor, no te ha sido negada la experiencia fundamental de la fe cristiana: la de saberse hijo amadísimo de Dios”.

Leer más

Papa Francisco: “O construimos el futuro juntos o no habrá futuro”

Papa Francisco en Abu Dhabi: «Ha llegado el momento de que las religiones se empeñen más activamente, con valor y audacia, con sinceridad, en ayudar a la familia humana a madurar la capacidad de reconciliación». Elogia a los Emiratos Árabes, recuerda cuál es la plena libertad religiosa y pide que los «derechos fundamentales sean siempre respetados» No hay tiempo que perder. Y tampoco hay alternativas. Ha llegado el momento en el que las religiones «se empeñen más activamente, con valor y audacia, con sinceridad, en ayudar a la familia humana a madurar la capacidad de reconciliación». Durante el encuentro con 700 líderes religiosos de todas las confesiones, en una atmósfera de día histórico, el Papa Francisco lanzó un fuerte llamado desde Abu Dhabi: «o construimos el futuro juntos o no habrá futuro». El Pontífice elogia a los Emiratos Árabes Unidos por su tolerancia. Recuerda lo que es la plena libertad de fe. Y subraya: «que los derechos fundamentales sean siempre respetados». El Papa Francisco y Ahmed al-Tayyb llegaron al encuentro interreligioso después del coloquio de 30 minutos con el Muslim Council of Elders sobre la importancia de la cultura del encuentro para reforzar el compromiso por el diálogo y la paz, y después de la visita a la Gran Mezquita. En la tumba del Fundador de los Emiratos Árabes Unidos, el Founder’s Memorial, en donde el Pontífice y el gran imán de al-Azhar fueron recibidos por el príncipe heredero, el jeque Mohamed bin Zayed al Nahyan. L’attualità va raccontata. Aiutaci a farlo sempre meglio «¡Al Salamó Alaikum! La paz esté con vosotros», comienza Jorge Mario Bergoglio. Desde aquí, desde «vuestra patria me dirijo a todos los países de la Península, a quienes deseo enviarles mi más cordial saludo, con amistad y aprecio». El Papa subraya que «con gratitud al Señor, en el octavo centenario del encuentro entre san Francisco de Asís y el sultán al-Malik al-Kāmil, he aceptado la ocasión para venir aquí como un creyente sediento de paz, como un hermano que busca la paz con los hermanos. Querer la paz, promover la paz, ser instrumentos de paz: estamos aquí para esto». El logo de este viaje representa una paloma con una ramita de olivo. Es una imagen que «recuerda la historia del diluvio universal, presente en diferentes tradiciones religiosas. De acuerdo con la narración bíblica, para preservar a la humanidad de la destrucción, Dios le pide a Noé que entre en el arca con su familia». Y también nosotros, en la actualidad y en el nombre de Dios, «para salvaguardar la paz, necesitamos entrar juntos como una misma familia en un arca que pueda navegar por los mares tormentosos del mundo: el arca de la fraternidad». El punto de partida es uno solo: «reconocer que Dios está en el origen de la familia humana. Él, que es el Creador de todo y de todos, quiere que vivamos como hermanos y hermanas, habitando en la casa común de la creación que él nos ha dado». Aquí, «en las raíces de nuestra humanidad común, se fundamenta la fraternidad […] Nos dice que todos tenemos la misma dignidad y que nadie puede ser amo o esclavo de los demás». El Pontífice aclara que «no se puede honrar al Creador sin preservar el carácter sagrado de toda persona y de cada vida humana: todos son igualmente valiosos a los ojos de Dios. Porque él no mira a la familia humana con una mirada de preferencia que excluye, sino con una mirada benevolente que incluye». Por lo tanto, reconocer los mismos derechos a cada ser humano «es glorificar el nombre de Dios en la tierra. Por lo tanto, en el nombre de Dios Creador, hay que condenar sin vacilación toda forma de violencia, porque usar el nombre de Dios para justificar el odio y la violencia contra el hermano es una grave profanación». No existe violencia que pueda ser justificada «en la religión», sentencia el Papa. El Pontífice también indica que el enemigo de la fraternidad «es el individualismo, que se traduce en la voluntad de afirmarse a sí mismo y al propio grupo por encima de los demás». Es un peligro que «amenaza a todos los aspectos de la vida, incluso la prerrogativa más alta e innata del hombre, es decir, la apertura a la trascendencia y a la religiosidad». Dice Bergoglio: «La verdadera religiosidad consiste en amar a Dios con todo nuestro corazón y al prójimo como a nosotros mismos. Por lo tanto, la conducta religiosa debe ser purificada continuamente de la tentación recurrente de juzgar a los demás como enemigos y adversarios». De esta manera, todo credo «está llamado a superar la brecha entre amigos y enemigos, para asumir la perspectiva del Cielo, que abraza a los hombres sin privilegios ni discriminaciones». Francisco expresa «mi aprecio por el compromiso con que este país tolera y garantiza la libertad de culto, oponiéndose al extremismo y al odio. De esta manera, al mismo tiempo que se promueve la libertad fundamental de profesar la propia fe, que es una exigencia intrínseca para la realización del hombre, también se vigila para que la religión no sea instrumentalizada y corra el peligro, al admitir la violencia y el terrorismo, de negarse a sí misma». La fraternidad, claramente, «expresa también la multiplicidad y diferencia que hay entre los hermanos, si bien unidos por el nacimiento y por la misma naturaleza y dignidad», precisa Francisco citando su Mensaje para la Paz de 2015. Y la pluralidad religiosa es su expresión. En este contexto, «la actitud correcta no es la uniformidad forzada ni el sincretismo conciliatorio: lo que estamos llamados a hacer, como creyentes, es comprometernos con la misma dignidad de todos, en nombre del Misericordioso que nos creó y en cuyo nombre se debe buscar la recomposición de los contrastes y la fraternidad en la diversidad». Francisco también plantea algunas interrogantes que se imponen en el presente: «¿Cómo protegernos mutuamente en la única familia humana? ¿Cómo alimentar una fraternidad no teórica que se traduzca en auténtica fraternidad? ¿Cómo hacer para que prevalezca la inclusión del otro sobre la exclusión en nombre de la propia pertenencia de cada uno? ¿Cómo pueden las religiones, en definitiva, ser canales de fraternidad en lugar de barreras de separación?». Si se cree en la existencia de «la familia humana, se deduce que esta, en sí misma, debe ser protegida. Como en todas las familias, esto ocurre principalmente a través de un diálogo cotidiano y efectivo. Presupone la propia identidad, de la que no se debe abdicar para complacer al otro». El diálogo exige «la valentía de la alteridad, que implica el pleno reconocimiento del otro y de su libertad, y el consiguiente compromiso de empeñarme para que sus derechos fundamentales sean siempre respetados por todos y en todas partes». Porque sin libertad religiosa dejamos de ser «hijos de la familia humana» y nos convertimos en «esclavos». «De entre las libertades –aclara el Pontífice argentino– me gustaría destacar la religiosa. Esta no se limita solo a la libertad de culto, sino que ve en el otro a un verdadero hermano, un hijo de mi propia humanidad que Dios deja libre y que, por tanto, ninguna institución humana puede forzar, ni siquiera en su nombre». La valentía de la «alteridad es el alma del diálogo que se basa en la sinceridad de las intenciones. El diálogo está de hecho amenazado por la simulación, que aumenta la distancia y la sospecha: no se puede proclamar la fraternidad y después actuar en la dirección opuesta». Francisco también cita “Los hermanos Karamazov” de Dostoievski: «Según un escritor moderno, «quien se miente a sí mismo y escucha sus propias mentiras, llega al punto en el que ya no puede distinguir la verdad, ni dentro de sí mismo ni a su alrededor, y así comienza a no tener ya estima ni de sí mismo ni de los demás». En todo ello, la oración es «imprescindible: mientras encarna la valentía de la alteridad con respecto a Dios, en la sinceridad de la intención, purifica el corazón del replegarse en sí mismo. La oración hecha con el corazón es regeneradora de fraternidad». Segú el Papa «no hay alternativa: o construimos el futuro juntos o no habrá futuro. Las religiones, de modo especial, no pueden renunciar a la tarea urgente de construir puentes entre los pueblos y las culturas». Ha llegado el momento para que las religiones se empeñen más activamente, con valor y audacia, con sinceridad, en ayudar a la familia humana a madurar la capacidad de reconciliación, la visión de esperanza y los itinerarios concretos de paz». La paz necesita «dos alas que la sostengan». Una de ellas, explica el Papa Francisco, es la educación: «Educar —en latín significa extraer, sacar— es descubrir los preciosos recursos del alma». También la educación «acontece en la relación, en la reciprocidad. Junto a la famosa máxima antigua “conócete a ti mismo”, debemos colocar “conoce a tu hermano”: su historia, su cultura y su fe, porque no hay un verdadero conocimiento de sí mismo sin el otro». La justicia es la «segunda ala de la paz, «que a menudo no se ve amenazada por episodios individuales, sino que es devorada lentamente por el cáncer de la injusticia». De hecho «la paz muere cuando se divorcia de la justicia, pero la justicia es falsa si no es universal. Una justicia dirigida solo a miembros de la propia familia, compatriotas, creyentes de la misma fe es una justicia que cojea, es una injusticia disfrazada», exclama. Francisco también se refiere a los jóvenes, «rodeados con frecuencia por mensajes negativos y noticias falsas». Los chicos necesitan aprender «a no rendirse a las seducciones del materialismo, del odio y de los prejuicios; aprender a reaccionar ante la injusticia y también ante las experiencias dolorosas del pasado; aprender a defender los derechos de los demás con el mismo vigor con el que defienden sus derechos». Serán ellos, un día, quienes «nos juzgarán: bien, si les hemos dado bases sólidas para crear nuevos encuentros de civilización; mal, si les hemos proporcionado solo espejismos y la desolada perspectiva de conflictos perjudiciales de incivilidad». Con este espíritu, expresa el Papa, «deseo que, no solo aquí, sino en toda la amada y neurálgica región de Oriente Medio, haya oportunidades concretas de encuentro: una sociedad donde personas de diferentes religiones tengan el mismo derecho de ciudadanía y donde solo se le quite ese derecho a la violencia, en todas sus formas». Una convivencia fraterna, «basada en la educación y la justicia; un desarrollo humano, construido sobre la inclusión acogedora y sobre los derechos de todos: estas son semillas de paz, que las religiones están llamadas a hacer brotar. A ellos les corresponde, quizás como nunca antes, en esta delicada situación histórica, una tarea que ya no puede posponerse: contribuir activamente a la desmilitarización del corazón del hombre». La carrera armamentística, «la extensión de sus zonas de influencia, las políticas agresivas en detrimento de lo demás nunca traerán estabilidad. La guerra no sabe crear nada más que miseria, las armas nada más que muerte». Francisco añade: «La fraternidad humana nos exige, como representantes de las religiones, el deber de desterrar todos los matices de aprobación de la palabra guerra. Devolvámosla a su miserable crudeza». Observa el Papa: «Ante nuestros ojos están sus nefastas consecuencias. Estoy pensando de modo particular en Yemen, Siria, Irak y Libia. Juntos, hermanos de la única familia humana querida por Dios, comprometámonos contra la lógica del poder armado, contra la mercantilización de las relaciones, los armamentos de las fronteras, el levantamiento de muros, el amordazamiento de los pobres; a todo esto nos oponemos con el dulce poder de la oración y con el empeño diario del diálogo». Francisco espera que «nuestro estar juntos hoy sea un mensaje de confianza, un estímulo para todos los hombres de buena voluntad, para que no se rindan a los diluvios de la violencia y la desertificación del altruismo». Dios está con el hombre «que busca la paz. Y desde el cielo bendice cada paso que, en este camino, se realiza en la tierra».   (Noticia retomada de Vatican Insider)

Leer más

El Papa se reúne con líderes musulmanes en la principal mezquita de Abu Dhabi

l Papa Francisco mantuvo un encuentro privado en la tarde de este lunes 4 de febrero con los miembros del Consejo Musulmán de Ancianos, reunido en la Gran Mezquita del Jeque Zayed, Abu Dhabi, en el contexto de su viaje apostólico a los Emiratos Árabes Unidos. Esta mezquita, construida entre los años 1996 y 2007, es una de las más grandes (puede acoger a 40.000 fieles) y emblemáticas del mundo islámico, y en ella se encuentra la tumba del Jeque Zayed, fundador de este país de la península arábiga. El Pontífice estuvo acompañado en todo momento por el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmed Muhammad Ahmed el-Tayeb, una de las figuras más prominentes del islam, y de los Ministros de Asuntos Exteriores, de Tolerancia y de Cultura. Tras visitar el Musoleo del Jeque Zayed, el Santo Padre se dirigió junto con el Gran Imán al claustro principal de la mezquita, donde ha participado en el encuentro privado con los miembros del Consejo Musulmán de Ancianos. Finalizado el encuentro, el Papa Francisco se dirigió al Founder’s Memorial, donde tendrá lugar un encuentro interreligioso.

Leer más

La vida cristiana no es un carnaval, tiene momentos bellos y difíciles

El Papa Francisco recomendó a los cristianos que sufren persecución o momentos de oscuridad interior, perseverar en la fe con esperanza y haciendo memoria de la alegría del primer encuentro con Jesús. Durante la Misa celebrada este viernes 1 de febrero en Casa Santa Marta, el Pontífice recordó que “la vida cristiana no es un carnaval. No es una fiesta y alegría continua; la vida cristiana tiene momentos bellísimos y momentos difíciles, momentos de agobio, de desapego donde parece que nada tiene sentido. Momentos de desolación”. En su homilía, el Santo Padre recurrió a la primera Lectura del día, de la Carta los hebreos, para reflexionar sobre el sentido de la perseverancia en el camino de la vida. En la Carta, el autor “habla a los cristianos que están atravesando un momento de oscuridad”. Ese momento de oscuridad puede ser una situación de persecución, pero también una situación de abatimiento individual. El Pontífice definió esa situación como una “desapego de nuestra alma”. Cuando se producen esas situaciones, “ya sea por persecuciones internas o por el estado interior del alma, el autor de la Carta a los Hebreos dice: ‘Tenéis necesidad de perseverancia’. ‘Sí, pero, ¿perseverar para qué?’. ‘Para hacer la voluntad de Dios, para obtener todo lo que se os ha prometido’. Perseverancia para llegar a la promesa”, explicó Francisco. Durante la homilía, el Papa se centró en dos elementos en los que, aseguró, puede encontrarse el remedio a la desolación: memoria y esperanza. Memoria de los buenos momentos, “de los días felices del encuentro con el Señor, del tiempo del amor”. Y esperanza de alcanzar todo lo prometido. “Hay que ofrecer resistencia a los momentos oscuros, pero una resistencia de la memoria y de la esperanza, una resistencia con el corazón: el corazón, cuando piensa en los momentos bellos, respira, cuando mira a la esperanza, también respira”, subrayó. “Eso es lo que debemos hacer en los momentos de desolación para encontrar el consuelo de la promesa del Señor”. Finalmente, el Papa Francisco puso de ejemplo de perseverancia en la fe a los mártires cristianos. “También hoy muchos hombres y mujeres están sufriendo por la fe, pero recuerdan su primer encuentro con Jesús, tienen esperanza y van adelante”. “Esto es un consejo que da el autor de la Carta a los Hebreos para los mementos de persecución, cuando los cristianos son perseguidos, atacados: ‘Tened perseverancia’”, concluyó. Lectura comentada por el Papa Francisco: Hebreos 10:32-39 32 Traed a la memoria los días pasados, en que después de ser iluminados, hubisteis de soportar un duro y doloroso combate, 33 unas veces expuestos públicamente a ultrajes y tribulaciones; otras, haciéndoos solidarios de los que así eran tratados. 34 Pues compartisteis los sufrimientos de los encarcelados; y os dejasteis despojar con alegría de vuestros bienes, conscientes de que poseíais una riqueza mejor y más duradera. 35 No perdáis ahora vuestra confianza, que lleva consigo una gran recompensa. 36 Necesitáis paciencia en el sufrimiento para cumplir la voluntad de Dios y conseguir así lo prometido. 37 Pues todavía un poco, muy poco tiempo; y el que ha de venir vendrá sin tardanza. 38 Mi justo vivirá por la fe; mas si es cobarde, mi alma no se complacerá en él. 39 Pero nosotros no somos cobardes para perdición, sino creyentes para salvación del alma.

Leer más

Papa Francisco anima a que los sacerdotes sean alegres como Don Bosco

Al presidir la Santa Misa en la Capilla de la Casa Santa Marta, el Papa Francisco animó a que los sacerdotes sean alegres y vean con los ojos del hombre y con ojos de Dios, como hizo San Juan Bosco. En el día que la Iglesia recuerda la memoria del fundador de los salesianos, el Papa exhortó a los sacerdotes a seguir el ejemplo de don Bosco y mirar la realidad con el corazón de padre y de maestro. “Ha mirado con los ojos de hombre, un hombre que es hermano y padre también, y ha dicho: ‘No, esto no puedo ir así’… Y se ha conmovido como hombre y como hombre ha comenzado a pensar caminos para hacer crecer a los jóvenes, para hacer madurar a los jóvenes. Caminos humanos”, explicó el Papa. Sobre el legado de don Bosco, el Santo Padre señaló que “después, ha tenido la valentía de mirar con ojos de Dios e ir hacia Dios y decir: ‘Hazme ver esto, esto es una injusticia… cómo se puede ir adelante con esto… Tú has creado esta gente para la plenitud y ellos son una verdadera tragedia…’. Y así, mirando la realidad con amor de padre -padre y maestro dice la liturgia de hoy- y mirando a Dios con ojos de mendigo que pide algo de luz, comenzó a ir hacia adelante”. Además, el Papa recordó que el día de la ordenación de San Juan Bosco, su madre, una mujer humilde, campesina “que no había estudiado en la facultad de teología” le dijo: “hoy comenzarás a sufrir”. Quería ciertamente subrayar esta realidad porque si el hijo no se había dado cuenta que habría sufrimiento, quería decir que algo no iba bien. Por ello, el Papa subrayó que para que el sacerdote pueda mirar la realidad “con ojos de hombre y con ojos de Dios” significa pasar “mucho tiempo delante al tabernáculo”. “Mirar así le ha hecho ver el camino, porque él no ha ido con el catecismo y el crucifijo solamente ‘hagan esto…’ los jóvenes le habrían dicho: ‘buenas noches, nos vemos mañana’. No, no: él fue cerca de ellos, con su vivacidad. Les hizo jugar, en grupo, como hermanos… ha ido, ha caminado con ellos, ha sentido con ellos, ha visto con ellos, ha llorado con ellos y los ha llevado hacia adelante, así. El sacerdote que mira humanamente a la gente, que siempre está a la mano”, afirmó. No empleados o funcionarios Posteriormente, el Papa insistió en que los sacerdotes no deben ser funcionarios o empleados que reciben, por ejemplo, de las 3pm a las 5.30pm. “Tenemos tantos funcionarios, buenos, que hacen su tarea, como lo deben hacer los funcionarios. Pero el sacerdote no es un funcionario, no puede serlo”, remarcó. En esta línea, el Santo Padre exhortó a mirar con ojos de hombre para tener “la sabiduría de entender que son tus hijos, tus hermanos. Y después, tener la valentía de ir a luchar allí: el sacerdote es uno que lucha con Dios”, dijo. Sin embargo, el Papa Francisco advirtió que “siempre existe el riesgo de mirar demasiado lo humano y nada lo divino, o demasiado lo divino y nada lo humano” pero aseguró que “si no arriesgamos en la vida no haremos nada”. Don Bosco, maestro de alegría De este modo, el Pontífice agradeció a Dios por “habernos dado” a San Juan Bosco que desde niño inició a trabajar, sabía qué era ganarse el pan de cada día y había entendido qué era la piedad “cuál era la verdadera verdad”. “¿Y cuál es la señal de que un sacerdote va bien, mirando la realidad con los ojos de hombre y con los ojos de Dios? La alegría. La alegría.  Cuando un sacerdote no encuentra la alegría dentro, que se detenga inmediatamente y se pregunte por qué”, dijo el Papa. Al finalizar, el Papa recordó que “la alegría de don Bosco es conocida: es el maestro de la alegría ¿eh? Porque él hacía alegrarse a los otros y se alegraba él mismo. Y sufría él mismo. Pidamos al Señor, por la intercesión de don Bosco, hoy, la gracia de que nuestros sacerdotes sean alegres: alegres porque tienen el verdadero sentido de mirar las cosas de la pastoral, el pueblo de Dios con ojos de hombre y con ojos de Dios”, concluyó. (Nota retomada de Aci Prensa)

Leer más

Así se hizo el Mural para la Vigilia y Misa de clausura de la JMJ

La Vigilia y la Misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) lucirá un hermoso mural tipo vitral elaborado por 56 panameños. Este mural muestra una barca con cinco jóvenes navegando hacia Jesús en medio del mar lleno de peces y en el fondo se encuentra la Virgen María complacida por el encuentro.  El mural mide 8,5 metros de ancho por 10 de alto. Comenzó a pintarse a fines de octubre de 2018. Las 152 canvas o bastidores que lo componen comenzaron a ser pintados con acrílico a fines de octubre de 2018. Se ocuparon más de 60 litros de pintura. El mural se titula “Los jóvenes valientes van contracorriente” y quiso plasmar la llegada de los peregrinos de todos los países a Panamá. Rolando Domingo conceptualizó la idea siguiendo las directrices de Mons. José Domingo Ulloa, Arzobispo de Panamá. La ilustración estuvo a cargo de Alberto Weand Ortíz e Iván Delgado, maestro, pintor y escultor guió a los artistas que dieron vida al mural que habla de amor, esperanza y fe. “La barca navegando sobre un mar agitado con abundancia de peces, es la vida nuestra de cada uno de nosotros, navegar dejando huella, pero navegar buscando siempre una meta buena para todo el mundo”, explicó Delgado en el siguiente video. Una de las participantes fue María Teresa Rodríguez de Remón, que a pesar de estar en los últimos meses de su embarazo quiso participar “a como diera lugar” en la obra. “No pude ayudarles hasta el final, pero sí fui parte del comienzo de esta gran oportunidad”, “fue como dejar una huella en la historia del país”, aseguró. Rodríguez dijo a ACI Prensa que recuerda con mucha emoción y cariño la JMJ de Brasil a la que asistió y considera que el encuentro en su país es “una oportunidad inmensa no solo de compartir con otros jóvenes, sino de encontrarme con Cristo por medio del prójimo”. “No importa el idioma, raza ni condición social, en este evento todos somos iguales y estamos aquí con el mismo propósito, de encontrarnos con Dios y con nosotros mismos por medio de la fe”, afirmó.

Leer más

El Papa recibe a polacos que cruzaron el Atlántico en velero

Esta mañana, el Papa Francisco recibió a una delegación de peregrinos polacos que cruzaron el Atlántico a bordo de un velero para participar en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Panamá 2019. Según informa la Oficina de Prensa del Vaticano, el Santo Padre recibió esta mañana en la Nunciatura Apostólica en Panamá a una delegación de 40 jóvenes polacos del velero Dar Mlodziezy (Regalo de la Juventud), que llegaron al país centroamericano luego de una travesía de 11 meses. En el encuentro también estuvo presente el ministro polaco de Transporte Marítimo, Marek Gróbarczyk. El Papa saludó a cada uno de los peregrinos que llegaron a Panamá el 22 de enero y les agradeció por la bella iniciativa. Además de la participación en la JMJ, los tripulantes buscan compartir la cultura polaca en cada país que visitan, con motivo de la celebración de los 100 años de la Independencia de Polonia. La nave salió del puerto de Gdynia (Polonia) en mayo de 2018 para realizar un periplo de 22 puertos de todo el mundo y unas mil personas en la tripulación, repartidas en los distintos relevos dispuestos en el itinerario. Cerca de 600 son estudiantes de la Marina de las ciudades polacas de Gdynia y Szczecin. El resto de la tripulación fueron ganadores de un concurso de conocimientos sobre la historia de Polonia y la naval. A Panamá llegaron unos 200 peregrinos, que se unieron al grupo de 3.500 jóvenes polacos que asisten a la JMJ. El P. Michał Siennicki, miembro de la tripulación y del Pallottine Missionary Foundation Salvatti, explicó a Vatican News que cada dos meses hubo cambio de tripulantes y de capellán. “En el velero hay personas de fe, pero también otros chicos que solo han sido bautizados y no son practicantes. Mi primer desafío es ser un sacerdote disponible para todos (...). Muchos me pidieron el sacramento de la Reconciliación y muchos participaron de la Misa que se celebraba cotidianamente en el velero”, señaló. Luego de la JMJ, el velero navegará hasta Cartagena (Colombia), y luego a Miami (Estados Unidos), para cruzar nuevamente el Atlántico rumbo a Londres (Inglaterra) y finalmente al puerto de Gdynia (Polonia) el 20 de marzo

Leer más

Papa Francisco visita por sorpresa este monasterio de clausura

El Papa Francisco visitó en forma privada el Monasterio de Clausura de las Clarisas en Vallegloria en la población italiana de Spello este 11 de enero. Según informó el Director interino de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, el Pontífice realizó esta visita “para animar las monjas de clausura, la vida contemplativa y compartir con ellas la Eucaristía, la oración y el pan”. El 25 de agosto de 2016 estas religiosas habían visitado al Papa Francisco en la Casa Santa Marta junto al Obispo de Foligno, Mons. Gualtiero Sigismondi, con quienes rezaron por las víctimas del terremoto en Italia. En esa ocasión, el Santo Padre les regaló la Constitución Apostólica “Vultum Dei quaerere” en representación de todos los monasterios de clausura del mundo. La visita sorpresa del Papa este 11 de enero fue, en cierto sentido, un modo para devolverles aquella visita. Mons. Sigismondi relató al diario del Episcopado italiano “Avvenire” que el Papa le había manifestado en varias ocasiones la idea de esta visita y que el pasado 24 de diciembre supo el programa, pero aseguró que no lo dijo a nadie. De este modo, el Papa se trasladó a esta comunidad contemplativa, que es una de las más antiguas experiencias de Santa Clara. Llegó poco antes de las 9: a.m. para celebrar la Misa junto a uno de sus secretarios, Yoannis Lahzi Gaid, y con Mons. Sigismondi. Después de la Misa, el Santo Padre compartió un tiempo de diálogo informal con las religiosas y después almorzaron juntos y después regresaron hacia el Vaticano.

Leer más

Papa Francisco: Los salesianos me han formado en la belleza, el trabajo y la alegría

El Papa Francisco recordó su experiencia educativa con los salesianos en el Colegio Wilfrid Barón de los Santos Ángeles, en la ciudad argentina de Ramos Mejía, donde cursó Sexta Elemental, y reconoció que allí “tuve la suerte de vivir y de disfrutar también yo del clima de alegría y de familia”. “Los salesianos me han formado en la belleza, el trabajo y en el estar muy alegre, y ese es vuestro carisma”, aseguró. El Santo Padre realizó estas declaraciones en el prólogo al libro “Evangelii gaudium con Don Bosco”, publicado en lengua italiana por Elledici, donde la Familia Salesiana analiza en clave educativo-pastoral el mensaje del Papa Francisco en su exhortación apostólica “Evangelii gaudium”. En el prólogo, el Pontífice destaca que lo salesianos “me han ayudado a crecer sin miedo, sin obsesiones. Me han ayudado a ir adelante en la alegría y en la oración. Como tuve ocasión de recordaros en la visita a la Basílica de María Auxiliadora, el 21 de junio de 2015, vuelvo a recomendaros tres amores blancos de Don Bosco: La Virgen, la Eucaristía y el Papa”. Resaltó que Don Bosco “se confiaba a Dios rezando a la Virgen y aquella confianza en María le daba la valentía para afrontar los desafíos y los peligros de la vida y de su misión”. “La Eucaristía, como segundo amor de Don Bosco, debe recordaros que hay que iniciar a los muchachos en la práctica de la liturgia, bien vivida, para ayudarlos a entrar en el misterio eucarístico y no olvidar la Adoración”. Finalmente, “el amor al Papa: no es sólo amor por su persona, sino por Pedro como cabeza de la Iglesia y como representante de Cristo y esposo de la Iglesia. Detrás de ese amor blanco por el Papa está el amor por la Iglesia”. Asimismo, señaló que los salesianos “sois afortunados porque vuestro fundador, Don Bosco, no era un santo de cara de ‘viernes santo’, triste, enfadado… Por el contrario, era de ‘domingo de Pascua’. Siempre alegre, acogedor a pesar de las mil fatigas y dificultades que lo asediaban continuamente”. “No en vano para él la santidad consistía en estar ‘muy alegres’. Podemos definirlo, por lo tanto, como un ‘portador sano’ de aquella ‘alegría del Evangelio’”. El mensaje de Don Bosco “fue un mensaje revolucionario en un tiempo en el cual los sacerdotes vivían con desapego la vida del pueblo. La ‘alta medida de la vida cristiana’ Don Bosco la pone en práctica entrando en la ‘periferia social y existencial’ que crecía en el Torino del siglo XIX, capital de Italia y ciudad industrial, que atraía a cientos de muchachos en busca de trabajo”. Don Bosco “descendía a las calles, entraba en las canteras, en las fábricas y en las cárceles y allí se encontraba con chicos abandonados, a merced de los padrones del trabajo sin escrúpulos. Llevaba la alegría y la sanación del verdadero educador a todos los muchachos que arrancaba de la calle, los cuales encontraban en Valdocco –el primer Oratorio fundado por Don Bosco– un oasis de serenidad y el lugar en el cual aprendían a ser ‘buenos cristianos y ciudadanos honestos’”. Hoy, el salesiano “está llamado a acudir al encuentro de las periferias del mundo y de la historia, las periferias del trabajo y de la familia, de la cultura y de la economía, que tienen necesidad de ser curadas”. “El salesiano –continuó Francisco– es un educador que abraza las fragilidades de los chicos que viven en la marginación y sin futuro, se inclina sobre sus heridas y las sana como un buen samaritano. El salesiano también es optimista por naturaleza, sabe proteger a los muchachos con realismo positivo”. “Como enseñaba Don Bosco, el salesiano reconoce en cada uno de ellos, incluso en los más rebeldes y descontrolados, ‘aquel punto de acceso al bien’ sobre el cual trabajar con paciencia y confianza”. Por último, subrayó que “el salesiano es portador de la alegría que nace de la noticia de que Jesucristo ha resucitado y que es inclusiva de toda condición humana. De hecho, Dios no excluye a nadie. Para amarnos no pide que seamos perfectos, y no nos pide permiso para amarnos. Nos ama y nos perdona”.

Leer más

Estos son los patronos de la JMJ Panamá 2019

La Jornada Mundial de la Juventud Panamá 2019, que se realizará del 21 al 28 de enero, tiene a ocho patronos y la mayoría de ellos son de América Latina.   San Juan Bosco Nació el 16 de agosto de 1815 en I Becchi (Italia) y se ordenó sacerdote en 1841. En 1859 fundó la Sociedad de San Francisco de Sales (salesianos) con un grupo de jóvenes y más adelante cofunda las Hijas de María Auxiliadora con Santa María Mazzarello. Posteriormente funda los Salesianos Cooperadores. Además, solo con donaciones construyó la Basílica de María Auxiliadora de Turín y la Basílica del Sagrado Corazón en Roma. San Juan Pablo II lo declaró “padre y maestro de la juventud”.   Beata María Romero Meneses Nació en Granada (Nicaragua), el 13 de enero de 1902. En 1923 entra a la familia salesiana a través de las Hijas de María Auxiliadora. En 1931, la religiosa, de gran devoción mariana, fue enviada como misionera a Costa Rica, donde desarrolló una incansable labor apostólica, asistiendo a niños y familias de escasos recursos. San Juan Pablo II la declaró venerable en 2000 y dos años después fue beatificada.   San Óscar Romero Mons. Óscar Arnulfo Romero, Arzobispo mártir de San Salvador (El Salvador), nació en Ciudad Barrios, en el este del país, el 15 de agosto de 1917, día de la Asunción de la Virgen María. Fue ordenado sacerdote el 4 de abril de 1942. San Pablo VI lo nombró Arzobispo de San Salvador el 8 de febrero de 1977, a puertas del que sería uno de los periodos más sangrientos de la historia de El Salvador por el enfrentamiento entre el gobierno militarizado de derecha y la guerrilla de izquierdas. Fue asesinado por un francotirador mientras celebraba la Misa el 24 de marzo de 1980. El Papa Francisco reconoció su martirio en febrero de 2015 y fue beatificado el 25 de mayo de ese año. Fue canonizado el 14 de octubre de 2018.   San Juan Pablo II Karol Jósef Wojtyla, más conocido como San Juan Pablo II, nació en Wadowice (Polonia) en 1920. Tuvo que estudiar en el seminario de forma clandestina debido a la persecución nazi durante la II Guerra Mundial. Fue ordenado sacerdote finalmente en 1946. En 1958 fue nombrado obispo y escogió como lema “Totus Tuus” (todo tuyo), en honor a la Virgen María. Participó activamente en el Concilio Vaticano II y sucedió a Juan Pablo I como Pontífice en 1978. San Juan Pablo II inició en 1985 las Jornadas Mundiales de la Juventud eñ inauguró los Encuentros Mundiales de las Familias. Conocido como el “Papa peregrino”, realizó 104 viajes apostólicos fuera de Italia. Falleció el 2 de abril de 2005 y es uno de los cuatro Papas que ostentan el título de “Magno” (“el Grande”). Fue beatificado en 2011 por su sucesor, Benedicto XVI, y fue canonizado por el Papa Francisco en 2014.   San José Sánchez del Río Nació el 28 de marzo de 1913 en Sahuayo, en el estado mexicano de Michoacán. San Joselito se sumó a las huestes cristeras en medio de la persecución religiosa que encabezó el Gobierno de Plutarco Elías Calles. Al pedirle permiso para sumarse a los cristeros, le dijo a su madre: “Mamá, nunca había sido tan fácil ganarse el cielo como ahora, y no quiero perder la ocasión”. Con solo 14 años, San José Sánchez del Río fue capturado por las tropas del Gobierno el 10 de febrero de 1928. Ese mismo día fue torturado, le cortaron las plantas de los pies y fue conducido descalzo hasta su tumba. En el camino, San Joselito rezaba y gritaba “¡Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe!”. Fue beatificado en 2005 y el Papa Francisco lo canonizó el 16 de octubre de 2016.   San Juan Diego Juan Diego Cuauhtlatoatzin nació en 1474 en la actual ciudad de Cuautitlán, estado de México, y fue bautizado en 1524, tras la llegada de misioneros franciscanos a la región. Cuando tenía 57 años, entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531, la Virgen de Guadalupe se le apareció en el cerro del Tepeyac y le pidió decirle a Mons. Juan de Zumárraga, primer Obispo de México, que construya un templo en ese lugar. Ante la incredulidad del prelado, Santa María le encomendó llevarle en su sencilla tilma unas rosas que milagrosamente aparecieron en el cerro. Cuando San Juan Diego le presentó las rosas a Mons. Zumárraga, la imagen de la Virgen se encontraba impresa en la tilma. San Juan Pablo II lo beatificó en 1990 y lo canonizó el 31 de julio de 2002, en la Basílica de Guadalupe de Ciudad de México.   Santa Rosa de Lima Isabel Flores de Oliva nació en Lima (Perú), el 20 de abril de 1586 y fue bautizada el 25 de mayo de ese mismo año. Fue conocida como Rosa por su familia, por el rostro sonrosado y hermoso que tenía desde muy pequeña. Al momento de su Confirmación, el entonces Arzobispo de Lima Santo Toribio de Mogrovejo le dio definitivamente ese nombre. Su amor por Cristo la llevó a hacer un voto de virginidad. El 10 de agosto de 1606 ingresó como terciaria en la Orden de Santo Domingo, imitando a Santa Catalina de Siena, su maestra espiritual. Con la ayuda de su hermano Fernando construyó una ermita en un espacio de su casa, donde se mortificaba para imitar la pasión de Cristo. Con frecuencia visitaba la iglesia de la Virgen del Rosario y atendía a enfermos y esclavos. En esas labores entabló amistad con San Martín de Porres. Falleció el 24 de agosto de 1617 a los 31 años. Fue canonizada por el Papa Clemente X en 1671 y se convirtió en la primera santa de América. Además, el Santo Padre la declaró patrona principal del Nuevo Mundo (América), Filipinas e Indias Occidentales.   San Martín de Porres De madre panameña, San Martín nació en Lima (Perú) en 1579. Desde niño sintió predilección por los enfermos y los pobres y con el tiempo aprendió el oficio de barbero y algo de medicina. A los quince años pidió ser admitido como “donado”, es decir, como terciario en el convento de los dominicos. Llegó a cultivar tanto cariño y admiración en la sociedad de su época que el Virrey Luis Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla fue a visitarlo en su lecho de muerte para besar su mano y pedirle que interceda por él en el Cielo. Falleció el 3 de noviembre de 1639. Al canonizarlo, en 1962, San Juan XXIII dijo: “¡Ojalá que el ejemplo de Martín enseñe a muchos lo feliz y maravilloso que es seguir los pasos y obedecer los mandatos divinos de Cristo!”.Desayuno Catolico

Leer más

Anuncian nuevo equipo para la Oficina de Prensa Vaticana

El Prefecto del Dicasterio para la Comunicación, Paolo Ruffini, nombró a cuatro periodistas de la comunicación vaticana para trabajar en la Oficina de Prensa de la Santa Sede. “No hay un equipo italiano, sino un equipo internacional al servicio del Santo Padre”, explicó el Director interino, Alessandro Gisotti, quien explicó que su cargo sigue siendo “ad interim”. En cambio, los nuevos nombramientos no son temporales. En primer lugar, como “Asesora veterana” a la periodista francófona Romilda Ferrauto, ex responsable de la redacción en francés de Radio Vaticano y asistente de la Oficina de Prensa en las últimas cinco Asambleas Generales del Sínodo de los Obispos. Con la tarea de asistentes al Director, el periodista peruano Raúl Cabrera Pérez, redactor en Radio Vaticano y colaborador en la Comisión para la Información en el pasado Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes y la religiosa paulina estadounidense Bernadette M. Reis, redactora en Vatican News y consultora para la Comunicación de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG). Por último, como “Office Manager” de la Oficina de Prensa al estadounidense Thaddeus M. Jones, miembro de la coordinación de la web Vatican News y ex oficial del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales (PCCS). De este modo, los cuatro nuevos periodistas que integran el equipo de la Oficina de Prensa son personas de confianza que han trabajado por años en la comunicación vaticana. De hecho, el Director interino Alessandro Gisotti destacó la importancia de la “mayor coordinación con los medios vaticanos”.

Leer más

Estas son las fechas en que el Papa Francisco visitará Rumanía

El Papa Francisco viajará a Rumanía del 31 de mayo al 2 de junio, según lo informó el Director interino de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, este viernes 11 de enero. La declaración oficial indica que “acogiendo la invitación del Presidente, de las autoridades del Estado y de la Iglesia Católica en Rumanía, Su Santidad el Papa Francisco realizará un Viaje Apostólico al país del 31 de mayo al 2 de junio de 2019, para visitar las ciudades de Bucarest, Iaşi, Blaj y el Santuario mariano de Șumuleu Ciuc”. El lema de la visita es “Caminamos juntos” y el logotipo representa el pueblo de Dios de Rumanía que camina baja la protección de la Virgen con los colores de la bandera: azul, amarillo y rojo. “Rumanía es llamada frecuentemente ‘jardín de la Madre de Dios’, término apreciado por todos los fieles y que fue usada también por San Juan Pablo II durante la visita de 1999. La visita del Papa Francisco retoma esta acentuación mariana, invitando a unir todas las fuerzas bajo el mantel protector de la Virgen”, señala la nota vaticana. El Papa Francisco había anunciado sus intenciones de realizar un viaje a Rumanía durante la visita ad limina de los Obispos del país en noviembre de 2018. En la ciudad de Bucarest, la capital, el Papa se reunirá con el Patriarca ortodoxo Daniel; en Blaj, fue donde se realizó la primera traducción al rumano de la Biblia, publicada en 1795 con la doble versión en caracteres cirílicos y latinos; en Iasi fue la primera diócesis latina del país, junto a Bucarest fueron constituidas por el Papa León XIII en 1883 y Miercurea Ciuc en la región de Transilvania donde celebrará la Misa en el monasterio de Csiksomlyoi, localizada en Simulea Ciuc. San Juan Pablo II visitó Rumanía del 7 al 9 de mayo de 1999 y allí tuvo un encuentro histórico con el entonces Patriarca ortodoxo Teoctist. Durante el viaje, recordó a los siete mártires greco católicos durante una Divina Liturgia celebrada en rito greco católico en la Catedral de San José en Bucarest. En su homilía, San Juan Pablo II dijo afirmó que fue a rendir homenaje al pueblo rumano “a los hermanos y hermanas que han consagrado esta tierra con el testimonio de su fe, haciendo florecer en ella una civilización inspirada en el evangelio de Cristo; a un pueblo cristiano orgulloso de su identidad, defendida con frecuencia a un precio muy elevado, en las tribulaciones y en las vicisitudes que han marcado su existencia”.

Leer más

eventos recientes
consulta calendarios de misa
multimedia
INTENCIÓN DE ORACIÓN DEL PAPA - LA AMISTAD SOCIAL
MINUTO DE MARÍA - CONVERTIRSE ES RECONCILIARSE CON DIOS
TIERRA DE LA ESPERANZA - BIOGRAFÍA Y DEVOCIÓN A SANTIAGO APOSTOL
TIEMPO DEL ESPÍRITU - 18 DE JULIO 2021
Con tu ayuda

Podemos continuar con nuestras obras y contribuir a la evangelización a través de los medios de comunicación social.

 

más información >>
Consulta nuestros servicios

Brindamos servicios en alquiler de foro y producciones audiovisuales, proveyéndole soluciones para la realización de sus proyectos.

más información >>
Reflexiones
productos
++ ver más