Francisco a los Siervos de María: sean sembradores de esperanza
25/10/2019 03:18 pm

El Santo Padre en su audiencia a estos religiosos que deseaban encontrarse con el Sucesor de Pedro para ser confirmados en la fe y animados en su compromiso de testimonio y servicio les habló de dos aspectos que aún marcan a la Orden y que son también su esperanza para el futuro: el servicio totalmente dedicado a María y la esperanza que debe acompañarla, en un tiempo de cambio constante, con el apoyo de la oración. Mientras en el discurso que les entregó Francisco formula votos para que sus comunidades sean también “un signo de fraternidad universal”, escuelas de acogida e integración y lugares de apertura con carácter relacional.

Lejos de los muros de separación

Sí, porque con este testimonio – escribe el Santo Padre – ayudarán a mantener lejos las divisiones y las cerrazones, los prejuicios de superioridad o de inferioridad, los perímetros culturales, étnicos, lingüísticos y los muros de separación. Y sus comunidades serán así en la medida en que ellos sean hombres de comunión, de fraternidad y de unidad, como lo fueron sus Fundadores.

María, su verdadera Fundadora

Estos son los conceptos que se deducen del discurso entregado por el Obispo de Roma durante este encuentro con los Siervos de María cuyos orígenes y su primer desarrollo – tal como el Papa lo recuerda – tuvo lugar en la ciudad italiana de Florencia del siglo XIII, en una época tan “vivaz cuanto belicosa”. Y que nació de un grupo de hombres – los Siete Santos Fundadores – dedicados al comercio y al voluntariado.

María como compromiso cotidiano

Sin embargo – escribe el Papa – “su familia religiosa pone el núcleo germinal de su propio carisma en la especial consagración a la Virgen María, reconocida como la verdadera fundadora". Y destaca que viven su consagración personal a la Virgen como un compromiso cotidiano para asimilar su estilo, tal como lo transmiten las Sagradas Escrituras y sus estudios a través de la Pontificia Facultad Teológica "Marianum".

Apostolado y misión

Francisco recuerda que otro ámbito en el que testimonian el Evangelio – inspirándose en la Santísima Virgen – es el del apostolado y la misión. De manera que se esfuerzan por imitar a la Virgen especialmente a través de cuatro de sus actitudes: Cuando tras la Anunciación va a ayudar a su prima Isabel; cuando en Caná de Galilea obtiene de Jesús el milagro del agua convertida en vino para la alegría de los recién casados; cuando permanece llena de fe y de dolor a los pies de la cruz de su Hijo y cuando reza en el Cenáculo con los Apóstoles en espera del Espíritu Santo.

A partir de estos cuatro ‘momentos’ marianos, siempre están llamados a profundizar el carisma fundacional para actualizarlo, a fin de que responda con esperanza a los desafíos que el mundo contemporáneo lanza a la Iglesia y también a su Orden

Siervos de la esperanza

Después de recordar la importancia que tiene para su misión el tema que los acompañó como una guía durante su Capítulo General, a saber: "Siervos de la esperanza en un mundo que cambia", el Papa dirige su pensamiento no sólo a esta esperanza, sino también, por ejemplo, a “la escasez de vocaciones en algunas partes del mundo”, así como a “la fatiga de ser fieles a Jesús y al Evangelio en determinados contextos comunitarios o sociales”, invitándolos a pensar también en las vocaciones en los nuevos territorios en los que están insertados. Por esta razón escribe:  

“ Los exhorto a regocijarse por la belleza y la novedad cultural y espiritual de los muchos pueblos a los que han sido enviados a anunciar el Evangelio ”

Significado de ser hombres de esperanza

Además, mediante su Exhortación apostólica Gaudete et exsultate  (sobre el llamado a la santidad en el mundo actual), Francisco destaca en su discurso que ser hombres de esperanza significa “cultivar el diálogo, la comunión y la fraternidad”, que son los perfiles de la santidad. A la vez que: “La santificación es un camino comunitario, de dos en dos”,  tal como lo reflejan “algunas comunidades santas”.

Desafíos actuales

“Ser hombres de esperanza – escribe el Papa – “significa encontrar el valor para afrontar algunos de los desafíos actuales”, como por ejemplo, “el uso responsable de los medios de comunicación, que transmiten noticias positivas, pero que también pueden destruir la dignidad de las personas, debilitar el impulso espiritual y dañar la vida fraterna”.

Uso evangélico de los media

Hacia el final de su discurso en el que escribe que les imparte su bendición apostólica y les pide que recen por él, Francisco recuerda que hay que “educarse” para un “uso evangélico de estos instrumentos”, afrontando el desafío de la multiculturalidad. “No cabe duda – concluye el Santo Padre – “de que las comunidades religiosas católicas se han convertido en ‘laboratorios’ en este sentido, ciertamente no sin problemas y, sin embargo, ofreciendo a todos un signo claro del Reino de Dios, al que todos están invitados, a través del único Evangelio de la salvación”.

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